Agencia de Noticias UPB, Medellín. Llegar a El Guamo significó adentrarse en una realidad distinta y desde el rol de comunicadora, hacer parte de una misión médica por primera vez es una experiencia que va más allá de documentar actividades asistenciales. Cada trayecto por el río, cada conversación con la comunidad y cada jornada de atención permitieron evidenciar las dificultades que aún enfrentan muchas poblaciones indígenas para acceder a servicios primarios en salud.

Desde el momento en que iniciamos el recorrido por el río, entendí que esta experiencia no solo eran procedimientos médicos, sino que el paisaje, el silencio de la selva y la forma en que la comunidad nos recibió, resignificó la importancia de llegar a territorios donde el acceso a los servicios de salud continúa siendo limitado.
Junto a dos estudiantes de la Facultad de Medicina Universidad Pontificia Bolivariana, Mariana Múnera Cardona, Juan Diego Gómez Agudelo y el docente José Mauricio Hernandez Sarmiento, de la mano con la IPS Indígena Jaikera, nos adentramos en el río Neguá hasta llegar a la comunidad Emberá Dobida de El Guamo donde brindaron atención médica durante cuatro días, incluyendo consultas médicas generales, actividades educativas, toma de muestras para tamizajes y entrega de medicamentos.


Hubo momentos en los que entendí que ninguna fotografía o video logra transmitir completamente lo que se siente estar allí. Observar su día a día y sentir la gratitud de ellos hacia nosotros, hizo que esta experiencia tocara profundamente mi corazón y me recordara el verdadero valor del servicio y la empatía.


Solo había cinco hombres y una mujer que hablaban español, ellos fueron los traductores para poder atender a 192 personas en consulta médica general de las cuales se realizaron 30 citologías y 32 pruebas diagnósticas para malaria, además todos los pacientes diagnosticados recibieron tratamiento oportuno gracias a las actividades de promoción y prevención en salud. Porque más allá de los resultados clínicos, lo más significativo fue ver a los estudiantes escuchar con atención a cada paciente, adaptarse a nuevas formas de entender la salud y trabajar desde el respeto por la diversidad cultural permitió evidenciar el verdadero sentido de la formación integral que promueve la UPB.


Esta experiencia también dejó importantes reflexiones sobre las necesidades del territorio, una de ellas la presencia de malaria activa y la alta demanda de atención primaria reafirman la importancia de fortalecer las estrategias de promoción, prevención y vigilancia epidemiológica en comunidades indígenas del Chocó, todo esto bajo un enfoque intercultural y sostenible.
Como comunicadora, esta misión transformó mi manera de narrar la salud, ya que comprendí que detrás de cada consulta existe una historia, una realidad social y cultural distinta, y que contar estos procesos implica hacerlo con sensibilidad, respeto y responsabilidad. Sin dejar de lado que esta brigada también fortaleció a los estudiantes y profesionales a la hora de comprender salud-enfermedad desde una mirada cultural.
Sin dudar fue una experiencia que me permitió reafirmar el valor del trabajo articulado entre la academia y las organizaciones indígenas para construir bienestar en los territorios, porque más que una cobertura periodística, esta misión fue un aprendizaje humano que dejó huella en todos los que tuvimos la oportunidad de vivirla.
Por: Sofía Londoño Cardona. Agencia de Noticias UPB.
Agencia de noticias – UPB Medellín. El proyecto SERES (Sostenibilidad y Ecología para la Restauración de Ecosistemas Sociales) nace con el propósito de aportar soluciones a problemáticas de sostenibilidad y fortalecer la seguridad alimentaria, tomando como punto de partida el contexto territorial del sur del Valle de Aburrá.
La iniciativa surge a partir de una invitación que hace la univerdad Pontificia Bolivariana al municipio de La Estrella a través del proyecto de investigación, lo que motivó a un grupo de profesores de la Facultad de Arquitectura y Diseño entre ellos la profesora Catalina Montoya y la directora Lina Escobar a formular un proyecto de investigación en alianza con la ONG EPIC y con el acompañamiento de ICLEI.
Como señala Luis Guillermo Sañudo Vélez, profesor de Arquitectura, señala que “el proyecto nace con el deseo de aportar soluciones a una problemática de sostenibilidad y de fortalecer el soporte de la seguridad alimentaria, tomando como referencia el municipio de La Estrella”.
El contexto que dio origen a SERES está marcado por los efectos del cambio climático, que han transformado las dinámicas de los territorios y han impactado directamente la disponibilidad de alimentos.
En la actualidad, la sociedad atraviesa transformaciones significativas en sus formas de vida, impulsadas por los efectos del cambio climático, una situación que impacta directamente las dinámicas de los territorios, afectando su sostenibilidad en cuanto la disponibilidad de los alimentos, su disponibilidad, acceso y consumo.

