Agencia de Noticias – UPB Medellín. Juan Humberto Serna y Paula Zapata, docentes e investigadores de la Escuela de Ingenierías de la UPB, fueron invitados a participar de un documental producido por el canal Arte, de Francia y RTVC, en el que abordan el arte rupestre desde una mirada científica, llamado ‘Chiribiquete: un viaje hacia la memoria ancestral de América’.

El 14 de junio de 2025 se dio en San José del Guaviare el estreno mundial del que se considera el primer documental científico realizado en el Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad. En clave de ese componente científico, participaron Juan Humberto Serna y Paula Zapata, investigadores del Grupo de Investigación en Óptica y Espectroscopía (GOE) de la Escuela de Ingenierías de la UPB.
El camino empezó en 2023, cuando el grupo de investigación fue invitado por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) a tomar imágenes multiespectrales de las pinturas rupestres con la tecnología que han desarrollado en la UPB. Aquel primer acercamiento a la Serranía de La Lindosa arrojó resultados positivos, abriendo así un futuro interesante en la mezcla de la investigación científica con la antropología.

“Lo que nosotros obtuvimos puede ayudarles a los conservacionistas, por ejemplo, simplemente con una imagen multiespectral, a decir qué tanta cantidad de material orgánico tiene la pintura. Para ellos que una pintura tenga hongos o líquenes puede ser signo de deterioro de la pintura”, explicó Juan Humberto Serna, investigador del GOE.
Luego de eso, el director Juan José Lozano contactó al grupo para hacerlos partícipes del documental en el que pretendía, como indica la sinopsis de RTVC Play, iniciar “un viaje a los orígenes de la Amazonía colombiana guiado por científicos que revelan una identidad ancestral negada, silenciada y apenas redescubierta”. Allí pretendía juntar imágenes aéreas, testimonios de investigadores, antropólogos, comunidades locales y líderes indígenas, para invitar a entender la importancia de conservar este lugar sagrado, no solo como reserva natural, sino como un espacio espiritual y cultural que guarda huellas del pasado más profundo de América.
“Cuando él (Juan José Lozano) se dio cuenta que nosotros éramos científicos, que realmente no éramos arqueólogos o antropólogos, sino que éramos ingenieros físicos, que estábamos haciendo un análisis de esto, inmediatamente nos invitó a participar en el en el documental”, declaró Juan Humberto Lozano.
En ese sentido, el investigador menciona que fue elegido por el grupo para participar en las sesiones de grabación en la Serranía durante el mes de abril del 2024. Allí mostró a las cámaras el funcionamiento de las técnicas de imagenología multiespectral y reflectancia difusa, con las que habían trabajado anteriormente y, además, ofreció entrevistas que aportaron esa misma experiencia del grupo al objetivo central del documental.
“La participación pone a la UPB como un referente a nivel nacional de la interacción entre la ingeniería y las ciencias naturales con las ciencias humanas”. declaró Juan Humberto Serna.
Por: César Moreno Torres – Agencia de Noticias UPB, Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Desde el año 2023, la Universidad Pontificia Bolivariana viene liderando un esfuerzo articulado para abordar las Violencias Basadas en Género (VBG) en todos su seccionales. Este compromiso se materializó con la publicación del Protocolo institucional, un documento que marca un hito en el tratamiento preventivo, educativo y restaurativo de estas problemáticas dentro del ámbito universitario.

