Agencia de Noticias – Colegio de la UPB. En el coliseo La Floresta, la disciplina y el orgullo deportivo se tradujeron en gloria. Nuestro equipo de fútbol sala, categoría Sub-12 (2014), se alzó con la medalla de oro en la Copa Estudiantes, cerrando una actuación impecable que reafirma el talento y la formación integral de nuestros deportistas.
La final, más que un partido, fue una lección de carácter. Tras un inicio adverso, el equipo logró sobreponerse a la presión y remontar el marcador, demostrando que el orden táctico y la confianza en sus capacidades son los cimientos de su éxito.
Para el entrenador Camilo Andrés Pachón Botero, este título es el fruto de dos años de trabajo constante.
“Lo que más satisfacción me genera es la evolución partido tras partido”, señala el estratega. Según el profesor Pachón, la clave del éxito radicó en tres pilares fundamentales: trabajo en equipo, comunicación asertiva e inteligencia emocional.

Esta visión es compartida por Samuel Villada, integrante del equipo, para quien el trofeo tiene un significado especial: “Siempre lo había luchado y esta vez se dio; traer el título al colegio es una felicidad inmensa”. Para Samuel, el camino hacia la victoria no fue sencillo, pues tuvo que aprender a gestionar la frustración en momentos críticos:
El profe fue clave para calmarme cuando estaba estresado. Aprendí a no desesperarme y a mantener la calma, lo cual fue fundamental para lograr el pase gol que nos permitió remontar”.
El éxito de este grupo trasciende lo deportivo. La capacidad de los estudiantes para equilibrar las exigencias académicas con la práctica de alto rendimiento es un modelo de vida. Samuel, por ejemplo, encuentra en las matemáticas una herramienta para su desempeño bajo los tres palos, aplicando cálculos precisos al momento de atajar, una muestra de cómo el pensamiento lógico se integra en su pasión.
El profesor Pachón enfatiza que este logro es un triunfo colectivo: “La relación entre familia, colegio, deportista y entrenador es el eje que permite estos resultados”. Un agradecimiento especial a los padres de familia, cuyo respaldo ha sido incondicional en cada entrenamiento, bajo el sol o la lluvia.
Con el oro en sus manos, el equipo no baja el ritmo. Los desafíos para el segundo semestre ya están en el radar: la participación en la Liga de Fútbol Sala y los Juegos Intercolegiados. Con la misma entrega y sentido de pertenencia que los define, nuestros campeones se preparan para seguir dejando en alto el nombre de nuestra institución.
¡Felicitaciones a nuestros deportistas por este merecido campeonato!
Por: Alejandra Hernández Zapata – Agencia de Noticias del Colegio UPB.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La pasión por la aviación, el interés por entender cómo funciona una aeronave y el deseo de transformar ideas en proyectos reales, son algunas de las razones que motivaron a David Castañea y a Sergio García a estudiar Ingeniería Aeronáutica.
“Desde el colegio comencé a interesarme por entender cómo funcionan las aeronaves y todo lo que hay detrás de su diseño. Con el tiempo, ese interés se transformó en una decisión clara: estudiar Ingeniería Aeronáutica, no solo por la pasión que me genera, sino porque es una apuesta por un futuro con grandes oportunidades en un campo dinámico, desafiante y en constante crecimiento”, expresó David.
Para ambos, esta pasión ha significado mucho más que una elección profesional; ha sido la oportunidad de enfrentar retos reales, desarrollar habilidades para el trabajo en equipo y acercarse cada vez más al propósito que los motivó a elegir esta carrera.
Ese sueño, que comenzó como una curiosidad en las aulas del colegio, hoy se fortalece a través de experiencias académicas y proyectos que les han permitido poner a prueba sus conocimientos y crecer profesionalmente. Entre ellas se encuentra su participación en la competencia internacional Design Build and Fly (DBF), un escenario que les permitió representar a la UPB, llenándolos de orgullo y satisfacción.
“Representar a la UPB en un entorno internacional significó asumir la responsabilidad de llevar nuestro trabajo, esfuerzo e ideas a un escenario global. Fue la oportunidad de demostrar que estamos a la altura de otras universidades del mundo y de evidenciar que, desde nuestro contexto, podemos aportar valor, conocimiento e innovación”, mencionó David.
Para Sergio, la experiencia también representó una oportunidad para fortalecer sus habilidades técnicas y personales: “fue una gran responsabilidad y orgullo. Implicó demostrar el nivel académico y técnico de la universidad frente a equipos de alto nivel en el mundo”, señaló.
Pero más allá de las experiencias académicas, ambos coinciden en que uno de los apoyos más importantes en su proceso ha sido el respaldo recibido de la Fundación UPB, que les ha permitido seguir construyendo su proyecto de vida.
“El apoyo de la Fundación ha sido fundamental en nuestro proceso de formación. No solo ha fortalecido el desarrollo académico y profesional, sino que también se ha convertido en una motivación constante para seguir creciendo. Saber que han depositado su confianza en nosotros nos compromete a dar lo mejor cada día, aprovechar cada oportunidad y responder con dedicación y resultados a ese respaldo”, comentaron.