En este escenario, el proyecto se articula con políticas públicas como las promovidas por el Consejo Nacional de Política Económica y Social (COMPES), que desde 2008 busca garantizar el acceso continuo a los alimentos, en línea con los objetivos de desarrollo Sotenible (ODS) de las Naciones Unidas.
Seres sugiere una perspectiva más amplia sobre la sostenibilidad al incluir lo social y lo comunitario como elementos clave para proteger los ecosistemas. En esta visión, la sostenibilidad va más allá de lo ambiental y también se ve desde la creación de una conciencia colectiva y el respeto hacia los lugares de donde vienen los alimentos, entendiendo que es precisamente mediante esa conciencia social que se puede asegurar la sostenibilidad de la naturaleza.
El proyecto ha encontrado en las instituciones educativas un escenario clave para generar impacto. A través de talleres de participación ciudadana en colegios del municipio, estudiantes y docentes han trabajado en la identificación de problemáticas y soluciones relacionadas con la seguridad alimentaria.
Según Luis Sañudo, profesor de Arquitectura:
El trabajo con los colegios ha sido fundamental, porque permite crear conciencia pedagógica en las nuevas generaciones sobre el cuidado de los ecosistemas”.
Además, la iniciativa se articula con procesos académicos dentro de la universidad, vinculando a estudiantes en espacios de formación donde se abordan las prácticas sociales en los territorios.
El trabajo realizado en el campo ha permitido valorar el conocimiento local y resaltar la relevancia de establecer procesos de aprendizaje en igualdad entre las universidades y las comunidades. Mediante la interacción con los residentes del municipio, el proyecto ha mostrado que los conocimientos locales enriquecen la investigación y ofrecen soluciones más adecuadas a los desafíos vinculados a la sostenibilidad y la seguridad alimentaria. Este intercambio de saberes ha fortalecido la comunicación entre la experiencia técnica y las prácticas diarias de las comunidades, creando procesos de colaboración y participación.
Con SERES, la Universidad Pontificia Bolivariana reafirma su dedicación hacia la sostenibilidad y el progreso social, evidenciando que la transformación de los territorios se logra mediante la colaboración, la educación y el intercambio de conocimientos entre academia, gobierno y comunidad.
Por: Daniela Lora Osorio – Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias – Colegio de la UPB. En el mundo del deporte, la verdadera victoria no siempre reside en la medalla, sino en la disciplina inquebrantable de quien la persigue. Pablo Jaramillo Escobar, estudiante del grado 5°1, es la viva encarnación de este espíritu. Con tan solo diez años, este joven atleta no solo ha demostrado ser una promesa del triatlón, sino un ejemplo de constancia que trasciende las aulas de clase.
El camino de Pablo en esta disciplina, que combina natación, ciclismo y atletismo; no fue una decisión planeada, sino el resultado de un desafío fortuito: una invitación casual de un amigo para participar en una sesión de prueba, un primer contacto técnico donde descubrió su vocación y potencial. “En ese momento, apenas practicaba deporte”, recuerda. Hoy, aquella experiencia inicial se ha consolidado como una rutina rigurosa que comienza a las 5:30 a. m., donde equilibra con éxito sus deberes académicos con entrenamientos de alto rendimiento que exigen compromiso absoluto de lunes a sábado.

Para Pablo, su disciplina predilecta es el ciclismo. “Siento que el deporte es vida”, afirma con la madurez de un atleta de alto rendimiento. Esta visión es la que lo ha llevado a destacar en competiciones infantiles, como el reciente torneo en el Juan Pablo II, donde dejó claro que su talento en la ruta es indiscutible.
Incluso los campeones enfrentan desafíos. Pablo recuerda con humor un episodio en el que una falla en su plantilla durante una competencia el año pasado casi lo deja fuera del podio. La solución fue tan extrema como heroica: “Me tocó correr con ampollas”, relata con una sonrisa. Ese es el temple que lo define: la capacidad de sobreponerse a la adversidad para llegar a la meta.
El apoyo de su familia y la promoción del deporte por parte de nuestro colegio son, según él, pilares fundamentales en su proceso. Con la mirada puesta en el futuro, su ambición es clara: completar la exigente prueba Ironman 70.3, catalogada como una de las más desafiantes y largas del mundo.
Cuando se le pide definir lo que significa el triatlón para su vida, Pablo no duda un segundo: “Es mi vida”.
Desde la institución, celebramos los logros de Pablo Jaramillo. Su historia no solo inspira a sus compañeros a romper sus propios límites, sino que nos recuerda que, con pasión y una hoja de ruta clara, no hay distancia que no pueda ser superada.
Por: Alejandra Hernández Zapata – Agencia de Noticias del Colegio UPB.
Agencia de Noticias – Colegio de la UPB. Tras una intensa jornada de reflexión, dominio escénico y argumentos sólidos, el Festival de Oratoria 2026 ha cerrado su etapa semifinal. Durante las últimas dos semanas, el Aula Magna, Marinilla y el auditorio Juan Pablo II se transformaron en el epicentro del pensamiento crítico, escenario donde estudiantes desde cuarto hasta undécimo grado demostraron que la voz es, sin duda, la herramienta más poderosa para transformar la realidad.
La competencia, que cerró el 14 de mayo, destacó por un nivel discursivo excepcional. Cada participante asumió el desafío con preparación y valentía, planteando al jurado la compleja tarea de seleccionar a quienes representarán la excelencia comunicativa de nuestra institución en la gran final.
Más allá de la competencia, este proceso es una escuela de vida. Santiago Salazar Álvarez, finalista del grado 10°5 y representante destacado de la Sede Medellín, compartió su experiencia tras conocer los resultados:
La oratoria me ha permitido descubrir que mi voz tiene el poder de conectar con los demás y defender mis ideales con respeto. Mi clave es simple: A+D=E (Actitud + Disciplina = Excelencia). Este proceso no se trata solo de hablar bien, sino de lograr que la audiencia sienta la misma pasión que yo tengo por el mensaje que quiero transmitir. Estoy muy motivado para enfrentar el desafío de la gran final”.

