Agencia de Noticias UPB – Medellín. Desde el Centro de Desarrollo Empresarial (CDE) de la Universidad Pontificia Bolivariana se ha venido dialogando con emprendedores y empresarios sobre los desafíos reales que enfrentan en su día a día. Como equipo, al CDE le preocupa comprender sus necesidades, acompañar sus procesos y construir juntos soluciones sostenibles. En ese camino, identificaron un patrón común: las empresas familiares constituyen la mayor parte del tejido empresarial, no solo en Colombia, sino también en América Latina y el mundo.

Sin embargo, a pesar de su impacto y de ser el núcleo de diversas economías locales, muchas empresas familiares no logran sobrevivir a la segunda generación. La continuidad del legado familiar y empresarial es hoy uno de los mayores retos que enfrentan este tipo de organizaciones.
Con el objetivo de abrir un espacio de reflexión y formación sobre este tema, el CDE organizó un conversatorio virtual con Arturo Rivadeneira, experto internacional en liderazgo y empresas familiares, y director del Centro de Empresa Familiar de la Universidad de Monterrey (México). Durante este encuentro se abordaron, de forma abierta y profunda, temas como la sucesión, el liderazgo efectivo, la institucionalización y la madurez familiar.
Rivadeneira explicó que muchas veces se confunde la sucesión con una simple entrega del cargo, cuando en realidad es un proceso complejo que puede tomar entre 4 y 10 años.
“No se trata de firmar un contrato y listo. La sucesión requiere preparación, conversaciones difíciles, liderazgo compartido y compromiso colectivo”, afirmó.
Uno de los errores más comunes es postergar ese proceso. A veces, los fundadores evitan hablar del tema por miedo a perder el control,
o simplemente por falta de herramientas. Pero una sucesión mal gestionada puede poner en riesgo no solo el negocio, sino también la armonía familiar.
En el conversatorio también se destacó la importancia del protocolo de familia como herramienta de prevención y alineación. Más que un documento, se trata de un pacto que define con claridad quién puede ingresar a la empresa, bajo qué condiciones, cómo se resuelven los conflictos y cómo se protege el legado.
Casos como el de Frisby, una reconocida empresa colombiana, fueron presentados como ejemplos de buenas prácticas. Allí, los hijos de los fundadores entendieron que para trabajar o ser proveedores de la empresa familiar, debían competir como cualquier otro actor del mercado. Esta visión, sustentada en la meritocracia y el profesionalismo, permitió alinear el negocio con los valores originales y preparar la organización para el futuro.
A partir de este enfoque, el CDE ha decidido impulsar una línea estratégica enfocada exclusivamente en empresas familiares. Así lo explicó Camilo Molina, jefe del Centro, quien compartió que esta apuesta nace de conversaciones profundas con empresarios del ecosistema UPB y de una realidad innegable: muchas de estas organizaciones, que han sobrevivido por décadas, hoy carecen de rutas claras para su sostenibilidad.
Las empresas familiares surgen de núcleos de confianza, pero eso no siempre se traduce en estructuras claras. Vemos empresas con más de 100 empleados, con productos consolidados, pero sin protocolos de sucesión, con conflictos internos o sin claridad sobre cómo dividir las ganancias. Ahí es donde queremos aportar valor”, afirmó.
Molina también subrayó que, aunque el ecosistema emprendedor ha apostado con fuerza por las startups tecnológicas, no se puede olvidar a las empresas tradicionales que generan empleo estable, aportan al desarrollo local y han sostenido la economía regional por años.
No puede haber una brecha entre quienes acceden a recursos, formación e innovación, y aquellos que llevan 20 años produciendo y aún no saben a quién entregar la empresa. Como universidad, nuestro deber es subir la marea para todos”, indicó.
Desde el CDE, el propósito es claro: apoyar a estas empresas no solo en momentos de crisis, sino también en sus procesos de transformación. Acompañarlas en la construcción de redes, brindar herramientas de innovación y abrirles el ecosistema académico de la UPB son solo algunas de las acciones que se están poniendo en marcha. Y es que más allá de la técnica, hay también un componente emocional, generacional y humano que no se puede ignorar. Muchas veces, los líderes de estas empresas enfrentan en silencio el miedo a soltar, la soledad de las decisiones y el peso de no saber si su legado continuará.
Por eso, el mensaje de cierre de Camilo Molina no solo resume el espíritu del CDE, sino que también sirve como llamado a la acción para quienes lideran estas empresas hoy:
Muchas veces los fundadores de empresas no son plenamente conscientes del legado que están dejando. Desde el CDE queremos acompañarlos con herramientas, con escucha activa, con espacios para que se conecten entre ellos. No es solo gestionar una crisis o planear una sucesión. Es construir futuro con sentido, con apoyo y con propósito. Las puertas están abiertas.”
Por: María Fernanda Cárdenas. Agencia de Noticias UPB. Medellín.
El viernes 11 de julio se celebra el día mundial de la población. Esta celebración busca llamar la atención sobre la urgencia y la importancia de las cuestiones de población, sus relaciones con el medio ambiente y el desarrollo.
Esta fecha se instauró a través del Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en 1989 y se celebró por primera vez el 11 de julio de 1990 en más de 90 países.
Al celebrarse el Día Mundial de la Población de 2024 el Secretario General de las Naciones Unidas enfatizó:
Invertir en la reunión de datos es importante para entender los problemas, encontrar soluciones idóneas e impulsar el progreso”, comentó.
En el contexto de América Latina, esta fecha cobra una relevancia particular al poner de relieve el fenómeno del envejecimiento poblacional. La región experimenta una transición demográfica acelerada, con una disminución en las tasas de natalidad y un aumento en la esperanza de vida. Se plantean así, desafíos significativos para los sistemas de salud, la seguridad social y los mercados laborales, impactando directamente en metas ligadas al ODS 3 (Salud y Bienestar), ODS 1 (Fin de la Pobreza) y ODS 8 (Trabajo Decente y Crecimiento Económico).


