Agencia de Noticias UPB – Medellín. El reciente apagón en la península ibérica no solo dejó a millones sin luz, sino que encendió debates políticos alrededor de las centrales nucleares y de las energías no convencionales. Pero más allá del impacto mediático de la noticia, o del carrusel de imágenes que despertó el “volver al pasado”, el hecho debe abrir discusiones serias frente a la transición energética de la que tanto se ha hablado en los últimos años.
Las energías no convencionales (FNCER) son: eólica, solar, geotérmica, de biomasa, a partir de residuos, de los mares y Energía de los pequeños aprovechamientos hidroeléctrica (PCH).
El centro de la discusión
A raíz del apagón y, a falta de información oficial, se han suscitado debates en España que, por un lado, cuestionan la idoneidad de las centrales nucleares o piden una transición total a energías no convencionales y, por otro, discursos que invalidan los beneficios de la solar en el país. Según Red Eléctrica (REE), el operador de energía español, la producción nuclear es el 19,6 % del total energético del país, pero han hecho grandes avances hacia las no convencionales y, de acuerdo con algunos análisis de distribución energética, el momento del apagón ocurrió cuando se estaba distribuyendo solar (en un 55 % del total). Y, de acuerdo con declaraciones de algunos expertos en España, el alto porcentaje de energía renovables no favoreció la estabilidad del sistema.
“La nuclear es una energía supremamente limpia en términos de cambio climático. Lo que pasa es que está el dilema de qué hacer con los residuos nucleares, a pesar de que estos se pueden contener en áreas relativamente pequeñas. También está el problema de Chernóbil y Fukushima, que causó un daño publicitario gigantesco. De manera que España cayó en esa ola de desmontar las nucleares a pesar de que la tecnología que tiene no se compara con Chernóbil”, afirmó Andrés Emiro Díez, docente investigador de la Facultad de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de la UPB.
“Lo ideal en el mundo hoy es una combinación entre energía nuclear, energía hidroeléctrica y las energías renovables no convencionales, e ir sacando paulatinamente el combustible fósil”, declaró Díez.
¿Puede pasar algo así en Colombia?
Según el experto en fuentes energéticas, Andrés Emiro Díez Restrepo, en Colombia existe un modelo basado principalmente en hidroeléctricas, que lo hace más estable ante cualquier variación. Pero advierte que lo sucedido en España puede ocurrir en cualquier sistema eléctrico, independientemente de si las energías son renovables o no, pues no hay sistema infalible. Aun así, reconoce que en Colombia existe un menor riesgo frente a un apagón tan masivo, gracias a la fortaleza del país en la generación hidráulica.

“La hidroeléctrica es una de las formas de producción de energía eléctrica más robustas y que más rápido pueden compensar los efectos que le causan problemas de estabilidad a la red, mientras que en el caso español la energía solar es precisamente la que tiene más dificultades de responder ante variaciones grandes en la demanda que provocan cambios en la frecuencia”, explica Andrés Emiro Díez.
¿Y Colombia cómo está?
En febrero, Adrián Correa, director de la Unidad de Planeación Minero-Energética (Upme) del Ministerio de Minas y Energía, dijo: “Un poco más del 10 % de la energía que consumimos los colombianos ya es generada por el sol en las horas cercanas al mediodía”. Lo explicó en un encuentro de los funcionarios del Gobierno con periodistas regionales, alineado con los datos de la Asociación de Energías Renovables (SER) que indican que en 2025 las energías renovables no convencionales (FNCER) en Colombia experimentarán un aumento del 35 %, con la puesta en marcha de 19 nuevos proyectos.
Pero este incremento no se traduce en un resultado necesariamente positivo. Aunque en 2024 entraron en operación 32 parques solares más, no hubo ninguno eólico que entrara en funcionamiento. De acuerdo con un reporte del Global Energy Monitor (GEM), una ONG internacional que hace seguimiento al avance de las energías renovables, publicado en febrero de 2025, los avances son muy lentos en general si los países quieren cumplir lo acordado en Dubái en 2023, de triplicar la producción a partir de energías renovables para 2030.
En Colombia se han cancelado 44 parques solares y eólicos hasta la fecha.
Si bien el profesor Díez resalta la importancia de acelerar la generación de estas energías no convencionales, es clave que se aproveche el potencial hidroeléctrico del país. Para él, aunque este tipo de proyectos se hayan satanizado gracias a malas prácticas en otros lugares del mundo, siguen siendo el futuro. “Le hemos dado la espalda a la energía que nos tiene en tan buena situación”, comentó Díez, agregando que Colombia cumple con facilidad los criterios de la ONU para que sus embalses desprecien las emisiones de efecto invernadero, gracias a la intensidad energética por la cantidad de precipitaciones y la geografía que posee. Lo que deviene en un modelo eficiente.