Al igual que Santiago, cada uno de los finalistas ha demostrado que el liderazgo institucional se forja a través de la capacidad de comunicar ideas con claridad, convicción y propósito.
Tras una rigurosa evaluación de habilidades como la dicción, la estructura argumentativa y el manejo del público, presentamos a los estudiantes que han asegurado su lugar en la etapa definitiva del certamen:
Sede Medellín
4°2: Juan Sebastián Quintero Palacios
5°2: Juliana María Muñoz Cardona
6°3: Juan Sebastián Arango Vásquez
7°3: Selene Gaviria Prieto
8°5: Susana Ortiz Lopera
9°9: Manuela Vélez Bravo
10°5: Santiago Salazar Álvarez
11°6: Andrea Orozco Vergara

Sede Marinilla
6°1: María Celeste Valencia Sierra
7°2: Luciana Henao Jiménez
10°1: Luis Mateo García Hernández

El Festival de Oratoria trasciende la premiación; es una apuesta pedagógica por fomentar el respeto a la pluralidad de opiniones. Felicitamos a todos los semifinalistas por su impecable desempeño y enviamos un reconocimiento especial a quienes continúan en este camino hacia el título.
El escenario ya está preparado para la palabra final; un cierre que promete ser un despliegue de intelecto y elocuencia que reafirma nuestro orgullo institucional.
Por: Alejandra Hernández Zapata – Agencia de Noticias del Colegio UPB.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Biblioteca Central de la Universidad Pontificia Bolivariana participó en la segunda jornada de Bibliotecas Transformadoras, realizada en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) donde fue reconocida en la categoría “uso creativo de los recursos bibliográficos”, correspondiente al ámbito de bibliotecas escolares.
El evento reunió a profesionales del sector en una agenda que incluyó charlas, conferencias, talleres y presentaciones de libros, y cerró con un cóctel de premiación.
En este espacio, la biblioteca presentó dos proyectos: uno enfocado en inclusión, titulado Con-Sentidos, y otro orientado a bibliotecas escolares, denominado Lecturas que encuentran lectores.
Luis Salazar, bibliotecólogo de la Biblioteca Central, señala que estos proyectos son los que más impactado han generado en la biblioteca y dentro del equipo, debido a la recepción de los usuarios y en la forma en que se acceden a ellos.
Este proyecto surge a partir de una observación que se dieron en las bibliotecas escolares, donde los estudiantes, especialmente de bachillerato, no utilizaban el sistema tradicional de búsqueda Dewey, sino que preferían explorar por género o temática, generando una dependencia del personal de la biblioteca.
Este proyecto surge a partir de una observación que se dieron en las bibliotecas escolares, donde los estudiantes, especialmente de bachillerato, no utilizaban el sistema tradicional de búsqueda Dewey, sino que preferían explorar por género o temática, generando una dependencia del personal de la biblioteca.
Como respuesta se implementó una nueva clasificación complementaria al sistema Dewey, separando los libros por temáticas, permitiendo a los estudiantes encontrar los libros que buscan de manera más intuitiva.

| Trabajador de la biblioteca clasificando los libros |
La estrategia fue puesta a prueba con estudiantes de primaria y bachillerato del Colegio UPB de Marinilla, donde se evidenciaron resultados positivos en la forma de búsqueda y acceso, haciéndola más intuitiva.
Ruby Ocampo, coordinadora de bibliotecas escolares y una de las líderes del proyecto, destaca que esta iniciativa permitió que más personas llegaran a buscar libros de manera autónoma
Las personas sacan el libro, lo ven y deciden si llevarlo o ponerlo nuevamente en el estante. Esto no solamente pasa esto con los niños, también ocurre con los profes, quienes, al hablar de cierta temática, pueden ir directamente a la sección para escoger el libro que les sirve para su clase”.
Además, el proyecto ha contribuido a aumentar las consultas y las posibilidades de trabajar con el material que brindan las bibliotecas, permitiendo conocer nuevos recursos, mejorar los procesos de referencia y orientación al usuario, y ampliar materiales de actividades. De esta manera, se aumenta el acceso creativo para que las personas lleguen a buscar libros y accedan a estos.
Paola Sierra, directora del Sistema de Bibliotecas UPB, señala que esta iniciativa es una oportunidad para visibilizar el trabajo que se realiza desde la biblioteca y motivar al equipo a participar en este tipo de espacios:
“Muchas veces hay proyectos y oportunidades que no se aprovechan, y este tipo de experiencias nos invita a salir de lo tradicional y explorar nuevas formas de trabajo”.

