Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Universidad Pontificia Bolivariana y la Fundación Fondo Social ANDI se unen para otorgar becas en programas profesionales y técnicos para atender las demandas de la industria 4.0. Esta iniciativa busca fomentar el acceso a la educación superior en personas en situación de vulnerabilidad.
Los interesados podrán postularse hasta el 25 de octubre a los programas de Ingeniería en Ciencia de Datos, Diseño de Entretenimiento Digital, Sistemas e Informática y la técnica laboral en Programación de Software.
Esta alianza cubre el 100 % de la matrícula durante todos los semestres del programa, siempre que el estudiante mantenga un promedio de al menos 3.5, cumpla con el reglamento estudiantil y realice un seguimiento con la unidad de Desarrollo Estudiantil. Además, deberá formular una propuesta de impacto social, alineada con los retos planteados por la Universidad o las líneas de trabajo acordadas previamente con el Fondo Social ANDI.
Vamos a apoyar a jóvenes de nuestra ciudad que tienen recursos limitados, pero un gran potencial intelectual, a que comiencen su mundo académico y de formación en estas áreas con tanto futuro y demanda laboral”, expresó Alejandro Olaya Dávila, representante Fondo Social ANDI.
Adicional al beneficio de la matrícula, la beca otorga el total de los cursos correspondientes al aprendizaje de una segunda lengua y un apoyo económico de sostenimiento que busca la permanencia de los beneficiarios en sus estudios.
El aspirante podrá participar en el proceso de selección del programa si cumple con los siguientes requisitos:
- Tener nacionalidad colombiana.
- Certificar registro en el Sisbén con clasificación A, B o C o que demuestre tener residencia permanente en estrato 1, 2 o 3.
- Haber presentado la prueba Saber 11 y obtener un puntaje mayor o igual a la media nacional del año inmediatamente anterior (257 en 2023).
- Tener certificado de grado bachiller de un colegio o institución educativa de Colombia.
- Diligenciar el formulario de postulación definido por la Universidad.
- Enviar una carta de motivación una vez sea preseleccionado para las entrevistas.
- No ser beneficiario de otros apoyos / beneficios otorgados por la universidad ni de la Fundación solidaria.
- Pasar las pruebas de admisión de la Universidad.

Por: Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Se abrió la convocatoria VER+ BECA TECH, un programa que busca brindar oportunidades a jóvenes colombianos de bajos recursos para que puedan acceder a educación superior en las áreas de ingeniería de sistemas o ciencia de datos en la UPB.
La convocatoria estará abierta hasta el 4 de noviembre de 2024, y está dirigida a bachilleres que cumplan con una serie de requisitos.
- Ser de nacionalidad colombiana.
- Acreditar una situación económica vulnerable, evidenciada a través de la clasificación en el Sisbén en las categorías A, B o C.
- Haber presentado la prueba Saber 11.
- Haberse graduado como bachiller en Colombia durante los años 2023 o 2024.
- Completar en su totalidad el formulario de inscripción al programa Ver+ Tech.
- No estar cursando actualmente estudios de educación superior en ninguna otra institución.
La Beca Ver+ Tech ofrece un paquete de beneficios integrales para los seleccionados, que incluye cobertura del 95 % de la matrícula durante toda la carrera universitaria, siempre que el estudiante cumpla con las exigencias académicas del programa. El estudiante o su familia solo deberán cubrir el 5 % del valor de cada semestre.