Escasez futura
Para el futuro la demanda de energía en Colombia va a seguir incrementando y, con los estándares actuales, no va a ser suficiente. Por tanto, es necesario encaminarse hacia una base hidroeléctrica y un crecimiento rápido de las no convencionales. Según Andrés Emiro Díez, el potencial de las centrales nucleares debe explotarse de manera pronta y, sobre todo, teniendo en cuenta que en diciembre de 2024 se radicó en el Congreso el primer proyecto de ley para crear una normativa clara y completa para el sector nuclear.

El apagón recordó al mundo que no es posible funcionar sin energía eléctrica, y el aumento desenfrenado de la demanda requiere que existan componentes académicos fuertes. Con ello, una tasa mayor de estudiantes involucrados en carreras destinadas a la industria. En Colombia la Universidad Pontificia Bolivariana trabaja para buscar soluciones y es referencia en el sector; con la Facultad de Energía Eléctrica y Electrónica, cuenta laboratorios avanzados para el estudio y la investigación en esta materia. Esto pensando en los retos que tiene el país de cara a los años que se aproximan.
Por: César Moreno Torres – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. El estrés constante no solo afecta el cuerpo, también interfiere con funciones mentales esenciales como la atención, la memoria y la creatividad. Tomarse unos minutos para incorporar pausas sencillas puede aliviar la fatiga y mejorar el rendimiento mental. Estas prácticas, adaptables y espontáneas, resultan especialmente útiles cuando la carga laboral se intensifica.
Ideas para realizar pausas activas en momentos de alta exigencia
• Mover el cuerpo brevemente: cambiar de postura, estirar brazos, cuello o espalda, caminar unos minutos o subir escaleras puede activar la circulación y despejar la mente.
• Respirar con atención: tomar tres respiraciones profundas, lentas y conscientes ayuda a oxigenar el cerebro y disminuir la sensación de saturación.
• Cambiar el enfoque visual: mirar por la ventana, observar un objeto lejano o cerrar los ojos durante unos segundos puede relajar la vista y liberar tensión.
• Pausa sensorial: beber agua lentamente, escuchar una canción breve o aplicar un aroma agradable activa sentidos distintos al pensamiento racional.
• Escribir o dibujar sin estructura: anotar ideas sueltas puede liberar la mente y facilitar un reinicio mental.
Durante estos momentos de cuidado personal también se activan procesos relacionados con la creatividad. Omar Muñoz, decano de la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad Pontificia Bolivariana, define la creatividad como: “Aprender a conectar cosas es un proceso que se nutre de las experiencias vividas. La creatividad, como condición humana inherente, potenciada a través de vivencias, mejora nuestra atención y focalización, además estimula la generación de ideas en entornos laborales innovadores”.
La neurociencia respalda la idea de que la creatividad no es un fenómeno aislado, sino una habilidad que se activa cuando el cerebro está relajado, permitiendo que la información fluya libremente. Al tomar pausas, se liberan tensiones mentales, lo que favorece el pensamiento divergente, esencial para generar soluciones originales y nuevas perspectivas en el trabajo.
La creatividad no solo impulsa la innovación de productos o servicios, sino que también mejora la capacidad para resolver problemas de manera eficiente. Permitir que la mente respire fomenta la flexibilidad cognitiva, facilitando la adaptación a cambios y la generación de respuestas creativas frente a los desafíos cotidianos.

La neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para adaptarse y generar nuevas conexiones, demuestra que incluso pequeños hábitos, repetidos con intención, pueden tener un impacto positivo. Pausas activas realizadas con regularidad fortalecen la memoria, la atención y la respuesta frente al estrés. Esto no solo permite enfrentar el día con mayor claridad, sino que también ayuda a desarrollar la flexibilidad mental necesaria para adaptarse a situaciones cambiantes. Este fenómeno pone de manifiesto cómo el cerebro sigue siendo capaz de mejorar y optimizar su funcionamiento incluso con pequeños ajustes en la rutina.
Incorporar estos momentos de desconexión en la jornada laboral no requiere de grandes esfuerzos, sino de reconocer cuándo se necesita un respiro. Estas pausas, por breves que sean, tienen el poder de renovar energías y aportar claridad mental, lo que, a largo plazo, puede resultar en un mejor rendimiento laboral. La clave está en escuchar las necesidades del cuerpo y la mente, y permitir que esos instantes de descanso se conviertan en un aliado del trabajo diario.