| Paola Sierra, directora del Sistema de Bibliotecas UPB y Luis Salazar, bibliotecólogo de la Biblioteca Central con el premio |
Para el equipo, este reconocimiento no solo valida el impacto del proyecto, sino que también fortalece el compromiso de seguir transformando la manera en que las personas acceden al conocimiento.
Se espera que el modelo se replique en otras secciones de las bibliotecas UPB e incluso en diferentes instituciones, incorporando elementos gráficos para hacer la búsqueda más llamativa y sistematizando la experiencia para compartirla como referente.
“Esto demuestra que no es falta de interés por la lectura, sino de herramientas para acceder a ella. Los estudiantes sí quieren leer, pero muchas veces no conocen cómo encontrar los libros las mecánicas de la búsqueda de libros. Hay usuarios que no se sienten cómodos pidiendo ayuda; es como cuando uno va a una tienda: quiere mirar, explorar por su cuenta. Muchos prefieren ir directamente al estante, curiosear”, añade la directora
“Esta metodología facilita la disposición los recursos de una manera más sencilla. Además, nos muestra como equipo que se pueden aprovechar los recursos de otro modo, pero que debemos movernos y cambiar el chip para poderlo lograr”, concluye Ruby.
Más allá del premio, este logro representa un impulso para el equipo de la biblioteca, que encuentra en este reconocimiento una oportunidad para visibilizar su trabajo, mostrar lo que se hace y consolidar su papel en la innovación educativa y cultural.
Por: Samuel Lopera Betancur – Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias – UPB Medellín. En la ciudad, muchas personas sostienen la vida de otros mientras la propia se detiene. Cuidan a padres, hijos, familiares enfermos o dependientes. Pero en ese ejercicio constante, casi invisible, algo se va quedando atrás: sus propios derechos.
El proyecto Diseño e implementación de un modelo de atención jurídica territorial para personas cuidadoras en Medellín, liderado por el Semillero en Derecho Médico y Políticas Públicas en Salud y el Consultorio Jurídico de la Universidad Pontificia Bolivariana, nace precisamente de esa tensión: mientras el cuidado sostiene la vida, la ley no logra proteger a quienes lo ejercen.
“Las mujeres que cuidan… se les olvida que tienen derechos porque se centran en cuidar”, explica el investigador Carlos Andrés Gómez García, docente de la Facultad de Derecho y líder de la iniciativa. Su afirmación es el punto de partida de un ejercicio que busca responder a una deuda del sistema jurídico.
Según el DANE, entre 2021 y 2023, las mujeres asumieron el 57,1 % del total de horas de trabajo doméstico y de cuidado no remunerado en Colombia. Pero más allá de las estadísticas, hay una consecuencia silenciosa en las cuidadoras: la dificultad de acceder a la justicia.
Quienes cuidan no tienen tiempo. Y en derecho, el tiempo lo es todo. Acciones legales que prescriben a los tres o diez años se vencen sin que muchas personas puedan siquiera iniciar un proceso. “Muchos cuidadores trabajan más de 60 horas a la semana… eso es lo más parecido a la esclavitud”, afirma Gómez al referirse a largas jornadas que impiden a estas personas desplazarse a un despacho judicial para interponer un recurso legal o asistir a una audiencia.


Comprender para diseñar
La investigación se define metodológicamente a partir de un propósito claro: diseñar y poner en práctica un modelo de atención jurídica a personas cuidadoras en la ciudad. El ejercicio, actualmente en fase exploratoria, está desarrollando las bases que hagan posible la elaboración de dicho modelo.
De esta manera, el proyecto se organiza en cuatro pilares que orientan su desarrollo: el primer paso consiste en diagnosticar participativamente las necesidades jurídicas prioritarias de las cuidadoras en comunas específicas. En segundo lugar, se busca identificar y adaptar experiencias exitosas de atención legal con un enfoque de cuidado y aplicarlas al contexto local. El tercer pilar es el codiseño de protocolos y rutas especializadas de atención y remisión, elaborados de la mano con las propias comunidades. Finalmente, el proyecto ejecutará y evaluará un piloto en territorio, con casos reales.
Durante un año, el equipo combinará revisiones normativas, trabajo de campo y espacios participativos en comunas como Villa Hermosa y Villa del Socorro, donde se recogen insumos clave para la formulación del modelo.
Cuando la justicia sale a la calle
La propuesta trasciende las instalaciones universitarias. En lugar de solicitar a las cuidadoras que se trasladen hasta la Universidad para recibir asesoría, el equipo investigador ha realizado brigadas de atención jurídica en zonas como Villa Hermosa, Villa del Socorro y Popular número uno. “¡Lleguemos hasta los barrios!”, enfatiza el docente Gómez García, argumentando que acercar el servicio y remover los obstáculos geográficos es la única forma eficaz de evitar la prescripción de sus derechos.
“El aprendizaje más significativo en este proyecto ha sido el desarrollo de la empatía. Entendí que, tras cada consulta, hay una historia de vida marcada por el agotamiento; he aprendido que la labor de cuidado, aunque invisibilizada, es el sostén de nuestra estructura social”, reflexiona Maria Paula Garavito Gómez, estudiante de Derecho de la UPB e integrante del Semillero.
“En las brigadas el reto es traducir el derecho a un lenguaje cercano y comprensible, logrando que las cuidadoras se empoderen y reconozcan sus propios derechos”, cuenta Maria Paula Garavito Gómez.