Apoyo económico mensual: Dependiendo de la situación socioeconómica de la familia del beneficiario, VélezReyes+ ofrecerá un apoyo mensual para cubrir gastos de alimentación, transporte, materiales, internet, entre otros.
Computador personal: El programa proveerá a cada becario un computador personal con las especificaciones necesarias para que puedan completar sus estudios de manera eficiente.
La beca no solo busca aliviar las cargas económicas de los estudiantes, sino también proporcionarles las herramientas necesarias para que puedan desarrollarse plenamente en su formación académica y profesional.
La convocatoria es una gran oportunidad para jóvenes talentos que desean ingresar al mundo de la tecnología, un sector en crecimiento y con alta demanda laboral. Para más información y para postularse, los interesados deberán acceder al sitio web oficial de VélezReyes+ y completar el formulario correspondiente.
Por: Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias UPB – Medellín. El uso cada vez más común de la inteligencia artificial es una fuente de oportunidades, pero también conlleva riesgos. Con el impacto que puede tener esta tecnología, se vuelve necesario pensar en las regulaciones legales que requiere su uso seguro. El doctor Rubén Rodríguez Samudio, profesor de la Universidad de Waseda, en Japón, dio una charla en la Universidad Pontificia Bolivariana para abordar el tema.
En primer lugar, antes de hablar de regulación, el profesor Rodríguez vio pertinente aclarar qué es la inteligencia artificial y hasta dónde puede llegar. Explicó que hoy en día no existe una inteligencia artificial fuerte que sea capaz de pensar por sí misma ni que pueda aprender cosas para las que no fue programada, sino que hay inteligencias artificiales débiles que simulan procesos de pensamiento y realizan tareas específicas.
Nosotros, como seres humanos, somos animales de patrones. Por eso es que la inteligencia artificial puede, hasta cierto punto, imitar nuestro comportamiento”, dijo Rodríguez. Sin embargo, la IA aún no tiene la capacidad de pensar instintivamente como nosotros.
También aclaró que no se trata de una tecnología completamente nueva. Los robots de manufactura y los algoritmos de sitios como Amazon o YouTube han usado la inteligencia artificial para identificar patrones desde hace varios años. Lo que es nuevo es la inteligencia artificial generativa.
No fue hasta el 2014 que empezaron a darse los saltos tecnológicos necesarios para que este tipo de inteligencia artificial surgiera. ¿Qué es la inteligencia artificial generativa? Es el tipo de inteligencia artificial donde el usuario le da al sistema un comando y el sistema, de cuenta del comando, produce un resultado”, relató Rodríguez.
Basado en esto, explicó que la regulación de la inteligencia artificial se debe basar en códigos de conducta; es decir, qué no se debe hacer con la tecnología. Sin embargo, surgen algunos problemas, ya que, según dijo, “nadie sabe qué es lo que está pasando con la inteligencia artificial en muchos casos”.
Ese problema de la opacidad se llama el problema de la caja negra. Y es que, cuando hablamos de un sistema de inteligencia artificial, como los algoritmos, tú le presentas a la computadora un comando y la computadora te arroja un resultado. Tú no tienes absolutamente ninguna idea de cómo tú llegaste del resultado A al resultado B”, dijo el profesor.
Una opción para superar esta dificultad sería que la inteligencia artificial pudiera sustentar sus decisiones. El problema que aparecería en ese caso sería que, según el doctor Rodríguez, probablemente las personas no entenderían la explicación que esta daría, pues la IA no razona del mismo modo que los humanos. En lugar de usar la lógica de causa-efecto, lo que hace es buscar correlaciones.
Debido a esto, si la inteligencia artificial fuera usada, por ejemplo, en procesos judiciales, los resultados estarían limitados por los sesgos en los datos que recibe y por eso podría caer fácilmente en la discriminación. Esto por no hablar de que ni los jueces ni los fiscales serían conscientes de cómo funciona el sistema y podrían confiarse demasiado, situaciones a las que también se refirió Rodríguez.