Hoy, David y Sergio continúan avanzando en su formación con la certeza de que la pasión y la dedicación son capaces de transformar sueños en realidades, con la convicción de que lo que alguna vez fue una curiosidad por las aeronaves se convirtió en una vocación, un proyecto de vida y una apuesta por un futuro lleno de oportunidades.
Por: Karolyn González Salgado – Agencia de Noticias UPB Medellín
Agencia de Noticias UPB – Medellín. El inicio de año para Envigado F.C. no podía ser más desalentador, a finales de 2025 y luego de 18 años el equipo del sur del Valle de Aburrá perdió la categoría, teniendo que jugar en la segunda división del fútbol colombiano en 2026. La Cantera de Héroes, eslogan que está plasmado en su escudo, se caracterizó por formar a varios de los mejores jugadores colombianos en el último tiempo; sin embargo, es otra la realidad del club actualmente.
Ese fue el escenario que encontraron María Clara López y Juan Fernando Aguiar, dos estudiantes de Comunicación social – Periodismo de la UPB, quienes asumieron el reto de hacer parte del equipo de comunicaciones de Envigado F.C., en uno de los momentos más duros de su historia.

El descontento de la afición era evidente. Para María Clara representaba un desafío hacer que los hinchas del club volvieran a seguir a su equipo con el mismo fervor en que años anteriores. No es una fanaticada muy grande en cantidad, si se compara con los dos grandes de Antioquia, pero sí despierta el cariño de muchos habitantes del municipio, quienes ven al elenco naranja su equipo de fútbol preferido.
Ella en el momento se encarga de la creación de contenido para las cuentas de redes sociales de la escuela de fútbol, fuerzas básicas y el equipo profesional. La estudiante mencionó que “desde muy pequeña me ha gustado el tema del deporte, en especial el fútbol. Llegar a este club a hacer mis prácticas es un logro muy grande. Me di cuenta que fue muy importante seguir mi pasión al escoger esta carrera”.
El Torneo Betplay Dimayor del primer semestre finalizó con Envigado F.C. como campeón, haciendo que el sueño de regresar a la máxima categoría del Fútbol Profesional Colombiano esté más cerca de cumplirse. Para María Clara también representó un gran logro el haber vivido ese momento y haber trabajado para ello. Según contó, ella nunca se imaginó estar en un equipo profesional y ganar un título de esta magnitud, además de participar en toda la preparación de las finales.
Considero que mi mayor logro en el club fue haber aportado mi grano de arena desde el área de comunicaciones, mejorando el engagement con la gente, creando el contenido de las redes sociales para que el equipo se sintiera más cerca de sus hinchas y el hecho de poder participar en el triunfo en el Torneo Betplay”, aseguró López.
Para Juan Fernando, el desafío no fue menor. Si bien su labor es similar a la de María Clara, él decidió proponer la creación de una miniserie documental llamada “Aquí nadie se rinde”, en la que va a quedar plasmada toda la campaña del club envigadeño en el primer semestre, partiendo desde el descenso hasta la consecución del título previamente mencionado.
El estudiante contó que su pasión por la fotografía y el fútbol van de la mano, ya que así busca desempeñarse profesionalmente: “Estar en Envigado F.C. es cumplir una de las metas que tenía desde que ingresé a la universidad, poder estar en un equipo profesional y disfrutar el fútbol desde mi labor”.

“Desde pequeño quise estar vinculado al mundo del deporte, primero como periodista deportivo en medios tradicionales. Sin embargo, con el paso del tiempo fue cambiando la perspectiva y me interesó pertenecer a un equipo de fútbol. Ese era uno de mis sueños que pensaba que podía cumplir, pero no en un plazo tan corto”, agregó Aguiar.
La experiencia vivida por Juan Fernando fue completa, él tuvo la posibilidad de acompañar al equipo en la final de ida del torneo, disputada en Cartagena, además de estar en la final de vuelta ya en territorio antioqueño. “Viajar con el equipo fue espectacular. Pude disfrutar las finales desde otro rol, no solo como comunicador, también participé en temas de diseño y mercadeo y sobre todo fotografía en la final de vuelta”, agregó el estudiante.
De acuerdo con Aguiar, se han implementado diferentes formatos de contenido, tales como podcast y el documental que han hecho a los hinchas sentirse más cerca del club. Esto logra que las tribunas del Estadio Polideportivo Sur tengan una gran concurrencia en los días de partido del conjunto dirigido por Andrés Orozco.
La pasión por el deporte cambió de manera radical para estos dos comunicadores. Si bien para Juan Fernando su equipo del alma seguirá siendo Atlético Nacional, tanto para él como para María Clara, Envigado F.C. representa más que un equipo de fútbol, representa una institución que les abrió las puertas y les permitió aplicar los conocimientos adquiridos en la carrera, generando un sentido de pertenencia y cariño que solo se logra a través del fútbol.