Este enfoque se complementa con una nueva forma de entender la vulnerabilidad. Esta variable ya no se mide únicamente por el nivel socioeconómico, sino por la función de cuidado. Así, una persona puede ser considerada vulnerable no por sus ingresos, sino por la carga de cuidado que limita su autonomía.
Unión de capacidades
Esta inmersión en las comunas es posible gracias a una articulación estratégica con la Alcaldía de Medellín. Las dinamizadoras de la Alcaldía, junto a los Círculos de Cuidado y las Comisarías de Familia, actúan como aliados territoriales; estas reúnen a las comunidades y conectan la oferta institucional de la ciudad con la asesoría académica gratuita, ofrecida por la Universidad.
Otros aliados de los investigadores son EPM, que facilitará espacios comunitarios como las Unidades de Vida Articulada (UVA), para estas actividades, y los parques biblioteca de la ciudad.
La iniciativa, financiada por la UPB, cuenta con el respaldo de organizaciones como Sura, Argos y la Fundación ProBono, que aportan capacidades técnicas para futuras etapas del proyecto.
Resultados
En palabras de Maria Paula Garavito Gómez: “Este tipo de experiencia de trabajo de campo es fundamental para mi formación integral como abogada, ya que me permite trascender el aprendizaje teórico y enfrentarme a las barreras reales de acceso a la justicia que enfrentan las poblaciones vulnerables”.
La estudiante relata que, al interactuar directamente con las mujeres cuidadoras en sus propios territorios, “desarrollé una sensibilidad social y una perspectiva de género que difícilmente se adquieren en el aula de clase, permitiéndome comprender cómo las cargas de cuidado impactan el ejercicio de los derechos fundamentales”. Asimismo, la alumna afirma que este tipo de prácticas “fortalecen mis habilidades de comunicación asertiva y resolución de conflictos”.
A largo plazo, la apuesta es escalar este modelo de atención para el ejercicio que desarrollamos en los consultorios jurídicos de las seccionales de la UPB (Bucaramanga, Montería y Palmira), y aportar insumos técnicos para la construcción de una futura Ley General del Cuidado.
Este ejercicio cuenta con la participación de nueve estudiantes de Derecho, quienes se encuentran entre quinto y décimo semestre.
Por: Federico Hoyos Gutiérrez. Equipo de Divulgación Científica y Comunicaciones. Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Imágenes: cortesía, Carlos Andrés Gómez García.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Son varios los desafíos a los que se propone hacer frente este nuevo programa, como, por ejemplo, la transformación digital de la educación, el incremento de entornos y espacios donde los aprendizajes son virtuales y, sobre todo, la necesidad de formar licenciados y ciudadanos críticos y conscientes sobre la implementación de las nuevas tecnologías en la pedagogía y la educación.
La Licenciatura, aparte de surgir entonces como una respuesta a las problemáticas anteriormente mencionadas, pretende fortalecer competencias comunicativas, tecnológicas y de pensamiento crítico, que combine además la atención de problemas contemporáneos como la sostenibilidad social y ambiental desde ámbitos y contextos educativos y también organizacionales.
Isabel Cristina Ángel Uribe, coordinadora del programa, indicó que el programa también responde a retos de integración de diferentes niveles educativos y diferentes disciplinas, a la vez que también “forma a educadores transformadores del contexto social en escenarios escolarizados y no escolarizados, diversos y dinámicos, capaces de articular saberes interdisciplinarios y responder a las demandas de innovación educativa y desarrollo profesional en una sociedad en constante cambio”.
Su enfoque se centra en el equilibrio entre la formación pedagógica y la técnica, pues si bien parte de la propuesta académica inicia desde el aprendizaje práctico y reflexivo de las tecnologías, estas se conciben como herramientas, por tanto, es indispensable también abordar elementos que apunten a la transformación de las relaciones educativas, los procesos de enseñanza y las experiencias de aprendizaje de los estudiantes.
Por otra parte, su factor diferenciador en el mercado consiste en ser la única licenciatura de su tipo en Colombia, además de ser también la única licenciatura en estar adscrita a Colombia Edtech y EdTech HUB LATAM by Colombia EdTech, lo que, según Isabel, ofrece oportunidades únicas de alianzas, prácticas tempranas y empleo para nuestros estudiantes y egresados puesto que “el Licenciado en Tecnología Educativa en la UPB se prepara para, además de ser un maestro, para ser formador en organizaciones de diversa naturaleza: sociales, empresariales, gubernamentales, y, por supuesto, educativas, pues somos de las pocas licenciaturas relacionadas con la formación de maestros y profesionales en tecnología e informática que tenemos una propuesta 100% virtual que permite el aprendizaje ubicuo, en una Escuela con 70 años de tradición en la formación”, agregó la coordinadora.
De esta manera, los futuros licenciados podrán ejercer no solo como docentes de tecnología e informática, sino también como gestores de proyectos educativos mediados por TIC, creadores de contenidos educativos e investigadores en innovación educativa. Adicionalmente, el programa ofrece rutas flexibles de formación, con posibilidades por ejemplo de homologación de algunos créditos de técnicas UPBtec y de algunos créditos para normalistas superiores de todo el país.
Con propuestas como esta, se plantea ante el futuro de la educación, la figura de un docente que en los próximos años esté en la capacidad de asumir un rol cada vez más humano y crítico, pero a la vez mediador en una sociedad altamente digitalizada. Mucho más que formarse en el manejo técnico de herramientas y plataformas, el maestro de la Licenciatura en Tecnología Educativa, estará en la capacidad de diseñar estrategias educativas, pedagógicas y reflexivas, que formen profesionales éticos capaces de responder a los retos sociales y tecnológicos contemporáneos.
Por: Juan José Marín Torres – Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Liderada por María Sofía Calle, estudiante de comunicación social-periodismo de la UPB; Carlos Espinosa, comunicador social y magíster en comunicación digital, de la UPB; y Claudia Villa, comunicadora social-periodista; Los Propios es una producción digital de Telemedellín que narra historias de habitantes de la capital antioqueña en el desarrollo de sus labores cotidianas. El formato destaca por su sencillez y, a la vez, por la cercanía con las personas participantes, lo que brinda una imagen de la ciudad que, si bien no es desconocida, tiene poca visibilidad.
Según contó Carlos, “la idea surgió para alinearse con la línea editorial que tiene el canal, haciendo énfasis en que Telemedellín es de la gente para la gente”. Él mencionó que, después de varias reuniones y de revisar videos de referencia, se dio inicio al proyecto, aunque en una etapa inicial se encontraron dificultades porque no se lograba transmitir el mensaje que el canal estaba buscando.