Otro caso en el que se pueden presentar dilemas es el de los vehículos autónomos. No siempre es claro quién debe responder por los accidentes que se puedan presentar, especialmente en los casos en los que el ser humano podría incumplir la ley para proteger la integridad de otra persona, pero la máquina está programada para seguir las normas de tránsito.
El cumplimiento de la ley exime de responsabilidad. Si la ley a mí me impone una obligación y yo, cumpliendo esa obligación, le causo daño a alguien, por mucho daño que le haya causado a esa persona, yo no tengo responsabilidad. Ese es el tipo de preguntas que tenemos aquí ahora mismo. ¿Qué vamos a hacer con eso?”, cuestionó Rodríguez.
Cada país ha abordado estas cuestiones de maneras diferentes. En Estados Unidos, por ejemplo, se utiliza un marco ético general para decidir qué se puede hacer y qué no con la IA, pero no hay unas reglas específicas ni ninguna ley. Japón, por otro lado, se basa en una serie de principios: el ser humano debe estar en el centro, las personas deben ser conscientes del funcionamiento de la inteligencia artificial según el uso que le den y la privacidad de los usuarios debe estar protegida.
La Unión Europea tiene una regulación basada en tres niveles de riesgo: inaceptable, cuando contenga mensajes subliminales, se enfoque en grupos vulnerables, dé tratos discriminatorios que no sean resultado de los datos originales o conecte sistemas de reconocimiento facial o puntaje social con el internet; alto, cuando potencialmente pueda poner en riesgo la seguridad del consumidor o su privacidad, y bajo, cuando no exista ese riesgo.
En los próximos años, cada legislación tendrá que adaptarse a los cambios tecnológicos que se presenten. Tener en cuenta los alcances de la inteligencia artificial será indispensable.
Por: Juan Daniel Arias Mejía – Agencia de noticias UPB.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. El docente de la Facultad de Arquitectura, Alejandro Restrepo Montoya, recibió el Galardón de la Excelencia por destacarse en el ejercicio de su profesión como maestro y arquitecto. Este reconocimiento es otorgado por el Consejo Profesional Nacional de Arquitectura y Profesiones Auxiliares – CPNAA –, Sociedad Colombiana de Arquitectos – SCA – y la Agremiación Colombiana de Facultades de Arquitectura – ACFA –.
Entre los parámetros establecidos para su selección, Alejandro Restrepo se caracterizó por motivar a sus estudiantes a fortalecer sus habilidades y abordar nuevos desafíos para alcanzar su máximo potencial. Para él, el ejemplo es la mejor forma de inspiración.
“Es muy importante entender que nuestra carrera como docentes no es únicamente de transmisión del conocimiento, es un acompañamiento que se hace de manera permanente a través de las experiencias aprendidas, del ejemplo, del buen comportamiento y del señalar caminos para formar criterios en las personas que están con nosotros”, comentó Alejandro Restrepo, docente de la Facultad de Arquitectura de la UPB.
Así mismo, el docente se destacó por fomentar la creatividad y despertar el espíritu investigativo en sus aulas de clase, partiendo del reconocimiento del entorno al que están expuestos sus alumnos desde lo personal y profesional, con el objetivo de creer, imaginar y crear soluciones a las necesidades humanas. En términos de la arquitectura, desde el hábitat, el espacio público, el urbanismo y las diversas condiciones ambientales.
Que tengan siempre presente que desde la Universidad se incuban y nacen las ideas que nos permitirán construir un mejor futuro en los próximos años, y que aquellas ideas que han sido brillantes, producto de procesos de investigación, han nacido precisamente en las aulas de clase y a través de la conversación entre los profesores y sus estudiantes”, expresó Alejandro Restrepo.

Algo fundamental en el proceso de enseñanza es la capacidad de retroalimentar de forma constructiva al estudiante, ítem que también hizo merecedor a Alejandro Restrepo del Galardón. El docente inculca en sus alumnos la capacidad de escucha y análisis, ya que él plantea que de esta manera se puede apreciar y entender el punto de vista del otro y tener, apoyados en la investigación, bases sólidas para la toma de decisiones y resolución de problemas.
La diversidad en los criterios de cada uno de los estudiantes es aquello que permite que tengamos más puntos de vista, nuevas condiciones críticas y un aprendizaje basado en la formulación de las preguntas y en la multiplicidad de las respuestas. Tener puntos sobre los cuales podamos debatir y no estar de acuerdo para construir nuevos diálogos, plantear procesos de conocimiento y de crecimiento personal a través de la pregunta”, agregó el docente de la Facultad de Arquitectura de la UPB.