Por: Juan Sebastián Quintero Auza – Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Cada vez que inicia un Mundial, una Copa América o un torneo importante, afloran expresiones que describen al fútbol como una religión. La pasión de los hinchas, sus rituales antes de los partidos y la devoción hacia sus equipos no hacen más que acrecentar esta idea. Sin embargo, para Hernán Darío Gil, antropólogo, filósofo y profesor de la Escuela de Teología, Filosofía y Humanidades de la UPB, se trata de una comparación que hay que matizar, ya que, si bien ambos fenómenos comparten algunos elementos culturales y simbólicos, existen diferencias esenciales que impiden ponerlos al mismo nivel.
Una de las razones por las cuales el fútbol suele asociarse con la religión es que ambos se apoyan en estructuras y emociones profundamente humanas, por ejemplo, la dualidad, una característica presente en la mayoría de las tradiciones religiosas y que también es la base de prácticamente todos los juegos.
Toda religión se mueve en la dualidad: lo bueno y lo malo, la gracia y el pecado, Dios y el diablo. Curiosamente, el juego también funciona así”, explicó.
Desde esta perspectiva, el fútbol replica un sistema de opuestos en el que aparecen vencedores y vencidos, amigos y rivales. Además, moviliza emociones colectivas mediante celebraciones, cantos, símbolos y encuentros masivos que fortalecen el sentido de pertenencia a “algo” de quienes comparten una misma afición, puesto que como indica Hernán: “Toda religión vive de la farra, de la fiesta, del jolgorio, de la música. Pues si uno va a un partido de fútbol y nadie grita y nadie dice nada, no fuiste a nada. El fútbol moviliza todo eso”.
El investigador también señala que ambos fenómenos construyen tiempos extraordinarios. Así como las religiones tienen celebraciones especiales que rompen la rutina cotidiana (tiempos ordinarios), los grandes eventos deportivos transforman durante algunos días la vida de millones de personas y se roban toda la atención colectiva.
Sin embargo, pese a estas similitudes, sostiene que el fútbol no puede ser considerado una religión en sentido estricto porque carece de elementos fundamentales que históricamente han definido a las religiones: “Una religión debe tener creencias, ser comunitaria, tener rituales, tener mandamientos y tener una escritura sagrada. El fútbol no tiene algunas de estas”.
Otro de los argumentos planteados por el experto tiene que ver con la presencia de un dios dentro del propio universo futbolístico. En países como Colombia es frecuente que los jugadores se persignen antes de un partido o agradezcan a algún dios después de marcar un gol. Paradójicamente, para Hernán, este comportamiento demuestra que el fútbol no ha reemplazado a la religión y, por lo tanto, no es una religión en sí mismo:
Cuando un jugador hace un gol y mira al cielo para agradecerle a Dios, lo que está mostrando es que el fútbol no ocupa el lugar de Dios. Si necesita agradecerle a una divinidad, entonces la trascendencia sigue estando fuera del juego”.
La diferencia se hace más evidente cuando se observan contextos culturales distintos. Mientras en buena parte de América Latina los deportistas suelen atribuir sus éxitos a la ayuda divina, en sociedades más seculares las explicaciones suelen relacionarse con el entrenamiento, la disciplina o las capacidades físicas y tácticas.
Al terminar un partido, acá los jugadores generalmente dicen en las entrevistas: ‘primeramente, agradecido con Dios por permitirme tal cosa’, mientras que en Europa eso es menos frecuente”, apunta Hernán.
Para el investigador, esto demuestra que muchas veces no es el fútbol el que se comporta como una religión, sino las sociedades las que trasladan sus creencias religiosas al escenario deportivo. Por eso, concluye, el fútbol puede compartir símbolos, rituales y emociones con las religiones, pero cumple una función diferente dentro de la experiencia humana.
Por: Juan José Marín Torres – Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias – UPB Medellín. La Universidad Pontificia Bolivariana obtuvo el Sello de Liderazgo MetaRed S 2026, una distinción internacional otorgada a las Instituciones de Educación Superior que demuestran un nivel avanzado de madurez en la gestión de la sostenibilidad y en la incorporación de criterios ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza).
La UPB ha consolidado durante los últimos años una gestión de sostenibilidad óptima que ha permitido fortalecer la medición de los criterios ESG. A través de diferentes estrategias como: la implementación del inventario multicampus de gases de efecto invernadero, el desarrollo de planes de descarbonización y acción climática, la generación de energía solar y la definición de una ruta institucional hacia el Net Zero.
Además, la Universidad ha fortalecido sus programas de economía circular y basura cero, manteniendo altos niveles de aprovechamiento de residuos y promoviendo acciones para reducir la generación en la fuente. También ha avanzado el fortalecimiento de las compras sostenibles y en la gestión eficiente del agua y la energía.