En Los Propios ha habido varios integrantes del equipo de comunicaciones del canal involucrados, quienes semanalmente han producido su contenido a partir de la temática que sea de su preferencia. Sin embargo, la prioridad es resaltar los personajes de ciudad”, agregó Espinosa.
María Sofía afirmó que parte fundamental del proyecto es resaltar las historias de vida de la ciudad con personajes que ellos denominan “los héroes silenciosos”, al tiempo que se ofrece una mirada más humana de Medellín al resto del mundo. Además, señaló un elemento que juega un papel determinante: el sentido de pertenencia que se transmite mediante esta producción, lo que permite que la audiencia se sienta identificada con cada contenido publicado.
Según se pudo conocer, Los Propios seguirá siendo una producción para redes sociales, con el formato de shorts y una duración no mayor a un minuto. Esto fue consultado con el fin de saber si el contenido podría migrar a otros medios de comunicación, como la televisión, aunque con características diferentes a las actuales. Sin embargo, a corto plazo no se tiene previsto publicar en medios distintos a los digitales.
No me imagino un formato de Los Propios para televisión; sin embargo, considero que sí podríamos generar un impacto fuera de Medellín e incluso ser referentes en este tipo de contenidos en el resto del país. Por lo pronto, el enfoque seguirá siendo mostrar todas las cosas positivas que tiene la ciudad”, añadió María.
Si bien es cierto que cada historia es diferente y su impacto se puede calcular desde lo emocional o las métricas de visualización e interacción en las plataformas digitales, el equipo de trabajo considera que no es posible catalogar a una como la mejor de todas. Sobre esto, Calle aseguró: “Nosotros sabemos cuál es el video al que mejor le ha ido en las redes, sin embargo, y aprovechando la variedad de personajes que podemos encontrar, no nos quedamos con alguno en particular, ya que todas las historias cuentan algo nuevo e interesante”.
El reconocimiento obtenido por Los Propios refleja el impacto de una propuesta que, desde la cercanía y la autenticidad, ha logrado fortalecer el sentido de pertenencia por Medellín y sus historias. A través de contenidos humanos e innovadores, el equipo de producción continúa apostándole a narrativas que conectan con la audiencia y resaltan el valor de quienes construyen ciudad desde lo cotidiano.
Por: Juan Sebastián Quintero Auza – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Ismail Gokta, pasante de tecnología interna proveniente de Bélgica, cuenta cómo ha sido su experiencia en Colombia y el significado de obtener un crecimiento profesional y aprendizaje de un nuevo idioma, cultura y perspectiva en la Universidad Pontificia Bolivariana de la ciudad de Medellín.
Ismail relata que durante el ERASMUS (programa de la Unión Europea que financia la movilidad y el intercambio de estudiantes, profesores y jóvenes para estudiar, formarse o trabajar en otro país europeo) conoció otros latinoamericanos que fueron una grata impresión.
Él explica que estas personas eran provenientes de Brasil y le proporcionaron la curiosidad de conocer más de Latinoamérica, sin embargo, él prefería un país que el idioma principal fuera español, ya que al hablar francés, él sentía que podía aprenderlo con mayor facilidad.
Para elegir su destino, Ismail investigó sobre seguridad, cultura y calidad de vida en Medellín, en su investigación, conversó con un amigo que hizo un intercambio académico en UPB y éste le proporcionó el contacto de la directora de Relaciones Internacionales de la UPB, Ana María Bustamante, con la intención de obtener alguna orientación de pasantías dentro de la universidad.
Al llegar, sus primeras impresiones fueron que la gente es muy cálida y amable. Sin embargo, reconoce que su mayor reto ha sido el idioma. Durante su jornada dedica dos horas diarias al estudio de inglés y español para mejorar su comprensión y, una vez finalice su pasantía, espera recorrer algunos países de Latinoamérica antes de volver a casa.
Ismail cuenta que su desafío laboral actualmente es adaptarse al estilo de trabajo de su equipo, ya que desde las diferencias culturales a su parecer pueden no gestionarse tan directo a como está acostumbrado, pero su actitud apunta a disfrutar esta nueva experiencia.
Ahora queremos hacerlo mucho más eficiente y conseguir que haya menos comunicación entre las personas y más con el sistema. Y una vez que el sistema esté implantado, recuperarán muchas horas. Así que mi objetivo es terminarlo definitivamente para dejarlo todo hecho antes de marcharme y poder volver con el corazón lleno”.
Él reflexiona que, al comparar su experiencia en la UPB con trabajos anteriores en Bélgica y Portugal, Ismail destaca que en Medellín ha encontrado un ambiente laboral más cercano y relajado. Entre risas, comenta que disfruta compartir con su equipo más allá de las tareas laborales, algo que también le ha ayudado en su proceso de adaptación cultural.
Ismail describe que su adaptación en el país podría ser mucho más provechosa si tuviera un nivel más alto de español, sin embargo, esa misma barrera es lo que lo motiva a seguir aprendiendo para poder disfrutar más que lo que ofrece la ciudad y la gente.
Confiesa que es impresionante conocer lo ruidosa que es la ciudad y la gente, es algo que no había experimentado en Bélgica, que a veces es mucho para él.
Por ejemplo, en Bélgica el ruido es tal que a las 10 no se oye nada. Tenemos una norma que dice que a las 10 tiene que haber silencio y, si no, llamamos a la policía”.

