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Agencia de noticias – Colegio de la UPB. En los pasillos del Colegio de la UPB no solo se cruzan estudiantes con cuadernos y sueños, sino que también se tejen memorias que atraviesan generaciones. Es el caso de David Toro y Daniel Arizmendi, dos egresados del Colegio de la UPB.

Durante su paso por la institución, ambos compartieron experiencias que marcaron su formación académica y personal. Años después, al pensar en el lugar donde sus hijos crecerían, aprenderían y se prepararían para la vida, no dudaron en volver al mismo punto de partida.

Familia Arizmendi
Familia Arizmendi
Familia Toro
Familia Toro

Esta decisión no estuvo basada solo en los recuerdos, sino también en el deseo de que sus hijos construyeran una historia propia, con la misma base y bajo los mismos valores con los que ellos se formaron.

David Toro, papá de Juan Martín del grado Transición, atesora recuerdos que abordan desde 1° hasta 11°. Recuerda con afecto las semanas bolivarianas, integraciones y actividades que vivió.

Siempre soñé con que Juan Martín estudiara en el mismo Colegio que yo, es que no existía otro plan. Reconozco la formación tan balanceada y nutrida que aquí ofrecen, especialmente en valores. Me siento profundamente agradecido con la institución y estoy seguro que no me equivoque al elegirlos”.

David Toro en su paso por el Colegio
David Toro en su paso por el Colegio
Juan Martin Toro
Juan Martin Toro

Ahora disfruta compartir momentos cotidianos con su hijo dentro del EcoCampus como paseos por los espacios verdes. Cuando lo vio vestido con el uniforme del Colegio, lo describió como un instante cargado de nostalgia, uno de los más hermosos de su paternidad. Espera que Juan Martín mantenga ese sentido de pertenencia y los valores recibidos, y que además los proyecte en su vida con su familia y amigos, para que lleve siempre el nombre de la UPB en alto.

Del otro lado, Juliana Marulanda y Daniel Arizmendi, padres de Salomé, también evocan su paso por la Universidad y el Colegio, respectivamente. Daniel resalta a sus compañeros y profesores como Martín, Bernardo o Carlos Mario, quienes contribuyeron decisivamente en su formación. Juliana valora el EcoCampus como un espacio para conectar con la naturaleza, meditar, leer o investigar.

Afirman que su experiencia fue determinante al matricular a su hija buscaron un espacio donde ella fuera escuchada e importante, y lo encontraron en el Colegio de la UPB.

Desde su visión, los valores cristianos del Colegio sobreviven y la disciplina actual es más flexible. Daniel define el Espíritu Bolivariano como guía en su vida y educación familiar. Ver a su hija recorrer los mismos pasillos le causa una mezcla de emoción y gratitud al brindarle la oportunidad que él tuvo.

Daniel Arizmendi en su paso por el Colegio
Daniel Arizmendi en su paso por el Colegio
Salomé Arizmendi
Salomé Arizmendi

Esperamos que nuestra hija disfrute de su proceso formativo, que construya en ella el amor, la solidaridad, el respeto y la responsabilidad. También deseamos que Salo lleve consigo el amor a Dios, el respeto por el otro y la empatía, lo cual es producto de la educación que el Colegio nos ofrece”, mencionan Juliana y Daniel.

Para ellos, la UPB como parte de su historia implica orgullo y responsabilidad de actuar según el ideal bolivariano. Juliana valora que su hija, desde los cinco años, ya se mueve en los espacios del mundo universitario, donde aprende de facultades y se inspira de sus dinámicas.

En definitiva, estos relatos familiares son reflejo del modelo pedagógico del Colegio y la Universidad, que se centra en una formación integral, espiritual e institucionalmente articulada con la familia.

Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB

Agencia de Noticias UPB – Medellín. Desde que el programa de Diseño de Vestuario de la UPB comenzó, William Cruz Bermeo ha estado allí. Con 24 años de docencia, este artista e investigador ha convertido su aula en un espacio donde se entretejen el arte, la moda y la historia, siempre con la convicción de que el conocimiento está hecho para compartirse.

Formado en Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Colombia y con una especialización en Estética, su camino profesional inició alrededor de las preguntas que le despertaban las imágenes, el diseño y las formas de vestir.

