
Carlos Mario Donado Pestana, egresado de la facultad de Ingeniería Agroindustrial, es uno de los egresados embajadores y destacados de la UPB Montería. Desde hace varios años se encuentra en Brasil haciendo historia a nivel internacional.
Su experiencia académica y formativa es inspiradora. Carlos Mario Donado se propuso visitar el campus universitario de la UPB este año 2017 y lo cumplió. Volvió a casa y lo hizo a través de los micrófonos de la emisora Frecuencia Bolivariana, participando en el programa “Historias con Sello UPB”, un espacio para escuchar experiencias destacadas y motivadoras de egresados bolivarianos.
Hace cuatro años no visitaba esta prestigiosa universidad que me trae muchos recuerdos. Es muy grato ver el crecimiento y evolución que ha tenido el programa de Ingeniería Agroindustrial. Veo positivo el crecimiento que ha tenido la universidad a nivel de infraestructura y el programa, en relación también con sus docentes altamente calificados, y las luchas constantes por mantener la facultad siempre con una calificación excelente”, expresa Carlos Mario Donado, al inicio de la entrevista.
Este destacado ingeniero inició sus estudios profesionales en la Universidad Pontificia Bolivariana Seccional Montería, en el año 2001 y se graduó en el 2007.
“Terminé académicamente en el año 2005. Pero tomé una decisión en mi último año, en relación a mi proyecto de grado. Estaba desarrollando un estudio de mercado que hice en una empresa local, pero en cierta forma no me estaba identificando con ese trabajo. Llegó una convocatoria de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, que estaba solicitando estudiantes para que realizaran su tesis de grado y me interesó”, manifiesta el egresado.
Carlos Mario Donado asumió el nuevo reto y en ese momento cargó con el peso de no graduarse con sus compañeros y amigos. Concluyó su pregrado en el año 2007, porque se extendió la tesis de grado en Corpoica, pero la experiencia fue enriquecedora. Esa escuela le permitió fortalecer sus bases en investigación.
“Luego de adquirir mi diploma, recibí la invitación de la Corporación Colombiana de Investigación, para colaborar en proyectos. En el año 2008 llegó un investigador, contratado por Corpoica, que había hecho su doctorado en Brasil. Él me asesoró para que tuviera la oportunidad de desplazarme a la Universidad de Sao Pablo, con el fin de que continuara mis estudios de maestría. En el año 2009 viajé a Brasil”, asegura este decidido ingeniero.
A pesar de ser una persona arriesgada para asumir retos y nuevas experiencias, sintió muchos temores antes de viajar. Después de todo, iba a un país nuevo, con una lengua que no dominaba. Su periodo de adaptación fue exitoso, entender y hablar portugués facilitó su inserción en la sociedad.
La tesis que desarrolló en su maestría fue sobre batatas cultivares, por su alto contenidos de compuestos pro vitamina A, conocidos como compuestos carotenoides, que al ser consumidos se transforman en vitamina A, obteniendo así propiedades benéficas para la salud visual o la epidermis.
“La idea era evaluar cuáles eran los efectos que existen de los diversos procesamientos, ya sean industriales o caseros, sobre los contenidos de esos compuestos carotenoides en los cultivos de batata doce. Fue un proyecto que desarrollé durante dos años y medios. Tuvimos muy buenos resultados, fueron cultivares de batata doce que hacen parte de un programa de la Organización Mundial de la Salud, de algunas ONG, incluyendo la fundación de Bill Gates y otras agencias canadienses, que están fomentando el desarrollo de batatas con esos contenidos de carotenoides para atender problemas de deficiencia de vitamina A, en regiones pobres de América Latina, África y Asia”, indica Carlos Mario Donado.
Con la tesis que desarrolló en la maestría, logró una publicación internacional en una revista de ciencias y alimentos, que facilitó la divulgación de los resultados en relación a esos cultivares, además, gracias a reconocimientos de algunas agencias, logró la consecución de esos clones de batata.
Cuando llegó a Brasil, Carlos Mario Donado tenía claro que uno de sus objetivos era ser doctor. La maestría la consideró una transición, un aprendizaje que valoró y le sirvió para dar paso al doctorado.
Con esta nueva etapa de formación de posgrado siguió adentrándose en el mundo de la investigación, ahora incentivado por un proyecto que pretendía evaluar los beneficios a la salud de compuestos fenólicos que están presentes en frutas y verduras.
“El proyecto fue establecido para evaluar los efectos de esos compuestos en la obesidad. Participé desarrollando un modelo de animal, un ensayo biológico con ratones, induciendo a los animales a una alimentación alta en gordura y carbohidratos. Una vez obesos, le suministramos alimentos de compuestos fenólicos de dos frutas brasileras: cambucí y cagaita”, comenta Carlos Mario Donado.
Después de cuatro años de investigación, durante el tiempo que estudió su doctorado, concluyó que los compuestos fenólicos de esas frutas tienen beneficios en el manejo de diabetes, inflamaciones que son asociadas a la obesidad y que pueden desarrollar otro tipo de alteraciones metabólicas como cáncer y enfermedades cardiovasculares. Con esa investigación logró dos publicaciones más en revistas internacionales conceptuales.
Carlos Mario Donado Pestana continuará dejando en alto el nombre de la UPB en el mundo y dejando huella con sus investigaciones en beneficio de la sociedad.
Durante dos días, el patio salón de la universidad fue epicentro de una lluvia de ideas para el diseño del Taller de Maquetas y Laboratorio de Fabricación Digital, organizado por la facultad de Arquitectura.


El jueves 16 de febrero iniciaron la actividad los jóvenes de I, II y III semestre, y los de proyecto de grado. El viernes 17 de febrero participaron los estudiantes de taller vertical de VI, V y VI semestre. Por su parte los jóvenes de VIII semestre estuvieron en un simulacro de las Pruebas Saber Pro.
“Los estudiantes que realizaron el simulacro trabajaron una temática genérica que da el Icfes, en esta oportunidad fue un diseño de restaurante y una galería de arte. La otra parte de la población estudiantil, estuvo haciendo un ejercicio de diseño para un taller y laboratorio de fabricación de maquetas para la facultad de Arquitectura, en el campus de la UPB Montería, que estará ubicado detrás de las canchas”, indicó el arquitecto y docente, Rubén David Torres Sena.
Todos los participantes entregaron sus trabajos completos en los tiempos previstos y los docentes estuvieron presentes como asesores para resolver las dudas de los estudiantes.
“Las propuestas diseñadas por los estudiantes se realizaron para una necesidad real planteada por la universidad. Ahora los docentes deben clasificar las más completas, viables y que cumplan los requisitos de este tipo de concursos. Las propuestas seleccionadas serán enviadas a Plan Maestro de la Seccional y desde ahí analizarán las posibilidades de materialización”, informa Rubén David Torres.