Todo este modelo de enseñanza debe estar guiado, para el docente, desde la ética y la responsabilidad social en la práctica de la arquitectura, siempre con la premisa de plantear y diseñar edificios que protejan la vida de las personas, generen bienestar, les sean verdaderamente útiles y que perduren en el tiempo.
Sobre el reconocimiento
Los encargados de evaluar que Alejandro Restrepo Montoya cumpliera con estos parámetros fueron los jurados Enio Moro Junior, representante de la Universidad Municipal de São Caetano do Sul y presidente de REFAL 2023-2024; Consuelo Córdoba Flores, integrante de la Universidad Autónoma Metropolitana de México y Miguel Vidal Valladolid, de la Universidad Nacional de Ingeniería de Perú.

“Para mí recibir este reconocimiento significa una gran responsabilidad, alegría y la renovación de mi esperanza en la construcción de una nueva sociedad a partir de la formación profesional y humanista de nuestros estudiantes. Tengo una gratitud muy profunda por la institución que me ha permitido trabajar como docente por más de 20 años, la Universidad Pontificia Bolivariana y por la Universidad Técnica de Múnich y la Escuela Politécnica Federal de Zúrich que, en representación de la UPB, me han tenido también como docente”, finalizó Alejandro Restrepo.
Por: Juliana Hernández Escobar – Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Universidad Pontificia Bolivariana desarrolló un sensor de alta precisión que detecta señales electrocardiográficas para diagnosticar de forma temprana los problemas cardiovasculares. Esta tecnología fue incorporada en prendas vestibles como un chaleco y unas bandas elásticas que se ajustan a la pierna y el abdomen; podría adaptarse a cualquier tipo de prenda con el objetivo de intervenir la primera causa de muerte en el mundo.
El vestuario al que se le incorpora este sistema es confeccionado con fibras textiles reforzadas con nanopartículas que permiten hacerle seguimiento al funcionamiento del corazón durante un periodo de tiempo de hasta 30 días. A diferencia de otros sistemas tradicionales, este no requiere de cableado, ya que los electrodos que reciben las señales están integrados a la prenda.
Los datos del diagnóstico son alojados en una micro tarjeta electrónica a prueba de agua, con capacidad de almacenar información de manera remota para que un especialista pueda consultarla y hacer el diagnóstico en tiempo real. Además, cuando se descargan los datos reinicia automáticamente su capacidad de almacenamiento.
Su diseño ajustable y cómodo no limita la movilidad, permitiéndoles a las personas continuar con su rutina diaria, lo cual es crucial para obtener un diagnóstico con resultados precisos del corazón. Además, puede ser utilizado desde bebés hasta adultos mayores, ya que no genera lesiones o alergias al no requerir la adhesión de electrodos a la piel a presión o con gel de cloruro de plata.


Este proyecto fue elaborado por la Facultad de Medicina de la UPB y su Grupo de Investigación en Biología de Sistemas, utilizando recursos propios y cofinanciado a través de becas de tesis de maestría y doctorado otorgadas por Minciencias. Adicionalmente, cuenta con el apoyo técnico de la Clínica Cadio VID.
Algo bonito de este desarrollo es que no solo fue creado para personas adultas. Si bien podría ser muy útil en hogares geriátricos al emitir alertas ante cualquier alteración del ritmo cardiovascular de los pacientes, también puede ser utilizado por deportistas de alto rendimiento o una persona que simplemente quiera monitorear la razón por la cual le duele la cabeza”, comentó Lina Hoyos, investigadora de la UPB.
Actualmente, la Universidad Pontificia Bolivariana, en conjunto con Tecnnova, trabaja en la transferencia de conocimiento de esta tecnología para que pueda ser producida por empresas del sector salud y, así, llegar de forma accesible y económica a un gran número de personas.