William Bermeo

Esas inquietudes lo llevaron hasta Barcelona, donde estudió Dirección de Arte y Estilismo. Desde allí reforzó su vínculo con la historia de la moda, un campo que hoy enseña y que ha contribuido a construir desde la investigación.

Para William, los salones de clase no son únicamente espacios de formación académica, sino también escenarios donde se validan años de estudio, reflexión y escritura. Así, sus clases de Historia del Vestuario y Estudios de la Moda se convierten en laboratorios vivos, donde los saberes se actualizan, se discuten y cobran sentido.

Es importante que los estudiantes lean lo que producen sus profesores. Por ejemplo, poder transmitir lo que investigo me llena de satisfacción”, expresó William.

Disciplinado, comprometido y apasionado por todo lo que tenga que ver con diseño, arte y moda, William ha estado involucrado en proyectos académicos de relevancia. Uno de ellos fue la exposición Grandeza, realizada con material fotográfico de la Biblioteca Pública Piloto y del Museo del Fashion Institute of Technology de Nueva York, en 2015, donde se analizó el impacto de la moda internacional en Medellín. La muestra dejó huella y se transformó en el libro Grandeza, rastros de la moda internacional, escrito por William. Un año más tarde, durante un sabático entre 2015 y 2016, escribió Medellín, medio siglo de moda, una publicación que traza una línea crítica y estética sobre el desarrollo del vestir en la ciudad.

Su trabajo ha cruzado fronteras. Participó en una publicación del Museo del FIT sobre moda latinoamericana, con un capítulo retrospectivo sobre su lugar en el panorama global. Recientemente publicó un artículo científico en la revista Fashion Theory sobre la relación de los latinoamericanos con la moda de París a comienzos del siglo XX.

Hoy, William asume un nuevo reto: cursar un doctorado en Estudios de Diseño en la Escuela de Arquitectura y Diseño de la UPB.

La posibilidad de investigar temas que lo mueven a uno permite profundizar en distintos intereses”, afirma William.

Su apuesta doctoral no solo representa una consolidación de su carrera investigativa, sino también un aporte al fortalecimiento académico del programa. Este tipo de estudios durante la docencia es clave para generar espacios de conocimiento y enriquecer el nivel educativo de la universidad.

A lo largo de su camino, William ha demostrado que la moda es mucho más que estilo: es un lente para mirar la cultura, una excusa para investigar el pasado y una herramienta para formar pensamiento crítico. Sobre todo, una pasión que se enseña mejor cuando se vive con profundidad.

Por: Natalia Quintero Pabón – Agencia de Noticias UPB – Medellín

Agencia de Noticias UPB – Medellín. El Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición de la Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño, dirigido por María Paula Alzate Gómez, se encuentra a la vanguardia de la implementación de nuevos mecanismos de resolución de conflictos.

Un ejemplo claro de este enfoque innovador es el apoyo y promoción de la Ley de Arbitraje Ejecutivo, una legislación recientemente aprobada por el Senado de la República, la cual busca descongestionar el sistema judicial del país. María Paula Alzate, egresada de la Facultad de Derecho de la Universidad Pontificia Bolivariana, ha desempeñado un papel fundamental en la presentación de este proyecto ante el Congreso. En 2024, el Centro de Conciliación y Arbitraje presentó una ponencia técnica en la Sala de la Cámara de Representantes, destacando la importancia y la urgencia de la Ley de Arbitraje Ejecutivo. En palabras de Alzate:

Este proyecto de ley no solo es novedoso, sino absolutamente necesario para los centros de conciliación y la Cámara de Comercio, pues propone un mecanismo efectivo para reducir la sobrecarga de los juzgados en Colombia”.

La nueva ley también incluye la figura del árbitro de medidas cautelares, lo cual amplía aún más las herramientas jurídicas disponibles para resolver conflictos de manera expedita y con menor carga para los tribunales tradicionales.

Según la directora, “lo que buscamos es una descongestión judicial efectiva, rápida y eficiente, ya que actualmente el 70 % de los procesos que se mueven en la justicia ordinaria son de carácter ejecutivo”.

El Centro de Conciliación y Arbitraje, bajo la dirección de María Paula Alzate, sigue trabajando para dar a conocer estas nuevas figuras legales, que tendrán un impacto profundo en la eficiencia del sistema judicial.

Estamos convencidos de que esta legislación será un pilar clave para mejorar la justicia en Colombia, permitiendo un proceso menos saturado”, concluyó Alzate.