Por: Juliana Castro Mendez – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de noticias – Colegio de la UPB. En el Colegio de la UPB el aprendizaje no solo se mide con resultados académicos, puesto que cada vez toma más fuerza la idea de que el desarrollo emocional de los estudiantes es tan importante como las materias que se imparten en el aula.
Por esto, se busca implementar una educación que encuentra el equilibrio entre lo académico y lo emocional. De acuerdo con KidsHealth, un recurso educativo creado por la Fundación Nemours, cuando un niño o joven reconoce sus emociones, sabe expresarlas y se siente escuchado, está en mejores condiciones para concentrarse en su estudio, trabajar en equipo y resolver los problemas que trae el día a día. Además, desarrollar habilidades como la empatía, la autorregulación y la resiliencia les ayuda a enfrentar de forma saludable los desafíos que trae el colegio y la vida.
Bajo dicho panorama, en el Colegio este proceso requiere de la participación activa de toda la comunidad educativa, quienes cumplen un papel clave en la formación de personas integrales, con mente crítica, corazón abierto y valores sólidos.

“Soy una docente que se toma el tiempo de escuchar y buscar medios para que mis estudiantes se sientas seguros y tengan la confianza de hablar lo que les genera ansiedad y miedo. En mi ejercicio diario no solo trato de crecer en lo profesional, sino en capacitarme sobre estrategias de neuroeducación, pues esta se asocia a nuestra labor educativa y así podemos comprender como los jóvenes de ahora aprenden y podremos guiarlos de una mejor manera en su proceso académico y formativo”, comenta Sandra López, docente de la institución y líder de Formación Continua.
Este enfoque educativo, centrado en el desarrollo integral del ser humano, responde a una necesidad de formar estudiantes emocionalmente fuertes, capaces de gestionar sus sentimientos y de construir relaciones sanas.

En ese sentido, es fundamental establecer normas de respeto mutuo, que permitan fomentar un ambiente de confianza, donde se les permita a los estudiantes expresar sus emociones sin temor a ser juzgado. Una de las actividades que implementa la profesora Natalia Zapata en sus clases es el juego de roles, el cual le permite a los estudiantes comprender y valorar las emociones de los demás al ponerse en el lugar del otro.
Emmanuel Zapata, del grado 8°, habla sobre su experiencia con estas iniciativas que se vienen realizando en las clases: “Me he sentido muy cómodo y feliz con este tipo de actividades, ya que los profesores siempre buscan lo mejor para nosotros, buscando nuevas formas de enseñanza y estabilidad para sus estudiantes. Al mejorar esos aspectos hacen que nos sintamos más cómodos y con buena fortaleza mental”.
En definitiva, en las aulas de clase del Colegio de la UPB, enseñar no solo significa transmitir conocimientos, sino también cultivar la inteligencia emocional de los estudiantes.
Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Universidad Pontificia Bolivariana y la empresa antioqueña, La Soberana, firmaron un contrato de colaboración que marca el inicio de un proyecto de innovación y desarrollo en el sector de alimentos. Esta iniciativa está liderada por el programa de Gestión del Emprendimiento y la Innovación de la UPB, junto con Clubnnova, una iniciativa estudiantil que busca consolidarse como una consultora especializada e integrada por estudiantes y egresados del mismo programa.
La colaboración tiene como objetivo generar soluciones reales a partir de procesos académicos integrados con retos empresariales. Se trata de una apuesta por el aprendizaje experiencial, donde la formación se traduce en resultados tangibles y los estudiantes asumen roles activos en escenarios reales de transformación.
El proyecto plantea una metodología basada en el principio de “aprender haciendo”, que articula capacidades investigativas y técnicas a través de laboratorios especializados como los de neuromarketing, alimentos y agroindustria. A través de estos espacios, los participantes analizan tendencias del mercado, realizan pruebas sensoriales, evalúan comportamientos del consumidor y prototipan productos con alto potencial de innovación.
Con más de 40 años de trayectoria en el procesamiento de granos, harinas y conservas, La Soberana ve en este proyecto una oportunidad para expandir su portafolio hacia segmentos emergentes como los alimentos funcionales, los productos probióticos y aquellos dirigidos a la llamada “economía plateada”, que responde a las necesidades nutricionales de personas mayores de 60 años, uno de los grupos poblacionales de mayor crecimiento en Colombia y el mundo.
Laura Vallejo, estudiante del programa de Gestión del Emprendimiento y la Innovación y una de las fundadoras de Clubnnova, explicó que el proceso de desarrollo contempla cuatro etapas: ideación, validación de ideas, prototipos de papel y prototipos funcionales. Cada fase contará con el acompañamiento de expertos en innovación, mercadeo y desarrollo de productos, garantizando la calidad y viabilidad técnica de los resultados.