Para conmemorar este día REDIFAM (Red de Institutos Universitarios Latinoamericanos de Familia), ha realizado esta investigación conjunta como oportunidad para que los estados latinoamericanos, las organizaciones y todas las comunidades trabajen juntos en la formulación de políticas públicas inclusivas que pongan a las personas y a las familias en el centro del desarrollo de su máximo potencial en un mundo más justo y sostenible.
La Universidad Pontificia Bolivariana realizó sus aportes a la investigación desde el instituto de Familia y Vida. Algunas de las conclusiones más relevantes para nuestro país son:

1.Sólo dos países de la región alcanzan el umbral mínimo necesario para el reemplazo generacional: Paraguay, con una tasa global de fecundidad de 2,44 hijos por mujer (en promedio) y Bolivia, cuya TGF es de 2,58 hijos por mujer. Los demás países estudiados registran un número promedio de hijos por mujer inferior a dos. Los casos extremos son: Chile y Colombia (1,0 y 1,2, respectivamente).
2.En cuanto a la relación entre la tasa de natalidad y la de mortalidad, se advierte una relación 1 a 1 (nace una persona por cada una que fallece) en Chile, Argentina, Uruguay y Brasil. La relación nacimientos/defunciones es 2 a 1 en México, 3 a 1 en Ecuador, Perú y Colombia. En Paraguay, hay 4 nacimientos por cada defunción.
3.Por su parte, el índice de envejecimiento, muestra una relación cada vez más estrecha entre población mayor y población joven que aumenta la dependencia económica (menos trabajadores activos por cada jubilado). Chile, Uruguay, Colombia y Argentina presentan los índices más altos de la región, lo que evidencia una transición avanzada hacia sociedades cada vez más longevas. Perú, Colombia, Ecuador y México presentan niveles medios.
4.En América Latina, predominan los hogares de estructura familiar. Si observamos, la composición de los hogares, vemos que en conjunto los hogares nucleares (padres e hijos) y los extendidos (padres, hijos y algún miembro familiar) suman más del 80% en la mayor parte de los países. Solo Argentina y Chile se encuentran por debajo del 75%.
5.La presencia de hogares extendidos es indiciaria de la importancia de los vínculos intergeneracionales que propician redes de solidaridad para el cuidado y soluciones ante la escasez de vivienda, la “familia grande” presente en un porcentaje cercano al 20% en los distintos países releva un rasgo muy latinoamericano no presente en otros continentes.
6.En Ecuador, Colombia y México, la familia tradicional es la predominante en cuanto a estructura familiar, resulta evidente que la familia en estos países está atravesando una transformación, debido al aumento de aquellos tipos de hogares que son unipersonales o sin núcleo familiar, lo que indica efectivamente la transición hacia distintas formas de convivencia.
7.La región pasó de ser una sociedad joven a una adulta joven en 2021 y se proyecta que para 2050 se convierta en una sociedad envejecida. Este fenómeno se debe a una rápida transición demográfica, con un descenso de las tasas de fecundidad y mortalidad. De hecho, la región ha experimentado en medio siglo un envejecimiento poblacional similar al que Europa registró en dos siglos.
8. En los datos estudiados resulta relevante la disminución de la nupcialidad y con ello la estabilidad familiar asociada al matrimonio, no sólo por la baja en el número de uniones sino por el aumento de divorcios, será necesario profundizar en las causas culturales y relacionales pero por sobre todo en la afectación de los proyectos de vida a largo plazo.
Por: Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. En el pasado Congreso de ICA, celebrado en Novi Sad, Serbia, la UPB obtuvo la sede para la realización del próximo Congreso, una de las citas académicas más antiguas e importantes del mundo, con más de 150 años de existencia promoviendo el diálogo interdisciplinario en torno a los estudios sobre Las Américas.
Cada edición reúne a miles de investigadores y profesionales de diversas áreas, en esta ocasión, Medellín y la UPB se preparan para recibir a participantes de más de 60 nacionalidades, lo que representa una oportunidad para visibilizar la producción académica regional e incentivar el intercambio de saberes a escala global.
“Fue muy importante el cómo pudimos contarle al mundo cómo Medellín pasó de ser la ciudad más violenta del mundo a ser una de las ciudades con más turistas que recibe en América Latina y una de las ciudades con mayores transformaciones urbanas innovadores, además con un espíritu de colaboración entre universidad, empresa y Estado muy vivo”, comentó el vicerrector general de la UPB, Santiago Acosta Maya.
Para Ómar Muñoz Sánchez, decano de la Escuela de Ciencias Sociales de la UPB, ser sede del Congreso “no solo posiciona a la Universidad y a la ciudad como epicentro de reflexión académica, sino que también implica una gran responsabilidad”. Es la segunda vez que el evento se realiza en Colombia y la primera en Medellín, lo que plantea “retos logísticos y académicos como movilizar a estudiantes, docentes e investigadores, para que participen activamente en las mesas de trabajo y contribuyan al legado de un Congreso que se celebra de forma ininterrumpida en diferentes países”.
Por su parte, Porfirio Cardona Restrepo, coordinador del Doctorado en Estudios Políticos y Jurídicos de la UPB, destaca que este es “un evento de carácter global que reúne a especialistaspara dialogar y analizar las problemáticas y temas de investigación de Las Américas”.
Además, señala que la elección de Medellín ha contado con “el respaldo de asociaciones académicas y universidades nacionales que ven en este Congreso una oportunidad para mostrar las realidades de la ciudad y los territorios desde múltiples áreas del conocimiento“.

