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La Universidad Pontificia Bolivariana llevó a cabo un evento que exalta la disciplina, la responsabilidad y el compromiso de los estudiantes que alcanzaron el mejor promedio académico del semestre: la entrega de Becas de Honor. Durante la ceremonia, los estudiantes fueron reconocidos por su esfuerzo y dedicación, además tuvieron la oportunidad de compartir este logro junto a sus amigos y seres queridos.

La Universidad entregó 102 becas a sus mejores estudiantes, fortaleciendo su desarrollo formativo y reconociendo el esfuerzo, la entrega y el alto rendimiento alcanzado durante el semestre.

El Rector, padre Diego Marulanda Díaz, resaltó la labor que cumple la UPB como universidad pontificia, al formar con el propósito de transformar vidas y convertir la enseñanza en un acto de fe hacia el futuro:

Este es un espacio para recordarnos que vale la pena soñar, esforzarse, creer y nunca rendirse. Cada uno de ustedes, con su disciplina, su pasión por aprender y su corazón lleno de esperanza, nos demuestra que la excelencia se construye paso a paso, con esfuerzo silencioso y con la luz de la fe encendida”, expresó el Rector de la UPB.

Los estudiantes no solo se esmeran por aportar sus conocimientos y habilidades en el aula, sino también se encargan de llevar en alto el nombre de la Universidad. Sienten a la UPB como su hogar de aprendizaje, un espacio donde han forjado amistades, adquirido competencias y emprendido el camino hacia sus sueños, desde aquella versión de sí mismos que imaginaban ser.

“Lo primero que pensé al ser ganadora de una Beca de Honor fue que logré lo imposible, aquello que creí que nunca sería realidad entre tanta gente. Es un reconocimiento muy bonito al compromiso, la dedicación y el esfuerzo de los estudiantes”, comentó María Antonia Montoya, estudiante de cuarto semestre del programa de Arquitectura.

Becas de Honor
Becas de Honor

La vida universitaria está llena de retos: trasnochar para cumplir con las entregas, madrugar para asistir puntualmente a clase, sacrificar momentos de ocio para estudiar y dar lo mejor de sí. Por eso, este logro no solo pertenece a quienes reciben la beca, sino también es compartido con aquellos agentes silenciosos que han sido fundamentales en su proceso de formación: la familia.

Padres, madres, abuelos, tíos y hermanos que acompañan, motivan y sostienen desde el amor, la paciencia y la esperanza. Aquellos que hacen posible que el estudiante siga adelante, incluso en los días difíciles. Son ellos quienes, muchas veces desde el anonimato, brindan las condiciones para que el conocimiento florezca.

José Miguel Ramírez es estudiante del programa de Gestión del emprendimiento y la innovación. Su abuela, Rocío Saldarriaga, quien lo acompañó durante la ceremonia, lo describió como un joven disciplinado y perseverante: “Estoy muy orgullosa, él tiene todas las capacidades para lograr todo lo que se propone. Sueño con verlo graduado de la UPB, cumpliendo todos sus sueños”, expresó emocionada.

Las familias que viven como propias las alegrías de sus seres queridos, que se levantan temprano, que hacen sacrificios económicos o que están presentes con palabras de aliento, son también protagonistas de este logro. Este reconocimiento también es suyo, porque detrás de cada estudiante brillante, hay una red de amor que lo impulsa.

Becas de Honor

Isabel Ángel Correa, estudiante de Diseño de Vestuario, recibió este reconocimiento como reflejo de su desempeño, esfuerzo y perseverancia: “Al enterarme de la beca me sentí muy orgullosa, emocionada y agradecida por hacer parte del grupo de estudiantes que reciben este reconocimiento”, comentó.

La Universidad Pontificia Bolivariana acompaña a sus estudiantes en todos los momentos de su proceso académico, las Becas de Honor son un impulso para seguir soñando en grande, una muestra de que el esfuerzo vale la pena y una forma de decirle a cada estudiante: su dedicación transforma el presente y construye el futuro.

Por: Catherin Ramírez López – Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de noticias – Colegio de la UPB. En el Colegio de la UPB el impulso al emprendimiento se traduce no solo en ideas, sino también en acciones concretas. Emprender significa identificar oportunidades, actuar desde la iniciativa personal y conectar con estructuras que permitan crecer.

Precisamente, estudiantes identifican necesidades del entorno y transforman observaciones cotidianas en proyectos funcionales.