La psicóloga Valentina David, líder de la línea de vínculo y convivencia Multicampus de la UPB, explicó que este protocolo nace en respuesta a una realidad nacional cada vez más evidente:
“Las violencias basadas en género han salido del espacio privado para convertirse en un tema de salud pública y de interés sociojuridico”.
Según la psicóloga, desde el periodo postpandemia se ha visto un aumento en los reportes de este tipo de violencia, especialmente en instituciones de educación superior, lo que llevó al Ministerio de Educación a establecer lineamientos específicos mediante leyes como la 2365 de 2024, “por medio de la cual se adoptan medidas de prevención, protección y atención del acoso sexual en el ámbito laboral y en las instituciones de educación superior en Colombia y se dictan otras disposiciones”.
En ese marco, la UPB se posiciona como una de las universidades pioneras en la construcción de un protocolo pensado “a la medida”, es decir, acorde a sus particularidades institucionales y culturales. Este fue el resultado de mesas de trabajo interdisciplinares que involucraron áreas académicas, investigativas, administrativas, de infraestructura física-digital y de bienestar.
El protocolo, disponible en la página oficial de la universidad, consta de 19 páginas y aborda siete componentes fundamentales: sensibilización, socioeducación, detección, atención, sanción, prevención y promoción, así como restauración y no repetición.
La idea no es solo reaccionar cuando algo sucede, sino prevenir desde antes. No buscamos solo respuestas inmediatas, sino una apuesta por la transformación cultural”, enfatizó David.
Desde Bienestar Institucional, que opera de manera multicampus en las seccionales de Medellín, Bucaramanga, Montería y Palmira, se han generado diversas estrategias pedagógicas y culturales para cuestionar y transformar las formas en que la comunidad universitaria se relaciona. Una de estas es el taller “¿Quién invita a la primera cita?”, una iniciativa que busca reflexionar sobre roles de género y fomentar el pensamiento crítico. “La intención no es imponer nuevas ideas, sino dar herramientas para que las personas se pregunten cómo están estableciendo sus vínculos”, señaló la psicóloga.

En este camino, cobra especial relevancia el papel de quienes se suman desde la práctica académica. María Fernanda Peláez Córdoba, practicante de Psicología en la línea de vínculo y convivencia, ha estado al frente de algunas de las estrategias más novedosas y participativas. Una de ellas es “ConSentido”, una dinámica tipo juego que, según explica, busca que “los estudiantes lean, interactúen con situaciones hipotéticas y planteen alternativas de acción, tratando de que entre ellos evalúen cuál podría ser la más asertiva”. Esta herramienta permite explorar el consentimiento, los límites y la empatía en el trato con el otro, haciendo visible que la prevención también se construye desde el diálogo entre pares.
Además, María Fernanda manifiesta otra propuesta que pronto comenzará a implementarse: el “Laboratorio de desintoxicación musical”, que se desarrollará en el marco de los talleres de difusión del protocolo.
La idea es analizar con los estudiantes el contenido musical y de redes sociales que consumen a diario, para identificar mensajes que refuercen estereotipos de género o violencias normalizadas”, afirmó.
Para ella, lo importante es que “puedan tomar conciencia de cómo esos mensajes moldean su manera de percibir el mundo y de relacionarse con los demás”.


La practicante expone que “reconocer que existen las violencias de género es solo el primer paso; lo esencial es comprender cómo prevenirlas desde nuestro rol como estudiantes y como parte de una comunidad académica”. Por eso, insistió en que este tipo de acciones no buscan imponer un pensamiento, sino brindar herramientas para la reflexión crítica.
Este enfoque integral tiene como eje el respeto por la dignidad humana, principio fundacional del humanismo cristiano que guía a la universidad.
“Nos interesa promover el buen trato hacia todas las personas y construir una cultura del cuidado”, concluyó Valentina David.
La UPB, con presencia en Medellín, Montería, Bucaramanga y Palmira, trabaja para que su comunidad universitaria se convierta en agente activo en su prevención y erradicación. Con acciones como estas, la universidad da un paso adelante hacia una convivencia más justa, empática e incluyente.
Por: Shirley Diaz – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Universidad Pontificia Bolivariana presentó a medios de comunicación la Escuela de Verano Saberes UPB 2025, un conversatorio que pone en escena los ejes temáticos que se presentarán en esta novena edición, además se propone una reflexión profunda sobre la necesidad de pensar y construir un futuro regenerativo.
Esta Escuela de Verano 2025 es una invitación no solo a resolver dudas, sino también a generar preguntas. Queremos ir más allá de la sostenibilidad; ahora queremos hablar de futuros regenerativos, no solo para recuperar lo que ya está dañado, sino para prevenir esos daños en el futuro”, comentó Juan Francisco Vásquez, vicerrector académico.
Entre el 20 y el 22 de agosto, la Escuela de Verano Saberes UPB 2025 girará en torno a tres líneas temáticas: Sabiduría Ancestral, Bienestar con Inteligencia Artificial y Economía Silver, cada una abordará soluciones desde distintas áreas del conocimiento, con el objetivo de construir una sociedad más equitativa, consciente y resiliente.