La doctora Alzate continúa consolidando su trayectoria profesional, participando activamente en proyectos que buscan modernizar los procesos de resolución de conflictos. Su trabajo reciente en la Cámara de Comercio, ha sido clave para la implementación de innovaciones que fortalecen la oferta de servicios del organismo.

Según explicó para la Agencia de Noticias UPB, “desde la Cámara de Comercio, en el Centro de Conciliación hemos tenido la visión de innovar nuestro portafolio de servicios, en primer lugar, a través de nuestro más reciente reglamento interno que conlleva a la implementación del Servicio de Mediación Nacional e Internacional, un gran avance que hemos tenido en nuestro centro y que nos destaca en la región del Oriente Antioqueño”. Este logro permite ofrecer alternativas más eficientes y especializadas en mediación a toda la comunidad.

Aunque la Ley de Arbitraje Ejecutivo fue aprobada por el Congreso, aún no ha entrado en vigencia debido a que ha sido objetada por el gobierno. No obstante, la misma representa un avance histórico en la administración de justicia y los mecanismos de resolución de conflictos, ofreciendo la promesa de agilizar los procesos y aliviar las dificultades que enfrentan miles de colombianos con la congestión judicial actual.

Por: Emmanuel Madrigal Ramírez – Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Universidad Pontificia Bolivariana es la casa del Desfile de Autos Clásicos y Antiguos, uno de los eventos más esperados de la Feria de las Flores.

Desde su EcoCampus, pulmón verde en el corazón de Medellín, la UPB dará la bienvenida a miles de visitantes que vibrarán con los vehículos que cuentan historias, despiertan memorias y emocionan a diversas generaciones.

En alianza con el Museo del Transporte, la Universidad celebra estos íconos sobre ruedas que han marcado la vida de familias enteras y que hoy siguen encendiendo sonrisas y asombro en cada esquina.

El ingreso al campus se realizará únicamente por las porterías de la Avenida Nutibara y la Carrera 70. Recuerda que el acceso al evento será exclusivamente con la manilla del evento.

Además de abrir las puertas al inicio de este desfile, la UPB aporta conocimiento, visión y futuro. Su liderazgo en movilidad sostenible, desde proyectos con buses eléctricos hasta desarrollos en energía, ingeniería mecánica, eléctrica, aeronáutica, química, materiales y nanotecnología, la posiciona como una voz autorizada en los grandes debates sobre el transporte del mañana.

Desfile de Autos Clásicos y Antiguos

“Desde la UPB participamos con rigor y altura en los diálogos sobre la evolución y el futuro de la movilidad. Ponemos al servicio de la ciudad nuestras capacidades académicas y científicas desde múltiples disciplinas del saber, con un enfoque centrado en la vida, la ética y el aporte real al ser humano”, señala Santiago Acosta Maya, vicerrector general de la Universidad Pontificia Bolivariana.

Este desfile es más que un recorrido, es un encuentro con la ciudad que florece cada año, una Medellín viva que se engalana desde la UPB con un punto de encuentro entre historia, innovación y ciudadanía.

Entre Motores y Flores

Del 7 al 10 de agosto de 2025, el Polideportivo de la UPB se transformará en un espacio lleno de historia, elegancia y color.

En el marco de la Feria de las Flores, te invitamos a vivir una experiencia inolvidable, donde la cultura automotriz y la riqueza natural de Colombia se unen en una muestra sin igual. La exposición estará acompañada por el estilo y la moda de cada momento, que incluyen prendas representativas de la época de los autos exhibidos, obras diseñadas por estudiantes y egresados de Diseño de Vestuario de la Universidad Pontificia Bolivariana. A esta propuesta visual, se suma una ambientación con las flores más emblemáticas de Colombia.

Feria de Flores UPB 2025

La exposición contará con cerca de 20 vehículos antiguos, fabricados entre 1900 y 1990, cada uno con una historia que contar.

