
El 30 de marzo llegó a las salas de cine del país la película ‘Huellas’, escrita, dirigida y protagonizada por el actor y director cordobés Carlos Vergara.
Un estudiante de la UPB Seccional Montería tuvo la oportunidad de participar en esta cinta y dejar su huella bolivariana en el largometraje.
“Soy muy amigo de Carlos Vergara y, a través de él, me llamaron para presentar un casting en Medellín. Posteriormente me contactaron para hacer parte de la película. Grabé cinco escenas, pero por cuestión de política de las salas de cine tuvieron que recortar el tiempo y al parecer, solo saldré en una sola escena. Soy el médico que aparece en el largometraje”, expresa Libardo Jesús Díaz Díaz, estudiante de octavo semestre de la facultad de Ingeniería Civil.
A sus 20 años, asegura que es muy satisfactorio para él participar en una película que a nivel mundial ha obtenido 14 reconocimientos. “’Huellas’ llegó a las salas de cine por su éxito a nivel mundial. Mis escenas las grabé cuando cursaba quinto semestre, en el año 2015. Siempre me ha gustado la actuación y de la mano de Carlos Vergara también he hecho teatro”, indica Libardo Jesús Díaz Díaz.
Entre la actuación y la ingeniería
Desde hace algunos años el estudiante bolivariano se dejó picar por el ‘bichito’ de la actuación, se inscribió en talleres virtuales y durante las vacaciones, fortalece sus conocimientos en artes escénicas.
“A parte de la Ingeniería, la actuación es una de mis pasiones. Mi carrera la pienso sacar adelante y seguir especializándome, me gustaría que fuera en Pavimentos. Esto sin dejar de lado la actuación. Para las próximas vacaciones me estoy inscribiendo en unos talleres en Bogotá en la academia de la actriz Alejandra Borrero”, manifiesta Libardo Jesús Díaz Díaz.
‘Huellas’
La película cuenta la historia de Pedro, un hombre de cuarenta años que vive una vida normal con su esposa hasta que un día enloquece y empieza a creer que es un niño de cinco años y a comportarse como tal.
Esta divertida y entretenida historia está basada en sucesos reales que vivió el director cordobés Carlos Vergara y por medio de los cuales encontró inspiración.
El largometraje fue grabado en nueve municipios del departamento de Córdoba y se destaca por mostrar imponentes paisajes, tradiciones culturales y por su banda sonora, que incluye ritmos como el bullerengue, la puya, el fandango y vallenato.
Trailer:
www.youtube.com/watch?v=VdwLOxoXQCg
Autor: Isnelia Robles Señas
Coordinadora Área de Trabajo Social, UPB Montería.
Programa Afecto y Familia.
El pasado 19 de marzo conmemoramos la festividad de San José, patrón de la iglesia y nacionalmente, el Día del hombre. A propósito de este día, reflexionemos un poco…
Socialmente somos resultado de nuestros constructos históricos, pensamos, hacemos y valoramos lo que nos han enseñado, somos todo lo que nuestra herencia cultural nos ha legado, así el día a día nos plantee, entre otras cosas, lo que debemos ser y hacer.
¿Cómo ser maravillosamente humanos y acogerse a referentes que han significado para el ethos masculino, tanta pérdida emocional? Los hombres no lloran, pareces una nena, sea fuerte, aguante; siendo mujer pienso que debe ser muy difícil, tener siete añitos, una rodilla herida, quedarse mudo y no llorar hasta que todo el barrio se entere. Pienso que nuestra educación, en torno a ser “hombre” (y mujer) ha negado la posibilidad de una justa emocionalidad masculina.
El espacio es muy corto para una temática tan sensible, la lista es interminable. Hemos avanzado en muchísimos aspectos, no obstante, es válido insistir en la valoración de la rudeza e indiferencia emocional de los grandes estereotipos masculinos porque la ‘castración emocional’ sigue estando ahí: ellos no transmiten los sentimientos, los hombres no hablan de amor, no saben de afecto.
Creo que la debacle del desencuentro de parejas, la dificultad que los hombres y mujeres sufren en sus relaciones, su infelicidad, le extiende una grandísima cuenta de cobro a toda la carga de mitos y mentiras masculinas que culturalmente nos han introyectado. Preconceptos que perversamente se conjugan con los de la fragilidad, veleidad y vulnerabilidad femenina; dando como resultado el difícil panorama de violencia y enfrentamiento emocional que todos conocemos.