De esta forma se busca intervenir la primera causa de muerte en el mundo, ya que las enfermedades cardiovasculares suelen pasar por un largo proceso antes de su detección debido a que las pruebas actuales, utilizadas para monitorear la actividad cardiaca, son prescritas únicamente por cardiólogos, tras una evaluación inicial de médicos generales, lo que retrasa el diagnóstico. Además, las personas ignoran síntomas como dolores de cabeza y taquicardia.
Por: Juliana Hernández Escobar – Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias – Medellín. Julián soñaba con ser ingeniero desde sus 12 años, pues piensa que la ingeniería es una forma de cambiar el mundo. Su primera opción fue la ingeniería mecatrónica, pues, desde muy niño, le gustaban los robots; sin embargo, con el pasar de los años, fue su padre quien le inculcó el amor por la aviación, la cohetería y el aeroespacio con detalles que recuerda con mucho cariño.
Al realizar su primera comunión recibió un avión a control remoto, y a sus 15 años recibió su primer kit de cohetería: “lo armamos, pero nunca voló bien y siempre se estrellaba”, recuerda con gracia, sin embargo, fue su primer acercamiento a la cohetería y lo que lo llevó a estudiar Ingeniería Aeroespacial y, eventualmente, obtener el certificado en cohetería de alta potencia nivel II.
Para la obtención de esta certificación, Julián presentó un examen técnico ante la TRA y elaborar un cohete funcional que alcanzara una altura de 1.200 metros; su cohete recibió el nombre de “HELIOS”, en honor a su abuelo Helio, quien ha sido un gran apoyo en su formación como ingeniero; así mismo, destaca la participación de su mentor, el profesor Francisco Restrepo, quien lo acompañó en su proceso de certificación.


Gracias a su dedicada labor en pro de la ingeniería aeronáutica, ha sido condecorado por la SAI por sus aportes a la ingeniería y cohetería; ha sido asesor de la Fuerza Área Colombiana en seguridad operacional en cohetería; y exdirector de seguridad bajo el cargo de Reinch Safety Officer (RSO) en el primer concurso nacional de cohetería.
Julián reitera su amor y pasión por la profesión al decir: “Yo no trabajo un solo día de mi vida porque amo lo que hago, porque tengo una pasión enorme por desarrollar y crear”. Para él, las ciencias aeroespaciales son el pico del desarrollo de la humanidad; pues volar y salir del planeta parece imposible, pero se ha logrado gracias a la ingeniería aeroespacial y todas las ciencias que convergen para hacerlo posible.
Además de su pasión por la cohetería, Julián ama enseñar, lo que lo ha llevado a dictar charlas en la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos (SAI), orientadas a jóvenes que no saben qué estudiar para darles a conocer las posibilidades que hay en el campo aeroespacial, ya que, en Colombia, esta es una disciplina muy lejana; desde su visión, Julián considera que el país es capaz de desarrollar y avanzar en materia de cohetería y el diseño de motores.