“La Escuela de Verano Saberes UPB 2025 reunirá a académicos, empresarios y expertos con el objetivo de proponer estrategias concretas para afrontar los retos del futuro. Esta agenda académica estará acompañada de experiencias inmersivas donde se conectarán los sentidos para obtener un aprendizaje significativo”, comenta Alma Nury López, líder de la Escuela de Verano Saberes UPB.
Sabiduría Ancestral
Desde la línea de Sabiduría Ancestral se ofrecerán conocimientos para restaurar la relación entre el ser humano y la naturaleza, siendo las culturas indígenas ese ejemplo de transmisión, durante siglos, de prácticas de respeto por los ciclos naturales, la conservación de la biodiversidad e interdependencia con el ecosistema.
Un ejemplo significativo en el que los indígenas enseñan la importancia del equilibrio entre humanidad y naturaleza es la Serranía de Chiribiquete, considerada la maloka cósmica de los hombres jaguar, donde más de 70.000 pictogramas reflejan rituales y cosmovisiones de pueblos ancestrales. Este patrimonio cultural destaca la importancia de la construcción de un futuro regenerativo.
Bienestar con IA
El segundo enfoque, Bienestar con Inteligencia Artificial, abordará cómo la tecnología se ha convertido en un aliado para mejorar la calidad de vida de las personas, con aplicaciones en salud, bienestar emocional y desarrollo urbano. Además, se planteará el reto de desarrollar estos inventos desde un enfoque ético y humano.
En un mundo cada vez más interconectado, trabajar en la línea de Bienestar con Inteligencia Artificial resulta crucial para anticiparse a los desafíos sociales y emocionales del presente. Esta perspectiva no se limita al desarrollo tecnológico, sino que promueve una comprensión más profunda del ser humano y sus necesidades, incorporando algoritmos que favorezcan el cuidado, la empatía y la inclusión.
Economía Silver
La tercera temática se enfocará en cómo el envejecimiento poblacional está transformando la economía y el mercado laboral, impulsando el crecimiento de la Economía Silver, un sector que adapta productos y servicios a las necesidades de personas mayores de 50 años.
Para Erik Díaz, creador del modelo de Innovación Humanista y experto en Economía Silver, y quien será ponente de la novena versión de la Escuela de Verano de la UPB, “plantearnos una pregunta incómoda sería: ¿qué pasaría si dejáramos de correr? ¿Qué pasaría si decidiéramos innovar, no para ganar una competencia, sino para reparar lo que se ha quebrado? Desde la mirada de la Innovación Humanista, esa es justamente la diferencia que nos importa, ya que no se trata de innovar más, sino de innovar mejor, con propósito, con conciencia, con humanidad. Porque innovar para sanar implica mirar el dolor, no evitarlo. Escuchar lo que no se dice. Detenernos antes de escalar algo que todavía no hemos entendido”.


INVITADOS ESCUELA DE VERANO SABERES UPB 2025
–Noam Shomron, referente internacional en el uso de inteligencia artificial y Big Data aplicados a la medicina. Ha realizado aportes claves en oncología, genómica prenatal y medicina digital.
–Taita José Narciso Jamioy Muchavisoy, líder del pueblo Kamënts̈á del Valle de Sibundoy (Putumayo), enfocado en la defensa de la lengua, los derechos indígenas, la educación propia y la relación con la Madre Tierra.
–Carlos Moreno, urbanista, investigador y creador del concepto de la “Ciudad de los 15 minutos”, reconocido por integrar tecnología, planificación urbana y bienestar ciudadano para transformar las ciudades en entornos humanos, eficientes y resilientes.
–Dr. Oswaldo Restrepo, médico y cirujano de la UPB, especialista en salud laboral, epigenética y medicina del estrés. Es conferencista internacional y autor de best sellers como Vive al 100 más allá de los cien.
–Ismael Palacios, doctor en Neurociencias, experto en bioseñales como EEG, ECG y EGG, ha investigado la relación entre cerebro, intestino y salud mental, con énfasis en ansiedad y microbiota.
–Erik Díaz, psicólogo y consultor estratégico, creador del modelo de Innovación Humanista y experto en Economía Silver. Lidera proyectos que convierten el envejecimiento en oportunidades sostenibles.
–Jorge Alberto Ramírez Gómez, bioingeniero y especialista en Gerencia de Diseño de Producto, fundador de TEKVO Bioingeniería y miembro de la mesa técnica de Soluciones para la Vida Independiente del Clúster Medellín Health City.
–Carlos Castaño Uribe, antropólogo, arqueólogo y ambientalista, reconocido por liderar la conservación del Parque Nacional Natural Chiribiquete, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Por: Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencias de Noticias UPB – Medellín. La Asociación Colombiana de Facultades de Medicina, ASCOFAME, otorgó el Premio al Mejor Interno 2025 a Juan Camilo Peláez Ortiz, estudiante de último año de Medicina de la Universidad Pontificia Bolivariana.
Este galardón destaca el desempeño sobresaliente de Juan Camilo durante su año de internado, etapa en la que no solo aplicó sus conocimientos clínicos, sino que también demostró liderazgo, ética, responsabilidad y un profundo compromiso con el bienestar de sus pacientes.