Cardona también señala que se trata de “un evento transversal a todas las dependencias de la Universidad y no exclusivo de una sola Facultad”, lo que lo convierte en un proyecto rectoral alineado con la apuesta de internacionalización impulsada por el rector general de la UPB, el padre Diego Marulanda Díaz.
En la misma línea, Juan Francisco Vásquez Carvajal, decano de la Escuela de Educación y Pedagogía, resalta que el Congreso permitirá “visibilizar el trabajo de la Universidad en temas de etnoeducación y territorios”.

Según el decano Vásquez, el evento será “una oportunidad para destacar las experiencias en etnoeducación desarrolladas desde la Licenciatura y otros programas implementados en los territorios del trapecio amazónico, donde la UPB ha tenido una participación activa en procesos formativos y acompañamiento pedagógico por casi 50 años”.
Para el vicerrector general de la Universidad, Santiago Acosta Maya, con este congreso “la universidad se va a posicionar como un nodo en este lado del planeta sobre los estudios de Las Américas y no solamente desde lo social, sino también de lo técnico, de la ingeniería y otras áreas del conocimiento. Nosotros como universidad las abarcamos y acogemos todas con ese sello que pone la UPB: el humanismo cercano y con rigor.
ICA 2027 no solo traerá a Medellín una de las comunidades académicas más diversas y prestigiosas del mundo, sino que también reafirma a la UPB como un actor clave en el diálogo continental sobre cultura, territorio, conocimiento e inclusión de la mano del Distrito Especial de Ciencia y Tecnología de Medellín. Este será un hito histórico para la ciudad, la Universidad y el país.
Por: Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La UPB celebra la XI cohorte de la Diplomatura en Intervenciones Sociales en Salud, un programa académico que ha logrado consolidarse como un espacio formativo, interdisciplinario y crítico, orientado a fortalecer las capacidades de intervención en el ámbito socio-sanitario.
Esta Diplomatura nace con el propósito de aportar herramientas para la intervención social en salud, a partir de la construcción colectiva de conocimientos y saberes. La UPB entiende que este proceso no puede desvincularse del contexto político e institucional, por lo que la propuesta formativa se articula con las políticas estatales, institucionales, aseguradoras, el sistema de salud y, sobre todo, con las personas, las comunidades como eje central de toda intervención.
Uno de los pilares fundamentales del programa ha sido la integración de diversas disciplinas aplicadas a la salud, lo que ha permitido una mirada dialógica, colaborativa. Derecho, psicología, psiquiatría, trabajo social, epidemiología, terapia familiar y sexología, entre otras áreas, han nutrido los contenidos, las discusiones y las estrategias de intervención trabajadas a lo largo de las cohortes.
Cada cohorte ha sido un espacio de intercambio y transformación, como lo expresa Laura Victoria Zapata Giraldo, coordinadora del programa:
Compartir esta experiencia ha sido profundamente enriquecedor, tanto en lo profesional como en lo personal. Poder interactuar con personas provenientes de distintas disciplinas y territorios ha reafirmado una convicción central de esta Diplomatura: que la salud no se construye desde un saber único, sino desde el diálogo entre múltiples miradas, saberes y experiencias”, comentó.