Finalmente, desde su experiencia, Ismail recomienda a otros estudiantes vivir una experiencia internacional al menos una vez en la vida para conocer el mundo más allá de lo que otros pueden enseñar:
Necesitas experimentar lo que es vivir en un lugar donde no conoces nada, donde tendrás que valerte por ti mismo y asumir tus propias responsabilidades. Creo que es lo más valioso que puedes hacer cuando eres joven”.
Por: Alba Martínez. Agencia de Noticias UPB. Medellín.
Agencia de Noticias – UPB Medellín. A cientos de kilómetros de la costa de la ciudad brasileña de Fortaleza, donde el océano es tan vasto como desconocido, un grupo de científicos se prepara para descender, con tecnología de punta, hacia uno de los territorios menos explorados del planeta: la zona de fractura de las calmas ecuatoriales (Doldrums Fracture Zone). Entre ellos está Paula Andrea Zapata Ramírez, investigadora de la Universidad Pontificia Bolivariana.
Durante un mes, desde el 17 de mayo y hasta el 20 de junio de este año, 19 personas -entre científicos y miembros de la tripulación- convivirán a bordo del R/V Falkor (Too), un buque de investigación oceanográfica, propiedad del Schimdt Ocean Institute (SOI). La embarcación fijará su rumbo hacia la Doldrums Fracture Zone, un sistema tectónico submarino ubicado en el Atlántico ecuatorial. Allí el objetivo será investigar cómo la tectónica, la circulación de fluidos y la vida marina de las aguas profundas están conectadas en el océano Atlántico.

El escenario de esta investigación es una megatransformante oceánica. Para entender este concepto, explica la bióloga marina Zapata Ramírez, integrante del Grupo de Investigación de Automática y Diseño de la UPB, hay que imaginar el fondo del mar como un terreno atravesado por fracturas de gran tamaño; estas grietas, llamadas fallas transformantes, tienen una fuerza tal que son capaces de desplazar grandes bloques de la corteza oceánica.
De acuerdo con la investigadora, “los márgenes transformantes y las zonas de fractura se encuentran entre las características más importantes, aunque menos comprendidas, de las profundidades oceánicas. Estos vastos límites tectónicos crean escarpes (pendientes muy pronunciadas), valles profundos, rocas fracturadas y hábitats complejos”. Asimismo, añade la científica, “contribuyen a la formación de las cuencas oceánicas y pueden servir como vías para el flujo de calor, fluidos y energía química entre el océano y el interior de la Tierra”.
La misión explorará las fallas transformantes, fracturas gigantes que desplazan segmentos de la corteza oceánica. Allí puede ocurrir: circulación profunda, alteración química de las rocas, exposición de rocas del manto terrestre, generación de compuestos como hidrógeno y metano. Además, son hábitats potenciales para microorganismos y ecosistemas quimiosintéticos. En este caso, la megatransformante de Doldrums tiene unos 600 kilómetros de longitud y desplaza la cordillera submarina del Atlántico por más de 600 kilómetros.