Hace nueve meses, Juan Manuel Ramírez Quintero, alumno de 11°, lanzó una marca de ropa llamada Chased, que significa perseguido. Este proyecto nació cuando reflexionó sobre cómo algunas personas aprovechan mejor su tiempo y oportunidades que otras. El acceso a una fábrica textil, propiedad de sus padres, facilitó el inicio del proceso creativo y productivo.

La mente es transportada por el cuerpo, el cuerpo pasa a otro plano y es puente para que la mente se transforme”, comentó Juan Manuel.

Camisa Chased

El equilibrio entre el Colegio y su emprendimiento ha requerido grandes esfuerzos: por la mañana se dedica por completo a sus responsabilidades académicas; por la tarde y noche, al desarrollo de su marca. En el proceso, ha desarrollado habilidades como diseño, paciencia, gestión emocional y concentración. Encuentra en la marca de ropa Clemont una referencia por la manera de adaptarse al mercado. El objetivo de Juan Manuel es tener un local propio que refleje su estilo.

Se inspira en el Seminario Fénix programa de desarrollo personal enfocado en el éxito y la productividad. Cree firmemente en el poder de la mente para crear aquello que se propone.

Chased ONU

En el entorno del Colegio, compañeros y profesores han reconocido su trabajo: algunos lo llaman por el nombre de la marca, otros destacan el alcance del proyecto. Su mensaje es claro: lo más difícil es empezar, pero con constancia, enfoque y fe se pueden lograr los objetivos. La visión de Chased se resume en una frase que define su propósito: “Aventura de crear “.

Desde otra mirada creativa, Santiago Roldán Valencia, también estudiante del Colegio, fundó la marca de joyería Gold Rush. Su motivación se originó en una atracción desde pequeño por el lujo, el oro y las esmeraldas, combinada con el ejemplo de su padre, quien le transmitió el valor de emprender sin miedo al fracaso.

Gold Rush se caracteriza por ofrecer diseños exclusivos, inspirados en modelos europeos y estadounidenses que no se encuentran fácilmente en Colombia.

Santiago lleva el liderazgo del negocio desde el diseño hasta la atención al cliente. Aunque trabaja solo, está formando un equipo pequeño que lo ayude a gestionar la demanda y el materializar sus ideas. El mayor reto que ha enfrentado fue conseguir un proveedor de mina confiable, el cual provee el oro para los productos, pero logró resolverlo y avanzar en su proyecto.

El manejo del tiempo entre el estudio y el negocio es un reto constante. Aun así, mantiene su rendimiento académico y responde a las necesidades del emprendimiento. Ha desarrollado habilidades como la compra y venta, la lectura del lenguaje del cliente, la responsabilidad y la planificación. Tiene claras sus metas, que organiza y visualiza en una carta de sueños que lee cada día como recordatorio de su camino. Santiago reconoce que ha recibido apoyo de profesores y compañeros, quienes han demostrado su apoyo y admiración tras conocer su marca.

Gold Rush
Anillo oro

Su mensaje a otros jóvenes es que no dejen que el miedo al fracaso los detenga. Cree que emprender desde la juventud es clave porque, por ejemplo, se puede aprovechar el respaldo familiar para dar los primeros pasos. Una palabra que define su marca es exclusividad.

Tanto Chased como Gold Rush son más que marcas: son reflejo del compromiso, la constancia y la visión que estos estudiantes han decidido cultivar. Sus historias muestran que emprender desde el Colegio no es sueño lejano, sino una posibilidad real cuando hay propósito y decisión. Con enfoques distintos, ambos coinciden en algo esencial: empezar es el paso más difícil, pero también el más necesario.

Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB

La Oficina de Patentes de Perú (INDECOPI) ha concedido la patente “Dispositivo y método de compensación de tensión” al sistema de ultracapacitores, desarrollado conjuntamente por el Metro de Medellín y la Universidad Pontificia Bolivariana. Con esto, ya son tres países los que han reconocido esta innovación resultante del trabajo coordinado entre la empresa y la academia, pues la invención también está patentada en Colombia y Chile.

Tener este desarrollo patentado, algunos de ellos internacionalmente, demuestra que en Medellín y Colombia existe un conocimiento ferroviario de clase mundial, construido gracias a un trabajo articulado entre universidad, Empresa y Estado. En un mundo que por consideraciones medioambientales busca medios de transporte menos contaminantes, contar con estas capacidades potencia a la ciudad – región y al país en la industria ferroviaria para América Latina.