Desde su rol, destaca también cómo este proceso ha ampliado su comprensión sobre las realidades sociales y sanitarias de las regiones, permitiéndole apreciar el valor de enfoques diversos como el trabajo social, la psicología, la medicina, la enfermería, la terapia familiar, el derecho, la gerontología o la antropología, para acompañar de manera más integral y contextualizada. En el plano personal, resalta la importancia de este espacio como una experiencia de aprendizaje colectivo, que ha fortalecido su compromiso con una educación territorial, colaborativa y centrada en las necesidades reales de las comunidades.
Además, la Diplomatura ha logrado una amplia cobertura territorial, recibiendo participantes de distintos departamentos del país, como Antioquia, Cundinamarca, Chocó, Santander, Putumayo, Nariño, Magdalena, Caldas, Cauca, Boyacá y Bolívar. Este alcance da cuenta del interés y la necesidad de fortalecer enfoques integrales, humanos y contextuales en la atención en salud.

Más que una formación técnica, esta Diplomatura se ha constituido en un espacio de problematización, reflexión y acción, donde se abordan los múltiples impactos sociales, psicológicos, económicos, culturales y políticos que atraviesan el proceso salud-enfermedad, tanto en el individuo como en su familia y comunidad.
Desde allí, se diseñan e implementan estrategias de intervención que buscan no solo aliviar problemáticas, sino transformar realidades desde la dignidad, la equidad y el trabajo conjunto.
Esta Diplomatura cree en la consigna de que la salud no se construye solo en los hospitales, sino también en los territorios, en los vínculos y en el reconocimiento del otro como sujeto de derechos y de saberes.
Por: Laura Victoria Zapata Giraldo – coordinadora de la Diplomatura en Intervenciones Sociales en Salud. Agencia de Noticias UPB Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Empezar la vida universitaria puede parecer un reto, pero también es una oportunidad para descubrirse, crecer y transformar el mundo desde la vocación. Por eso, la Universidad Pontificia Bolivariana dio la bienvenida a los nuevos estudiantes de pregrado y UPB TEC con su tradicional jornada de inducción, un espacio diseñado para acompañar a los alumnos en sus primeros pasos dentro de la vida universitaria.
Durante el evento, los estudiantes participaron en un recorrido por el ECoCampus, una experiencia pensada para conectar con el ser, conocer el entorno y fortalecer la dimensión humana. La jornada incluyó tres estaciones significativas: en la primera, los nuevos bolivarianos se acercaron a su espiritualidad mediante una reflexión interior; en la segunda, exploraron el campus a través de actividades sensoriales y lúdicas; y, finalmente, compartieron un espacio de integración con sus futuros compañeros.
La UPB entiende que el inicio de esta etapa es más que el ingreso a una institución, es la entrada a una comunidad que se construye desde el reconocimiento mutuo, el diálogo y la pertenencia. Por ello, la Universidad crea espacios que les permiten a los estudiantes familiarizarse con quienes serán sus docentes, interactuar con los equipos de apoyo académico y administrativo, y recorrer los entornos que formarán parte de su día a día.
“En la UPB encontré un gran espacio de formación, además de la oportunidad de hacer un intercambio con doble titulación en Alemania. Espero crecer personalmente y convertirme en una gran profesional”, expresó Valentina Pulgarín, quien llegó desde Barranquilla para iniciar su carrera en Administración de Empresas.


El ECoCampus fue testigo de rostros entusiastas, conversaciones entre desconocidos que pronto serán amigos y una energía que solo se siente al inicio de los grandes viajes. Para Camilo Cifuentes, estudiante de primer semestre de Derecho, esta nueva etapa puede resumirse en una sola palabra: “aventura”. Como él, cientos de estudiantes asumieron este nuevo desafío con emoción y compromiso.
Alejandra, quien eligió estudiar Arquitectura en la UPB, afirmó que encontró un lugar que le transmite paz, estimula su creatividad y le abre puertas hacia grandes oportunidades: “Aquí siento que puedo ser yo misma y al mismo tiempo descubrir nuevas versiones de quién soy”, comentó.