En estos ecosistemas, aparentemente inhóspitos, los científicos pretenden descubrir si en estas grietas habitan comunidades de microorganismos, biopelículas o fauna asociada a las filtraciones de fluidos, así como ecosistemas ligados a rocas alteradas y fracturas activas.
En síntesis, “se quiere indagar de qué manera la diversidad biológica cambia de acuerdo a los distintos ambientes geológicos en el mar y cómo la tectónica controla los hábitats del océano profundo”, explica Paula Zapata.
Con el fin de cartografiar estos elementos, la misión desplegará tecnología de vanguardia. “Mi trabajo será usar robots especializados (ROV – Vehículos Operados Remotamente) para descender a profundidades entre los 1.000 y 4.000 metros y capturar imágenes y otra información del fondo marino. A partir de las imágenes que obtengamos, analizaremos los organismos marinos que encontremos”, cuenta la experta, añadiendo que los equipos de la embarcación están provistos de sensores geoquímicos y sistemas acústicos para crear mapas de la geología y de la distribución de ecosistemas marinos de profundidad en alta resolución.
Un laboratorio flotante
El R/V Falkor (Too) no es un barco convencional. Con 110,6 metros de eslora (medida que va desde la popa a la proa), funciona como un laboratorio flotante equipado con tecnología avanzada para estudiar los secretos del mar. Su amplia capacidad de combustible (unos 450 mil galones) le permite navegar largas travesías, mientras que su velocidad promedio de 13 nudos (equivalente a 24 Km/h), garantiza desplazamientos eficientes en mar abierto.

Desde el R/V Falkor (Too), los investigadores desplegarán instrumentos de medición, sistemas de monitoreo acústico y vehículos operados remotamente, como el ROV SuBastian, capaz de descender hasta los 4.000 metros de profundidad, así como el AUV (vehículo subacuático autónomo) Hugin que puede alcanzar hasta los 6.000 metros de profundidad y será empleado por primera vez en una misión científica del SOI.

El rol de Paula Zapata
En este complejo engranaje científico, Paula Zapata Ramírez desempeñará un papel fundamental desde la ecología bentónica, es decir, el campo que estudia los organismos que viven en el fondo marino. Su trabajo se centrará en analizar cómo las fallas transformantes afectan estos ecosistemas profundos, muchas veces invisibles pero esenciales para el equilibrio del océano.
La investigadora participará en la expedición junto con Maria Isabel Aguilar Pérez, egresada de la Maestría en Gestión Tecnológica de la UPB.
“El mar cubre casi el 70% de la superficie del planeta, y todavía conocemos muy poco de él”, reflexiona Paula Zapata.
Su participación no solo representa un aporte académico, sino también una oportunidad para visibilizar el talento científico de la UPB en escenarios internacionales de alto nivel. Zapata Ramírez compartirá misión con investigadores de Estados Unidos, Italia, Brasil y Alemania, en un equipo liderado por el científico Aaron Micallef, del Instituto de Investigación del Acuario de la Bahía de Monterey (MBARI, por sus siglas en inglés).


Ciencia que desciende a lo desconocido
Cada expedición como esta no solo busca respuestas, sino que también abre nuevas preguntas. En este caso, identificar posibles indicadores de circulación de fluidos, como fracturas y escarpes, rocas alteradas, anomalías químicas, emisiones de metano, carbonatos y estructuras asociadas a escape de fluidos, entre otros aspectos, mediante una rigurosa observación validada con herramientas visuales, geología, geoquímica y biología, desde un enfoque de investigación científica no extractiva.
“Estar a bordo de uno de los buques de investigación científica más avanzados del mundo, rodeada de tecnología de punta dedicada a la exploración oceánica, es una experiencia difícil de describir con palabras. Más allá del sofisticado equipo, lo que más impresiona es el propósito que lo impulsa: ampliar el conocimiento sobre nuestro planeta, desvelar procesos aún desconocidos e inspirar a nuevas generaciones de científicos”, reflexiona Paula Zapata Ramírez.
Desde la cubierta del R/V Falkor (Too), mientras los equipos se preparan para descender a cientos de metros de profundidad, la ciencia avanza hacia un territorio donde cada hallazgo tiene el potencial de redefinir lo que sabemos sobre nuestro planeta azul.
Y el talento UPB, representado por Paula Zapata Ramírez, estará allí para atestiguarlo.
¿Te interesa este tema? Asiste al campus de la UPB Medellín el próximo jueves 4 de junio para ver en vivo el programa Ship-to-Shore, en el marco de la expedición MATRICS.

Aliado en la expedición:
Iniciativa de cooperación científica internacional que responde a las necesidades del Decenio de los Océanos de las Naciones Unidas.
Para conocer más acerca de esta expedición, haca clic aquí.
Por: Federico Hoyos Gutiérrez. Equipo de Divulgación Científica y Comunicaciones.
Portada: Alex Ingle / Schmidt Ocean Institute
Otras fotografías: Paula Zapata Ramírez