Las estudiantes María Alejandra Castillo y María José Osorio fueron exaltadas por ser las primeras en terminar su trabajo de taller vertical. Melani Wanke y Yonathan Barrios, también recibieron obsquios, por ser los que más interactuaron en las redes sociales Instagram y twitter compartiendo fotografías y opiniones de la actividad académica, en tiempo real.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. El Ministerio de Educación Nacional le otorgó a la Universidad Pontificia Bolivariana la renovación de la Acreditación Institucional de alta calidad por un periodo de 8 años. De esta forma, la Universidad logra su segunda renovación desde la acreditación en el año 2006, cuando recibió por primera vez este aval nacional de la calidad de sus procesos, siendo en ese entonces la novena universidad acreditada en Colombia.
Esta acreditación entiende que, en este caso, la UPB se ha acogido a un examen público de sus procesos de calidad en aspectos como la capacidad para autoevaluarse y autorregularse, por la pertinencia social de su misión y del proyecto institucional y por sus funciones de docencia, investigación y proyección social.

De igual forma, la renovación de la acreditación exalta el impacto de la labor académica en la sociedad y por el desarrollo de las áreas de administración y gestión, bienestar y de recursos físicos y financieros, sugeridos en el modelo del Ministerio de Educación de Colombia.
El Ministerio de Educación Nacional nos renueva la acreditación institucional no porque seamos perfectos, sino porque tenemos la solidez para responder a los retos de la educación actual. El Ministerio reconoce que sabemos autoevaluarnos y que tenemos una fortaleza administrativa, académica y financiera para mejorar constantemente en función de lo que mejor sabemos hacer: educar”, señala el Pbro. Julio Jairo Ceballos Sepúlveda, Rector General de la Universidad Pontificia Bolivariana.
La acreditación institucional ofrece la posibilidad de valorar la capacidad de las instituciones de desplegar recursos físicos y humanos para el cumplimiento social de su misión, de manera eficiente y responsable. Igualmente, permite ejercer de manera diferenciada la función de inspección y vigilancia del Estado sobre la Educación Superior. En este sentido, la acreditación institucional hace posible distinguir diversos niveles de ejercicio responsable de la autonomía universitaria.
“Este reconocimiento es producto del trabajo en conjunto de toda la comunidad universitaria: docentes, empleados, egresados, estudiantes y empresarios y entes gubernamentales que han dado cuenta de la calidad de nuestra universidad. La UPB es una obra de la Iglesia de Medellín para el servicio a la comunidad y a su crecimiento contribuimos todos los que trabajamos en ella”, agrega el Rector General.
Según el Ministerio, la renovación de la acreditación a la Universidad Pontificia Bolivariana apunta sustancialmente a valorar la capacidad de la institución para sostener en el mediano y largo plazo su proyecto institucional y educativo, su capacidad para enfrentar y dar respuesta oportuna a los rápidos cambios que plantea el entorno.
“Esta renovación es un aval, por parte de pares externos, que consolida nuestro camino a la excelencia y nuestra constante preocupación por el mejoramiento continuo. Nos ubica nuevamente como Universidad líder en fortalecer sus procesos de rendición social de cuentas”, señala Álvaro Gómez, vicerrector académico de la Universidad Pontificia Bolivariana.
Por su parte, para Juan Carlos Zapata, director de Planeación de la UPB, “la renovación de la acreditación institucional no es solo el reconocimiento a la excelencia académica, es también un voto de confianza del Ministerio de Educación Nacional que exhorta a la universidad con toda su comunidad, a continuar fortaleciendo las dinámicas de desarrollo en el país. Además de representar el reto de garantizar el continuar mejorando en todos los procesos”.
Para lograr la renovación de la acreditación institucional, la UPB se acogió a un proceso interno de autoevaluación, el cual fue después revisado y calificado por pares académicos nacionales e internacionales. En un diálogo con docentes, empleados, estudiantes, egresados, con empresarios y líderes gubernamentales, los pares contrastaron que la información presentada por la universidad fuera precisa y acorde con la realidad de las exigencias y los retos que demanda la educación superior.
Un eslabón esencial frente a la exaltación de las fortalezas de la Universidad, pero también frente a los retos y constante capacidad de mejoramiento por la que debe primar la Universidad Pontificia Bolivariana, es la voz del estudiante.
Ser reconocidos como una universidad con alta calidad, da cuenta de los esfuerzos realizados para brindar una educación de alto nivel y, a su vez, es el punto de partida para asumir nuevos retos y continuar llevando más allá la frontera del conocimiento. La participación de los estudiantes es importante en este proceso de construcción de universidad y, así mismo, fuimos y seremos parte activa, crítica de aporte a lo que le apuntamos en nuestra formación”, señala David Montoya, estudiante de la Facultad de Diseño Gráfico de la UPB y representante de los estudiantes ante el consejo directivo de la Universidad.
Así mismo, el Ministerio exaltó en su resolución, el impacto positivo de los egresados de la UPB en el medio, lo que se traduce en un aporte desde la academia con profesionales que inciden directamente en la transformación social. “La renovación de la acreditación es la expresión de un esfuerzo continuo de la Universidad a lo largo de estos 80 años de vida en su función por la construcción de país. Los egresados hemos sido testimonio de la calidad académica recibida y hemos sido reconocidos por ello. Por eso somos orgullosamente bolivarianos”, agrega Juan Guillermo Ochoa Sierra, egresado de la Facultad de Ingeniería Mecánica y representante de los egresados ante el consejo directivo de la Universidad.
La UPB se ha enfrentado a una evaluación pública de toda su esencia como universidad. Estos reconocimientos permiten que una organización se reconozca mejor, identifique qué debe mejorar y, sobre, todo, consolidar y proyectar su función social para responder a las necesidades de la sociedad y a la competitividad y reflexión de país.
Por: César Alejandro Buriticá Arbeláez – Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias UPB – Montería: “La universidad motiva al estudiante para que viaje y viva la experiencia en otro país. Se preocupan porque todo esté bien. Tuve la oportunidad de escoger el país y la universidad que quería. Soy la primera persona que se va con este tipo de movilidad”, indica Alfonso Padilla, estudiante de Comunicación Social – Periodismo, de la UPB Montería.
Su interés de viajar a Brasil y tener la oportunidad de estudiar fuera del país se consolidó durante el segundo semestre del año 2016, cuando solo tenía un semestre por cursar y las posibilidades de aplicar a un intercambio académico, eran pocas. Sin embargo, sus ganas de vivir la experiencia y el apoyo que recibió por parte de la Directora de su facultad y directivas, fueron suficientes para que su propósito resultara mejor de lo que pensaron.