“Este proyecto es la prueba de que la universidad puede ser un motor real de innovación. No venimos solo a proponer ideas, venimos a cocrear soluciones que nacen del análisis profundo, se validan con datos y terminan convirtiéndose en oportunidades concretas de negocio. Es una experiencia que nos reta, nos inspira y nos permite dejar una huella real en la transformación de una empresa como La Soberana”, expresó Vallejo.
Para Jhon Fredy Escobar, director del programa de Gestión del Emprendimiento y la innovación, esta alianza es un ejemplo de cómo la academia puede intervenir de manera pertinente en los retos empresariales actuales:
“Este es un proceso de cocreación entre la empresa y la universidad. Nuestros estudiantes actúan como profesionales en formación, con acompañamiento experto y acceso a laboratorios, lo que garantiza productos de alta calidad y aplicabilidad. Es una experiencia que potencia sus capacidades y les permite comprender cómo se innova en el mundo real”.
La Soberana eligió trabajar con la UPB tras evaluar propuestas de distintas instituciones, inclinándose por el enfoque práctico, dinámico y colaborativo de la UPB, así como por la estructura operativa de Clubnnova. Esta consultora emergente se ha consolidado como un puente entre el aula y la industria, liderando proyectos de alto impacto en diversos sectores.
“El valor agregado fue nuestro método. No solo entregamos ideas, sino que articulamos todo un proceso de validación constante, donde cada paso es construido con la empresa. Así garantizamos que el resultado final tenga sentido para el mercado”, añadió Escobar.
Por su parte, Manuela Restrepo Gómez, directora de Innovación y Desarrollo de La Soberana, expresó su satisfacción con la alianza:
“Estamos muy emocionados con esta unión. Valoramos mucho las capacidades de la UPB y la apertura que ha mostrado para desarrollar este proceso de manera conjunta. Desde el primer acercamiento sentimos una conexión con la forma de trabajar, con la metodología y con la disposición de todos los actores que participan”, señaló.
Clubnnova, como lo explica su director académico, nació del impulso estudiantil como un espacio para canalizar ideas innovadoras. Consolidándose como una estructura interdisciplinaria que vincula a egresados y docentes, generando conexiones entre la investigación aplicada, el desarrollo de negocios y la transformación empresarial. Además, este tipo de ejercicios fortalecen las competencias de los estudiantes al enfrentarlos a problemas reales con necesidades concretas del mercado.
Esta alianza representa para la universidad un modelo de innovación abierta, aprendizaje experiencial y trabajo colaborativo entre el mundo académico y el productivo. Más que un proyecto, es un paso hacia una nueva forma de generar conocimiento útil, contextualizado y con verdadero impacto que aportan al desarrollo sostenible del país.
Por: María Fernanda Cárdenas. Agencia de Noticias UPB. Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Universidad Pontificia Bolivariana, en articulación estratégica con la incubadora de empresas Créame, fortalece el ecosistema emprendedor mediante mentorías, desarrollo de prototipos y acompañamiento de docentes especializados.
En un contexto donde la innovación y el emprendimiento son pilares fundamentales del desarrollo económico y social, las articulaciones estratégicas entre instituciones académicas y organizaciones del sector empresarial cobran especial relevancia. Este tipo de sinergias permite conectar el conocimiento teórico y técnico de la universidad con las necesidades reales de emprendedores que están construyendo soluciones para el mercado. Además, impulsan el desarrollo de prototipos, modelos de negocio y tecnologías aplicadas con un enfoque más estructurado y sostenible.
Este semestre, la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB), en articulación con Créame, incubadora de empresas, lideró un proceso de fortalecimiento para 29 emprendedores externos a la institución, quienes contaron con el acompañamiento de 12 docentes y laboratorios especializados de la academia. Esta colaboración se basa en un convenio institucional, en el que la UPB actúa como cofundadora y actual miembro de la junta directiva de Créame, lo que refuerza el compromiso mutuo por dinamizar el ecosistema emprendedor desde un enfoque académico y empresarial.
Camilo Molina, jefe del Centro de Desarrollo Empresarial de la UPB y coordinador del proyecto, señaló que durante el semestre se trabajaron áreas como arquitectura de software, desarrollo de videojuegos, modelado y estrategias de marketing digital.

Uno de los emprendedores participantes fue Mauricio Rivero, creador de un servicio digital de acompañamiento para padres homeschoolers (una modalidad educativa en la que los padres asumen la responsabilidad directa de la formación académica de sus hijos desde el hogar). Aunque ya contaba con una plataforma, Rivero buscaba explorar el desarrollo de soluciones en la nube. “Recibí muchísimo más de lo que esperaba. Me amplió el horizonte de posibilidades que existen con el desarrollo de tecnologías en la nube”, expresó.