Afortunadamente, el gran descubrimiento del siglo XX es que así como aprendemos, también tenemos la posibilidad, de desaprender, afortunadamente. Gratísima sería nuestra cotidianidad si jóvenes y adultos, reemprendiéramos nuevos aprendizajes, nos contactáramos con vivencias sanas, alegres, esperanzadoras; donde la posibilidad de conversar, dialogar, encontrarse con el otro, descargarnos de preconceptos y mitos que nos impidan ser críticos, crecer, SER, sentir y vivir. Entender que la represión emocional nos enferma, saber que solo a partir de un encuentro sano y sincero podremos hacer apuestas afectivas positivas, sanas y estabilizadoras, ¡romper los mitos! Pienso que una apuesta en este sentido vale realmente la VIDA.


Agencia de Noticias UPB – Montería. Suecia y la Escuela de Periodismo de El Tiempo, con el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y El Tiempo Casa Editorial, desarrollaron en Montería un taller teórico – práctico sobre cómo hacer periodismo que transforme y construya Paz. El evento tuvo lugar en Sala Estudio Biblioteca UPB.
La periodista monteriana Ginna Morelo Martínez y el comunicador cartagenero, Erick Vilaró Barón, fueron los encargados de entregar herramientas útiles a los Comunicadores Sociales – Periodistas que asistieron al taller, entre ellas, cómo contar historias a través de ‘Storytelling’.
“Creo que este momento en Colombia es de exploración fuerte y la creatividad debe aflorar todo el tiempo. Estamos dentro de una sociedad que cambia y a la cuál debemos acércanos a entender e involucrarnos”, expresa la Editora de la Unidad de Datos de Casa Editorial El Tiempo, Ginna Morelo.
Este taller se ha realizado en otras ciudades del país como Cartagena, Medellín, Cali, Pereira, Manizales, Cúcuta y en esta ocasión el turno fue para Montería.
“Desde hace tres años El Tiempo es mi casa laboral, un espacio en donde el aprendizaje y la creación han sido la constante. Todo ello cobra sentido cuando lo comunico y mejor, lo comparto con quienes como yo estamos en esta exploración permanente del nuevo periodismo en tiempos de transición en Colombia. Me llena de alegría ir a casa y trabajar con estudiantes, amigos y colegas de toda la vida en las nuevas propuestas para contar historias”, indica la periodista cordobesa, Ginna Morelo.
Durante el evento, los asistentes tuvieron un acercamiento al concepto de periodismo de paz y mayor claridad frente a la nueva agenda periodística en Colombia.
Según Ginna Morelo, “hay colectivos que están trabajando y construyendo su propia agenda, ganándose un espacio en la sociedad. Creo que el momento está para que desde el periodismo metamos la Paz en la agenda. ¿Cómo hacemos para que los editores entiendan que esos temas son tan importantes como la corrupción? Hay que saber venderle la idea a un editor, trascender hacia otros escenarios para trabajar con otras disciplinas y poder generar un proceso colectivo mucho más fuerte”.
‘Storytelling para el posconflicto’
Erick Vilaró, jefe de video de Casa Editorial El Tiempo, fue el encargado de dictar el taller práctico sobre ‘Storytelling’. El Comunicador Social cartagenero explicó cómo funcionan las nuevas narrativas audiovisuales y cómo se pueden contar historias de una forma diferente.
“Realizamos un taller 100% práctico sobre el tema de ‘Storytelling para el posconflicto’. Existe hoy en Colombia, y en Córdoba, grandes historias que a veces no sabemos cómo contarlas. A los asistentes les di unas pautas, una estructura narrativa, para que con sus historias generen lazos emocionales, audiencia y generen comunidad”, asegura Erick Vilaró.

Por: Ana Joaquina Pérez López.
Coordinadora de Proyección Social – UPB Montería.
En el mes de febrero iniciaron los diferentes servicios, procesos y cursos de formación que brinda la Universidad Pontificia Bolivariana a los habitantes de la Comuna 9 de Montería, Córdoba, a través del Centro Social Marie Poussepin. En este primer semestre del año 2017, el Centro Social cuenta con 34 integrantes en su Programa de Voluntariado, quienes lideran los procesos formativos para 195 personas de las comunidades beneficiadas.