Es de anotar, que la mayoría de universidades nacionales e internacionales tienen plazas limitadas para cada semestre de intercambio, es por eso que los trámites inician con tanto tiempo de antelación. Además, los consulados y universidades anfitrionas tienen tiempos de procesos largos.
“Esta modalidad de intercambio se gestó por la situación particular del estudiante que se encontraba en su último semestre académico y las plazas que se ofrecían en la oficina de Relaciones Internacionales se habían agotado. Alfonso no alcanzó a aplicar a otros programas de movilidad porque las otras universidades se demoraron en responder. Es por esto que la UPB se comprometió a otorgarle el 50% de los tiquetes internacionales, le brinda un auxilio y él asume la totalidad de su semestre académico, más otros gastos”, expresa Katherine Seña, directora de la facultad de Comunicación Social – Periodismo.

Para poder realizar un semestre de intercambio en otra universidad, la UPB exige una serie de requisitos, que además, son regidos por el Ministerio de Educación Nacional. Uno de ellos es seleccionar las asignaturas que cursará el estudiante en el período de intercambio, que luego serán homologadas en la Seccional.
“Con la Universidad Estatal de Campinas, que es la Institución de Educación Superior que eligió el estudiante, sí hay convenio pero no estaba en ese momento entre las plazas disponibles, así que la UPB se ajustó y ejecutó un proceso parecido al que se realiza con otros programas de movilidad para legalizarlo”, indica la comunicadora Katherine Seña.
El objetivo inicial de Alfonso Padilla, de 22 años, fue aplicar a una beca de Ascún, que incluye alimentación y alojamiento, pero de todas las plazas que estaban disponibles ese semestre, solo le servía una en México y él estaba esperando una en Brasil.
“La Directora me habló de la propuesta de la universidad. Yo le comenté a mis papás y a ellos les pareció buena la idea. Elegí la Universidad Estatal de Campinas, en Brasil, por ser una de las mejores de Latinoamérica y tener mi programa académico con énfasis en lo audiovisual”, manifiesta Alfonso Padilla.
La única asignatura que seguirá viendo a distancia en la UPB, es proyecto de grado y en ese aspecto la Universidad también se ajustó a su situación. El docente Julián Forero es su tutor de grado y acordaron que cursará la asignatura vía Skype.
El plan de estudios integral de Comunicación Social – Periodismo en la UPB, contempla su formación en cuatro grandes campos académicos y laborales, que son: Periodismo, Audiovisual y TIC, Gestión (Comunicación organizacional, para el desarrollo y de mercadeo) y Fundamentación (bases teóricas e interdisciplinarias frente a la comunicación).
“Quiero fortalecer la parte audiovisual. Es el área que pienso ejercer después de terminar la universidad. El intercambio es una nueva experiencia para mí. Nunca me he ido fuera de la ciudad o fuera del país a vivir solo. Así que la experiencia representa un crecimiento personal importante”, manifiesta el estudiante de Comunicación, quien pretende hacer una maestría en cine después de finalizar su pregrado.
Durante su vida universitaria, Alfonso Padilla se ha destacado por su creatividad audiovisual. Maneja la técnica y la estética de la imagen y el sonido, además, es visionario. Es por esto, que junto a un grupo de compañeros conformó ‘Team four Comunicaciones’, una iniciativa empresarial que nació desde las aulas de clases en la UPB. Los cuatro jóvenes han realizado varios trabajos externos y para compañeros de la comunidad universitaria.
https://www.youtube.com/watch?v=poI3suVG-9c
La generación de ideas para desarrollar productos audiovisuales y luego producirlos, realizarlos y direccionarlos, han demostrado sus habilidades y talento creativo para el manejo de tecnologías de la información. En su canal de youtube AlfonsoPadillaR sube sus productos audiovisuales.
https://www.youtube.com/watch?v=Gb55iDBml3g
“Los docentes manifiestan que es muy buen estudiante y se caracteriza por su enfoque en medios audiovisuales. Precisamente la Universidad Estatal de Campinas, donde él estará, se enfatiza en la comunicación audiovisual. Todos los cursos que seleccionó, los revisamos en conjunto, para darle prioridad a su formación académica en el área que más le interesa y apasiona”, indica la directora de la facultad de Comunicación Social – Periodismo, Katherine Seña.
Antes de viajar a Brasil, Alfonso Padilla hizo contacto con otros jóvenes que van este semestre a esa misma universidad. Se comunicaron hablando portugués, según él, para ir practicando, debido a que actualmente maneja un nivel básico. El 20 de febrero resolvió un test de portugués para empezar clases de ese idioma en Brasil y el 2 de marzo inicia el semestre académico. En junio, regresa a su tierra natal, Montería.
Experiencia significativa
La facultad de Comunicación Social – Periodismo cuenta con dos estudiantes que ya vivieron la experiencia internacional. En el año 2015 María José Niebles realizó su intercambio en la Universidade Federal do Piauí, en Brasil y Leonardo Carriazo estuvo en el año 2016 en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), ubicada en Villa María, Córdoba, Argentina.
“Con la movilidad académica contribuimos a la formación del estudiante que viaja y de los que se quedan, ya que cuando regresan ellos socializan con sus compañeros esos nuevos conocimientos adquiridos. Es enriquecedor contar con este tipo de posibilidades, que también responden al requerimiento de movilidad discente y docente a nivel nacional e internacional del Ministerio de Educación Nacional, para que el programa crezca, se consigan nuevas alianzas y formemos mejor a nuestros estudiantes”, puntualiza la directora de facultad, Katherine Seña.
La Universidad Pontificia Bolivariana Seccional Montería, a través de la Escuela de Ciencias Sociales y Humanas, realizó el lanzamiento del libro: “Ensayos académicos en torno al suicidio”, donde participó la docente de la facultad de psicología, Ana María Romero Otálvaro, egresada UPB y Doctora en Neurociencia.