Algunas de las joyas que podrás ver de cerca son:

-Un Ford T de 1914, uno de los primeros autos en ser producidos en serie. Este modelo marcó el inicio de la democratización del transporte, llevando la movilidad a nuevas clases sociales.
-El Papamóvil utilizado por el Papa Francisco durante su visita a Colombia en 2017. Una pieza moderna y simbólica, que ha sido parte de un momento histórico para el país.
-Y el automóvil más antiguo que se conserva en Colombia: un De Dion Bouton francés de 1900 🇫🇷, un vehículo centenario que representa los albores de la ingeniería automotriz, con su diseño elegante, estructura ligera y motor monocilíndrico, ¡Una joya del pasado que sigue sorprendiendo a quienes lo ven!
-La ambientación estará enriquecida con prendas de la época, siluetas y estilos de las décadas que complementarán la presencia de estos vehículos.
-A esto se suma una decoración con flores emblemáticas de Colombia, que llenará el espacio de aroma, color y vida, transportándote en el tiempo con cada paso que des.

-Dónde: Polideportivo UPB – Medellín
-Cuándo: Del 7 al 10 de agosto de 2025
– Compra tu entrada aquí: https://ticketexpress.com.co/event/entre-motores-y-flores/

Para la Comunidad UPB tenemos un valor diferencial utilizando el código UPB 30911

Por: Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticias – Colegio de la UPB. La Asamblea Departamental de Antioquia otorgó la Orden al Mérito Cívico y Empresarial Mariscal Jorge Robledo en grado diamante al Colegio de la UPB, como reconocimiento a su compromiso con la comunidad educativa y su enfoque en la formación integral a lo largo de sus 88 años de trayectoria.

Este mérito se otorga como homenaje a personas e instituciones que, a través de su labor, han honrado al departamento y han contribuido significativamente a su desarrollo en diferentes campos.

Reconocimiento rector y estudiantes
Asamblea Colegio de la UPB

La distinción fue entregada en ceremonia oficial en los recintos de la Asamblea, con la participación de los diputados Andrés Bedoya y Manuel García. El evento contó además con la presencia de directivos del Colegio, estudiantes, docentes y la líder del Consejo de Padres.

“Creemos en la labor que ustedes realizan, que a lo largo de los años se han encargado de custodiar la memoria de nuestro departamento, las instituciones educativas son el lugar donde se trasmite la historia, la cultura y la identidad. Sin duda ustedes son un referente de educación para Medellín y para Antioquia”, subrayó el diputado Andrés Bedoya en su discurso.

En la resolución entregada, se destaca al Colegio como una institución que se caracteriza por su Espíritu Bolivariano, el cual ha permitido consolidar una pedagogía particular, basada en el conocimiento del estudiante e inspirada de convicción y responsabilidad en el actuar.

Precisamente, para el rector del Colegio, Juan Gonzalo Arboleda Arboleda, este reconocimiento es un estímulo para continuar con la tarea de educar para transformar, sin perder de vista que, ante todo, se forma al ser humano.

Por su parte, el personero estudiantil Juan José Buriticá expresó su orgullo y agradecimiento. Resalta el esfuerzo constante que ha permitido alcanzar este logro y recoger sus frutos. Valora la importancia de que este mérito sea reconocido desde el ámbito público.

Invitados Asamblea Colegio de la UPB

Finalmente, este homenaje reafirma el papel de la institución como referente en la educación antioqueña, que está comprometido con la excelencia académica y los valores que transforman a la sociedad. Además, representa un impulso para que toda la comunidad educativa continúe construyendo futuro con propósito.

Agencia de Noticias del Colegio de la UPB.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. Con un llamado profundo a reafirmar su identidad, misión y compromiso con la sociedad, culminó en Guadalajara, México, la 28ª Asamblea General de la Federación Internacional de Universidades Católicas (FIUC), celebrada bajo el lema “Universidades Católicas como Coreógrafas del Conocimiento”.

La Universidad Pontificia Bolivariana fue parte activa de este diálogo internacional, representada por su rector, el padre Diego Marulanda Díaz, quien compartió reflexiones sobre el papel de la universidad católica en el fortalecimiento del pensamiento crítico, la cultura del encuentro y la promoción de la dignidad humana desde la educación. Su participación reiteró el compromiso de la UPB con una universidad que integra la razón, la fe y la acción social desde su identidad pontificia y católica.

Durante cinco días, rectores y líderes de instituciones de educación superior compartieron reflexiones, buenas prácticas y desafíos comunes en torno a temas como la diplomacia académica, el impacto social, la vivencia de la fe y el diálogo con las culturas. Fue un espacio de intercambio entre universidades ancladas en contextos diversos, pero unidas por su misión evangelizadora, su vocación al servicio del bien común y su apuesta por una formación integral con sentido humano y espiritual.