Según Yesica Trujillo, analista de sostenibilidad:
“Este reconocimiento fortalece el sentido de pertenencia de toda la comunidad universitaria y ratifica a nuestros grupos de interés que hacen parte de una institución comprometida con la construcción de un futuro más sostenible. Asimismo, aumenta la visibilidad internacional de la UPB, facilita el intercambio de buenas prácticas con otras universidades iberoamericanas y fortalece su posicionamiento como referente en sostenibilidad dentro del sector de educación superior”.
La obtención del Sello de Liderazgo MetaRed S 2026 refleja la visión integral de la sostenibilidad, respaldada por metas, indicadores y mecanismos de mejora continua que permiten a la Universidad medir su desempeño, identificar oportunidades de fortalecimiento y generar impactos positivos en sus campus y territorios de influencia.
Por: Salomé Correa – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias – UPB Medellín. Cien jóvenes, un escenario y un propósito compartido: evidenciar que el lenguaje continúa siendo una de las herramientas más efectivas para cambiar realidades. Con este enfoque surge el Torneo Regional de Oratoria de Élite (TROE), un proyecto que tiene como objetivo potenciar el liderazgo, la capacidad de argumentación y la comunicación de las nuevas generaciones en Medellín.
Un plan que tiene como meta reunir a los 100 oradores más talentosos de Medellín, en un rango de edad de 14 a 21 años. Este evento, programado para el 24 de julio de 2026 en la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB), aspira a ser un espacio donde los participantes no solo compitan, sino que también desarrollen habilidades como la argumentación, el pensamiento crítico, el liderazgo y la comunicación efectiva
Uno de los elementos más interesantes de esta iniciativa es que está liderada por jóvenes. Entre ellos se encuentran Camilo Puerta y Sofía Jerez, quienes forman parte del equipo organizador y representan una nueva generación de líderes enfocados en la educación y el crecimiento juvenil. Camilo, creador y organizador principal del torneo, cuenta con una destacada trayectoria en oratoria y debate, siendo bicampeón regional, finalista nacional y participante en competencias internacionales. Además, ha trabajado como profesor universitario y ha sido reconocido entre los jóvenes líderes más destacados de Medellín.
Sobre el origen del proyecto, Puerta explica que la iniciativa surgió tras observar cómo otros países han incorporado la oratoria dentro de sus procesos de formación juvenil. “La idea del Torneo Regional de Oratoria de Élite es traer un modelo internacional de formación en oratoria y debate, adaptado a Medellín, para que los jóvenes desarrollen competencias como la comunicación, el liderazgo y la argumentación de manera gratuita y abierta para todos”, afirma.

Por su parte, Sofía Jerez, estudiante de Derecho en la UPB y egresada del Colegio UPB, aporta su experiencia en la organización de modelos de Naciones Unidas y competencias académicas, donde ha desempeñado roles de liderazgo y coordinación. Su involucramiento refleja cómo las nuevas generaciones están asumiendo más responsabilidades en la creación de espacios de formación y desarrollo para sus pares. Para ella, el principal valor del torneo radica en el impacto colectivo que puede generar entre los participantes. “TROE es un espacio de jóvenes para jóvenes. Nosotros debemos darnos la oportunidad de crecer juntos, apoyarnos y potenciarnos entre nosotros para lograr todo aquello que nos proponemos”, señala Jerez.
Adicionalmente, el TROE surge como respuesta a diversas necesidades detectadas entre la juventud contemporánea. Según los organizadores, existe una creciente necesidad de espacios que permitan a los jóvenes fortalecer habilidades del siglo XXI, sentirse escuchados y acceder a oportunidades formativas de alta calidad sin las limitaciones económicas que suelen asociarse a este tipo de iniciativas. Asimismo, busca consolidar a Medellín como una ciudad referente en debate, liderazgo y comunicación juvenil.
La convocatoria está orientada a estudiantes de instituciones educativas, tanto de secundaria como de nivel universitario, y se divide en las categorías junior y senior. Gracias al respaldo de la Universidad Pontificia Bolivariana y la Secretaría de la Juventud de Medellín, la participación será totalmente gratuita, permitiendo que el talento, las ideas y la capacidad de argumentación sean los verdaderos protagonistas.
Más que una simple competencia, el Torneo Regional de Oratoria de Élite es una inversión en el futuro. Es un espacio donde las voces de los jóvenes tienen la oportunidad de ser escuchadas, donde las ideas pueden transformarse en proyectos y donde se fortalece el liderazgo a través de la palabra. La participación de estudiantes como Camilo Puerta y Sofía Jerez en este proyecto evidencia que la juventud tiene la capacidad de generar oportunidades para su propia generación y promover procesos que beneficien a toda la comunidad.
En un momento en que una buena comunicación puede abrir caminos, inspirar transformaciones y movilizar a las sociedades, el TROE surge como una oportunidad para que los jóvenes de Medellín reconozcan el poder de su voz y comprendan que una idea expresada de manera efectiva puede convertirse en el primer paso hacia un cambio significativo.