En el campus las sonrisas nunca faltan, el ambiente es tan acogedor que, para muchos, rápidamente se convierte en un hogar. La UPB quiere ser mucho más que una institución educativa: busca ser una familia, una casa común para todos aquellos que recorren sus pasillos con la ilusión de abrirse camino en un mundo nuevo y aún desconocido.
Susana, quien inicia su primer semestre en el programa de Comunicación Social – Periodismo, lo tiene claro desde hace años. La UPB fue, desde que estaba en el colegio, la universidad de sus sueños.
“La UPB significa para mí el salto para empezar mi propio camino. Desde mi carrera sueño con poder ayudar a otros y darle voz a quien carece de ella”, expresó con emoción.
La Universidad Pontificia Bolivariana reafirma así su compromiso con la formación integral, desde una mirada que une el conocimiento con el humanismo. Cada nuevo estudiante representa una historia única que comienza a escribirse con pasión, entrega y la convicción de dejar huella en el mundo.
Por: Catherin Ramírez López – Agencia de noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Convertirse en líder no es solo cuestión de técnica, sino de visión, experiencia y compromiso con los demás. La Maestría en Administración de Empresas (MBA) de la Universidad Pontificia Bolivariana responde a esa necesidad con una propuesta educativa que va más allá del aula. Su modelo pedagógico está centrado en el aprendizaje significativo, en el que cada curso parte de la experiencia del estudiante y lo invita a aplicar lo aprendido a situaciones reales.
Esta filosofía se vivió con intensidad durante la Misión Académica 2025, que permitió a los estudiantes del MBA vivir una experiencia de inmersión empresarial tanto en Colombia como en Brasil. Estas misiones, locales e internacionales, son un componente fundamental del curso “Emprender e innovar”, y constituyen una oportunidad para contrastar la teoría con la realidad del mundo empresarial, fortalecer el liderazgo con sentido humano y expandir redes de contacto clave para el futuro profesional.

Brasil: un viaje a la cuna del emprendimiento latinoamericano
São Paulo fue el punto de partida de una travesía de ocho días que transformó la perspectiva de quienes cursan la maestría. En alianza con la Universidad Municipal de São Caetano do Sul (USCS), los estudiantes visitaron diferentes organizaciones, entre ellas startups, centros logísticos, hospitales, parques industriales, hubs de innovación y el Puerto de Santos, el más grande de América Latina, con el fin de entender cómo se articula el ecosistema empresarial brasileño. La agenda fue diseñada por el director de internacionalización y visibilidad de la universidad de São Caetano do Sul, Ricardo Almeida, quien tuvo en cuenta los perfiles profesionales de los estudiantes, lo que permitió una experiencia ajustada a sus necesidades reales de aprendizaje.
“Destaco la apertura de las empresas, su generosidad para compartir procesos, datos y reflexiones estratégicas”, afirmó María Eugenia Gómez, docente de la escuela de Economía, Administración y Negocios, quien acompañó y lideró la misión en Brasil.

Este intercambio cultural y académico reforzó competencias como la identificación de oportunidades, la comunicación en contextos multiculturales y la visión estratégica desde diferentes realidades socioeconómicas. Incluso “surgieron ideas de negocio replicables en Medellín, como una máquina dispensadora de paraguas en arriendo, ejemplo de innovación funcional y contextual”, mencionó la docente Maria Eugenia.
Más allá de lo técnico, esta misión dejó una enseñanza clave: el ecosistema empresarial brasileño se basa en la articulación real entre academia, empresa y Estado. Una lección que refuerza el poder del trabajo colaborativo y del capital relacional para impulsar el desarrollo.
Una ruta local que despierta liderazgo con propósito
En simultáneo, otra cohorte del MBA vivió la Misión Académica Local en el Valle de Aburrá. Liderada por Dina maría Posada, coordinadora académica de la Maestría, quien diseñó una ruta enfocada en empresas representativas de sectores estratégicos como el funerario, agroindustrial, gastronómico, comercial y gremial.