Haberlo ganado me generó felicidad y más porque yo me motivé mucho cuando vi a José Antonio, el ganador del año pasado, ya que considero que él es un crack. La experiencia me pareció muy agradable, ASCOFAME fue un buen anfitrión y todo estuvo muy organizado; además, me pareció muy chévere y emotivo que el decano Marco y el profesor Mateo estuvieran ahí en ese momento”, expresó Juan Camilo.
La Escuela de Ciencias de la Salud celebró este logro con orgullo porque refleja el impacto positivo de su modelo de formación integral. “Fue profundamente significativo para mí como docente que un interno de la universidad Pontificia Bolivariana obtuviera el máximo reconocimiento de ASCOFAME, porque refleja el impacto transformador de una formación médica centrada en una mentoría comprometida y con espacios que fomentan la curiosidad y la investigación para aportar significativamente a la salud del país”, afirmó el docente Mateo.
La elección del ganador se basó en una rigurosa prueba escrita y la Evaluación Clínica Objetiva Estructurada (ECOE) en la que participaron los 12 internos finalistas en el Hospital Simulado de la Universidad Santiago de Cali, donde se llevaron a cabo 12 escenarios de evaluación clínica que midieron competencias genéricas y específicas del pregrado. Esta fase fue liderada por los doctores Wilson Vélez y Lorena Álvarez con el apoyo de un comité de expertos y un equipo logístico que garantizaron la calidad y transparencia del proceso.
Por segundo año consecutivo, la Universidad Pontificia Bolivariana obtiene el Premio al Mejor Interno, lo que demuestra su compromiso, ética y pensamiento crítico con la formación médica de alta calidad, la preparación rigurosa de sus estudiantes y el fortalecimiento de las competencias clínicas a través de metodologías innovadoras y procesos evaluativos exigentes. Este logro consecutivo no solo enaltece a la UPB, sino que también reafirma su liderazgo nacional en la educación médica.
Por: Sofia Londoño Cardona – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. En medio del ritmo acelerado de la vida universitaria, donde las fechas de entrega, los exámenes y las relaciones personales se entrecruzan con las expectativas propias y ajenas, la UPB ha creado un espacio de respiro y calma para sus estudiantes: el grupo de apoyo “Paren el mundo, me quiero bajar”, un espacio gratuito, y voluntario que se ha consolidado como un apoyo para quienes atraviesan momentos difíciles en su vida académica o personal.