Para Julián el éxito de sus actividades no depende únicamente del dominio de las matemáticas o la programación, sino también del amor y la pasión por lo que se hace y en ser una persona resiliente para aguantar los fracasos, levantarse y aprender.
A mediano plazo, Julian sueña con realizar sus prácticas en los Estados Unidos y trabajar en dicho país y espera, en un futuro, contribuir al desarrollo aeroespacial y a la democratización de los viajes a LEO (Baja Orbita Terrestre, por sus siglas en inglés)
Actualmente, Julián, con el apoyo del docente Germán Urrea, lleva a cabo un proyecto de cohetería experimental, llamado HELIOS (en honor al cohete construido por Julián). Este grupo de trabajo está conformado por 12 personas entre cuarto y noveno semestre de las facultades de ingeniería, química, electrónica y aeronáutica; el objetivo de Helios es construir un cohete experimental 100 % hecho en UPB y que alcance 10.000 pies de altura (aproximadamente 3.000 km).
Helios espera abrir convocatorias para nuevos estudiantes de ingeniería al finalizar el semestre 2024-2 y actualmente están buscando dos estudiantes de comunicación social – periodismo de mínimo sexto semestre, que quieran unirse al proyecto.
La reflexión más valiosa que realiza Julián a través de su proceso de formación, la resume en una sola frase: “Permita que los sueños y la imaginación sean su único límite”.
Por: Andrea Arévalo Salgado – Agencia de Noticias UPB.
Agencia de Noticias – Colegio de la UPB. Monseñor José Mauricio Vélez García, obispo auxiliar de Medellín, presidió la eucaristía en la que 62 estudiantes del Colegio de la UPB recibieron el sacramento de la Confirmación.
Esta celebración eucarística se vivió en la parroquia San Joaquín el 21 de septiembre de 2024, y estuvo acompañada por el rector del Colegio, Juan Gonzalo Arboleda Arboleda; el coordinador de Pastoral, Néstor Pérez; y el capellán de la institución, padre Juan David Carvajal.
Durante la eucaristía, el obispo auxiliar de Medellín insistió en el regalo que el Espíritu Santo hace cuando se recibe este sacramento: entrega los siete dones, que son la sabiduría, entendimiento, consejo, ciencia, fortaleza, piedad y temor de Dios. Del mismo modo, envió un mensaje a los padrinos y padres de familia sobre ser buen ejemplo para sus hijos y ahijados.

Precisamente sobre esto, el coordinador de Pastoral indicó que durante la ceremonia los padrinos entregaron a los estudiantes la luz (por medio de un cirio), la cual representa a Cristo y significa que siempre serán buen testimonio para ellos.
El rector del Colegio señaló que la Confirmación es un sacramento que permite al Colegio mantener esa identidad de ser una institución en pastoral.


Ahora bien, un día antes de recibir este sacramento, se realizó la Ceremonia de la Luz, un acto en el que los padres de familia entregaron la luz a sus hijos, como símbolo de seguir guiándolos por el camino del bien.
Cabe recordar que, desde abril, los estudiantes hicieron la catequesis, acompañados por el capellán Juan David Carvajal y el seminarista Federico Quintero. En estos espacios tuvieron la oportunidad de vivir diversas experiencias, como peregrinaciones y convivencias.
El Colegio de la UPB se enorgullece de contribuir al crecimiento personal y formativo de sus estudiantes.
Agencia de Noticias UPB.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La UPB continúa impulsando la formación docente en áreas rurales y apartadas de Colombia mediante su Maestría en Educación. Este programa, que ha alcanzado a maestros en Putumayo, Amazonas, Vaupés, Vichada y Montería, busca no solo formar a los docentes en conocimientos pedagógicos e investigativos, sino también adaptar la educación a los contextos particulares de cada región.
Con más de una década de experiencia en la formación posgradual en el Putumayo y otras regiones, la UPB ha formado más de 250 maestros en la Maestría en Educación. En Vichada, específicamente en Puerto Carreño, el programa ya alcanza su tercera cohorte, consolidándose como una pieza clave en la mejora de la calidad educativa en comunidades indígenas y fronterizas.
Olga Lucía Arbeláez, profesora de la UPB y una de las impulsoras de la maestría en el Putumayo, resalta la importancia de este programa para los maestros que, hasta ahora, no habían tenido acceso a formación posgradual.
Estamos finalizando la tercera cohorte con más de 250 egresados en Putumayo. Este proceso ha sido un avance significativo, para los maestros y para toda la región. Hemos logrado adaptar los planteamientos pedagógicos e investigativos a las realidades locales, lo que permite brindar una educación contextualizada y pertinente”.

La experiencia en territorios como Putumayo ha sido enriquecedora para la universidad, que ha fortalecido su presencia en el área a lo largo de 28 años.
Hemos acompañado a los maestros en su proceso de formación y hemos sido testigos de cómo su crecimiento profesional impacta positivamente a las comunidades. El trabajo con los docentes en el territorio ha permitido generar una educación popular adaptada a las necesidades locales”, añadió Olga Arbeláez.
Por su parte, Sonia Isabel Graciano Jaramillo, profesora encargada del programa en Puerto Carreño, Vichada, destacó el valor que esta formación ha tenido en una región marcada por la migración y la diversidad cultural.
En Puerto Carreño estamos finalizando la tercera cohorte de la maestría, trabajando con un alto porcentaje de maestros indígenas o que enseñan a comunidades indígenas. Estas cohortes han sido patrocinadas en parte por la Secretaría de Educación de Vichada, lo que demuestra la relevancia del programa en la región”.