Para UPB, tal como lo planteó Peter Drucker, uno de los padres modernos de la economía y administración en su libro la sociedad postcapitalista, nos mueve la idea que el ser humano es el centro de la trasformación y el eje de la calidad. Desde cada uno de los procesos de la Universidad se piensa en la persona como centro y base para la educación y el conocimiento, por tanto hace 21 años por medio del Programa de Voluntariado, se promueve la integración de personas al Centro Social Marie Poussepin, especialmente quienes pertenecen a la comunidad universitaria, para el desarrollo de acciones de servicio en virtud de la misión institucional, el humanismo cristiano y como manera de formar el sentido social de los profesionales y demás personas.
Los voluntarios del Centro Social Marie Poussepin se rigen por lo establecido en la Ley 720 que conversa sobre el voluntariado en Colombia y a partir del Programa se desarrollan cursos tales como: Informática Básica y Avanzada; en Lenguas extranjeras, que permite la vinculación de estudiantes extranjeros que lleguen a la UPB a través de Programas de Movilidad Internacional. Celina Freitas y Carol Camargos, son las encargadas de dictar cursos de Portugués durante este primer semestre del año 2017, al tiempo que se imparten dos curso de Inglés Básico dirigido por los estudiantes: Lina Vasco, Angélica Solano, Melisa Ruíz y María Eunice Cavadia, de las facultades de Ingeniería Civil, Ingeniería Sanitaria y Ambiental, y Derecho.

El Centro Social en la actualidad ofrece 10 cursos de formación para la comunidad monteriana, en: TIC´s, Inglés, Portugués, Mantenimiento y cableado en computadores, Diseño Gráfico e Impresión Digital, Fortalecimiento en Matemáticas, Manipulación de Alimentos, Decoración, entre otros.
Por su parte, es grato compartir también que los docentes están vinculados al Centro Social y su compromiso con la responsabilidad social de la universidad se hace más visible, ya que estos son el ejemplo principal de los estudiantes y los orientan hacia la trasformación del modelo tradicional de aprendizaje a otro más práctico, contextualizado y social. Los docentes vinculados a la labor del Centro Social Marie Poussepin durante este año 2017, son: Carmen Rosa Otero, de Psicología; Jorge Ardila, de Ingeniería Electrónica; Juan Carlos Vargas, de Comunicación Social – Periodismo y Naira Alvarino, de Ingeniería Agroindustrial.
Puedo destacar que tanto el Programa Voluntariado, como el Programa Seresitos, enfocado en el acompañamiento integral al crecimiento de 52 infantes, son dos de las apuestas más fuertes de UPB Seccional Montería por la transformación social y humana.
El 28 de febrero realizamos la reunión inicial con los padres de familias y los niños y niñas del programa, quienes viven en el sector de influencia inmediata de la Universidad y los cuales se encuentran en inminente peligro de ser reclutados por grupos al margen de la ley existente en el sector y están expuestos a otro tipo de problemáticas sociales tales como: drogadicción, pandillas, explotación sexual, entre otros. A la fecha, los infantes asisten a su proceso de formación y acompañamiento que incluye: cursos de Deportes, Arte y Cultura; Lectoescritura, Danza, Manejo Corporal y fortalecimiento en valores y espiritualidad.
Queda claro que la innovación social en UPB la lidera el Centro Social Marie Poussepin, ya que desde esta dependencia UPB Montería se lanza a la búsqueda y la formación de profesionales y personas más sociales. El Programa de Voluntariado, permite que se genere emprendimiento social y puntos de reunión abierta para iniciativas que mejoran el mundo. El cambio social en todas sus manifestaciones es el objeto principal del Centro Social y las personas de la Universidad, comunidad, familias y niños vinculados a él, tienen la posibilidad de educarse integralmente y contar con el acceso a servicios de los cuales en la actualidad se distinguen: asesorías psicológicas, jurídicas y en salud, por medio de practicantes en Derecho y Psicología y los diferentes profesionales de Bienestar Universitario, todo esto para asegurar el apoyo y la implementación de soluciones a las necesidades y problemas sociales del país y el mundo.
Ana Joaquina Pérez López es Comunicadora Social – Periodista, Auditora de Calidad y Aps. Magíster en Responsabilidad Social y Sostenibilidad. Durante cinco años se ha desempeñado en la gestión de buenas relaciones entre los grupos de interés: estado, empresa y sociedad civil. Con UPB Colombia, ha laborado durante los últimos cuatro años como líder del Macroproceso de Proyección Social.