Su proceso fue acompañado por el profesor Álvaro Enrique Ospina, coordinador del programa de Ingeniería en Diseño de Entretenimiento Digital, quien destacó la importancia de hacer un empalme adecuado entre asesor y emprendedor. “Se evalúa el perfil del asesor para que haya un buen ‘feeling’ con el emprendedor, y desde ahí se construyen planes de acción con base en las necesidades del proyecto”, señaló.
El director ejecutivo de Créame, Juan Manuel Higuita, visitó la universidad durante el cierre del proyecto, reconociendo el valor de estas iniciativas y reafirmando el compromiso institucional que la UPB tiene como miembro activo de la junta directiva de la incubadora: “El trabajo colaborativo entre academia y empresa es clave para fortalecer las capacidades de los emprendedores y responder a los desafíos del entorno”.
El proyecto también contó con el apoyo administrativo y logístico de Karina Lozano, egresada de Negocios Internacionales y Administración de Empresas de la UPB. Lozano confirmó que se desarrollaron 29 asesorías personalizadas, enfocadas en robustecer prototipos existentes y no necesariamente en partir desde cero. “Los servicios se dividieron en tres grandes líneas: laboratorios, arquitectura de software y software gamificado. Dependiendo del enfoque del emprendimiento, se asignaba el tipo de asesoría más pertinente”, detalló.
Este tipo de articulaciones no solo representan una oportunidad para fortalecer prototipos o validar modelos de negocio, sino que son una apuesta por el conocimiento como herramienta de transformación social. Desde la universidad, se impulsa la capacidad de los emprendedores para afrontar desafíos reales con soluciones innovadoras, sostenibles y con sentido. Es en estos espacios donde la academia se vuelve motor de cambio, llevando su impacto más allá del aula y contribuyendo a la construcción de un ecosistema emprendedor sólido, colaborativo y con una visión para el futuro.
Por: María Fernanda Cárdenas – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Daniel Osorio Urrea, Kenneth Bissinger Pacheco, Juan Esteban Sánchez Bedoya y Sara Cano Cardona, estudiantes del tercer semestre, desarrollaron investigaciones históricas durante el semestre anterior como parte de una asignatura de investigación, centrando su trabajo en el contexto social y político de Jericó. Entre las temáticas abordadas estuvo la violencia contra la mujer en el siglo XIX, las rebeliones conservadoras, las fundaciones municipales y los primeros oficios de los habitantes del municipio.
“El proyecto fue una subdivisión de UPB Territorios, donde hicimos presencia junto con estudiantes de arquitectura y trabajo social, aunque fuimos uno de los pocos grupos que continuó el trabajo incluso después de haber concluido el semestre”, explicó Sara Cano.

Los trabajos no solo permitieron a los estudiantes adentrarse en fuentes primarias del Centro de Historia y el Archivo Histórico de Jericó, sino que también culminaron con la presentación de sus investigaciones ante estudiantes de colegios del municipio, generando un impacto directo en la comunidad.
“Margarita Restrepo, docente y coordinadora del proceso, fue fundamental para el éxito del proyecto, brindándonos acompañamiento constante, facilitando el contacto con instituciones como el Museo de Historia y Antropología de Jericó, y gestionando la logística necesaria para que los estudiantes pudieran desplazarse y presentar las investigaciones”. Resaltó el grupo de investigación.
Para los estudiantes, la experiencia no solo representó un ejercicio académico, sino también un crecimiento personal y profesional. “Nos dio experiencia en ponencias, nos acercó a nuestra disciplina y fue un primer paso muy inspirador en el mundo de la investigación”, señaló Sánchez y Bissinger.
Margarita Restrepo, coordinadora del programa destacó que, “desde la dirección del programa de Historia, se reconoció la importancia de esta experiencia por tres razones: visibiliza el programa y la universidad en el departamento, acerca la academia a los jóvenes del municipio, y fortalece la formación de los estudiantes mediante una aplicación real de sus conocimientos”.
El programa UPB Territorios, con décadas de trayectoria especialmente en el Putumayo, amplía así su impacto al interior del país, generando vínculos sólidos entre la universidad y comunidades con necesidades educativas, culturales e históricas.
La experiencia también se extiende actualmente a barrios de Medellín como parte de la intervención en la Comuna 11, demostrando que la iniciativa no solo promueve el conocimiento, sino también la transformación social desde las disciplinas académicas.
Por: Cristian David Llorente Espitia – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Escuela de Educación y Pedagogía de la UPB continúa fortaleciendo su proyección internacional a través de experiencias académicas significativas. En esta ocasión, recibió la visita de la doctora y traductora Bojana Kovačević Petrović, reconocida traductora literaria y actual presidenta académica del Congreso Mundial de Americanistas.