Mauricio Soto, jefe de Investigación, Desarrollo e Innovación del Metro, resaltó la importancia de la patente en el ámbito ferroviario: “Esto es muy importante porque evidencia que, en la ciudad y en Colombia, existe un conocimiento ferroviario de clase mundial, con el cual ya se puede pensar en impulsar el proceso de reindustrialización de la industria ferroviaria en el país”, comentó Soto.

Los ultracapacitores

Esta patente consiste en un cargador inteligente de alta potencia que almacena y reutiliza la energía que se produce a partir del frenado de los trenes. Cuando frenan, los trenes generan energía, que si no se almacena se transforma en calor y puede afectar algunos equipos. Con este dispositivo se detecta el cambio de tensión para almacenar esta energía y tenerla disponible cuando el sistema lo requiera.

Antes de la implementación de los ultracapacitores, esta energía se utilizaba únicamente cuando había un tren cerca que la aprovechara, ya que el Metro es un sistema eléctrico de tracción regenerativo. Es decir, durante el frenado, los motores se convierten en generadores, y parte de la energía cinética generada por el movimiento de los trenes se transforma en energía eléctrica y esta se puede recuperar y transmitir a otro tren, por lo general para arrancar.

Metro de Aguacatala
Metro de medellín

Andrés Emiro Diez, docente del programa de Ingeniería Eléctrica de la UPB, destacó el potencial que tiene la formulación de nuevos proyectos férreos en términos de desarrollo y aplicabilidad: “Sabemos que el Metro de Medellín opera, por ejemplo, el sistema de metro en la ciudad de Quito, además de haber prestado servicios de asesoría ferroviaria en México, y tener proyectos en Chile y Perú. Esta patente refuerza la posibilidad de aplicar esta tecnología en otros sistemas latinoamericanos y llevar los buenos resultados obtenidos a nivel local a otras latitudes”, afirmó el docente.

Con esta patente se contribuye con la eficiencia energética y sostenibilidad ambiental, ya que siempre se reutilizará la energía en los cambios de voltaje nocivos, estando el equipo programado para que solo tome energía cuando se va a perder en forma de calor y, así, no competir con la energía que va para otro tren.

El proyecto fue desarrollado en los laboratorios de la Universidad Pontificia Bolivariana, fue cofinanciado por Minciencias, el Metro de Medellín y la UPB, y tiene potencial de industrialización nacional ya que se puede utilizar en otros contextos como la energía solar y eólica.

Por: Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticias – UPB Medellín. Transformar residuos agroindustriales en soluciones para la agricultura urbana es el propósito de uno de los proyectos del Programa de Bioeconomía que lidera la Universidad Pontificia Bolivariana. Se trata del desarrollo de una sustancia llamada hidrogel, elaborada a partir de desechos orgánicos.

El hidrogel, capaz de absorber agua, liberar nutrientes y que además funciona como fertilizante, se perfila como una sustancia promisoria al momento de optimizar el cultivo de alimentos en entornos urbanos.

Una sustancia hecha a base de biopolímeros

El hidrogel se compone de biopolímeros, es decir, moléculas de gran tamaño que se forman naturalmente en los seres vivos a partir de unidades más pequeñas (los monómeros), y que están hechas de materiales renovables, en su mayoría biodegradables.

Entre los biopolímeros presentes en el hidrogel desarrollado en la UPB se encuentran la sericina (proteína obtenida a partir de la crisálida del gusano de seda) y la carboximetilcelulosa -CMC- (proveniente de la madera y el algodón).

Adicionalmente, a este producto se le adiciona alcohol polivinílico -PVA-, un polímero sintético, altamente soluble en agua.

Esta mezcla de componentes permite que esta sustancia actúe dentro de las plantas como un sistema que está en capacidad de absorber y liberar agua lentamente, al mismo tiempo que le permite incorporar nutrientes necesarios para un crecimiento saludable.

En el invernadero del Colegio UPB fueron sembradas  plantas con hidrogel, para su monitoreo.
En el invernadero del Colegio UPB fueron sembradas plantas con hidrogel, para su monitoreo.

El proyecto, originalmente liderado por Mabel Torres y ahora en cabeza de la investigadora Piedad Gañán Rojo, del Grupo de Investigación sobre Nuevos Materiales, cuenta con el respaldo de un equipo interdisciplinar en ingeniería agroindustrial, ingeniería química, nanotecnología y sostenibilidad.