Por: Maria Camila Henao Cañas – Agencia de Noticias Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. El inicio de la Copa Mundial de Fútbol 2026 ha despertado en sus aficionados la emoción y la pasión que caracteriza este deporte. Más allá de celebrar cada gol, existe una ingeniería que hace posible que estas jugadas terminen anotando un punto a favor. Aunque parece algo simple, golpear un balón implica seguir unos parámetros principales como la fuerza, la física y presión. Para ello, es importante conocer cómo influye la aerodinámica y diseño del balón.

Los balones de fútbol tienen un diseño pensado en facilitar algunas jugadas en el campo, estos deben ser simétricos y contar con una superficie lisa, ya que le permite reducir la resistencia en el aire y moverse más rápido. Desde la ingeniería aeronáutica, la aerodinámica influye en el objetivo principal de cada equipo, ya que es aquella que estudia la fuerza que ejerce un objeto en el aire mientras está en movimiento.
Juan Pablo Alvarado, ingeniero y docente de Ingeniería Aeronáutica y Aeroespacial de la UPB, menciona que “la aerodinámica explica cómo se comporta el balón en el aire. No se trata solo de la fuerza con la que se patea, sino también de cómo gira el balón, qué tan rápido va, cómo está diseñado y cómo interactúa con el aire que lo rodea”.
Es por esto que, en un tiro libre, el balón puede hacer una curva en el aire y la gravedad puede hacer que baje de repente o hacer giros bruscos antes de que llegue al arco. Sin embargo, este efecto solo es utilizado en momento precisos del juego, se puede evidenciar más que todo en pases largos, al centro, tiros libres, remates a media distancia e incluso en los despejes del arquero. Alvarado añade que:
Por ejemplo, cuando un jugador le pega al balón con efecto, este empieza a girar haciendo que el aire circule de manera diferente por cada lado del balón, lo que puede hacer que la trayectoria se curve. Es lo que vemos cuando un disparo parece irse por fuera del arco, pero luego regresa y termina entrando”.
Para comprender cómo funcionan factores como la velocidad, presión y resistencia de un balón debemos situarnos en el lugar en donde se realice el juego, ya que las condiciones del clima de la ciudad influyen en cómo se comporta y se desarrolla el juego.
De esta manera también se evidencia que puede ocurrir lo contrario: si el balón va muy rápido y casi no gira, puede tener una trayectoria menos predecible. En esos casos, el arquero puede ver que el balón cambia ligeramente de dirección en el aire, lo que dificulta prever adónde llegará. Es importante resaltar que la aerodinámica no remplaza la técnica del jugador, sino que ayuda a entender por qué, ciertos tiros son tan difíciles de atajar y por qué algunos balones se comportan de manera particular en un campo de juego.
“En ciudades con mayor altitud, el aire es menos denso, por lo que el balón encuentra menos resistencia. Eso puede hacer que viaje un poco más rápido o más lejos que en lugares a nivel del mar”, afirmó Alvarado.

Todas estas variables son importantes porque el balón es el protagonista del juego. Millones de personas, profesionales y jugadores de alto nivel ven y analizan cada jugada, por eso el balón debe comportarse de manera confiable, este no tiene un diseño para verse netamente bonito, sino, seguro. Aspectos como la textura, la forma, el peso, sus costuras y demás, son fundamentales, porque si el balón no está bien diseñado puede ser inestable y moverse de forma extraña provocando un efecto no esperado por parte de los jugadores.
La ingeniería tiene un valor clave en un evento tan importante como el Mundial, ya que impulsa el desarrollo de tecnologías que aportan positivamente la experiencia de los jugadores, televidentes y sobre el público fanático que los apoya. El conocimiento e innovación impacta escenarios de alcance global donde profesionales desempeñan la labor y la pasión por el fútbol.
Por: Roger Andrés Luna Hernández. Agencia de Noticias UPB.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Laura Girón Cardona, estudiante de Diseño Gráfico y Diseño Industrial migró hace tres años a Portugal, donde culminó sus estudios universitarios y prácticas profesionales en Tilde & Giro, una empresa de diseño y producción audiovisual fundada junto a Juan Manuel Arias, socio con quien emprendió este proyecto tras su llegada al país europeo. En sus inicios trabajaron con cámaras municipales de Caldas da Rainha en la promoción audiovisual de distintos territorios.
Cuando viajamos acá nos dimos cuenta de que éramos un gran complemento. Formamos una sola empresa y empezamos a trabajar de una manera más global, de esa manera nació Tilde & Giro”, comentó Laura.
Ella explica que sus prácticas profesionales estuvieron vinculadas a la Escuela de Economía Administración y Negocios debido a que el enfoque era hacia el fortalecimiento de la gestión internacional y financiera de la empresa, y durante este proceso el acompañamiento fue guiado por la docente Dina María Posada, coordinadora nacional de la Maestría en Administración – MBA, quien fue pieza clave para la última experiencia académica de Laura en la UPB.