Este grupo nace con una intención clara: ofrecer un lugar seguro, acogedor y sin juicios donde los estudiantes puedan compartir lo que sienten, escucharse entre sí y construir herramientas colectivas para cuidar su salud mental. La iniciativa ha sido liderada por la línea de Acompañamiento Psicosocial de Bienestar Institucional y ha sido ejecutada por la psicóloga Valeria Berrío, del Centro de Familia y Atención Psicológica de la UPB, quien acompaña y guía los encuentros de forma cercana y respetuosa, ella explica que el objetivo es:
“Atender esa necesidad que tienen muchos estudiantes de encontrar un momento, un espacio para hablar de lo que les pasa en la cotidianidad, más que todo relacionado con temas alrededor de la salud mental”.
Los temas que se abordan son amplios y profundamente conectados con la vida universitaria: ansiedad durante épocas de exámenes, presión académica, relaciones interpersonales conflictivas, duelos amorosos, dificultades familiares y sensaciones de angustia o agotamiento. El enfoque del grupo no es terapéutico, sino de apoyo: no se trata de recibir diagnósticos o consejos clínicos, sino de compartir experiencias y construir colectivamente estrategias de bienestar.
A diferencia de otros talleres, donde se parte de una temática fija, en “Paren el mundo, me quiero bajar” se promueve la flexibilidad, mediante un carácter participativo y horizontal. Según Valeria, no se trata solo de recibir consejos o escuchar al profesional, sino de crear comunidad:
Lo que se busca acá es que la palabra sea rotativa, que todos puedan participar, que no es obligación hablar, que eso también es lo lindo. Tú puedes estar en silencio y puedes estar escuchando e identificarte con lo que las otras personas están diciendo y que eso pueda aportar obviamente a tu salud mental”.
Si bien hay líneas temáticas orientadoras, también hay apertura para que los mismos participantes propongan los temas que desean trabajar, de acuerdo con lo que estén atravesando en el momento. Esto permite que cada sesión sea distinta y que la conversación fluya de manera orgánica.
Uno de sus pilares es la confidencialidad. Todo lo que se dice en el espacio queda allí, y se garantiza un entorno de respeto, escucha activa y cuidado mutuo. “La intención es brindar un acompañamiento desde un entorno seguro, desde el respeto, desde el cuidado de la palabra, desde el consentimiento y desde el secreto profesional también que se maneja allí en el grupo”, explica la psicóloga.

Este grupo de apoyo se proyecta como una iniciativa continua: que nuevas personas se integren o que quienes ya han participado puedan seguir asistiendo. También se busca establecer horarios accesibles para que más estudiantes puedan participar sin interferir con sus clases.
Aunque no reemplaza una terapia individual, para muchos este espacio puede ser el primer paso para acercarse a un proceso terapéutico más profundo, o simplemente para encontrar alivio y comprensión en medio del estrés académico.


En un contexto donde la salud mental en los jóvenes universitarios es una preocupación creciente, espacios como “Paren el mundo, me quiero bajar” representan un paso significativo hacia el bienestar integral. Más que una actividad institucional, este grupo se convierte en un refugio emocional donde cada estudiante puede encontrar, en medio del caos cotidiano, un momento para detenerse, respirar y recordar que no está solo.
Por: Shirley Diaz – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Universidad Pontificia Bolivariana, a través de su Centro de Regeneración de Gases Refrigerantes de los Laboratorios UPB, continúa consolidándose como referente nacional en sostenibilidad ambiental. Gracias a sus procesos técnicos y al uso de buenas prácticas en refrigeración, el Centro ha evitado la emisión de 755,6 toneladas de CO₂ equivalente a 34.345 árboles plantados durante un año.
Este resultado representa una importante contribución a la lucha contra el cambio climático, teniendo en cuenta que muchos gases refrigerantes, si no son gestionados de forma adecuada, poseen un alto potencial de calentamiento global (GWP). La regeneración permite recuperar, purificar y reincorporar los gases a la red R&R&R de Colombia, evitando su liberación a la atmósfera y reduciendo la demanda de nuevas sustancias.