“En el libro se muestra la calidad académica que tienen los docentes que hacen parte del primer programa acreditado de Psicología en la Región. Felicito a las docentes por esta producción que ahora es insumos para mejorar la calidad de vida de los cordobeses y colombianos”, señala el presbítero Jorge Alonso Bedoya Vásquez, rector de la Seccional Montería.
El libro es el resultado de una investigación que se realizó en Armenia sobre la prevalencia del suicidio en una población determinada. El estudio arrojó varios datos interesantes que terminaron convocando a varios docentes especialistas de la Universidad del Cesar, Universidad de San Buenaventura, en Armenia; Fundación Participar y UPB Montería, para realizar el estudio. Diego Calle, compilador del libro, es docente de la Especialización en Cognición y Neuroaprendizaje en Ambiente Escolar de la UPB Montería.
“Desde inicio del año 2015 empezaron las investigaciones y a finales del año 2016, el editor unió todos los capítulos y se publicó el libro, que contiene varias investigaciones realizadas a nivel internacional, en países como México, Estados Unidos y Portugal, y a nivel nacional, en Quindío, Cesar y Montería. Además, se desarrolló una revisión de la bibliografía en general”, informa la psicóloga cordobesa, Ana María Romero.
‘Ensayos académicos en torno al suicidio’ cuenta con seis capítulos, la primera parte son reflexiones acerca del suicidio y la segunda, investigaciones sobre el suicidio.
A partir del estudio, los expertos pudieron concluir que el suicidio es una problemática de salud pública y no se puede reducir a una causa, es multicausal y necesita un abordaje transdisciplinar.
La psicóloga Katia Cabas Hoyos, actual tutora de trabajos de grado de UPB, y Ana María Romero, participaron en la revisión de la bibliografía y antecedentes investigativos sobre la detección temprana de factores de riesgo para suicidio desde la neuropsicología. Ambas concluyeron que “la impulsividad y la depresión son los factores de riesgo más importantes”.
“Me encontré con cifras alarmantes. Cada 40 segundos se suicida una persona en el mundo y a final de este año, se estima que la cifra de personas muertas por esta causa llegará a un millón quinientas mil personas. El 75% de las personas que muere en el mundo es a causa del suicidio. Esto es preocupante. La problemática va en crecimiento y lo más triste a nivel nacional, es que la política pública colombiana no tiene claridad en los temas de salud mental y prevención del suicidio”, indica la Doctora en Neurociencia, Ana María Romero.

Una mirada desde distintos enfoques
Durante el evento de lanzamiento del libro se desarrolló un conversatorio sobre el suicidio, que moderó el comunicador social – periodista, Carlos José Rodríguez y contó con la participaron del Presbítero Antonio Pitalúa, vicerrector pastoral de la UPB Montería; el comunicador Óscar Cuello, periodista judicial; Erly Rojas, periodista y editora general del diario El Propio y la psicóloga Ana María Romero.

“¿Cuántas veces en la vida has pensado en acabar con tu vida? Nadie podría negar que por lo menos una vez y esto ya se considera una intención suicida, es decir, que todos somos altamente vulnerables a esta problemática de salud pública. Las personas que más tienden al suicidio y que cometen el acto, están entre los 15 y 25 años. Si hablamos de la neuropsicología, el mayor factor de riesgo es la impulsividad. Algunos tienen la tendencia a tener emociones extremas, a jugar con la pequeña línea de la vida y la muerte. Para la ideación suicida, un factor de riesgo neuropsicológico sería la falta de motivación y la falta de un proyecto de vida”, manifiesta Ana María Romero.

Desde la espiritualidad, todos los seres humanos pueden abordar esa pérdida del sentido de la vida, aferrándose a la fe. “La creencia en Dios te lleva a generar en tu vida sentido a toda tu existencia. Quienes tenemos una mirada cristiana, la fe nos fortalece, brinda esperanza y nos inspira para afrontar muchas circunstancias. Necesitamos elementos para enfrentar la frustración, el dolor y la perdida”, expresa el Presbítero Antonio Pitalúa.
“Los jóvenes ven a su universidad como un entorno protector, gracias a las relaciones y las personas que encuentran en este espacio. Ahí encuentran redes de apoyo y los docentes tenemos una responsabilidad grandísima con ellos”: Ana María Romero.
“Desde la facultad de Psicología lo que más claro tenemos es que debemos formar a profesionales pero también formamos a personas, y ellos deben ir a terapias. Lo que queremos es que todos los jóvenes lo hagan como factor protector contra el suicidio”, considera la docente Ana María Romero.

Es frecuente encontrar cada semana casos de suicidios en los medios de comunicaciones y la ética periodística, juega un papel muy importante en la presentación de estas noticias. “Hay que ser cuidadoso en el momento de abordar a la familia de la persona que tomó esta decisión. El periodista debe ser prudente con lo que publica. El suicidio se convierte en un virus, es contagioso. Es notorio que la tendencia en la noticia es que todas las semanas hay un suicidio”, asegura Óscar Cuello, periodista.
“Los medios tenemos una responsabilidad, no solo de contar los hechos, también debemos sensibilizar. Podemos trabajar el tema del suicidio de mano con la academia”: Erly Rojas, periodista

La editora general de El Propio destacada varias cifras preocupantes en la costa. “Según el Observatorio del Caribe Colombiano, durante el año 2015 en la costa se registraron cerca de 300 suicidios, en el 2016 más de 320 y en lo que va de corrido del 2017, 43 casos de suicidio. Además, informan que van cerca de 300 intentos de suicidio. Cuando abordamos estos casos en el ejercicio del periodismo, por lo general mencionan que las causas son: problemas económicos, de salud y personales”, indica Erly Rojas.
Del 4 de septiembre del año 2012 a diciembre 31 de 2015, nueve universidades de la costa, afiliadas a AFACOM Caribe, desarrollaron la investigación: “Medios escritos y la paz en Colombia, perspectivas de la región Caribe”, para analizar el contenido que se publicaba sobre el Proceso de Paz , en los medios impresos y digitales seleccionados.
La presentación de los resultados de la investigación se realizó en el auditorio San Jerónimo de la Universidad Pontificia Bolivariana Seccional Montería, durante el evento académico ‘Más allá de las aulas’, que desarrolla la facultad de Comunicación Social – Periodismo.