Las visitas incluyeron a la Funeraria San Vicente, Tierragro, Restaurante Candilejas, Cámara de Comercio Aburrá Sur y Centro Comercial Mayorca, espacios donde los estudiantes no solo aprendieron sobre modelos de negocio, sino que también reflexionaron sobre el componente humano detrás de cada organización. La experiencia cerró con una participación activa en el CUEE al Parque, una feria de emprendimiento y networking que conecta a empresarios, líderes institucionales y estudiantes en procesos reales de innovación.
Desde el mundo empresarial, hay una valoración positiva del programa. Carlos Mario Correa, gerente de operaciones y tecnología de Pérez y Cardona SAS, una de las empresas anfitrionas durante la misión local, fue enfático:
“La academia no puede estar desconectada del sector productivo. Somos un ecosistema. Cuando nos abrimos a compartir conocimientos y necesidades, crece la innovación y gana todo el entorno”. A los estudiantes les dejó un mensaje directo: “Sueñen en grande. Créanlo primero ustedes, y luego el mundo se abrirá. La creatividad y la innovación son sus herramientas más poderosas”.
¿Estás listo para cambiar tu visión del mundo empresarial?
La Maestría en Administración de la UPB no es solo un título. Es una comunidad, un proceso de transformación personal y profesional, una oportunidad para vivir el liderazgo desde la acción, con una red académica y empresarial sólida, nacional e internacional. Con opciones presenciales en varias ciudades y modalidad virtual, está pensada para quienes quieren ir más allá y hacer del conocimiento una herramienta de cambio.
Porque liderar hoy no es solo tener respuestas, sino saber hacer las preguntas correctas, adaptarse al cambio y construir con otros. En ese camino, la Maestría en Administración de la UPB acompaña a sus estudiantes a descubrir su estilo de liderazgo, a fortalecer su criterio y a tomar decisiones con sentido. Como lo afirma Dina María Posada: “Este programa seguirá desarrollando las capacidades humanas y competencias para liderar equipos de alto desempeño, tomar decisiones estratégicas importantes y afrontar los retos actuales del entorno empresarial”.
Por: María Fernanda Cárdenas. Agencia de Noticias UPB. Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. 543 estudiantes provenientes de etnias como los Awa, Embera, Kogui, Tikuna, Wayuu, entre otros, reciben clases en la UPB como parte de la presencialidad de su Licenciatura en Etnoeducación. Este se convierte en un espacio donde se fomenta la interculturalidad, ya que más de 26 lenguas diferentes convergen, promoviendo un aprendizaje mutuo y una inmersión cultural.
La Universidad Pontificia Bolivariana, en alianza con el Instituto Misionero de Antropología (IMA), reafirma hoy en su EcoCampus UPB de Medellín el compromiso de fortalecer la identidad cultural de las comunidades étnicas.
Mediante proyectos de etnoeducación se promueve el respeto y la enseñanza de la lengua, las tradiciones, la cultura y los sistemas de gobierno propios de los pueblos indígenas, afrocolombianos y campesinos, con el propósito de integrar valores y saberes ancestrales en la formación integral de sus estudiantes.
Este esfuerzo acoge a representantes de regiones como el Cauca, Putumayo y Amazonas, y consolida a la UPB como casa de la Etnoeducación, impulsando no solo el desarrollo académico regional sino también la preservación viva de la riqueza cultural de Colombia.
50 años de formación a indígenas, y afrodescendientes
La Universidad Pontifica Bolivariana conmemora 50 años de su Licenciatura en Etnoeducación, pregrado con el que se promueve la equidad, la inclusión en el ámbito educativo y la preservación de la diversidad cultural al llevar la educación superior a las comunidades indígenas y afrodescendientes. Este programa se ha ofrecido en alianza con el Instituto Misionero de Antropología (IMA), de la Conferencia Episcopal de Colombia.
Este pregrado cuenta, actualmente, con cerca de 5 mil egresados. Los estudiantes reciben un componente académico en sus territorios, en su mayoría ubicados en zonas rurales, selváticas, ribereñas y áreas de frontera. Actualmente, la UPB tiene presencia en 26 departamentos de Colombia, algunos de ellos Toribío (Cauca), Puerto Asís y Valle del Sibundoy (Putumayo), Vichada, Amazonas, Guainía, Chochó, Sucre, Córdoba y Antioquia, además de tener estudiantes de Venezuela y Kenia.
Cada seis meses y durante 20 días los estudiantes visitan el EcoCampus UPB para recibir el componente de presencialidad intensiva de su pregrado, con el objetivo de completar el porcentaje restante de sus asignaturas.
La Universidad Pontificia Bolivariana logra impactar por medio de esta Licenciatura en los territorios. Nos sentimos orgullosos de poder ofrecer este programa de formación profesional a maestros indígenas, afrodescendientes y campesinos que, por sus lugares de vida, tan lejanos a las grandes urbes, no tienen fácil acceso a la educación”, comentó Olga Lucía Arbeláez Rojas, coordinadora de la Licenciatura en Etnoeducación de la UPB.

