¿Te has preguntado qué es la robótica?
Tomar un puñado de conceptos de mecánica y electrónica y mezclarlos con programación para crear máquinas autónomas, con la capacidad de servir a propósitos humanos, es básicamente la receta para empezar a entender cómo se crea un robot y para qué sirve la robótica.
Tomar un puñado de conceptos de mecánica y electrónica y mezclarlos con programación para crear máquinas autónomas, con la capacidad de servir a propósitos humanos, es básicamente la receta para empezar a entender cómo se crea un robot y qué es la robótica.
Contrario a las máquinas casi invencibles y con voluntad propia en pos de controlar a la humanidad, una imagen difundida ampliamente en la cultura popular y reforzada a través de películas, libros, juegos y cómics, muchos robots ni siquiera tienen figura humana, y ayudan en procedimientos quirúrgicos; procesos de rehabilitación; operaciones de búsqueda y rescate; desminado; actividades agrícolas, entre otras actividades.

Iván Darío Mora Orozco, coordinador del Semillero de investigación en automática y diseño A+D de la UPB, explica que uno de los fundamentos de la robótica es la autonomía, ya que:
a diferencia de los sistemas mecatrónicos, con capacidad de ejecutar una tarea y repetirla, bajo algunos comandos de programación, un robot es una máquina autónoma que se puede reprogramar”.


Esa libertad de obrar por sí mismos, siguiendo ciertos parámetros y criterios, es, en concepto del docente, lo que diferencia a los robots de otras herramientas mecánicas cuyo funcionamiento requiere de la fuerza humana, como la bicicleta, y de sistemas de transporte tripulados u operados a control remoto, como automóviles y aviones.
Estructura y beneficios
Además de contar con una estructura mecánica (o chasís), todo robot debe tener, para ser considerado como tal, los siguientes componentes:
- Motor: le permite actuar.
- Sistema de transmisión: para generar movimiento (como una serie de engranajes).
- Medios de locomoción: como llantas, patas, piernas, orugas, alas o aletas, según el medio en el que se desplazará el robot.
- Sensores: le permiten tomar información del entorno. Pueden ser para detectar fuentes lumínicas, sonoras, hídricas, entre otras.
- Fuentes de poder: generalmente baterías, cuya función es generar energía para el funcionamiento de todo el sistema.
- Circuitos: una serie de componentes que sirven para controlar la máquina. Hacen las veces de “cerebro”.
- Algoritmos: para programar y determinar el comportamiento de la máquina.

En palabras de Mateo Agudelo, estudiante del grado once en el Colegio de la UPB, y quién desde octavo grado asistió a los cursos de robótica, organizados desde Formación Continua, “una de las partes fundamentales es el “cerebro”. En él, se ubican los circuitos de control, que pueden o no ser reprogramables”.
Creatividad
La cercanía del tema con procesos académicos cotidianos es prueba de que, a la hora de pensar en qué es la robótica, ya no es necesario remitirse a la ciencia ficción, pues en espacios como laboratorios médicos o plantas de producción ya es posible encontrarse con estas máquinas.
No obstante, es inevitable que los robots apelen a la faceta más creativa y cercana a la imaginación de los seres humanos.
Andrés Felipe Díaz López, docente del curso de Robótica en el Colegio de la UPB, considera los robots como herramientas invaluables en procesos pedagógicos y lúdicos, útiles para acercar todo tipo de conceptos a los estudiantes.
De acuerdo con Andrés Felipe,
el interactuar con robots, y construirlos ayuda a que los estudiantes entiendan la función de cada componente y su relación con los otros elementos. Tiene beneficios en términos de motricidad fina, lógica, entre otras habilidades”