Agencia de Noticias UPB – Montería. Antes de finalizar el segundo semestre del año 2016, Luis Javier Páez Solano y Juan Felipe Porras tenían como meta recolectar los fondos suficientes para donar uniformes deportivos a los niños adscritos al programa de Seresitos, del Centro Social Marie Poussepin de la UPB Seccional Montería.
Convencidos de la misión social que tiene cada uno de los Bolivarianos y conscientes de su formación integral para la transformación social y humana, durante cerca de tres meses dividieron su tiempo para cumplir con sus compromisos académicos, deportivos y sociales.

“Yo hacía parte del Consejo de facultad de Economía hasta el semestre 2016-20. Estuve durante dos años apoyando a la directora, Elsa Doria Romero, en todos los aspectos de la carrera. Un día me comentó que los niños adscritos al programa de Seresitos asistían a las actividades deportivas que tiene la universidad con la ropita que podían, algunos sin zapato, sin suéter y me animó a que liderara una campaña o estrategia de responsabilidad social con ellos”, indica Luis Javier Páez Solano, estudiante de VIII semestre de Economía.
Juan Felipe Porras, en ese entonces estudiante de Administración de Empresas y hoy egresado, es el otro bolivariano que junto a Luis Javier Páez Solano, de 22 años, se comprometieron a donar uniformes a los niños del centro social. A partir de ese momento, se dispusieron a generar cultura de donación y solidaridad entre sus compañeros de facultad y docentes.
“Juan Felipe y yo nos encargamos de ir salón por salón, en todos los semestre de las facultades de Administración de Empresas y Economía, para hablar con los docentes y compartir con los estudiantes la idea que teníamos. Pedimos una cuota mínima para los que deseaban colaborar. El docente Luis Martínez, quien maneja el tema de responsabilidad social, nos colaboró mucho animando a los estudiantes para que hicieran ese aporte social. En general, todos los docentes apoyaron la iniciativa”, agrega Luis Javier Páez Solano.
El estudiante de VIII semestre de Economía ya venía con la idea de hacer obras sociales desde que se vinculó a la selección de voleibol de la universidad. “El profe Guido siempre nos ha sensibilizado ya que él entrena con niños de escasos recursos, de zonas vulnerables de la ciudad, y conoce esa problemática social. A raíz de eso también tuve ese impulso de colaborar”, expresa Luis Páez.

Con los fondos recolectados los estudiantes compraron 60 uniformes para los niños que asisten al Centro Social Marie Poussepin de la UPB.
60
uniformes fueron comprados para los niños que asisten al Centro Social Marie Poussepin
Luis Javier Páez y Juan Felipe Porras asistieron a la ceremonia de entrega de uniformes que se realizó a finales del mes de febrero de 2017 en el auditorio San Jerónimo de la universidad. Los jóvenes bolivarianos disfrutaron viendo la sonrisa de los pequeños que agradecieron el gesto de solidaridad.


“Cuando vienes de un hogar donde tus papás se han encargado de darte todo y te das cuenta de la situación social que vivimos, te concientizas. Tenemos niños que tienen ilusiones, sueños y con solo venir a jugar a la universidad son felices. La satisfacción personal de esa donación es indescriptible. La alegría que tenían los niños el día de la entrega de los uniformes es algo que no se compara con nada. Dan ganas de seguir ayudándoles, guiándolos y sé que en la universidad hay estudiantes que tienen facilidades de ayudar, por eso los animo a que se unan. Colaborar te vuelve más humano”, puntualiza Luis Páez, estudiante de Economía.
Los niños que recibieron dotación deportiva inician este semestre en el centro social su proceso de formación en: Fortalecimiento en lectoescritura, formación en deporte, formación en artes y cultura; y formación en ética, valores y espiritualidad.
“En el Centro Social Marie Poussepin capacitan y brindan servicios a las poblaciones más vulnerables, principalmente en las zonas aledañas del campus de la Seccional Montería, como lo es la comunidad de Mocarí, a fin de mejorar su calidad vida, conforme a la misión institucional”
Carlos Mario Donado Pestana es ingeniero agroindustrial de la Universidad Pontificia Bolivariana, actualmente reside en Brasil. Después de cuatro años volvió a Montería y visitó el campus, recordó su época de estudiante y expresó su grata sorpresa al ver su acelerado progreso: “Hace cuatro años no visitaba esta prestigiosa universidad que me trae muchos recuerdos. Es muy grato ver la evolución que ha tenido el programa de Ingeniería Agroindustrial, el crecimiento que ha tenido la universidad y el esfuerzo constante por mantener la facultad con una calificación excelente”, expresa Carlos Mario con mucho orgullo.