Actualmente, el desarrollo tecnológico se encuentra en un nivel 4 en la escala de maduración tecnológica (TRL 4); esto significa que el hidrogel ha sido probado en condiciones de laboratorio. El siguiente paso consiste en alcanzar el TRL 5, lo cual implica validar su funcionamiento en escenarios reales.

El desarrollo del hidrogel se encuentra actualmente en el nivel TRL 4, en la escala de madurez tecnológica.
El desarrollo del hidrogel se encuentra actualmente en el nivel TRL 4, en la escala de madurez tecnológica.

Un ejercicio de ciencia participativa

La docente Gañán Rojo, docente de la Facultad de Ingeniería Química de la UPB, explicó que, con el fin de materializar el objetivo planteado, se implementará un ejercicio de ciencia participativa en el que un determinado número de personas de la comunidad UPB, entre empleados, docentes y estudiantes, así como amigos de la comunidad UPB, recibirán plantas de diferentes especies, quienes se convertirán en validadores de la solución.

Por cerca de 90 días, los participantes cultivarán determinadas plantas en sus hogares, con el ánimo de observar y documentar distintas variables. Los resultados le permitirán al equipo investigador evaluar el desempeño del hidrogel fuera del laboratorio y, a partir de ahí, determinar su viabilidad para futuros procesos de producción e incluso, comercialización.

“El proyecto Valorización de subproductos agropecuarios para la obtención de productos agroindustriales busca utilizar una serie de residuos generados por diferentes sectores agroindustriales para que tengan una nueva alternativa”, afirma Gañán Rojo.

En resumen, además de ofrecer una solución tecnológica, este ejercicio incorpora prácticas de apropiación social del conocimiento mediante la participación de la comunidad, lo cual fomenta el fortalecimiento de los vínculos entre la ciencia, la educación y la vida cotidiana.

Desde los laboratorios hasta los balcones, el hidrogel representa una forma novedosa de concebir la sostenibilidad: transformar residuos en recursos, acercar la investigación a las personas y sembrar preguntas en ellas.

Este proyecto se ejecuta en el marco del programa Desarrollo de estrategias basadas en bioeconomía para el fortalecimiento de cadenas productivas agropecuarias de la Amazonía, el occidente y el caribe colombiano, código 106000, financiado con recursos del Patrimonio Autónomo del Fondo Francisco José de Caldas, contrato 112721-443-2023, en el marco de la convocatoria 936 del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colombia.

Por: Federico Hoyos Gutiérrez. Equipo de Divulgación Científica y Comunicaciones. Agencia de Noticias – UPB Medellín.

Fotografías: Sara Isabel Grisales Mario. Equipo de Divulgación Científica y Comunicaciones.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. Sebastián Ruíz, ingeniero aeronáutico egresado de la UPB y ahora miembro de Prusa, consiguió juntar la empresa para la que trabaja con su alma máter, impulsando la idea de lograr que los estudiantes de la Facultad puedan trabajar con impresoras 3D en la elaboración de sus aviones. En esta oportunidad, una de las aeronave que se presentaron en el estand durante la F-AIR 2025 fue construida con una de las máquinas que fabrica la empresa.

Avión egresado UPB

Yo he mantenido contacto todavía con la academia y, de esa misma manera, me di cuenta de que sería muy bueno que los estudiantes tuvieran la oportunidad de tener estas máquinas de última tecnología. Entonces, en este caso, intenté con la empresa, a ver si se podía hacer el patrocinio a la universidad”, explicó Sebastián Ruíz.

Las impresoras quedarán a disposición del laboratorio de aeronáutica de la Escuela de Ingenierías, brindándoles la posibilidad a los estudiantes de agilizar, profundizar y mejorar sus procesos de creación. “La impresión 3D está muy de vanguardia en ese momento en términos de poder hacer cosas más fácil y mucho más rápido. Normalmente con un avión que hacemos, por ejemplo, para concurso DBF, nos demoramos dos o tres semanas, con esas impresoras probablemente serían tres días: eso es un avance muy grande”, afirmó Juan Pablo Alvarado, docente de la Facultad de Ingeniería Aeronáutica.