La asamblea, que se celebra cada tres años, fue también escenario del cierre oficial de las celebraciones por los cien años de la FIUC (1924-2024), una federación que ha tejido redes de saber, comunión y transformación a lo largo de un siglo.

La presidenta de la FIUC y rectora de la Universidad Católica de Portugal, Isabel Capeloa Gil, afirmó: “Nuestras universidades están ancladas en contextos culturales muy diversos, pero con los atributos para construir una sociedad basada en los valores de la dignidad humana y el desarrollo sostenible. Tenemos una misión de universalidad, de diálogo y comunión que se expresa en cómo formamos, investigamos y nos vinculamos con la sociedad”.

Javier de Cendra, decano de la Universidad Francisco de Vitoria, en España, agregó: “Nos hemos reunido para pensar cuál es la identidad y la misión de las universidades católicas, a pesar de las diferencias”.

Esta edición de la Asamblea dejó ideas, conexiones y el llamado a permanecer en la sabiduría de la escucha, como lo expresó el cardenal José Tolentino de Mendonça al inicio del encuentro: “La fidelidad a nuestra identidad nos pide que permanezcamos en la sabiduría de la escucha”.

La próxima cita de esta “coreografía del conocimiento” será en tres años, con el desafío de seguir formando a nuevas generaciones con espíritu crítico, alma abierta y compromiso transformador.

Guadalajara

Por: Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. Durante Colombiamoda 2025, la Universidad Pontificia Bolivariana presentó una nueva edición de su tradicional pasarela Diseño + Talento, un espacio donde cinco marcas creadas por estudiantes y egresados de la Facultad de Diseño de Vestuario, transformaron la moda en una experiencia con sentido. Más allá de exhibir prendas, estos jóvenes diseñadores compartieron universos creativos que conectaron con el deseo, la libertad, la memoria y la innovación.

Las colecciones marcadas por estéticas contemporáneas y narrativas personales, dialogaron con los valores del emprendimiento, la sostenibilidad, la sensibilidad comercial y la identidad cultural. Cada propuesta evidenció un trabajo riguroso que integró técnicas de confección.

Me siento muy emocionada por ver todos los meses de trabajo condensados en el escenario y ver las expresiones de las personas al observar mis creaciones pasar frente a ellos”, expresó María Alejandra Gutiérrez, diseñadora de la marca Faestrasse.

El proceso de creación fue guiado por docentes de la Facultad, quienes brindaron asesoría integral en áreas clave como construcción de concepto, desarrollo del modelo de negocio, definición de públicos y promesa de valor. Esta articulación entre academia e industria convirtió la pasarela en una vitrina real para proyectar marcas sólidas con mirada estratégica.

Cinco marcas fueron protagonistas de esta edición:

Adriano – Adrián Pino llevó a la pasarela una propuesta de moda nocturna y eufórica, que celebró el cuerpo desde una estética disruptiva, con transparencias, volúmenes y accesorios provocadores.

Macca Lingerie – María Camila Morales exaltó la lencería como un acto de libertad y autoconocimiento. Corsets, bodys y sets delicadamente diseñados invitaron a una exaltación del cuerpo femenino.

Faestrasse – María Alejandra Gutiérrez fusionó arte, diseño y urbanismo fantástico en una colección de streetwear artesanal, con textiles antifluido y una estética pop caprichosa que desdibujó la frontera entre lo cotidiano y lo fantástico.

Lira – Sofía Restrepo resignificó la moda nupcial apostando por la versatilidad y la elegancia atemporal. Sus vestidos mantuvieron el romanticismo, pero fueron pensados para habitar distintos momentos más allá del rito.

Gen de Eva – Kenia Mena rindió homenaje a lo ancestral con piezas diseñadas para mujeres líderes. Siluetas alargadas, transparencias sutiles y texturas ligeras construyeron una oda al poder femenino y al vestir con sentido.

Colombiamoda 2025
Colombiamoda 2025

Poder mostrarle al mundo mi ADN creativo y cómo puedo conectar lo étnico con el afro vanguardismo ha sido interesante, entonces creo que estar acá en Colombiamoda es un espacio de conexión, de visibilización y de futuros negocios”, comentó Kenia Mena, diseñadora de la marca Gen de Eva.