Antes de culminar sus estudios tomó una decisión que marcó su vida profesional: empezó su proyecto de grado en una empresa local, pero no se sentía identificado con su labor, quería algo más, por eso asumió un reto investigativo en la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, CORPOICA, la cual fue una experiencia muy enriquecedora que le permitió fortalecer sus bases en investigación, según afirma Carlos Mario, satisfecho pero con un poco de nostalgia al recordar que esa experiencia le impidió graduarse con sus compañeros y amigos de carrera.
Sin duda, sus decisiones empezaron a dar frutos. En 2007, cuando recibió su título profesional, siguió vinculado con CORPOICA y dos años más tarde, gracias a la asesoría y apoyo de un investigador de la Corporación, viajó a Brasil para iniciar un nuevo reto académico y profesional: “Viajar a Brasil fue una decisión que tomé con muchos temores, porque era un mundo nuevo, en esa época el portugués para mí era desconocido, pero tuve un buen periodo de adaptación”, asegura este decidido ingeniero.
El vecino país le abrió las puertas para desarrollar un proyecto de investigación que inició como tesis de maestría y que actualmente aporta a la solución de problemas de salud y alimentación de regiones en situación de pobreza. Los resultados fueron publicados por una revista internacional de ciencia y alimentos, lo cual facilitó la divulgación del proyecto.
La tesis fue sobre la batata, un producto con alto contenido en compuestos pro vitamina A, conocidos como carotenoides, que suministran propiedades benéficas para la salud visual y de la piel. Tuvimos muy buenos resultados que hoy hacen parte de un programa de la Organización Mundial de la Salud, de algunas ONG, incluyendo la Fundación de Bill y Melinda Gates y otras agencias canadienses que están fomentando el desarrollo de batatas con esos contenidos de carotenoides para atender problemas de deficiencia de vitamina A, en regiones pobres de América Latina, África y Asia”, cuenta Carlos Mario.
Tiene claro que hay muchos alimentos que pueden aportar importantes beneficios para la salud, por eso, al culminar su maestría, inició un doctorado incentivado por un proyecto de investigación que pretendía evaluar compuestos fenólicos, presentes en frutas y verduras, y sus beneficios para el tratamiento de problemas de obesidad, diabetes y otras alteraciones metabólicas.
Este ingeniero, embajador de la UPB Montería, está convencido de su amor por el agro y de su compromiso con el desarrollo de proyectos en beneficio de la sociedad. Su vida ha transcurrido en medio de decisiones trascendentales que hoy agradece y que le permiten proyectar el Sello UPB en diferentes lugares del mundo.
Agencia de Noticias UPB – Montería. Con deporte, música, baile, color y alegría, la Universidad Pontificia Bolivariana Seccional Montería inaugura el 9 de marzo los Juegos Interfacultades 2017, a partir de las 5:30 p.m., en la cancha sintética de la UPB.
Más de mil deportistas bolivarianos, representantes de todas las facultades, de los egresados, administrativos y Formación Humanista, participarán este año en las disciplinas de: fútbol 8 masculino y femenino, voleibol mixto, baloncesto mixto, fútbol sala masculino, ajedrez femenino y masculino, tenis de mesa femenino y masculino, taekwondo femenino y masculino, y ultimate mixto.
El juramento del deportista lo va a realizar la estudiante de Ingeniería Sanitaria y Ambiental, Estrella Aza Arroyo y Karen Daniela Tamayo Ramírez, de esa misma facultad, será la encargada de transportar la antorcha.
La ceremonia de inauguración tiene como acto central el ‘Partido de las Estrellas’ que se va a disputar entre los ‘Amigos del Pibe’ y ‘Comunidad UPB’.
El equipo de los ‘Amigos del Pibe’ está conformado por exfutbolistas colombianos que hicieron carrera en la selección Colombia, en clubes nacionales e internacionales, y hoy son recordados por su talento y experiencia. Ellos son: Calixto Chiquillo, Wilson Pérez, Jean Carlos Torres, Raúl Chaparro, Jorge Bolaños, Leiner Rolón, Víctor Danilo Pacheco, Emerson Acuña, Ricardo Ciciliano, William Fiorillo, Orlando Ballesteros, Leonardo Rojano, Carlos Vilarete y Jairo Palacios, quienes se enfrentarán al equipo ‘Comunidad Universitaria’, integrado por cinco estudiantes de pregrado, cinco egresados, cinco administrativos y dos sacerdotes de la UPB, participantes de los Juegos Interfacultades.