La visita de la doctora Bojana representó una valiosa oportunidad para abrir nuevas ventanas al mundo permitiendo a los estudiantes “atravesar de manera literal Europa para conocer otras historias, geografías y acentos”, expresó Óscar Hincapié Grisales, docente e investigador de literatura.
Durante su estadía, la profesora Kovačević Petrović no solo compartió sus conocimientos sobre la traducción literaria y las dinámicas culturales de los Balcanes, sino que también sostuvo un diálogo cercano con los estudiantes.

“Estoy muy contenta y agradecida con la Escuela y sus estudiantes porque doy cuenta de que pudieron ver que en todas partes somos los mismos, pero distintos; que hay otros idiomas, pero que podemos establecer formas de comunicarnos pese a las diferencias”, añadió la Dr. Bojana.
La visita también permitió reflexionar sobre las posibilidades laborales que ofrece la traducción literaria a nivel global. Para la escuela, esta experiencia amplía el horizonte profesional de los estudiantes y refuerza su formación en contextos internacionales.
Además, la relación con la doctora Bojana no termina aquí. La Escuela de Educación y Pedagogía trabaja actualmente en el fortalecimiento de estos lazos a través de su participación como motor académico del Congreso Internacional de Americanistas, evento al que la UPB se ha postulado como sede. De hecho, se prevé que la doctora Boyana sea lectora y evaluadora de trabajos de grado en la Maestría en Literatura y en la Licenciatura en Inglés y Español.

La agenda de internacionalización continúa: próximamente, la escuela recibirá la visita de otros académicos europeos, como el profesor Bart Maddens de la Universidad de Lovaina y la profesora Kristine Vanden Berghe de la Universidad de Lieja (Bélgica), quienes también compartirán sus experiencias con los estudiantes de los diferentes niveles académicos.
Con estas acciones, la UPB reafirma su compromiso con la formación integral, global y de excelencia para sus estudiantes.
Cristian Llorente Espitia – Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Estudiante de séptimo semestre de Filosofía, María José ha sabido conjugar su vocación académica con su rol como líder, demostrando compromiso con el bienestar estudiantil y con la construcción de puentes entre la comunidad universitaria y las directivas.
Desde temprana edad mostró un interés especial por comprender el mundo interior y exterior. “Me gusta buscar el conocimiento profundo sobre cuestiones fundamentales de la existencia, el pensamiento, la ética y la realidad”, expresa. Esa inquietud la llevó a estudiar Filosofía en la UPB, donde ha sobresalido por su capacidad de análisis, reflexión crítica y liderazgo.
Como representante estudiantil ante el Consejo Directivo General, ha desarrollado una gestión marcada por la empatía y el trabajo colaborativo. Su compromiso ha estado siempre orientado a escuchar y dar voz a las inquietudes de sus compañeros. “Tengo la capacidad de ser empática con la individualidad de cada persona para que esté bien”, afirma.
Su vínculo con la Universidad comenzó a los cinco años, cuando ingresó al Colegio de la UPB. Allí fue reconocida con la distinción de honor como la mejor deportista de su generación en 2017.
Durante cinco años hizo parte de la banda músico marcial, donde tocó el triángulo, los platillos y, finalmente, lideró el grupo como bastonera. Además, integró los equipos representativos de baloncesto y fútbol, logrando varios títulos, lo que fortaleció su disciplina y habilidades de liderazgo. “El deporte ha sido una constante en mi vida. Me ha enseñado a tener carácter y compromiso”.
Actualmente, combina sus estudios con la participación en dos semilleros de investigación: Filosofía e historia de la ciencia y Antropología filosófica. Además, hace parte del grupo Saberes interdisciplinarios y se encuentra desarrollando una investigación sobre la identidad del sujeto humano en la actualidad, enfocada en la construcción crítica de la identidad. Este proyecto ha influido en su visión como líder: “Este trabajo no solo enriquece mi desarrollo personal, sino que también fortalece mi gestión como representante”.
La escritura y la investigación son dos pasiones que la definen. “Me considero una persona muy académica, pero también muy deportista. Busco un constante equilibrio entre diversos entornos”, dice. Ha sido reconocida en múltiples ocasiones con la distinción al mejor promedio de su facultad, alcanzando incluso un promedio de 4,98 en un semestre. Además, ha participado en programas radiales con el rector, elaborado contenidos divulgativos y ofrecido entrevistas a medios como Caracol desde su rol como representante.
Se destaca por su habilidad para comunicar e hilar ideas: “Me diferencio por mi buena comunicación y relación con las personas, por generar un vínculo con los directivos y estudiantes, mostrándome más humana, sin olvidar mi rol y la responsabilidad que este conlleva”.