Sebastián Ruíz aeronáutica

Sebastián Ruíz participó en concursos de aeronáutica durante su etapa estudiantil, por ello remarca también la importancia de darle las herramientas necesarias a los estudiantes, sobre todo pensando en los buenos resultados obtenidos, como los del DBF Medellín Team, que ocupó el puesto 20 en una competencia mundial este 2025. Para Ruíz, la máquina “es muy útil también para los estudiantes que están en concursos. Tener acceso a esas a esas herramientas donde ellos no tengan que estar pensando en el factor financiero, sino que ya ellos teniendo las máquinas y el material, que es relativamente económico, es mucho más fácil poder llevar a cabo de manera exitosa lo que quieren llevar a cabo”.

“Agradecemos a Prusa y a Sebastián por creer que nosotros tenemos la capacidad de utilizar esas máquinas para hacer cosas bastante grandes”, declaró Alvarado.

Con esta noticia el docente Juan Pablo Alvarado confía que se faciliten los procesos de investigación, de los grupos de concurso, e incluso las propias clases; y que, gracias a la capacidad de las máquinas, se pueda experimentar en función de la creatividad y la productividad. En ese sentido, para Sebastián Ruíz llevar las impresoras 3D a la UPB fue un anhelo desde que conoció las virtudes de esa tecnología, sobre todo pensando en su pasado y esfuerzos como estudiante. “Es una ventaja que, la verdad, siempre me hubiera gustado tener cuando estuve en la U”, reconoció el ingeniero.

Por: César Moreno Torres – Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. Susana Valencia Upegui, egresada en 2015 de la Facultad de Diseño de Vestuario, ha trazado un camino profesional que la llevó más allá de las pasarelas. Su inclinación por el mundo escénico y audiovisual la ha consolidado como una figura clave para el cine en la ciudad.

Su más reciente logro: la participación como codiseñadora de vestuario en la película Un poeta, producción colombiana que fue galardonada con el Premio Especial del Jurado en la sección Una Cierta Mirada del Festival de Cine de Cannes este año. Una historia poética grabada en la ciudad de Medellín, que narra la vida de Óscar Restrepo, un hombre apasionado por la poesía que influye profundamente en una joven adolescente. Sin embargo, el camino que ella transita junto a él tiene giros inesperados.

El proyecto llegó a Susana gracias a Juliana Giraldo, una docente que trabajó en la Facultad y colega con quien decidió formar una dupla creativa para asumir este reto cinematográfico.

Me aventuré con Juliana en este proceso. Tuvimos apoyos de otras personas para hacer los acabados de las prendas, en la preproducción y durante el rodaje en momentos particulares”, expresó Susana Valencia.

Su método fue tan meticuloso como creativo: leyeron el guion, comprendieron la historia y articularon su propuesta con la visión del director y otras áreas de la producción. La idea era que el vestuario se viera natural y auténtico.

“Visitaron el clóset de cada actor para encontrar prendas que ayudaran a construir los personajes. A partir de estas piezas, desarrollamos una propuesta estética donde cada uno tuviera una característica especial”, explicó Susana Valencia.

Egresada diseñó para un poeta, película premiada en Cannes
Egresada diseñó para un poeta, película premiada en Cannes

La propuesta conceptual que diseñaron tenía un eje poético: cada personaje estaba representado por un poema, reflejando en sus atuendos una gama de colores, texturas y sensaciones que completaban el universo visual del filme. Un trabajo artesanal que implicó transformar prendas nuevas en vestuarios con apariencia de uso o desgaste.

Susana recuerda con gratitud sus años de formación en la Facultad, donde las materias de puesta en escena le abrieron el panorama hacia áreas más narrativas y visuales del diseño. Durante la carrera fue descubriendo qué era lo que realmente le apasionaba y, con las herramientas que le brindaron, pudo encontrar su pasión.

Es muy lindo poder hacer lo que a uno le gusta. Qué bueno es arriesgarse a soñar y poder volver hoy a la Universidad, a recordar dónde comenzó este sueño y ver cómo empieza a materializarse, afirmó Susana Valencia.

Un Poeta no solo es una película sobre poesía y sensibilidad, sino también una metáfora del mismo recorrido profesional de Susana: con obstáculos, decisiones valientes y creatividad constante. Un camino que demuestra que el cine colombiano se fortalece gracias al talento de profesionales que, como ella, siguen apostando por narrar historias a través del vestuario.

Por: Natalia Quintero Pabón – Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. En su edición 2025, Diseño + Talento, la Pasarela UPB, de la Universidad Pontificia Bolivariana, reunirá propuestas de marca que reflejarán el talento, la sensibilidad comercial y el compromiso de una nueva generación de diseñadores con un mundo más sostenible, dinámico y diverso.