“Los invitamos a que nos acompañen en esta fiesta deportiva y disfruten también el show cultural, con un grupo de estudiantes nuestros que estarán representando cada una de las disciplinas deportivas que participarán en los juegos. La entrada es libre y gratuita, no dejen de venir y disfrutar el partido inaugural amistoso de los ‘Amigos del Pibe’ contra ‘Comunidad Universitaria’”, señala Luis Germán Suárez Martínez, coordinador del Área de Deportes de la UPB.
Las justas se empiezan a disputar desde el viernes 10 de marzo y terminan en mayo, con la premiación de los ganadores.
La Universidad Pontificia Bolivariana reconoce el deporte, la recreación y el aprovechamiento del tiempo libre, como elementos fundamentales de la educación. Los estudiantes bolivarianos disfrutan los escenarios deportivos que le ofrece la UPB para su desarrollo integral.
Cada 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, también llamado Día Internacional de la Mujer, una fecha que conmemora la lucha de la mujer por su participación en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.
“Este día va más allá de flores y chocolates. Es importante reflexionar sobre qué estamos construyendo nosotras como seres humanos, seres individuales, independientes y hacedoras de nuestra propia vida. Si tenemos esto claro podemos construir un mundo distinto para las generaciones futuras”, indica Isnelia Robles Señas, coordinadora del Área de Trabajo Social de la UPB Montería.

La celebración de esta fecha nos remite a un hecho histórico doloroso ocurrido el 8 de marzo de 1908, un suceso transcendental que marcó la historia del trabajo y la lucha sindical en Estados Unidos y el mundo entero.
Un incendio en la fábrica Cotton de Nueva York que acabó con la vida de 130 mujeres aproximadamente, dio origen al homenaje. Según la historia, el incendio se presentó luego de que se declararan en huelga con permanencia en el lugar de trabajo. El motivo de su reclamo se debía a la búsqueda de una reducción de jornada laboral a 10 horas, un salario igual al de los hombres porque ejercían las mismas actividades, y las malas condiciones de trabajo que padecían.
El dueño de la fábrica ordenó cerrar las puertas del inmueble para que las mujeres desistieran de su idea, y abandonaran el lugar. Pero, al parecer, al ver que no lograba lo que quería, provocó la muerte de las obreras que se encontraban en el interior de la fábrica.
“Al recordar esos hechos, veo increíble que en el año 2017 todavía existan chicas que piensen que la ropa hay que ponérsela para que el hombre la vea. Hay mujeres de 60 años que todavía se visten pensando en que sus parejas las vea. Qué rico gustarle a otras personas pero qué importante es que cada uno de nosotros tenga una construcción individual que te permita ser y no que seas a partir del otro”, expresa Isnelia Robles.

La proclamación del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora se dio en el 1910, cuando se realizó la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, en donde el tema central fue el sufragio universal para todas las mujeres.
Años más tarde, en 1977, la Asamblea General de la ONU, proclamó oficialmente el 8 de marzo el Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional. En el 2011 cuando se celebró el centenario del Día Internacional de la Mujer, comenzó a operar la entidad de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer (ONU mujeres).
“Es muy importante recordar los hechos históricos, para reconocer que es un asunto que va más allá de regalar cosas materiales. Es claro que a lo largo de la historia la mujer ha sido catalogada minoría y lamentablemente el espacio social, político, económico, laboral e incluso en el hogar, se le ha negado mucho.
Es necesario encontrar dinámicas nuevas y distintas alrededor del encuentro social de la mujer y del hombre. Como seres humanos, como mujeres, empecemos a construir y a pensar qué somos, qué hacemos y para dónde vamos”, manifiesta la coordinadora del Área de Trabajo Social de la UPB.

Para Isnelia Robles Seña, la mujer ha escalado muchos espacios en el transcurrir de los años, pero todavía algunas son dependientes. “La construcción de ser mujer tiene que ver también con un asunto de toma de decisiones en el hogar, con relación a su proyecto de vida, proyecto educativo, social y político. Muchas todavía se preguntan: ¿Y qué hago si él me dice que no vaya? Necesitamos continuar nuestro camino a partir de decisiones independientes con relación a nuestros intereses”, manifiesta Isnelia Robles.