Según Dina María Posada, orientar el fortalecimiento empresarial de Tilde & Giro implicó adaptar las dinámicas tradicionales de asesoría debido a la distancia geográfica, la diferencia horaria y el hecho de que la estudiante desarrollaba su práctica desde Portugal mientras lideraba su propio emprendimiento.
Uno de los principales retos fue lograr que la práctica no se sintiera como un requisito académico aislado, sino como una oportunidad real para fortalecer una empresa que ya estaba en marcha. Tilde & Giro no es una idea en el papel; es un proyecto empresarial con clientes, desafíos y decisiones propias del mundo creativo y del marketing digital”, explicó Posada.
Asimismo, destacó que el caso de Laura representa el verdadero sentido de las prácticas profesionales: impulsar trayectorias, fortalecer empresas y acompañar a estudiantes que transforman su talento en proyectos con impacto internacional.

Para Dina, conocer que Laura y su equipo obtuvieron el premio a Mejor Film de Turismo en Cannes fue motivo de orgullo y satisfacción.
Este logro confirma que nuestros estudiantes tienen el talento para competir en escenarios globales y demuestra que la universidad puede acompañar proyectos que trascienden el aula y llegan al mundo real”, concluyó.

El equipo estuvo conformado por los colombianos Laura Girón como productora; Luis Eduardo Cuadros, director de fotografía; y Juan Manuel Arias, director y guionista.
Su recorrido internacional comenzó en el Festival Art&Tur, organizado por la Film Commission de Portugal, entidad encargada de promover el país como destino para producciones audiovisuales. Allí obtuvieron el premio a Mejor Storytelling. Al año siguiente regresaron al festival y obtuvieron dos nuevos reconocimientos: Mejor Producción y Mejor Aventura y Expedición. Estos logros les permitieron llevar la producción Alma E-Xisto a los Global Short Film Awards, donde obtuvieron el premio a Mejor Film de Turismo durante la edición de Cannes 2026.
Ella comentó que, lo que hizo que Alma E –Xisto fuera ganadora en los premios, era debido a que: “Llegamos con ojos de turista, todo te sorprende, todo te maravilla y puedes contar una historia tal vez diferente a la persona a la que todo es un paisaje que pasa y ya, eso nos ayudó muchísimo para poder contar estas historias”.
Expresó que, debido a la naturaleza de los colombianos y su calidez y cercanía humana, distinta a la de los europeos permitió la respuesta positiva a todas las puertas que tocaron para permitirles crear la producción de la cual están muy orgullosos.
Durante una reflexión sobre el impacto de este reconocimiento, Laura comentó que muchas veces las personas no dimensionan el valor de sus capacidades ni de los proyectos que desarrollan. Asimismo, destacó que la formación recibida en la UPB, basada en el trabajo por procesos y la multidisciplinariedad, fue fundamental para asumir retos internacionales y demostrar que el talento colombiano cuenta con las herramientas necesarias para competir en escenarios globales.
Mencionó que al ser un producto realizado en Portugal siente que es necesario decir que es un premio que no solo le queda a Colombia, sino que también lo recibe Portugal, y agrega que: “Si esto hacemos en otros países que no son los nuestros, imagínate todo lo que podemos hacer nosotros mismos en Colombia para llevar a Colombia al mundo y mostrar lo maravilloso que es y toda esa biodiversidad”.
Finalmente, Laura afirmó que uno de los principales objetivos de Tilde & Giro es replicar esta experiencia en Colombia, desarrollando producciones audiovisuales que permitan visibilizar los territorios nacionales y llevar historias contadas por colombianos a festivales internacionales.
Por: Alba Martínez. Agencia de Noticias UPB. Medellín.
Agencia de Noticias – UPB Medellín. La transparencia es uno de los fundamentos de la gestión pública. Gracias a ella, cualquier ciudadano puede conocer cómo se invierten los recursos del Estado, quiénes participan en las contrataciones y cuáles son las decisiones de las entidades públicas. No obstante, detrás de este principio surge una pregunta que cada vez cobra más fuerza: ¿hasta dónde debe llegar la publicación de la información cuando se pone en juego la privacidad de los contratistas?
Esta cuestión motivó el proyecto de investigación titulado Diagnóstico en el ejercicio de divulgación de datos abiertos en la contratación pública de Colombia: entre la protección de datos personales y el acceso a la información pública, desarrollado en la Universidad Pontificia Bolivariana, seccional Bucaramanga, por las investigadoras Lizeth Cortina Candanoza y Carolina Montañez Uribe, del Grupo de Investigación en Ciencia Política y Derecho CIPJURIS, y Diana Marcela Pedraza Díaz, integrante del Grupo Interdisciplinario de Estudios sobre Cultura, Derechos Humanos y Muerte.