Para ella, lo más gratificante de su labor ha sido el impacto positivo que ha tenido en sus compañeros. “Recibo mensajes de agradecimiento y felicitaciones por mi gestión, y eso me hace sentir que estoy haciendo bien mi trabajo”.
Este compromiso y liderazgo no ha pasado desapercibido para la comunidad universitaria. El rector general de la UPB, padre Diego Marulanda Díaz, expresa:

“María José Arango Madrid es una joven íntegra, cercana, disciplinada, respetuosa y propositiva. Como filósofa, es facilitadora del diálogo y la conversación con propósito. Agradecemos en ella la inteligencia y la capacidad innovadora de nuestros estudiantes. La institución valora su liderazgo”
Por otro lado, su hermana, María Salomé Arango Madrid, la describe como “una persona diligente y comprometida con todo lo que emprende”.

A futuro, María José se proyecta como escritora. Sueña con publicar libros que reflejen sus ideas filosóficas y seguir creciendo en lo personal y espiritual. “Mi sueño siempre ha sido ser escritora. Quiero ser una mujer íntegra y coherente con mi filosofía de vida”.
Por: Juliana Castro Mendez y Vanessa Álvarez Grisales – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Universidad Pontificia Bolivariana presentó UPB PATH, una innovadora propuesta educativa diseñada para responder a los intereses, pasiones y desafíos actuales de los jóvenes.
Frente al creciente desinterés de los jóvenes por los modelos educativos tradicionales, la UPB le apostó a una solución concreta: rutas de formación personalizadas, flexibles y conectadas con el mundo real, que combinan saberes, tecnología y desarrollo socioemocional.
UPB PATH es una estrategia de innovación curricular que promueve el aprendizaje significativo y experiencial. Parte de un proceso de autoconocimiento vocacional, en el que los estudiantes acceden a pruebas autodiagnósticas, mentorías personalizadas y acompañamiento para ellos y sus familias desde los últimos años de colegio.

“Hablamos de UPB PATH como una solución integradora e innovadora, que busca responder a la pregunta: ¿por qué los jóvenes de hoy no quieren estudiar o asistir a la universidad? A partir de esta inquietud, comenzamos a construir un primer componente innovador que permite a los estudiantes, desde grado octavo, explorar su talento y acceder a rutas o trayectorias educativas basadas en aprendizajes por retos y desafíos. Estas trayectorias se articulan con formación técnica y tecnológica, lo que permite una experiencia práctica y aplicable. Además, todas estas rutas son homologables y pueden conectarse posteriormente con programas de pregrado”, comentó Álvaro Gómez Fernández, vicerrector académico multicampus de la UPB.
Formación universitaria desde el colegio: una ventaja diferencial
Gracias a UPB PATH, un estudiante de colegio puede iniciar una técnica laboral en programación de software a través de UPB Tec. Mientras culmina su formación escolar, ya está vinculado al entorno universitario, con la posibilidad de homologar materias e ingresar posteriormente a un pregrado como Ingeniería de Software. También puede complementar su formación con un minor en videojuegos, animación, entretenimiento digital o propiedad intelectual.
La directora general del colegio San José de las Vegas, Gloria Mercedes Figueroa, afirmó que UPB PATH “es la oportunidad que los jóvenes necesitan desde la adolescencia, ya que en esa etapa se requiere una sólida fundamentación para la toma de decisiones sobre su futuro. Por eso, abrir las puertas para que puedan transitar un camino que les permita comprender lo que significa formar parte de una universidad, a través de programas técnicos o tecnológicos, les brinda la posibilidad de comenzar a tomar decisiones informadas sobre su proyecto de vida“.
Principales beneficios de UPB PATH
- Múltiples títulos y certificaciones tempranas alineadas con las demandas del mercado laboral.
- Alternativas de ingreso flexibles.
- Mejores oportunidades de acceso al empleo.
- Acompañamiento permanente de docentes y mentores con alta experiencia.
- Acceso a minors y certificaciones abiertas también al público externo.
- Educación continua y adaptativa para toda la vida.
- Desarrollo integral de competencias y habilidades profesionales desde etapas tempranas.


José Miguel Cruz Taborda, estudiante del programa de Ingeniería de Sistemas de la UPB, es un ejemplo de éxito, ya que su tránsito escolar ha estado acompañado por las diferentes rutas de aprendizaje que ofrece la Universidad. “Desde el grado noveno he venido haciendo una transición a través de programas como UPB Tec y UPB Academy, donde, gracias a un convenio realizado entre mi institución educativa y la UPB, hemos implementado diversos elementos que han fortalecido mi aprendizaje tanto a nivel teórico como práctico”, afirmó.