Expectativas tóxicas
Algunos ‘ideales’ con los que crecen los seres humanos han impedido muchas veces el libre desarrollo de las personas que sienten frustración por no encontrar lo soñado, viven de expectativas poco realistas y se dejan vender relaciones tóxicas como ideales.
“Hasta qué punto el asunto de la princesa y el príncipe motivan a que hombres y mujeres estén esperando ese ideal. Son historias bellísimas, pero eso no permite que las relaciones sean paralelas, de encuentro y desarrollo individual en el que cada cual busque un mayor desarrollo del otro. Las relaciones se constituyen en algunos casos en asuntos de poder, de dominación y violencia en nombre del amor y todas esas temáticas las tratamos en el programa Afecto y Familia, del área de Trabajo Social”, concluye Isnelia Robles, trabajadora social.
Homenaje a la Mujer UPB
La Universidad Pontificia Bolivariana, a través del área de Trabajo Social, rendirá homenaje a las mujeres que hacen parte de la comunidad universitaria con la realización de varias actividades.
La jornada inicia el miércoles 8 de marzo con una eucaristía a las 7:20 a.m. en la Capilla UPB, posteriormente tenemos un set de canciones.
A las 10:00 a.m. se realizará un conversatorio en el auditorio San Jerónimo con Aura Castelar Fuentes, una compositora y cantadora que contará su experiencia como artista, mujer y las historias al alrededor de sus canciones.
A las 4:00 p.m. podrán disfrutar de un karaoke. Las dos mejores interpretaciones recibirán un reconocimiento económico. “Las invitamos a participar en el homenaje que realizaremos para ustedes, mujeres bolivarianas. Queremos hacer una apuesta en estos espacios, por considerar que solamente a partir del afecto y unas mejores relaciones, podemos construir un mejor país”, puntualiza Isnelia Robles.


Como en muchos rincones de Colombia, un ciudadano acude a la Rama Judicial en busca de un amparo para sus derechos, una garantía que sobrelleve sus carencias, un mecanismo que proteja eficazmente sus prerrogativas más inherentes, a todo está llamada a ser la Acción de Tutela, implementada a nuestro ordenamiento jurídico en 1991, y que desde entonces, ha salvado vidas, salvaguardado ecosistemas y materializado los preceptos constitucionales.
En principio, podría decirse que no existe discusión alguna cuando se trata de proteger un derecho claramente alienado, cualquier operador de justicia lo identificaría como un caso fácil (Aquellos en los que no es procedente la ponderación de derechos) y decidiera de tal modo que sus perjuicios cesen, sin embargo, en un caso concreto que revisa la Corte Constitucional (T-406/1992), la autoridad judicial competente no decide en favor de ese ciudadano que acudió con premura solicitado mermar el menoscabo que le afecta a sí, a su familia y vecinos, producto de la poca salubridad de su vecindario y olores nauseabundos por una alcantarilla a medio construir, que a su vez, deja a su paso aguas residuales; todo esto, en razón de una negligencia – probada más tarde- por parte del operario encargado de la construcción de dicha alcantarilla.
¿Acaso la negligencia del operario de acueductos contagió también el buen juicio de la magistrada que decidió no hacer nada ante la razonable y justa petición de este particular? No, pero en su lugar, justificó su accionar aludiendo que “la acción de tutela sólo es procedente para la protección inmediata de los derechos constitucionales fundamentales, que son los señalados expresamente en la Constitución Título II, Capítulo I.” Y el accionante cita como violado el derecho contenido en el artículo 88 de la Constitución Nacional, que no se encuentra expresamente señalado como fundamental en la Constitución Nacional.
Dicho esto, si este ciudadano o cualquiera, decidiera proceder mediante acción de tutela en aras de mermar la violación a un derecho suyo o ajeno, y que no se encuentre este taxativamente en el título II, capítulo I de la Carta Política, ¿debe resignarse a que no es el medio idóneo y por tanto, no se amparará? ¿Debe la Jurisdicción Constitucional omitir su petición, aun cuando se trate de un derecho constitucionalmente proferido pero que no se halle en el citado capítulo?
Preguntas como estas no se las hace la Corte por vez primera en la sentencia objeto de estudio, por el contrario, se remontan a los debates en el marco de la Asamblea Nacional Constituyente, donde ya se cuestionaban por la naturaleza de los derechos fundamentales, definidos estos como aquellos que tienen conexión directa con los principios constitucionales, cuya eficacia sea directa y su contenido sea esencial, además, debe distinguirse del resto de derechos por criterios analíticos (que se encuentren consagrados expresamente, o que en conexidad se constituyan en conjunto con otros) y fácticos (según la importancia del caso en concreto o su trascendencia histórica).