Las universidades afiliadas a la Asociación Colombiana de Facultades de Comunicación Social, AFACOM Caribe, son: en la ciudad de Barranquilla, la Universidad del Norte, la Universidad Autónoma del Caribe y Universidad de la Costa. En Cartagena, la Universidad Tecnológica de Bolívar, la Universidad de Cartagena y la Jorge Tadeo Lozano; en Santa Marta, la Universidad Sergio Arboleda y en Montería, la Universidad del Sinú y la UPB.
Cada institución de educación superior le correspondió analizar un medio local, impreso o digital. Los investigadores tomaron como población la información registrada en primera plana de los medios escogidos, relacionados de manera específica con el Proceso de Paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La muestra fue seleccionada de manera aleatoria y participó un estudiante por universidad.
El contexto histórico y la forma como abordaba cada periodista sus noticias, fueron aspectos que se tuvieron en cuenta en el estudio. Analizaron qué hechos destacaban más y el tono positivo de cada información, es decir, si se presentaba como deseable, conveniente, pertinente o favorable por y para la sociedad.
Las fuentes que se utilizaron para desarrollar las notas, es otro de los aspectos determinantes en la investigación, por eso se tuvieron en cuenta el número de fuentes consultadas, la contrastación de las versiones de las fuentes, su naturaleza, entre otras características.

La docente compiladora de los resultados de todas las universidades, Gesany Herrera, fue la encargada de presentar las conclusiones generales del estudio, en el auditorio San Jerónimo de la UPB. La periodista y docente de Uninorte, se sintió complacida con el trabajo académico que se realizó en conjunto entre las instituciones de educación superior del Caribe colombiano, se mostró dispuesta a trasladarse a las otras ciudades para compartir los resultados y consideró que se deben seguir realizando ese tipo de investigaciones desde la academia.
Medios sin contexto
La mayoría de contenidos analizados en los periódicos de la costa, no presentan autoría, pues, muchos de sus contenidos están basados en informaciones obtenidas por terceras fuentes. Los medios no presentan evidencia de contextualización en los textos publicados y no registran el uso de varias fuentes, sino que se circunscriben a una o dos.
La presidencia de la República fue la fuente más relevante para las noticias analizadas. Hace falta visibilizar a la sociedad civil y los derechos humanos en los contenidos relacionados con el proceso de paz.
Cátedra de Paz
La UPB Montería participó con la investigación realizada por el estudiante Leonardo Carriazo y la docente Flora Fernández, al periódico EL MERIDIANO en Córdoba. Analizaron en total 59 primeras páginas del periódico.
“Fue una experiencia interesante participar en este análisis de contenido. Nos permitió integrarnos a nivel de todas las universidades de la costa en una investigación liderada por AFACOM y la Universidad del Norte. El objetivo ahora es implementar una cátedra de paz en las facultades de Comunicación Social – Periodismo, a partir del otro semestre. También se va a publicar un libro y artículos”, indica Flora Fernández.

Nuevos retos
Según las docentes investigadoras, se hace urgente un cambio de agenda en los medios de comunicación, y es por eso que durante el evento académico en la UPB, participó la periodista monteriana, Ginna Morelo Martínez, quien dictó la charla: “Desafío de hoy. Periodismo disruptivo para cubrir la Paz”.
“El reto mayúsculo que tienen los periodistas colombianos es que el Acuerdo de Paz se cumpla, y para eso se va a necesitar más que un titular de apoyo al presidente Santos. Todos podemos estar de acuerdo con la Paz, pero debemos enfrentar el proceso de la mejor manera, siendo críticos”, Expresa Ginna Morelo, editora de la unidad de datos del periódico El Tiempo.

Una vez firmado el Proceso de Paz, se hizo necesario un cambio de actitud y de agenda. “Ya no es guerra, ya no es violencia. Tenemos que prepararnos con nuevos géneros, formatos y nuevas perspectivas. El periodismo de hoy debe mirar a las personas, a las víctimas y contribuir a que se sanen las mentes y corazones de los colombianos”, indica la comunicadora Flora Fernández.


Agencia de Noticias UPB – Medellín. Existen algunas personas que tienen la idea de asistir a la Universidad con el fin de obtener un título profesional. Eso está bien, por lo menos en principio, pero cuál es el porcentaje que determina el número de jóvenes amantes de la investigación. Quizás sea alto, o tal vez represente una fracción menor. Todo depende de los intereses que tienen muchos estudiantes a la hora de darle un plus a sus vidas.
Quienes deciden aventurarse, encuentran en muchas universidades, como en la UPB, los semilleros de investigación. De los 141 semilleros que posee la institución en el ámbito nacional, 71 se localizan en la sede Medellín. Estos espacios aseguran el futuro del país, pues el nuevo conocimiento le permite a Colombia una mayor competitividad.
Los semilleros abren el mundo y lo ponen al alcance de quienes desean participar. Con un proceso que inicia en las aulas, y pasa por la necesidad de comprender el contexto en un escenario determinado, un estudiante que participa activamente puede, fácilmente, convertirse en ponente o expositor en alguna feria nacional o internacional, inclusive, tener la coautoría de un texto en una de las más importantes revistas científicas del mundo.
Cuáles son los apoyos y beneficios para los estudiantes
El Centro de Investigación para el Desarrollo y la Innovación – CIDI, como promotor de la investigación en la UPB, es la dependencia encargada de apoyar a quienes hacen de la ciencia un proyecto de vida. Existen muchos apoyos y beneficios pensados para que más estudiantes participen y adquieran las experiencias y habilidades necesarias que los diferenciarán de los demás profesionales.
“Los semilleros son el primer eslabón de la ruta básica de formación. Muchos participan en macroproyectos que necesitan tal profundidad de desarrollo, que facilitan la preparación en postgrado para sus investigadores. En la U existe el programa de Becas de Formación Investigativa, las cuales financian hasta el 100 % de la matrícula”, explicó Luz Mery Herrera, líder del programa de Formación Investigativa del CIDI.
Otros beneficios son, por ejemplo, la matrícula preferente, es decir, si un estudiante es miembro de un semillero podrá matricular sus cursos antes que todos los demás. El CIDI, además, brinda ayudas para viajes y manutención a personas que tengan proyectos radicados y necesiten presentarlos en eventos por fuera de las ciudades donde tiene sedes la UPB; también con la impresión de folletos a través del Programa de Divulgación Científica. Además RedCOLSI, fundación que agrupa a los semilleros de todo el país, brinda capacitación gratuita y acompañamiento a los estudiantes.
Beneficios de ser parte de un semillero:
1) Matrícula preferente
2) Acceso a becas
3) Participación en eventos nacionales e internacionales
4) Experiencia en temas de investigación
5) Mejores oportunidades de empleo
Lo que necesitas saber sobre los semilleros