La iniciativa identificó una tensión jurídica: por un lado, la Ley 1712 de 2014 promueve el principio de máxima publicidad y exige que la información relacionada con la contratación estatal sea pública en su totalidad. Por otro, la Ley 1581 de 2012 obliga a proteger los datos personales de los ciudadanos.
“Encontramos una norma que nos dice que todo lo que se haga en contratación debe ser publicado. Pero tenemos otra norma que dice que hay que proteger los datos personales del dueño titular de ese dato”, explica Lizeth Cortina. Para las docentes, el inconveniente no está en la transparencia en sí, sino en la forma de aplicarla en los entornos digitales de las instituciones públicas.
Cuando la transparencia sacrifica la intimidad
Entre febrero de 2024 y julio de 2025, el equipo realizó un análisis de plataformas digitales, entre ellas el Sistema Electrónico para la Contratación Pública (SECOP), que concentra la información de los contratos públicos en el país. Mediante un rastreo virtual, revisaron procesos de contratación en diferentes regiones y modalidades contractuales (licitación pública, contratación directa, concurso de méritos, entre otras).
Durante el ejercicio, las académicas evidenciaron que, en gran cantidad de documentos disponibles para consulta pública, fueron encontradas copias completas de cédulas de ciudadanía, fotografías, información tributaria, domicilios particulares e incluso datos relacionados con la salud de los contratistas. “No es posible que, con un solo clic, yo entre y descargue una cédula completa de una persona. En el ejercicio de investigación lo hicimos. Ahí (en el SECOP) está todo: historias clínicas, fotografías y otros datos sensibles”, advierte Carolina Montañez.

Esta exposición de información no corresponde necesariamente a una intención de vulnerar derechos. En muchos casos, los funcionarios públicos dan a conocer toda la documentación disponible, “Por miedo a una auditoría publican todo, pero si lo hacen, al mismo tiempo están vulnerando otra ley”, aclara Cortina, refiriéndose a la Ley 1581 de 2012.
El problema adquiere una mayor complejidad en un contexto protagonizado por el aumento de la ciberdelincuencia y los delitos relacionados con la suplantación de identidad.
La investigación identificó cuatro desafíos de la contratación pública en Colombia:
Uno: el vacío normativo que genera incertidumbre
De acuerdo con Cortina y Montañez, existe una zona gris entre las normas de transparencia y las de protección de datos. Aunque ambas buscan garantizar derechos fundamentales, no existen lineamientos con la claridad suficiente para orientar a los funcionarios estatales sobre qué tipo de información debe publicarse y cuál requiere mecanismos de reserva o incluso anonimización.
Dos: la exposición de datos sensibles, una falla sistémica
El estudio evidenció que la publicación de información sensible no corresponde a casos aislados ni a una modalidad contractual específica. Este tipo de prácticas ocurren en distintos procesos y entidades estatales.
Según las expertas, uno de los factores que contribuye a esta situación es la alta rotación de contratistas y personal encargado de la gestión de la información, factores que dificultan la capacitación continua en protección de datos personales. “Muchas entidades, por la ley, publican toda la información de un contratista, y no solicitan su debida autorización al titular de los datos”, manifiesta Montañez. De esta manera, se pueden ver vulnerados derechos como el de la intimidad y el buen nombre.
Tres: la ética como complemento necesario a la ley
Las investigadoras encontraron que el problema no es solo jurídico. “La ley tiene sus limitaciones. Por eso la dimensión ética es tan importante, pues su alcance es mucho más amplio”, explica Diana Marcela Pedraza Díaz, magíster en Semiótica.
Por lo anterior, las investigadoras insisten en la necesidad de un tratamiento ético de los datos integrado en la estructura de las organizaciones, en todo el ciclo de vida del dato y en toda la cadena de valor, que complementa aquello que la ley no alcanza a regular aún. No obstante, aclaran que el tratamiento ético del dato debe darse en todo el proceso, no solo en aquellas prácticas no reguladas por la ley.
“Alejarse de una conducta ética resulta costoso. No solo en dinero para reparar fallas, sino en costos emocionales evitables. Por eso, una experiencia de vida ética asociada al tratamiento de datos ‘abarata costos’” afirma Diana Marcela Pedraza Díaz, citando a la filósofa española, Adela Cortina.
“Existen malas conductas que no están tipificadas por la ley, pero que son éticamente objetables. Por eso la ética debe estar presente en toda la contratación pública”, advierte Pedraza Díaz.

Cuatro: incorporar estándares internacionales
Como respuesta al problema, el equipo realizó un rastreo documental en el que se analizaron experiencias internacionales, entre ellas las normas de la Unión Europea. A partir de esta revisión, las académicas diseñaron una herramienta denominada “pirámide de riesgos”, que clasifica la información de acuerdo con su nivel de sensibilidad. El modelo distingue entre datos públicos, datos sensibles y categorías de alto riesgo asociadas a conceptos emergentes como el derecho al olvido y la protección de información después del fallecimiento de una persona.