Son estos derechos los objetos de protección de la Acción de tutela, cuando se encuentran vulnerados o en peligro de estarlo, se escudan en esta figura a fin de que en un término privilegiado (de 10 días para ser resuelto de fondo) pueda dilatarse el peligro de ser irremediablemente quebrantados. La Acción de Tutela es la materialización misma de los principios constitucionales, es la separación de la retórica en el papel, para ser aplicados en la realidad, la personificación de los derechos transcritos, a los rostros de colombianos satisfechos, que sobrellevan su vida con integridad y dignidad.
A criterio de quien escribe, no todos los derechos sujetos de discusión deberían ser tramitados por Acción de Tutela, consecuentemente el aparato judicial colapsaría, se renunciara a cualquier otro medio para proceder y el fin de proteger derechos urgentes pasaría a un segundo plano, mientras se tramitan derechos que bien pueden no ser de aplicación inmediata.
Por otro lado, en un Estado constitucional, no deben discriminarse los derechos cuando su naturaleza es la misma, es impensable dejar desamparado un derecho por no contenerse en unas páginas específicas de la Constitución, justificando esta postura en que: cualquier derecho, sea económico, social, cultural, o colectivo, puede constituirse inherente para una persona, en el entendido que si no se media para su protección inmediata, irreparablemente se verá violado también un derecho fundamental, esto es, un derecho que en conexidad con los fundamentales, se vuelven sujetos de ser tutelables.
Más adelante la Corte respalda esta postura, aludiendo que más allá de la seguridad jurídica el Estado debe velar primero por los derechos y el bienestar de su administrados, porque así le manda la Constitución desde su artículo de apertura, cuando nos denominó: Estado Social de Derecho.
Por: Valeria Guerrero Paternina,
estudiante de VII semestre de Derecho de la UPB Montería.
Síguela en Twitter: @valeguerreroe
Docentes y estudiantes de la facultad de Ingeniería Civil, asistieron a la conferencia dictada por el doctor Ronald Gutiérrez, docente e investigador de la Pontificia Universidad Católica del Perú, con alta formación en recursos hídricos.
Su trabajo de investigación se centra principalmente en el estudio de los procesos hidro – morfodinámicos de los ríos. En esta ocasión, durante su charla, compartió con los estudiantes su experiencia en las últimas investigaciones que ha realizado en su país, Perú, con herramientas modernas.

“Me parece pertinente que los estudiantes entiendan el papel preponderante que juega el manejar adecuadamente los recursos naturales en la vida económica de un país. Les demostré que los países en vía de desarrollo como los nuestros, están hasta cierto punto a merced de eventos extremos que pueden impactar en la vida económica del país. La ingeniería va más allá de construir o ser ingeniero estructural, hay muchas oportunidades y esas opciones tienen un papel positivo en definir la vida económica de una nación”, expresó el doctor Ronald R. Gutiérrez.
El investigador internacional es docente asociado de la Pontificia Universidad Católica del Perú desde el año 2014. Actualmente lidera varios proyectos en esa institución de educación superior. “El Gobierno de mi país lanzó un programa para financiar investigación a partir de proyectos de maestría. Logramos fondos para cubrir los derechos académicos de los estudiantes y además, ellos son respaldados con un subsidio mensual para sus necesidades. Eso nos ha permitido tener estudiantes de maestría trabajando a tiempo completo, en temas que son prioridad para nuestro país”, manifestó Ronald R. Gutiérrez.
El Doctor en Filosofía y especialista en Recursos Hídricos también participó en el programa radial ‘Ingeniando Ando’, dirigido por la facultad de Ingeniería Civil de la UPB y transmitido a través de la emisora Frecuencia Bolivariana.

“La Universidad Pontificia Bolivariana estudia la posibilidad de concretar un convenio marco y luego un convenio específico con el docente Ronald R. Gutiérrez, con el objetivo de promover intercambios de movilidad estudiantil y docente con la Universidad Católica de Lima. Lo que nos ha manifestado el ingeniero, es que existe esa posibilidad y vamos a trabajar para concretar el convenio”, indica Álvaro Alberto López Ramos, docente de la facultad de Ingeniería Civil de la UPB Montería.