Todas las escuelas de la Universidad, incluido el Colegio, tienen por los menos un semillero de investigación. La experiencia de formarse en un aprendizaje basado en proyectos, instruye en la identificación de problemas con el objeto de brindar respuestas y soluciones.
Al respecto opinó Luz Mery, quien es la persona encargada de coordinar los distintos semilleros: “Son grupos compuestos por estudiantes y un docente como mínimo, todos de cualquier programa académico. Es un laboratorio que crea las condiciones para que nuevos estudiantes, en su momento, desarrollen nuevo conocimiento”.
Ser parte de un semillero de investigación es muy sencillo. Los interesados no necesitan inscribirse, matricularse o realizar algún pago. Todo lo que tienen que hacer es validar en sus facultades, con los docentes en clase, o con el Programa de Formación Investigativa en el CIDI, cuáles semilleros existen y qué temas abordan. De esa forma, el estudiante podrá comunicarse con el docente que coordina el semillero, exponiendo los intereses que tiene en investigación.
Ahí entra el tema de libertad, no es que se sientan obligados a ir, ellos como estudiantes van a hacer investigación con los mismos docentes que les dan clase. La idea es que hablen con ellos para resolver dudas. Es un compromiso de razonar y pensar ¿quién quiero ser el día de mañana?”, comentó Luz Mery.
La disposición de aquellos que sueñan un futuro en el mundo investigativo, tienen muchas puertas a su disposición. Las universidades, el Estado, las ONG, y hasta gobiernos extranjeros, financian anualmente las iniciativas de miles de jóvenes en el país. Hay quienes quieren contribuir con el mejoramiento de los procesos en alguna organización, u observadores que analizan el contexto de un individuo frente a un colectivo determinado. Existen las necesidades y entre ellas la de tener profesionales con habilidades en temas científicos, un factor diferenciador que brinda la UPB.
Por el camino del éxito

Libardo Andrés Giraldo es estudiante de séptimo semestre de Trabajo Social. Al igual que sus compañeros, Sara Correa Garcés y William Fernando González, cursó el Seminario de Investigación, materia donde se inculca el amor por la ciencia: “Tuve la fortuna de dar con la docente Natalia Salinas. Ella siempre está dispuesta a explicar y resolver todas las dudas que se me generan en este proceso formativo”, comentó Libardo, a lo que agregó Sara: “Me ha gustado tanto esta experiencia, y más por ver que todo se hace en equipo, que convencí a Libardo y hoy tenemos muchos conocimientos y experiencias enriquecedoras”.
Al igual que Sara, William inició su proceso formativo en investigación. Su discapacidad visual no fue impedimento para aprender: “No soy perfecto en el contexto técnico, pero he aprendido mucho sobre las metodologías y los antecedentes en un proyecto”.
El miedo es un sentimiento que hasta los mismos estudiantes de Trabajo Social reconocieron, es ineludible e inevitable. Sin embargo, la idea de pensar en qué tipo de profesional quería ser, llevó a Sara a cambiar sus paradigmas. El semillero de la profesora Diana la transformó en una estudiante que busca innovar y generar impacto en una comunidad.
“Antes tenía miedo porque no me gustaba la lectura. Cuando ingresé a mi pregrado me dije: ‘debo demostrar que soy capaz y que puedo contribuir algo a este mundo a través de la investigación’, y ahora puedo dar fe de ese cambio. Con el subgrupo al que pertenezco, he ido construyendo las bases y logramos sacar adelante la primera fase de un proyecto titulado “Gestión Cultural y Construcción de Ciudadanía” el cual adelantamos en Moravia”, dijo Sara.

Ahora, este joven en compañía de Sombra, su perro lazarillo, adelanta en compañía de otros estudiantes, un proyecto de experiencias de académicos con discapacidad visual, como parte de uno macro sobre biblioteca inclusiva. William, al igual que muchos más, tendrá la posibilidad de continuar con más fases, lo que le podría facilitar el acceso a un postgrado gracias al empeño que le pone a la investigación.
Finalmente, estos futuros trabajadores sociales seguirán fieles a los principios de su profesión, y para lograrlo, el aprendizaje basado en proyectos que se les instruye en los semilleros les permitirá acceder a mejores oportunidades laborales en el futuro. El precedente lo construyen en la UPB y su futuro quizás esté en la investigación aplicada en importantes compañías o gobiernos, o en las aulas dedicados a la transferencia de conocimientos y experiencias.
Por Jorge Andrés Jaramillo – Agencia de Noticias UPB
La Globalización como fenómeno multidimensional impactó en la Educación Superior y la Universidad Pontificia Bolivariana aceptó esos nuevos retos que le confieren hoy una dimensión internacional e intercultural a sus métodos de enseñanza, aprendizaje e investigación, facilitándole a sus estudiantes y docentes su inserción en un mundo globalizado.
Uno de los aspectos más dinámicos de internacionalización de las universidades es la movilidad académica, promovida en la UPB Montería por la oficina de Relaciones Internacionales para facilitar el traslado de estudiantes, docentes e investigadores a otras universidades de Colombia y el exterior, con el fin de que realicen semestres académicos, pasantías y hasta programas de doble titulación en el exterior.
La UPB cuenta con 105 convenios internacionales y 58 nacionales, y hace parte del convenio SÍGUEME, conformado por el top de universidad en Colombia que desarrollan investigación.
La movilidad académica ha fomentado lazos de cooperación e integración con instituciones de Educación Superior a nivel mundial, logrando mayor presencia y visibilidad internacional. En los últimos tres años 46 estudiantes de UPB realizaron intercambios académicos en Colombia y el exterior. En este período, 17 jóvenes extranjeros y 13 universitarios de diferentes ciudades del país, eligieron la UPB Montería como su mejor opción.


“La internacionalización es un compromiso institucional. Existen incentivos para los estudiantes dependiendo de cada convenio. Además, la Seccional Montería se ha destacado por ser una de las pocas universidades que le brinda a sus estudiantes de intercambio un tiquete internacional”, asegura Carlos Ramos Cabrales, director de la oficina de relaciones internacionales.
En este primer semestre académico de 2017, llegaron de intercambio siete estudiantes procedentes de Argentina, Brasil y México. La presencia de estos jóvenes enriquece significativamente el proceso de enseñanza – aprendizaje.