Sonia enfatizó que el trabajo en una región como Vichada presenta desafíos únicos, pero también oportunidades de aprendizaje continuo para la universidad.
“Acompañar a los maestros que laboran en comunidades indígenas o en internados ha sido un aprendizaje invaluable. Las visitas al territorio nos han permitido vivir de cerca sus realidades y adaptar nuestras estrategias pedagógicas a sus necesidades. Estamos profundamente comprometidos con su formación y con el impacto social que generamos”, señaló la profesora.
La experiencia acumulada en los territorios ha permitido a la Universidad Pontificia Bolivariana forme maestros para generar un impacto transformador en las comunidades. Gracias al acompañamiento cercano de las profesoras y el equipo académico, los docentes han podido incorporar conocimientos que responden a las necesidades locales, enriqueciendo tanto su práctica pedagógica como la vida de sus estudiantes.
Por: Mariana López Gómez – Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias UPB – Medellín. El 5 de noviembre de 2024 se llevarán a cabo las elecciones presidenciales de los Estados Unidos. Los dos candidatos principales, Kamala Harris y Donald Trump, ya han pasado por el gobierno; la primera como vicepresidenta y, el segundo, como presidente. Durante el debate del 10 de septiembre, ambos hicieron lo posible por desligarse de los problemas que enfrenta actualmente su país y mostrarse como la mejor alternativa para solucionarlos.
A pesar de las grandes diferencias políticas que tienen, Harris y Trump le apuntan a la estrategia de ofrecerse como la opción del cambio, como explicó el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas de la UPB, Nicolás Molina, docente de Comunicación y Marketing Político.
Sea la campaña que sea, en cualquier parte del mundo, vamos a encontrar un discurso oficialista, que es el de cuatro años más, y otro que es el cambio. Es muy curioso que en esta elección particular estamos encontrando que los dos proponen la idea del cambio”, contó el profesor Molina.
Por un lado, Donald Trump, igual que en 2016, se presenta como el candidato rebelde que se enfrenta al status quo y al establecimiento, mientras que Harris, con su lema “we’re not going back” (no vamos a volver atrás), propone romper con los vestigios del gobierno de Trump.
Para Molina, las similitudes continúan en lo que llamó falta de talante en el debate. “Ha perdido la capacidad de ser riguroso, sobre todo desde el lado de Trump. Y también desde el lado de Harris hay algo muy particular, que es direccionar los ataques de manera muy marcada al personaje que es Trump”, resumió.