“Nuestro objetivo es brindar soluciones técnicas que protejan el medio ambiente y, al mismo tiempo, promuevan la economía circular en el sector de refrigeración y aire acondicionado”, explicó David González Sánchez, coordinador del Laboratorio de Refrigeración y Climatización de la UPB.
Este logro es el resultado del trabajo conjunto entre la academia, la industria y las autoridades ambientales, y refuerza el papel de los Laboratorios UPB como aliados técnicos en procesos de transición hacia modelos productivos más sostenibles.
Además, este impacto está alineado con los compromisos internacionales de Colombia en el marco del Protocolo de Montreal y con las metas nacionales de reducción de gases de efecto invernadero para 2030.
El Centro de Regeneración de Gases Refrigerantes de los Laboratorios UPB fue el primero del país y actualmente solo existen cinco centros en Colombia con licencia ambiental para la regeneración de estas sustancias.
Servicios laboratorios UPB
Acompañamos a nuestros clientes y aliados estratégicos en el cumplimiento de la normatividad ambiental vigente, mediante servicios especializados en:
- Regeneración de gases refrigerantes a partir de las disposiciones del Protocolo de Montreal y la Enmienda de Kigali, que buscan reducir gradualmente el uso y producción de sustancias agotadoras de ozono y gases de efecto invernadero, como los hidrofluorocarbonos (HFC).
- Muestreos ambientales en matrices como agua, aire, suelos, biosólidos y residuos.
- Caracterización de vertimientos con base en la Resolución 0631 del 2015.
- Análisis fisicoquímicos y microbiológicos de las diferentes matrices.
- Asesorías técnicas especializadas para el mejoramiento de la gestión y el desempeño ambiental.
- Seguimiento a la implementación del plan de manejo ambiental.
- Realización de balances hídricos, de combustión y energía.
- Apoyo en la implementación de la ISO 50001.
- Actualización y seguimiento del PMIRS y PGIRS.
- Implementación certificación basura cero.
- Estrategias para la reducción de la huella de carbono.
Nuestros laboratorios cuentan con acreditación vigente por parte del IDEAM bajo la norma NTC-ISO/IEC 17025:2017, según la Resolución No. 1296 del 22 de septiembre de 2023 y con licencia ambiental 001968 de 2013 otorgada por el Área Metropolitana, lo cual garantiza la competencia técnica, la calidad de los procedimientos y la confiabilidad de los resultados obtenidos.
Por: Coordinación de Laboratorios – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. A sus 22 años y cursando décimo semestre de Arquitectura, Eloísa Henríquez Valencia ha encontrado en su carrera una forma de canalizar su sensibilidad artística y su compromiso con causas sociales y ambientales. Su pasión por el diseño va más allá de lo estético: se trata de entender los territorios, conectar con las comunidades buscando soluciones reales a problemáticas urbanas.
Eloísa fue reconocida como ganadora del concurso internacional Vida Urbana sobre hábitat ntegral, una iniciativa liderada por la Asociación Civil de Estudios en Innovación y Desarrollo (ACEID) y la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB). Eloísa participó con La otra Ciudad (LOC), corporación juvenil que trabaja temas de urbanismo, espacio público e intervenciones con enfoque ambiental.
El proyecto Barrios Vivos de La otra Ciudad es una propuesta que busca intervenir zonas afectadas por la construcción no regularizada y visibilizar sectores urbanos marginados. Fue allí donde desarrolló su propuesta: Redes Socio-Ecológicas del Cuidado, ubicada en el barrio San Rafael de Envigado, una zona de ladera con condiciones urbanas deficientes y una población predominantemente femenina.

Para Eloísa uno de los principales retos del proyecto fue el componente ambiental. El barrio cuenta con un arroyo estacional que suele desbordarse en temporada de lluvias, afectando la vida cotidiana de los habitantes. Ante esto planteó una estrategia de revitalización del territorio, que incluyó la creación de huertas comunitarias y sistemas de recolección de aguas lluvias, como medidas para mitigar el impacto ambiental y fortalecer el tejido social del barrio.
Siento que este concurso me abrió mucho la mente para entender todos los campos que enfrenta una condición como la de las laderas y las necesidades reales de estos barrios. Esto es lo que conforma a Medellín ahora, y muchas veces pasamos por alto estos espacios”, expresó Eloísa.
La propuesta no solo destacó por su enfoque sensible y pertinente, sino también por su rigurosidad: estaba sustentada en datos, construida desde el trabajo de campo y con una participación activa de la comunidad. Para Eloísa, este proceso creativo fue profundamente enriquecedor, la ceremonia de premiación se llevó a cabo en Madrid, España donde se le otorgó el reconocimiento como ganadora del concurso.