Dos de ellos son: Gerson Vera Pérez y Ana Ayapantecatl Cahuantzi, estudiantes de Ingeniería Agroindustrial de la Universidad Autónoma Chapingo, en México. “Elegimos venir a la UPB porque es una universidad de calidad y prestigio. Estamos cursando materias que también ven los estudiantes de ingeniería civil e industrial”, asegura Ana Ayapantecatl.
“La UPB motiva al estudiante para que viva la experiencia del intercambio. El 17 de febrero viajo a Brasil para continuar fortaleciendo mis conocimientos en medios audiovisuales”, expresa Alonso Padilla, estudiante de noveno semestre de Comunicación Social – Periodismo.
Tener docentes extranjeros de universidades con alto ranking internacional propicia el desarrollo de una perspectiva global de la educación.

Massimo Leserri
El docente italiano Massimo Leserri, es doctor en Arquitectura y Doctor en Investigación en Planeación Territorial y Urbanismo. Durante catorce años de experiencia docente ha trabajado en proyectos de investigación sobre el levantamiento arquitectónico y urbano, dibujo, conservación y restauración de la arquitectura existente.
“No conocía nada de Colombia. Únicamente lo que veía a través de televisión. La UPB es una muy buena universidad, hay gran educación, respeto y misión para construir una universidad mejor. Estoy feliz aquí, porque puedo hacer una experiencia docente e investigativa”, expresa el docente italiano, quien aplicó a la convocatoria en UPB a través de internet, luego de buscar universidades de todo el mundo.
Desde que llegó a Montería, en enero de 2017, quedó encantado con la amabilidad de las personas. “He visto gran educación, la gente es amable, hospitalaria y disponible. Nunca me he sentido un extranjero. Llegué a una Nación donde no conocía a nadie y encontré un gran sentido de hospitalidad. En Italia tenemos muchos problemas que impiden que las personas sean así. Esto me ha maravillado”, indica Massimo Leserri.
En cuanto a la arquitectura y organización de la ciudad, le pareció moderna y agradable. “Me gustó mucho el río Sinú y la ronda, elementos muy fuertes e importantes para la ciudad. No conocía el fenómeno del mototaxismo, para mí es algo nuevo. Me gusta el calor, la luz y los colores de Montería”, asegura el italiano.
Linda Alejandra Rodulfo Gómez
La docente extranjera que más tiempo tiene de estar vinculada a la UPB, es la arquitecta Linda Alejandra Rodulfo, de Maturín, Venezuela. Tiene máster Universitario en Paisajismo y cumplió su sueño de ejercer como docente en la UPB. “Me recibieron con las puertas abiertas, los compañeros son como familia. La idiosincrasia de nosotros los venezolanos se adapta muy bien con los monterianos y los costeños en general. Me he sentido en casa desde que llegué”, manifiesta la arquitecta.
La docente destaca el sentido humanista de la UPB. “Aquí el estudiante no es un número y una estadística, el docente se preocupa por el estudiante y lo conoce. Soy muy permeable a poder conversar con los estudiantes, nuestra vocación en la UPB es ser humanistas, acercarnos un poco más. Me siento parte de UPB desde el momento en que me abrieron las puertas. Aquí me han hecho sentir un profesional valioso y eso uno como extranjero lo agradece profundamente”, expresa Linda Alejandra Rodulfo.
Tomás Ramón Florville Alejandre
Otro de los docentes que se integró este semestre 2017-10, es Tomás Ramón Florville Alejandre, tiene pregrado en oceonología, maestría en ciencias del mar y limnología, es
Doctor en Ingeniería Ambiental y posdoctor en Ingeniería Ambiental. Tiene más de 27 años de experiencia en docencia e investigación.
“La docencia avanza de la mano de la investigación. Los conocimientos que surgen del desarrollo de la investigación, fortalecen el trabajo docente”, indica Tomás Ramón Florville.
Rubén José Calderas Volcanes
Desde Venezuela, llegó a la facultad de Ingeniería Civil Rubén José Calderas. Tiene más de 25 años de experiencia en su campo. Es especialista en Carreteras en la Universidad Politécnica de Madrid, Maestría en Ingeniería Vial y es Doctor en Gerencia Avanzada.
“Vengo a la UPB Montería a entregar lo que aprendí a lo largo de mi carrera profesional, docencia, investigación y extensión. Aspiro a estar acá varios años hasta que me retire definitivamente de la docencia”, asegura el ingeniero venezolano.


La Universidad Pontificia Bolivariana Seccional Montería , a través del Área de Deportes, realizó un encuentro deportivo amistoso que logró reunir a 50 egresados de los diferentes programas de pregrado y postagrado de la Universidad.


Durante el evento, se presentó oficialmente la cancha sintética de y los servicios que se ofrece la UPB en ese espacio deportivo para la comunidad bolivariana y público externo.


“La relación con el público egresado se ha fidelizado. A través de estas actividades ellos se integran y están más cerca de la Universidad. En el encuentro deportivo les recordamos que pueden utilizar los servicios de la UPB y disfrutar los beneficios que tenemos”, indica la coordinadora de Egresados, Daniela Lora González.
Este semestre el Torneo Interfacultades 2017-10 contará con una gran participación de egresados. Esta competencia es una actividad que organiza cada semestre el Área de Deportes para los estudiantes de las diferentes facultades y que viene ganando cada año más adeptos por parte de los egresados.
En esta ocasión la UPB Seccional Montería logró reunir ocho equipos conformados por egresados que disputarán en el torneo que inicia el próximo 7 de marzo. Participarán cuatro equipos de fútbol 8 masculino, dos equipos de voleibol mixto y dos equipos de baloncesto mixtos.
Los profesionales bolivarianos que asistieron al encuentro deportivo también participaron en el proceso de Autoevaluación Institucional Multicampus, diligenciando una encuesta sobre la calidad del servicio educativo que ofrece la UPB.