La pasarela fue un espacio para visibilizar nuevas voces del diseño colombiano. Las propuestas demostraron que estos creadores no solo confeccionan ropa: construyen marcas con identidad, discurso y proyección. Por esta razón, el diseño de vestuario continúa siendo una apuesta por la transformación cultural, social y económica del país.

Por: Natalia Quintero Pabón – Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticias – UPB Medellín. A sus estudios universitarios, Marcia Mejía Chirimía, de la Licenciatura en Etnoeducación de la UPB, ha sumado una causa mayor: visibilizar la cultura, la espiritualidad y el conocimiento tradicional de su comunidad indígena Eperãrã Siapidaarã, localizada en Joaquincito, territorio del Río Naya, en Buenaventura. “Traer nuestros saberes a la universidad es una forma de resistencia. Es mostrar que existimos, que aún guardamos danzas espirituales que solo se practican en territorios sagrados”, afirma con orgullo.

Con un profundo sentido de pertenencia, Marcia resalta el valor de su cultura, que incluye danzas, lenguas, cantos y una visión propia del mundo que, según ella, debe tener un lugar en la educación formal.

Nuestra educación propia debe ser parte de los sistemas educativos del país, porque como pueblos sentimos que nuestra existencia está amenazada. Implementar nuestras prácticas es también una forma de pervivir”, asegura.

En este contexto, la Licenciatura en Etnoeducación de la UPB adquiere un papel fundamental. Este programa de educación superior prepara profesionales para actuar en escenarios pedagógicos diversos, con especial énfasis en comunidades étnicas y culturales. Su propósito es formar docentes capaces de diseñar e implementar propuestas educativas interculturales, que reconozcan, respeten y valoren los saberes ancestrales y las tradiciones de los pueblos originarios.

Cabe mencionar que el camino hasta la UPB no ha sido fácil. Desde su comunidad, su travesía para llegar a Medellín implicó cruzar por el Río Mar hasta Buenaventura, hacer parada en Cali y finalmente abordar un bus hasta Medellín, completando un viaje de dos días. Actualmente, vive sola en la ciudad, lejos de su esposo e hijos, debido a las limitaciones económicas. Sin embargo, su compromiso es firme: “Mi esfuerzo tiene sentido cuando pienso en los niños de mi comunidad, en nuestras tradiciones, en el territorio que defendemos”.

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Estudiantes de la Licenciatura en Etnoeducación

En la universidad, Marcia se ha sentido acogida. Agradece el respaldo del Instituto Misionero de Antropología (IMA) y otros espacios institucionales que han abierto caminos para que los pueblos indígenas compartan sus conocimientos. “No se trata solo de aprender lo occidental; se trata de fortalecer nuestras formas de vida desde la academia”, expresa.

Reconoce que ser mujer, indígena y estudiante universitaria no ha sido sencillo. “Los retos han sido enormes, pero estoy aquí para dar ejemplo a mi comunidad, para mostrar que las mujeres también podemos liderar procesos políticos y sociales desde nuestras raíces”. En su comunidad, Marcia ya es una figura importante: es la única mujer que actualmente cursa estudios superiores y una de las principales lideresas.

Para ella, el aprendizaje más valioso que se lleva de esta experiencia es la ética profesional humanizada, esa que nace del conocimiento académico, pero también del respeto por la vida, la cultura y la dignidad. Su mensaje final es claro y profundo:

“Necesitamos una educación que no solo forme profesionales, sino personas humanas y conscientes, capaces de transformar sus territorios. Solo así podremos construir una paz verdadera para nuestras futuras generaciones”.

Marcia Mejía Chirimía encarna el poder transformador de la educación cuando se construye desde la diversidad, la resistencia y el arraigo. Su presencia en la UPB no solo representa un logro personal, sino también una semilla de esperanza para su pueblo y para un país que aún camina hacia la interculturalidad real.

Cristian David Llorente Espitia, Agencia de Noticias- UPB.

Desde hace varios años, el Observatorio en Salud de Antioquia se ha consolidado como un espacio público y multidisciplinario, impulsado por la Secretaría Seccional de Salud de este departamento. Se trata de un laboratorio vivo, donde el análisis colaborativo de datos se convierte en una herramienta para transformar la información en conocimiento útil, orientado a la toma de decisiones en asuntos de salud pública.