Según la Agencia Española de Protección de Datos, el derecho al olvido “es la facultad que tiene toda persona de exigir que sus datos personales sean eliminados o bloqueados de internet cuando resultan obsoletos, inexactos, o ya no son de interés público o legítimo, protegiendo así su honor y privacidad”.
Fortalecer la confianza institucional
Entre las recomendaciones que propone este ejercicio, con el fin de mejorar la gestión de información pública y recuperar la confianza ciudadana hacia las instituciones, se encuentran prácticas como la implementación de protocolos de anonimización: “Nosotras sugerimos no publicar datos personales de los contratistas en el SECOP, sino, por ejemplo, el correo electrónico de la institución o el teléfono de la extensión donde esa persona trabaja, y no el de su casa”, expresa Montañez.
La investigación también abrió una reflexión sobre el papel de la Inteligencia Artificial (IA) en los procesos de gestión pública. Frente a la temática, las expertas consideran que esta herramienta debe servir como asistencia técnica y no como sustituta del discernimiento humano. “La IA es un apoyo, pero la justicia es humana”, concluye Cortina.
Otros resultados de este ejercicio fueron: conferencias en el Congreso Internacional en Administración de Negocios Internacional -Ciani-, en 2024, y ante el Instituto Colombiano de Derecho Procesal (Capítulo Santander), así como artículos científicos y capítulos de libro en proceso de publicación.
Por: Federico Hoyos Gutiérrez. Equipo de Divulgación Científica y Comunicaciones.
Imágenes: Héctor Mauricio Gómez Mora
Agencia de Noticias – Colegio de la UPB. ¿Qué pasa cuando se une el ingenio juvenil, la guía pedagógica y las metodologías STEM? La respuesta se vivió de manera vibrante en MOVA, el Centro de Innovación del Maestro, escenario que acogió la clausura del Medellín Challenge 2026. Este evento de ciudad, liderado por el Colegio San José de Las Vegas y en el cual participa activamente el Colegio de la UPB, demostró que las aulas de clase son el primer laboratorio para transformar realidades sociales.

El proyecto convoca a estudiantes de diferentes comunas de Medellín, tanto de colegios públicos como privados, con un propósito firme: cocrear prototipos que den solución a problemáticas ciudadanas reales a través de la tecnología, la ingeniería, las matemáticas y el codiciado trabajo en equipo.
Para Álvaro Deossa Velásquez, docente de inglés de bachillerato del Colegio de la UPB y mentor de este proceso, la experiencia de este año se resume de forma contundente: “Innovación y trabajo en equipo comprometido”. Según el educador, el valor radica en ver cómo una idea nacida de la empatía en el aula se materializa en una propuesta tecnológica tangible y con impacto social.
Uno de los proyectos que más capturó las miradas y aplausos de los asistentes, expertos y aliados estratégicos fue “Hidrobot”. Desarrollado por un apasionado equipo de estudiantes de la UPB, el dispositivo busca mitigar una de las realidades más complejas de la Comuna 3 (Manrique): la gestión de residuos sólidos y la contaminación del agua.
Encontramos una problemática extremadamente interesante en la comuna de Manrique: ¿Cómo podríamos deshacernos de todas las basuras, residuos sólidos y la contaminación en el agua mediante tecnologías didácticas?”, explica con entusiasmo Sebastián Aristizábal, estudiante del Colegio UPB.
La respuesta del equipo fue un prototipo digital y físico diseñado para recorrer la accidentada topografía del sector. “Nuestro prototipo es algo extremadamente innovador, nuevo y sencillo de utilizar. Hidrobot lo que hace es ir desde las partes más altas a las partes más bajas de Manrique, asistiendo a puntos específicos para que la gente pueda depositar su basura de manera adecuada”, detalla Aristizábal.

Sin embargo, el verdadero éxito de este reto intercolegiado no se mide únicamente en circuitos o códigos de programación, sino en el crecimiento humano de sus participantes. Isaac Blandón, miembro del equipo expositor, califica la experiencia en MOVA como “completamente maravillosa”.
Se pasa de habilitar sesgos de ver a las personas de una sola manera, a entender que realmente se puede hacer conciencia de algo. El mundo requiere jóvenes especializados. Medellín Challenge ha integrado una propuesta de metodologías activas que nos permite integrar saberes, conocimientos y experiencias en un solo lugar”, reflexiona Blandón.
Con discursos de pitch que incluso desafiaron las fronteras idiomáticas al presentarse en inglés. Los estudiantes demostraron una madurez intelectual y social que dejó claro que la juventud no es una limitante para proponer cambios, sino el motor principal de los mismos.
La jornada cerró con un mensaje conjunto de orgullo y pertenencia que retumbó en los pasillos de MOVA: “¡Todos somos Medellín, y entre todos, somos Medellín Challenge!”. El Colegio de la UPB reafirma así su compromiso con una educación con sentido humano, donde la ciencia y la tecnología están siempre al servicio de la comunidad.
Por: Alejandra Hernández Zapata – Agencia de Noticias del Colegio UPB.