Con UPB PATH, la Universidad Pontificia Bolivariana reafirmó su compromiso con la formación de jóvenes protagonistas de su propio aprendizaje, capaces de construir trayectorias educativas a la medida de sus intereses y del mundo cambiante en el que viven.
Por: Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias UPB – Medellín. El Concurso Saint-Gobain de Arquitectura, oficialmente conocido como el “Architecture Student Contest” de Saint-Gobain, es una competencia internacional dirigida a estudiantes de arquitectura de todo el mundo. Es organizado por el Grupo Saint-Gobain, una empresa global especializada en materiales de construcción sostenibles y soluciones innovadoras para la edificación. Se enfoca en la creación de soluciones arquitectónicas que promuevan el uso eficiente de materiales, el respeto por el medio ambiente y la integración de tecnologías que mejoren la calidad de vida en los espacios construidos.
En Colombia, este año, dos jóvenes talentos de la Facultad de Arquitectura se enfrentaron a este reto, logrando destacarse como los ganadores nacionales. El reto planteado consistió en diseñar un edificio de vivienda y proponer la renovación de un colegio abandonado. Para abordar esta propuesta, llamada “Emboîté Nomad”, Felipe Gallego y Valentina Agudelo desarrollaron un concepto unificador que permitiera integrar ambos espacios en un solo proyecto arquitectónico coherente.

“Nos basamos en las capas de transición para una mejor respuesta bioclimática del edificio, e hicimos que los módulos de vivienda en sí se pudieran desplazar”, explicó Felipe Gallego López, ganador del concurso Saint-Gobain.
A partir de este enfoque, diseñaron unidades habitacionales móviles que se adaptan según las condiciones climáticas: durante el invierno, los módulos se recogen hacia el interior del edificio, y en verano se despliegan hacia el exterior, optimizando, así, el confort térmico. Esta solución permite un ahorro estimado del 24 % en calefacción durante los meses fríos.
El proyecto fue desarrollado con el acompañamiento constante del profesor de la Facultad de Arquitectura, Lucas Arango, a quien ambos estudiantes reconocen como una inspiración y apoyo fundamental. También contaron con la orientación de otros docentes en áreas como paisajismo, urbanismo y vivienda, lo que aportó una visión integral al trabajo.
“Participar en este concurso fue muy gratificante porque nos permitió profundizar en temas que no habíamos explorado tanto durante la carrera, como la bioclimática, los detalles constructivos, las soluciones pasivas y la construcción sostenible. Nos enfocamos en que el proyecto no tuviera un impacto negativo en el planeta y que mejorara la calidad de vida de sus habitantes”, afirmó Valentina Agudelo Vélez, ganadora del concurso Saint-Gobain.
Además de representar a la UPB en este concurso de talla internacional, Valentina y Felipe destacaron la importancia de trabajar en un equipo interdisciplinario, lo que enriqueció aún más su propuesta.
“Participaron 5 equipos y fuimos el segundo en presentar, y solo teníamos 5 minutos para presentar. Esperamos un momento a que los jurados deliberaran después de que todos los grupos terminaron. Luego volvieron los jurados y mencionaron que los ganadores éramos nosotros”, explicó Felipe Gallego López, ganador del concurso Saint-Gobain.
El proyecto ganador tuvo como premisa principal la creación de un espacio arquitectónico que utilice materiales reciclados y soluciones tecnológicas avanzadas para reducir el impacto ambiental. Bajo el nombre de “Emboîté Nomad” la propuesta integra principios de bioconstrucción, destacándose el uso de materiales de bajo impacto ecológico y el aprovechamiento de la energía solar para la climatización y el abastecimiento de energía. Además, los estudiantes presentaron un diseño flexible y adaptable, pensado para espacios urbanos en constante transformación, con especial atención a las comunidades vulnerables.
El concurso Saint-Gobain, que se ha convertido en uno de los más prestigiosos del ámbito arquitectónico, pone de manifiesto el talento emergente de los estudiantes de la UPB. En esta edición, los jueces destacaron no solo la originalidad del diseño, sino también el enfoque integral hacia la sostenibilidad, que es uno de los pilares fundamentales del concurso.
La siguiente etapa es la fase internacional, que se llevará a cabo a mediados de junio en Francia y contará con la participación de representantes de 33 países. En esta fase se seleccionarán tres ganadores y se otorgarán dos menciones de honor. La ceremonia de premiación tendrá lugar en el mismo escenario y contará con la presencia de Felipe y Valentina, quienes representarán a la UPB.
Por: Natalia Quintero Pabón – Agencia de Noticias UPB – Medellín.