Con colecciones pensadas para conectar con lo aventurero, libre y sensual, los estudiantes y egresados de la Facultad de Diseño de Vestuario presentarán apuestas contemporáneas que dialogan con las tendencias del mercado, los valores de identidad y las nuevas formas de habitar la moda.

Sofía Restrepo, diseñadora de la marca Lira, describe esta experiencia como una gran oportunidad para visibilizar su proyecto como diseñadora emergente. “Estar en una plataforma como Colombiamoda representa mucho más que presentar una colección: es un acto de confianza que la Universidad deposita en nuestro talento y nuestras ideas. Es una forma de demostrar nuestra capacidad para crear desde lo que sentimos y desde nuestra propia visión”, comentó Restrepo.

Marcas protagonistas: el futuro del diseño tiene nombre propio

Las pasarelas serán el escenario donde se presentarán las propuestas de jóvenes diseñadores UPB, cada una con un enfoque singular:

Pasarela UPB: Colombiamoda 2025

Este ejercicio académico ha contado con el respaldo de docentes de la Facultad, quienes han acompañado a los estudiantes en áreas clave como:

Las propuestas que se verán en escena serán el resultado de un proceso formativo profundo, donde se integrarán reflexiones sobre el entorno, lectura de tendencias, exploración de materias primas, siluetas, acabados, viabilidad económica y producción sostenible.

María Alejandra Gutiérrez, diseñadora de la marca Faestrasse, considera la pasarela de Colombiamoda como un escenario donde se materializa todo el esfuerzo y dedicación de los últimos meses. “Como todo proceso de diseño, comenzó con una larga investigación, un reconocimiento de nuestro público objetivo y una revisión profunda de la sensibilidad de nuestras marcas y de nuestras intenciones como diseñadores. A partir de ahí, iniciamos una exploración creativa para definir las propuestas que queríamos llevar a este espacio tan importante”, exaltó Gutiérrez.

Diseño + Talento 2025 se consolidará como una vitrina para el pensamiento crítico, la innovación y el emprendimiento en moda, en la que los estudiantes demostrarán que no solo crean prendas, sino que construyen marcas con identidad, discurso y propósito.

Por: Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. Estudiar y trabajar al mismo tiempo es una realidad que muchas personas enfrentan en diferentes etapas. Las demandas del entorno académico y laboral llevan a quienes asumen esta combinación a buscar un equilibrio que favorezca tanto el desempeño como el bienestar emocional, más allá de la gestión del tiempo es fundamental atender el cuidado personal y reconocer los propios límites para mantener una rutina sostenible.

Entonces, ¿cómo lograr ese equilibrio entre el estudio y el trabajo? No existe una fórmula única, pero sí hay estrategias clave que pueden marcar la diferencia. Una de las primeras es aprender a priorizar: identificar lo urgente y lo importante, distinguir entre lo que no se puede postergar y lo que sí puede esperar. También es esencial establecer horarios realistas y respetarlos, creando una rutina flexible pero organizada, que incluya espacios para el descanso y la vida personal.

Valentina David Mesa, psicóloga de bienestar institucional de la Universidad Pontificia Bolivariana, señala que uno de los aspectos centrales para evitar el agotamiento está en aprender a identificar las señales que envía el cuerpo y las emociones.

El cansancio no siempre responde a la cantidad de tareas, sino a la desconexión con el propio cuerpo y las emociones. Por eso, cuidar la mente requiere darle espacio al descanso real, no solo al ocio que anestesia”, comentó Valentina David Mesa, psicóloga de bienestar.

En este sentido, incorporar pausas activas, dedicar unos minutos a la respiración consciente o a la escritura personal contribuye a reorganizar el mundo interno y a mantener el equilibrio emocional.

Además, verbalizar lo que se vive diariamente, aunque sea para uno mismo, ayuda a ordenar las emociones y evita que se acumulen sin ser expresadas. Hablar con alguien que escuche sin juzgar puede ser un recurso valioso para aliviar tensiones y construir redes de apoyo emocional. Estas acciones no solo ayudan a liberar la carga interna, sino que también fortalecen la salud mental, indispensable para sostener las exigencias de un doble rol.