“La Universidad está trabajando en diferentes estrategias para que el egresado vuelva a casa y participe activamente en las actividades y servicios que tiene la UPB en sus diferentes áreas, por ejemplo, cuando CIDI realice convocatorias de investigación y cuando se programen jornadas culturales, entre otros eventos, que no solo se gesten desde la oficina de Egresados”, expresa Daniela Lora.
La UPB tiene sus puertas abiertas para que los egresados continúen participando en las actividades propuestas desde los diferentes programas y sean protagonistas del crecimiento y desarrollo de la Seccional Montería.
La emisora Frecuencia Bolivariana cumplió 14 años de estar al aire como Radio Universitaria. Su frecuencia 1160 AM es la más antigua y tradicional en la historia de la radio cordobesa.
El viernes 3 de febrero de 2017 la emisora Frecuencia Bolivariana cumplió 14 años de estar al aire como Radio Universitaria. Su frecuencia 1160 AM es la más antigua y tradicional en la historia de la radio cordobesa, y hace parte de la UPB Seccional Montería desde el año 2003.
Desde sus inicios, su programación se ha centrado en la Academia, Cultura y Evangelización. Con temas sociales, de educación, salud, familia, religión y cultura jurídica, se ha ganado un lugar importante entre los radioescuchas del Norte de Chocó, Bajo Cauca, Urabá Antioqueño, Sur de Bolívar, Sucre y Córdoba.

“Actualmente contamos con 73 programas que se emiten de lunes a domingo, durante 24 horas al aire. Los 23 programas culturales que tenemos los realizan docentes, estudiantes y personalidades de Córdoba; también tenemos 7 programas musicales que resaltan esos géneros que no se promueven por las emisoras comerciales, como lo son: boleros, jazz, música clásica, el blues y música del Caribe”, asegura Mario Sánchez Arteaga, director de la emisora.
En cuanto a la evangelización, Frecuencia Bolivariana cuenta con cuatro programas. La Diócesis de Montería tiene un espacio dirigido por el Obispo, la capellanía de la Universidad cuenta con otro y se transmite también la Eucaristía y el Santo Rosario todas las mañanas.
Las diferentes facultades de la UPB tienen la posibilidad de compartir con los radioescuchas novedades sobre sus programas, proyectos de investigación, temas de interés y ofrecen un servicio social a la comunidad con los contenidos que emiten. En total, docentes y estudiantes desarrollan 31 programas educativos y de impacto para la comunidad.

La emisora incursionó nuevamente con magazines informativos. De lunes a viernes se está emitiendo ‘Café con Óscar Sánchez Oviedo’, dirigido por un reconocido periodista cordobés, que ya había trabajado en Frecuencia Bolivariana y le otorgó en su momento más de seis premios periodísticos a la emisora.
Hemos fortalecido la parrilla de programación con contenido cultural y educativo. Nuestra audiencia nos expresa que les gusta la emisora por ser diferente, el noticiero es distinto y los contenidos nos diferencia de las otras emisoras del AM”, expresa el director de la emisora.
El programa informativo que dirige Óscar Sánchez destaca el acontecer diario de Montería, Córdoba y Colombia. Cuenta con la participación de analistas y personajes de la región. En ese espacio también se muestra todo lo positivo que realiza la UPB en cuanto a proyección social.

Además de la programación habitual, Frecuencia Bolivariana realiza emisiones especiales durante eventos culturales y deportivos en el departamento. Participa en las trasmisiones de los partidos del equipo Jaguares de Córdoba, en compromisos de béisbol profesional colombiano y algunos encuentros de boxeo. En cuanto a cubrimientos de eventos culturales, ha hecho presencia en las Fiestas del Río, la Feria de la Ganadería y el Festival del Porro.
En materia de equipos, cuenta con COMREX, que le ha permitido a Frecuencia Bolivariana transmitir con alta calidad eventos deportivos y culturales, en tiempo real.
La emisora está vinculada a la Red de Radio Universitaria de Colombia y Latinoamérica desde el año 2008.
Frecuencia Bolivariana enlaza con estaciones de radios nacionales e internacionales. Gracias a esta red, retransmite el noticiero de Radio Vaticana y programas culturales de Radio Nederland. A nivel nacional, cuenta con enlaces con Radio Bolivariana de Medellín y Javeriana Estéreo. Estas emisoras también trasmiten programas de Frecuencia Bolivariana.
Este año la emisora de la UPB Montería asistirá al Encuentro Nacional de la Red de Radio Universitaria que se realizará en Riohacha y al Encuentro Internacional que tendrá lugar en Madrid, España, en el mes de julio. Durante este evento capacitan a los directores de emisoras de la radio universitaria frente a los nuevos retos.
Sus inicios
La frecuencia 1160 AM se originó en junio de 1955 con el nombre de Emisoras Sinú. A los pocos años fue la Voz del Sinú y en la década del 70 pasó a la Cadena Todelar. Más adelante fue adquirida como Meridiano Radio y finalmente en 2003, mediante una valiosa gestión de Monseñor Darío Molina Jaramillo, rector fundador de la UPB Seccional Montería, fue obtenida por la universidad y se le dio el nombre Frecuencia Bolivariana.

En abril del año 2005, Frecuencia Bolivariana emitió el primer servicio noticioso de la radio cordobesa, conocido como Sistema Informativo de Frecuencia Bolivariana, que marcó la pauta con tres emisiones diarias y boletines cada hora, de lunes a viernes; esto bajo la dirección del periodista Óscar Sánchez Oviedo.
Gracias a su calidad periodística y profundidad en sus reportajes, se hizo merecedor del Premio Simón Bolívar en dos oportunidades, el Premio Semana Petrobras al Mejor Aporte Original en Radio, el Premio Amway de Periodismo Ambiental y el Premio Mario Ceballos Araujo; además sus periodistas han sido nominados al Premio CPB y al Premio Amway.
Nuevos retos
Las nuevas generaciones están escuchando radio a través de dispositivos móviles y Frecuencia Bolivariana quiere estar a la vanguardia.

“El actual reto que tenemos es la plataforma web. En estos momentos nos pueden escuchar en wwww.frecuenciabolivariana.com.co., pero queremos darle más dinamismo a la página e interacción. Esto requiere de tiempo y más personal, por eso estamos analizando la posibilidad de nutrir frecuentemente la página, subir podcasts, fotografías, archivos de los programas más escuchados”, indica Mario Sánchez Arteaga.
A nivel mundial el principal reto es la digitalización. “Se cree que América Latina es de las últimas regiones del mundo que realizará este proceso. Nuestro continente es muy rural y todavía existe el AM. En otras regiones está prácticamente relegado y solo funciona FM, radios virtuales y ahora digitales. Estamos a la expectativa de lo que viene”, expresa el director de Frecuencia Bolivariana.