Este pregrado les brinda a los estudiantes las herramientas para convertirse en agentes de cambio en sus propios territorios, gracias a la formación integral en etnodesarrollo y autogestión que les permite comprender sus contextos culturales y abordar las necesidades específicas de sus comunidades. La formación se centra en saberes de la antropología, lingüística, pedagogía y las ciencias sociales.
Los estudiantes egresan estando calificados para el reconocimiento de la diversidad como política de Estado (MEN) y el diseño de estrategias de desarrollo orientadas a la competitividad sostenible, la equidad social y la resiliencia. Estas habilidades les permiten convertirse en líderes en sus comunidades, gestores culturales, agricultores, directores de cooperativas, profesores de escuela, alcaldes, concejales, secretarios de educación, entre otros.
Por: Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias – UPB Medellín. En una apuesta multicampus, investigadores de la Universidad Pontificia Bolivariana impulsaron un proceso de intercambio de conocimiento y trabajo colaborativo con los pueblos indígenas del Chocó, de las subregiones del Alto, Medio y Bajo Atrato, la Costa Pacífica y el Urabá chocoano, para construir un modelo de salud que acerque la medicina tradicional, entendida como aquella que proviene de la sabiduría ancestral, y la medicina occidental, con la intención de contribuir a la implementación efectiva del Sistema Indígena de Salud Propia e Intercultural, SISPI, que se formalizó en 2014 con el Decreto 1953 y entró en vigencia con la firma del Decreto de Ley 480 de 2025.
Desde 2023 hasta la fecha, se llevaron a cabo múltiples encuentros de diálogo y participación en los territorios para entender la realidad de los pueblos indígenas con respecto a sus principales problemáticas en salud y sus dinámicas de atención. La articulación entre la academia, intituciones indígenas prestadoras de servicios de salud, líderes, sabedores e instancias gubernamentales, como las secretarías departamentales y municipales de salud, permitieron la coelaboración de un documento que servirá de insumo para orientar la puesta en marcha del SISPI en el Chocó.

El Sistema Indígena de Salud Propia e Intercultural contempla un conjunto de políticas, normas, principios, recursos, instituciones y procedimientos que se articulan, coordinan y complementan con el Sistema General de Seguridad Social en Salud, SGSSS, del país.
“Los pueblos indígenas necesitamos que el Decreto se materialice para que los médicos tradicionales y los profesionales del área de la salud occidental se empoderen y comprendan hacia dónde ‘va corriendo el agua’ con respecto al Sistema Indígena. Quienes no lo sepan tendrán que aprender para poder trabajar con la salud tradicional”, expresó Loselinio Velásquez Tegaiza, líder indígena de Bojayá, durante el primer foro acádemico organizado por la UPB para discutir el tema y presentar los resultados de este proceso de investigación que le apuesta a la apropiación social del conocimiento y a la proyección social de la Universidad en los territorios.

El primer foro académico sobre el Sistema Indígena de Salud Propio e Intercultural se realizó el 24 de junio de 2025 en la Fundación Universitaria Claretiana en Quibdó, Chocó.
El evento contó con la participación de alrededor de 100 personas, algunas de ellas, sabedores ancestrales con roles específicos en la medicina tradicional: jaibanás (médicos tradicionales), yerbateros, parteras, entre otros, y profesionales de la medicina occidental: médicos, enfermeras y funcionarios públicos de los entes gubernamentales. Como resultado se plantearon cinco aspectos clave para la implementación del modelo:
- Involucrar a los sabedores ancentrales, como líderes comunitarios, en el ejercicio de socialización y sensibilización frente a la comprensión del SISPI.
- Entender la dimensión política de este proceso y sus implicaciones para las comunidades.
- Formar a las personas que brindan atención en salud desde la medicina tradicional, para la transferencia y uso del conocimiento.
- Establecer mecanismos de cuidado y sostenibilidad del modelo mediante el involucramiento de nuevas generaciones.
- Gestionar y administrar los recursos necesarios para impulsar el modelo y darle continuidad.
El modelo de atención en salud propio e intercultural para los pueblos indígenas debe responder, de acuerdo con Plinio Mecha Hachito, gerente de la IPS Indígena Jai Kera, a un enfoque diferencial en el que sea posible la transversalización del conocimiento. “Lo que nosotros queremos es que nuestro saber ancestral se tenga en cuenta en todos los momentos de la atención y que exista el mismo reconocimiento que hoy tienen los profesionales no indígenas”, enfatizó.
Por su parte, el líder indígena Plácido Bailarín Pipicay, subcomisionado de salud del Chocó ante la Mesa Permanente de Concertación Nacional, recordó que las IPS indígenas deben transitar hacia el modelo del SISPI y empezar a incorporar en sus servicios de salud la atención de los sabedores tradicionales.

Si bien los líderes reconocen que aún queda mucho trabajo por delante, sobre todo, en aspectos de formación y capacitación, hoy las comunidades indígenas de Chocó cuentan con un instrumento que les permitirá una gestión más efectiva en el escenario político. La UPB suma su capacidad técnica e investigativa a este ejercicio e impulsa el diálogo de saberes para que estas comunidades logren las transformaciones que demandan.
Conozca más de este proceso aquí.
Por: Luisa María Echeverry Barrera, profesional de Divulgación Científica y Comunicaciones. Agencia de Noticias – UPB Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Denise Cárdenas López, ingeniera química de la Universidad Pontificia Bolivariana en Medellín, ha sido reconocida como una de las Top 50 Mujeres en la Ingeniería (WE50) por la Women’sEngineering Society (WES) en el Reino Unido, bajo el lema 2025 “Together We Engineer”.
Este reconocimiento celebra a mujeres ingenieras que trabajan juntas para transformar vidas, destacando a quienes se atreven a ir más allá de los límites tradicionales de la profesión. En palabras de WES, esta edición honra a las mujeres más brillantes, valientes y destacadas de la ingeniería, que colaboran activamente para construir un futuro más resiliente, innovador y humano.