Otro elemento relevante para alcanzar el equilibrio es revisar la relación con la autoexigencia. En muchas personas, esta nace del interés genuino por avanzar y alcanzar metas, pero también puede estar influenciada por expectativas externas o miedos. “Es importante preguntarse cuánto de lo que uno se exige responde a sus propios sueños y cuánto a ideales que no le pertenecen”, destaca Valentina. Reconocer los logros cotidianos y practicar la autocompasión permite sostener el esfuerzo sin convertirlo en una carga emocional excesiva.

También es útil establecer límites sanos: aprender a decir que no, desconectarse del celular en momentos de estudio o descanso, y evitar sobrecargarse de compromisos. Equilibrar no es hacer todo al mismo tiempo, sino hacer lo necesario con conciencia, sin que una parte de la vida anule a la otra.

La gestión emocional no debe considerarse un lujo sino una necesidad. Cuando no se le da espacio a lo que se siente, las emociones pueden manifestarse en ansiedad, bloqueos o síntomas físicos. Por ello, se recomienda incluir prácticas sencillas como la respiración consciente diaria, llevar un registro emocional o ejercicios de gratitud, además de crear espacios para conversar sin juicios. “No estamos hechos para rendir todo el tiempo, y entender eso es una forma importante de autocuidado”, añade la psicóloga.

Por último, es necesario replantear las ideas sobre la fortaleza personal. Creer que se debe poder con todo sin pedir ayuda o sin descansar puede generar aislamiento y agotamiento. “La fortaleza verdadera está en saber cuándo parar, en cuidarse y en permitirse ser cuidado”, concluye Valentina David Mesa.

Lograr equilibrio entre el estudio y el trabajo implica decisiones conscientes, atención a la salud emocional, planificación, y, sobre todo, un compromiso real con el bienestar integral entendiendo que rendir no es sinónimo de agotarse y que cuidarse es parte de avanzar.

Por: Juliana Castro – Agencia de noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. En un contexto global marcado por la urgencia ambiental, el diseño industrial se transforma. Más allá de la estética y la funcionalidad, hoy busca responder desde el hacer creativo a los retos del planeta. En esa búsqueda, los biomateriales biobasados también conocidos en la actualidad como biomateriales están cobrando una relevancia sin precedentes, no solo como alternativa sostenible, sino también como punto de partida para repensar los modelos de producción, consumo y descarte.

Pero, ¿qué son exactamente los materiales biobasados en este contexto? En diseño industrial, se trata de materiales que provienen total o parcialmente de fuentes biológicas: residuos agrícolas, plantas, algas, cáscaras o almidones, que pueden ser transformados en nuevos productos bajo un enfoque sostenible, funcional y estético. Aunque el término “biomaterial” ha estado históricamente ligado a la medicina, en el ámbito del diseño el concepto se ha ampliado para abarcar esta nueva generación de materiales con enfoque regenerativo.

Materiales biobasados: el futuro sostenible del Diseño Industrial
Uno de los enfoques más innovadores ha sido la exploración de estos compuestos a través de manufactura aditiva mediante impresión 3D (Paste Deposition Modelling). Esta técnica permite obtener morfologías personalizadas con materiales biobasados .

Diseñar desde el residuo, diseñar para el cambio

En la Universidad Pontificia Bolivariana los biomateriales ya hacen parte del día a día formativo en la Facultad de Diseño Industrial. Desde el curso Forma y Sostenibilidad que cursan los estudiantes en cuarto semestre, hasta proyectos de trabajo de grado y semilleros como Morfolab, los futuros diseñadores aprenden a crear con estos entendiendo sus propiedades, procesos y limitaciones.

Uno de los enfoques más innovadores ha sido la exploración de estos compuestos a través de manufactura aditiva mediante impresión 3D (Paste Deposition Modelling). Esta técnica permite obtener morfologías personalizadas con materiales biobasados a partir del uso de gelatinas, almidones, residuos de café o fibras naturales, dando vida a prototipos funcionales o conceptuales que responden a necesidades reales del entorno.

“Es una aproximación exploratoria, experimental y crítica la cual busca que los estudiantes desarrollen sus propios materiales, entiendan sus comportamientos físicos y piensen en aplicaciones viables, tanto técnicas como sociales”, expresó Alejandro Alberto Zuleta Gil, docente de la Facultad.