Su propósito es claro: contribuir a la formulación de políticas, programas y estrategias que reduzcan las desigualdades en el territorio antioqueño. Para lograrlo, el Observatorio monitorea los determinantes sociales que afectan la salud de la población y fomenta el diálogo intersectorial entre la academia, la ciudadanía y el sector público.

Durante la quinta versión de los encuentros académicos que lideran, acompañamos a la docente investigadora UPB, Lina María Martínez Sánchez, en su ponencia titulada Puentes entre ciencia y comunidad: divulgación, participación y transformación. Su intervención nos invitó a reflexionar sobre los fundamentos de la Apropiación Social del Conocimiento (ASC), metodología que va más allá de transmitir información e involucra a las comunidades en la construcción colectiva del saber.

Lejos de ser una moda académica reciente, la profesora Martínez destacó que la UPB viene construyendo procesos de apropiación social desde hace más de 15 años, mucho antes de que la política pública sobre ASC comenzara a implementarse en el país.

Esta perspectiva de generar procesos de apropiación, impulsada por la Universidad, ha permitido consolidar un enfoque institucional que va más allá de las publicaciones en revistas científicas y que pretende “generar un impacto real en las comunidades”, sostiene Martínez.

A partir de las ideas expuestas por la docente durante su conferencia, presentamos una síntesis de los pilares fundamentales que usted debería tener en cuenta al momento de emprender un proyecto con enfoque ASC:

1. Divulgación: unir el lenguaje accesible con la creatividad narrativa

Durante su intervención, el primer pilar de la ASC abordado por la investigadora fue la divulgación. Este concepto es entendido, según El ABC de la Apropiación Social del Conocimiento en el marco de la CTeI, como “un ejercicio de contar la ciencia de distintas maneras, con el propósito de rescatar saberes tradicionales, visibilizar resultados de procesos de investigación, sus impactos y riesgos, proponer nuevos modelos aspiracionales para niños, niñas, adolescentes y jóvenes, incentivar el pensamiento crítico y reflexivo e impulsar la apropiación de temas y conceptos asociados a la ciencia, la tecnología y la innovación por parte de los públicos objetivos”.

Para lograrlo, la UPB ha conformado un equipo multidisciplinario de Divulgación Científica que cuenta con comunicadores sociales y periodistas, quienes aportan herramientas narrativas y comunicativas para conectar con diversos públicos, desde la población infantil hasta el público general.

Es preciso conocer el contexto sociocultural antes de generar contenidos divulgativos: “Necesito conocer la comunidad donde voy a desarrollar los procesos, llámese comunidades indígenas, personas en situación de calle, personas en estado de vulnerabilidad o que están afectados por una enfermedad en particular, etc.”.

Piloto EduApps en Urabá, para la creación de la Unidad ASC-UPB.
Piloto EduApps en Urabá, para la creación de la Unidad ASC-UPB.

2. Participación: dialogar con los saberes

El segundo pilar expuesto por Martínez fue el de la participación. La apropiación social no debe limitarse a mostrar resultados al término de una investigación: las comunidades deben ser parte activa desde el inicio, incluso desde la planeación misma de las iniciativas.

“Si yo les doy (a las comunidades) la oportunidad de participar desde la formulación de los proyectos, los objetivos se logran con mayor claridad”, Lina María Martínez Sánchez.

Esta perspectiva invita a repensar el lugar de las comunidades en los procesos investigativos, no como beneficiarios pasivos, sino como aliados que aportan saberes, experiencias y necesidades con los que es preciso establecer un diálogo de conocimientos.

La profesora también resaltó la importancia de la articulación entre investigadores, la comunidad y el Estado. Esta triada (que se convierte en una quíntuple hélice si se tiene en cuenta al medio ambiente y el sector empresarial) es indispensable para que las políticas públicas respondan a problemas reales y se construyan soluciones adaptadas al entorno sociocultural de las personas. Como ejemplo, Martínez mencionó la creación de una diplomatura en formación de hábitos saludables, dirigida a líderes indígenas y población afrodescendiente, la cual cuenta con ocho cohortes , que además tiene material pedagógico e informativo bilingüe, tanto en español como en embera.

3. La transformación: usar la ciencia puede cambiar vidas

El tercer pilar, la transformación, es para Lina Martínez, la razón de ser de la ASC. “La apropiación real es crear una transformación comunitaria. No se trata solo de publicar un paper, sino de generar productos que impacten la vida de la gente”, reflexionó.