Denise es directora de Capacidades Estratégica y vicepresidenta en Amentum Energy & EnvironmentInternational, donde lidera el desarrollo de capacidades técnicas, la planificación del talento y la transformación de la fuerza laboral en sectores críticos como energía nuclear, descarbonización, defensa e ingeniería ambiental. Su trayectoria internacional, que abarca Colombia, Canadá, Francia, España y el Reino Unido, demuestra que la ingeniería no tiene fronteras.
Ha dirigido la integración de capacidades tras una gran fusión corporativa, impulsando estrategias de talento para miles de profesionales técnicos y promoviendo colaboraciones globales.
Comprometida con la equidad, Denise es fundadora de TheFuture of Engineering, una organización sin ánimo de lucro dedicada a promover la sostenibilidad, la innovación y el desarrollo de habilidades. También es miembro independiente del Consejo de Empresa de la Universidad de Southampton, apoyando la conexión entre la academia y la industria para impulsar la innovación responsable.
“La ingeniería es una tarea colectiva. Ya sea resolviendo desafíos energéticos, diseñando sistemas del futuro o formando a la próxima generación, nuestra fuerza está en cómo trabajamos juntos. Me honra profundamente ser reconocida junto a tantas mujeres brillantes que demuestran que colaborar no solo es la forma de hacer ingeniería, sino de transformar el mundo”, comentó Denise Cárdenas López, egresada UPB.
Este reconocimiento celebra no solo los logros técnicos de Denise, sino también su compromiso por construir un futuro más sostenible, justo y colaborativo a través de la ingeniería.
Para las mujeres ingenieras de Colombia, este logro demuestra que el talento, la preparación y la visión no conocen fronteras. “Que una formación sólida, como la que brinda la UPB y otras instituciones del país, puede proyectarse al mundo entero. Que sí es posible liderar desde lo técnico, lo humano y lo estratégico. Y que, paso a paso, estamos abriendo camino para que muchas más lo logren”, agregó Denise.
Ver a otras mujeres liderar, innovar y abrir camino inspira confianza y reafirma que sí es posible. Por eso hablo, comparto desde la experiencia y lidero con propósito: porque sé lo que significa avanzar en entornos complejos y también el valor de ser vista. Cuando una mujer ve que es posible, entiende que también hay un espacio para ella, como también lo hay para muchas otras personas que históricamente no han sido representadas. Y ese es el comienzo del cambio”, agregró Denise.
Por: Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad Pontificia Bolivariana acordó un convenio de colaboración con el Grupo CTO Colombia, una seccional de CTO Medicina de España, cuyo objetivo es una alianza estratégica para la creación de proyectos conjuntos que beneficiaran a los estudiantes de las facultades de Medicina y Enfermería.
El Grupo CTO es una institución española que se especializa en la formación médica, desarrollando herramientas de aprendizaje y programas de actualización para profesionales de la salud.
En España no existe la figura del médico general como en Colombia. Al graduarse del pregrado, deben presentar un examen el cual permite acceder a todas las plazas de especialidades en el país”, asevera el Dr. Jorge Mario Castaño, coordinador de ciclos de la Escuela de Ciencias de la Salud.
El CTO, ofrece cursos de manera virtual o presencial, para prepararse al examen MIR (Médico Interno Residente), el cual permite dar cursos de preparación para acceder a una residencia en España. No obstante, también ofrece cursos para la preparación al examen de Italia y de México.
La firma del acuerdo se realizó en el EcoCampus de la Universidad Pontificia Bolivariana entre el Dr. Marco Antonio González Agudelo, decano de la Escuela de Ciencias de la Salud, y Esteban Sánchez, director de CTO Colombia.
“Acordamos un convenio marco de colaboración, consolidando así una alianza estratégica para la generación de proyectos conjuntos en pro de los estudiantes de Medicina y Enfermería de la Universidad”, mencionó Esteban Sánchez.
Además, el Dr. Marco Antonio González también aseguró que “este acuerdo va a ser muy beneficioso porque se van a promover iniciativas que van a aportar mucho a la formación de los futuros profesionales de nuestra Escuela”.
Este tipo de convenios refleja una tendencia creciente en la educación médica superior: la articulación entre universidades y entidades especializadas para fortalecer la formación académica, facilitar el acceso a recursos de actualización profesional y generar nuevas oportunidades para estudiantes en proceso de transición al ejercicio clínico.
Juan Pablo Cuartas Gómez – Agencia de Noticias UPB, Medellín.