Desde la Facultad de Diseño Industrial hay varias iniciativas en marcha, incluyendo prácticas autónomas de laboratorio en el curso de cuarto semestre Forma y Sostenibilidad y proyectos de investigación en los que se exploran formulaciones para impresión 3D de materiales biodegradables. Algunos de los proyectos de los estudiantes son:

El valor de los biomateriales: más que una tendencia

Más allá del aula, los avances en biomateriales se multiplican. Retos que van desde materiales sostenibles más resistentes mecánicamente, biotextiles resistentes al agua o con propiedades antibacterianas, hasta redes internacionales de conocimiento abierto que comparten fórmulas y técnicas, el campo se nutre de colaboración y ciencia ciudadana.

Aunque muchas veces se les asocie con una tendencia tecnológica de moda, desde la Facultad se insiste: los biomateriales no son una tendencia pasajera, son una manera crítica de cuestionar los modelos tradicionales de diseño, producción y consumo. Apostar por ellos implica también la incorporación de nuevas miradas y metodologías de aprendizajes para formar diseñadores con conciencia ambiental, capaces de asumir los retos del presente y del futuro”, comentó Alejandro Alberto Zuleta Gil, docente de la Facultad.

Los materiales biobasados son una oportunidad para reimaginar el diseño como una práctica más consciente, regenerativa y conectada con los ciclos de la naturaleza, concluyen desde la Facultad. Y en esa afirmación, más que una frase, hay un horizonte posible para el diseño del mañana.

Por: Natalia Quintero Pabón – Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de noticias – Colegio de la UPB. Se realizó el Modelo de Externo ONU del Colegio de la UPB, también conocido como CUPBMUN. Durante tres días, este escenario académico reunió a estudiantes de distintas instituciones de Medellín.

Los participantes asumieron el rol de delegados diplomáticos y representaron países u organizaciones internacionales, con el objetivo de debatir y proponer soluciones a problemáticas globales, tales como: espionaje satelital, reforma a la Policía Nacional, tercera guerra mundial, censura a la libertad de prensa, protección a los derechos humanos, regulación de normas, entre otras.

Rector, padre Diego Marulanda
Rector, padre Diego Marulanda

El evento de apertura contó con la presencia del Rector General de la UPB, padre Diego Marulanda Díaz, quien en el acto de apertura brindó unas palabras: “Nuestra universidad se convierte en una casa de discusión, debate y argumentación. La gran responsabilidad que tenemos hoy es entender muy bien la condición humana, reconocer y creer en nuestras capacidades. Al mismo tiempo, aprovechar la oportunidad de comprender lo que le está pasando al mundo y así crear soluciones, encontrar caminos donde podamos, como humanidad, situarnos a un nivel superior en este bello mundo que habitamos”.

Los estudiantes del Colegio de la UPB participaron en múltiples funciones organizativas como: Junta Directiva, presidencias de comité, equipo de crisis, logística y prensa. Esta estructura permitió que el evento se desarrollará bajo una dinámica colaborativa entre instituciones educativas.

En esta oportunidad, se contó con un masterclass a cargo de docentes de la Escuela de Derecho de la UPB para el desarrollo de las temáticas en las diferentes delegaciones y comités, así como actividades de integración y almuerzos colaborativos.

Es una experiencia muy gratificante hacer parte de estos espacios, es muy bonito ver cómo la gente se encarga de entrenarse, prepararse, escribir argumentos y mirar más allá de lo que pueden hacer para destacar sus conocimientos en este tipo de eventos. Este modelo nos permitió crear una hermandad muy grande entre los comités, fue todo muy bonito”, comentó Matías Echavarria, estudiante de grado 11° e integrante de la Junta Directiva.

Masterclass ONU
Actividades ONU

Más allá del contenido, esta experiencia fortaleció habilidades clave como la oratoria, el liderazgo, la negociación, el pensamiento crítico y el respeto por la diversidad.

En el evento de clausura, el profesor Efraín Cepeda ofreció una conferencia en la que compartió su experiencia relacionada con la diplomacia. Durante su intervención, resaltó la importancia de la participación de los estudiantes en este tipo de espacios formativos y ofreció un valioso consejo para quienes desean proyectarse a nivel internacional: “Es importante formarse, capacitarse continuamente y estudiar idiomas. Estas herramientas son fundamentales para el trabajo en escenarios globales”.

Además, se brindaron diferentes reconocimientos a participantes y directivos por la labor realizada durante estos tres días de desarrollo.

Camilo y Oscar

Este tipo de iniciativas ratifican el compromiso del Colegio de la UPB con una formación integral y contextualizada, que permite a los estudiantes comprender el mundo desde una mirada crítica, empática y global.

Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB

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