A manera de ejemplo, explicó que en el trabajo con comunidades aborígenes en las zonas selváticas del Chocó, fue el diálogo la herramienta para socializar aspectos relacionados con enfermedades como la tuberculosis.

“Yo no puedo llegar a imponer mi conocimiento, sino que tengo que hacer ese diálogo. Cuando uno se sienta con las comunidades indígenas, para ellos la tuberculosis es un espíritu, no es el microorganismo que nosotros conocemos. ¿Qué hicimos? Llevamos microscopios para mostrarles el microorganismo, sin imponerles que esto es un microorganismo y no un espíritu”.

En otros términos, se hizo un ejercicio de sumar miradas, no de eliminar una en favor de la otra.

Martínez Sánchez resaltó la creación de la Unidad de Apropiación Social del Conocimiento en la UPB en 2023, como un paso institucional para consolidar esta metodología con alcance Multicampus. Además del acompañamiento en proyectos de investigación, esta unidad promueve la generación de diversos productos comunicativos, entre ellos las revistas Universitas Científica e Ingenio (esta última escrita por niños formados y capacitados en talleres dirigidos por el equipo de Divulgación). Ambas publicaciones evidencian cómo la Universidad apuesta por una ciencia viva y cercana.

Lina María Martínez Sánchez hace parte del Grupo de Investigación en Salud Pública de la UPB.
Lina María Martínez Sánchez hace parte del Grupo de Investigación en Salud Pública de la UPB.

El reto, fortalecer la divulgación

Más allá del contenido técnico, la conferencia de Lina Martínez fue una invitación a cuestionar el paradigma del éxito en la academia. “Cuando hacemos publicaciones, no siempre hay que pensar en que ellas tienen que estar en una revista de cuartil”, expresó, refiriéndose a los sistemas de indexación científica tradicionales.

En contraposición, la investigadora reivindicó el valor de las revistas de divulgación, que, pese a no tener el mismo peso en los indicadores de producción científica, pueden tener mayor difusión y comprensión por parte de una mayor audiencia.

Con su participación en el Quinto Encuentro Académico del Observatorio en Salud, la investigadora Martínez reafirmó el compromiso de la Universidad con una ciencia abierta, dialógica y transformadora. Una ciencia que no solo se teje en artículos, sino también en las palabras del otro. Porque si bien la ciencia tiene mucho por decir, también tiene mucho por escuchar.

Si desea conocer mayor información sobre esta temática, lo invitamos a explorar estos contenidos:

Por Federico Hoyos Gutiérrez. Equipo de Divulgación Científica y Comunicaciones.

Imágenes: Equipo de Divulgación Científica y Comunicaciones.

Agencia de Noticias UPB – Medellín.Con el lema Universidades Católicas como Coreógrafas del Conocimiento, se dio apertura a la 28ª Asamblea General de la Federación Internacional de Universidades Católicas (FIUC), un espacio que convoca a instituciones de todo el mundo a reflexionar sobre su papel en la formación integral desde una mirada humanista y espiritual.

Durante la apertura, se destacó cómo cada universidad, al igual que en una coreografía, armoniza dimensiones fundamentales: el cuerpo, el tiempo, el lugar, la música, el corazón y la comunidad. En este sentido, se invitó a reconocer el acto educativo como una danza consciente entre la dignidad humana, la escucha activa y la diversidad cultural.

El rector de la Universidad Pontificia Bolivariana, padre Diego Marulanda Díaz, participa activamente en este espacio internacional, reafirmando el compromiso de la UPB con una educación centrada en la dignidad humana, el diálogo intercultural y la misión evangelizadora de las universidades católicas.

El cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Educación Católica, compartió una profunda reflexión:

¿A qué música interior somos fieles cuando nos movemos como universidades? (…) Al final, la pregunta es sobre cómo actuamos en nuestra identidad católica y si esta es o no el motor efectivo en todos los pasos que damos. La fidelidad a nuestra identidad nos pide que permanezcamos en la sabiduría de la escucha”.

La Asamblea continuará con espacios de diálogo, trabajo colaborativo y propuestas para fortalecer el compromiso ético y transformador de las universidades católicas en el mundo.

Por: Agencia de Noticias UPB – Medellín.

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