Si bien los discursos de ambos candidatos se parecen en que hacen mayor énfasis en los ataques al oponente que en las propuestas, se diferencian en el público al que desean persuadir. “En Trump encontramos una perspectiva hacia la polarización”, explicó Molina. “Su intención de comunicación tiene más una lógica de segmentar públicos y segmentar unas audiencias. Él busca que el sistema esté dividido para poder fidelizar a esas personas que estén más cercanas a su idea política”.
El cambio que propone Harris, por el contrario, es el de dejar atrás esa política de la polarización y buscar el consenso. Su estrategia está dirigida a capturar a los votantes indecisos que, si bien pueden tener ideas lejanas de las suyas, tampoco están cerca de Trump. Lo que busca es una coalición más amplia que recoja apoyos de todos los sectores políticos posibles. De esta manera ha llegado a recibir el respaldo de varios republicanos, entre los que se encuentra Dick Cheney, antiguo vicepresidente de George W. Bush.
Harris busca capturar la insatisfacción con esa desideologización de la política, con esa política más espectacular y esa teatralidad. Lo que busca justamente, y creo que esa es una de las grandes diferencias, es el consenso: cómo las diferentes corrientes políticas se pueden unir a una candidatura que está abiertamente en contra de Trump. Más que un elemento programático es una candidatura en contra de Trump”, explicó el profesor Molina.
La estrategia de Harris también es arriesgada. Agrupar a un espectro tan amplio dentro de una misma candidatura no es una tarea sencilla. Como mencionó Molina, “donde yo tengo un modelo de campaña o un elemento programático donde tiene que caber todo el mundo, estoy proponiendo el mundo entero, todo y nada a la vez”. Trump, en cambio, tiene propuestas que apuntan directamente a ese público específico al que quiere fidelizar.
Por: Juan Daniel Arias Mejía – Agencia de Noticias UPB.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. El vicepresidente secretario general de Nutresa, Jairo González Gómez, y el director de la línea Estado de Derecho de Dejusticia, Mauricio García Villegas, discutieron sus visiones sobre los motivos detrás del incumplimiento de las normas.
Para ambos, el incumplimiento de las reglas es un fenómeno costoso para la sociedad. Sin embargo, difieren en el análisis que hacen de los motivos detrás de las transgresiones. La perspectiva de García parte de observaciones hechas desde la sociología jurídica e identifica tres motivos por los que las personas desobedecen: conveniencia, rebeldía y arrogancia. Con cada una de estas razones pueden surgir connotaciones tanto positivas como negativas, por ejemplo, al hablar de la viveza. Para García, “el drama colombiano y latinoamericano en buena parte es que terminan blanqueando lo negativo. Entonces, finalmente, cuando la persona tiene éxito, lo negativo a partir de lo cual logró salir adelante se termina olvidando”.
La mirada de Jairo González frente al incumplimiento es más desfavorable, incluso al hablar de la conveniencia para quien está incumpliendo. Durante la charla expresó que “cumplir no es de grandes y exitosos. Cumplir es la base para llegar allá”.
Mauricio García explicó que la admiración hacia la ley no garantiza que las leyes se cumplan. En cambio, según expuso, la imitación de las conductas que rodean a las personas es lo que tiene un efecto más importante en quien cumple o incumple una norma.
Lo que pasa es que basta con porcentajes muy pequeños de incumplidores para que la sociedad se vuelva un caos. Si usted pone al 50 % los conductores a incumplir normas, se le vuelve imposible el tráfico. Ni hablemos de si usted pone al 5 % de la población a robar o al 1 por mil a matar, la sociedad se vuelve invivible”, dijo García, quien sacó una conclusión adicional a partir de esta reflexión: “La mayoría de la gente cumple, que es un fenómeno que el común de la gente no ve y que yo creo que es muy importante resaltar”.
Ante esta apreciación, Jairo González planteó la pregunta de cómo se podría romper el ciclo de no cumplir las normas porque nadie más las cumple. “Tenemos que tomar la decisión y empezar a actuar: romper ese círculo vicioso. No puedo esperar a que mis conciudadanos empiecen a cumplir”.

Para González, uno de los principales impulsores del incumplimiento de reglas es la mezcla de informalidad y precariedad. “Yo creo que esa virtud de ser luchadores, esa virtud de ser recursivos, hay que seguir cultivándola, pero ponerle un límite porque esa también parece ser la que justifica volarse todos los límites”, dijo. Añadió que lo que hace falta es una mayor economía de mercado y educación financiera para que las personas y las empresas salgan adelante sin ver la necesidad de saltarse las normas.
Sin embargo, según Mauricio García, “el Estado que tenemos en la mente es un Estado que no existe en la realidad”. Si el Estado no llega a la mayor parte del territorio nacional, no es posible aplicar el derecho. Lo que hace falta, para él, es realismo en las clases de derecho y un Estado más homogéneo, pues en muchos lugares no existe o “se comporta como una ONG”.
Por: Juan Daniel Arias Mejía – Agencia de Noticias UPB