“La Otra Ciudad me ha abierto muchas puertas y me ha hecho más consciente de lo que pasa en nuestra ciudad. Son oportunidades que te transforman y amplían la perspectiva, actualmente, me desempeño como coordinadora de estrategias en la Corporación La Otra Ciudad, una oportunidad que surgió como resultado del aprendizaje y el desempeño logrado en este concurso”, comentó Eloísa.
Finalmente, Eloísa expresó un especial agradecimiento a Catalina Muñoz, docente de la Facultad quien fue su profesora en la optativa de Resiliencia Urbana del MIB, y Lina María Escobar directora de programa de Arquitectura, quienes gracias a sus enseñanzas, ella adquirió conocimientos clave que fueron fundamentales durante el desarrollo del proyecto.
Por: Natalia Quintero Pabón – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de noticias – UPB Medellín. Salomé Restrepo es una joven de 17 años, apasionada por la música y por conectar con las personas que la rodean a través de cada una de sus melodías. Su día a día, como ella misma lo describe, se trata de disfrutar, de seguir adelante pese a las dificultades, con alegría, música y viendo el lado bonito de las cosas.
Desde muy pequeña su mundo giró en torno a las notas musicales. A los 2 años cantaba con su bisabuela canciones de música colombiana y a los 7, con un piano que le regaló su padre, se inspiró aún más. Fue así como, poco a poco, empezó a descubrir el poder transformador de la música y, desde entonces, no ha dejado de cantar, componer y crear.
“Para mí la música lo ha sido todo, me ha ayudado a sanar muchas cosas y también a llegarle a otros. Es mi forma de decir lo que a veces no se puede expresar con palabras”, mencionó Salomé.

Además de cantar y tocar el piano, Salomé participa activamente en voluntariados, enseñando música y compartiendo su talento con quienes más lo necesitan. Esta labor ha cobrado más sentido con su participación en la Fundación El Arte de los Sueños, donde, gracias a una alianza con la Fundación UPB, recibió una beca que le permitió acceder a una formación interdisciplinaria enfocada en la creatividad.
“Es una experiencia muy bonita, aprendí que el arte no solo lo transforma a uno mismo, sino también a quienes nos rodean. Me ayudó a creer muchísimo más en mi proceso”, aseguró Salomé.
De la Fundación UPB lo que más valora es el sentido de comunidad:
“Es un lugar que siempre voy a tener presente, me han abierto muchas puertas, me han apoyado en todo momento. Más que una institución la siento como una familia”, expresó con gratitud.
Su talento la llevó a vivir una experiencia inolvidable en los Premios Heat, una de las plataformas musicales más importantes de América Latina. Allí compartió escenario con artistas como Chyno Miranda, Nacho, Eddy Herrera, Yiyo Sarante, entre otros.
Aunque confiesa que fue una experiencia llena de nervios, también la vivió con gratitud y emoción: “Fue una locura muy linda, no me la creía, pero, me llenó de emoción compartir escenario con tantos artistas”.
A otros jóvenes que aún dudan de su talento y potencial, les deja un mensaje sincero: “Que lo intenten, aunque dé miedo nadie empieza siendo perfecto, pero si uno no se atreve, nunca sabrá hasta dónde puede llegar. Mostrar lo que uno sabe hacer puede abrir caminos que ni nos imaginamos”.
Hoy Salomé sigue componiendo, aprendiendo y soñando con llevar su música a muchos escenarios, con el firme deseo de seguir tocando corazones a través de sus melodías.
Por: Karolyn González Salgado – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Por primera vez, la Facultad de Arquitectura participa en el libro PIMECLA (Programa Integral para el Monitoreo y Mitigación de la Erosión Costera en el Litoral Antioqueño), una publicación liderada por el DAGRAN y la Universidad de Antioquia (UdeA).
El capítulo 8 de la publicación reúne siete monografías desarrolladas por estudiantes de séptimo semestre, como resultado del curso de Paisaje Costero y Tecnologías Adaptativas al Cambio Climático de los docentes César Salazar y Felipe Lalinde. Estos trabajos abordan problemáticas reales del litoral antioqueño y proponen objetivos investigativos desde una perspectiva arquitectónica y ambiental.
El proceso fue acompañado por los docentes César Augusto Salazar Hernández, arquitecto con maestría en Paisaje y Urbanismo y actual doctorando en Ciencias del Mar (UdeA); Luis Felipe Lalinde, PhD en Ingeniería de la Construcción, con quien se desarrolló la metodología de investigación; y Vladimir Toro, PhD en Oceanografía Física y docente investigador de la UdeA, quien invitó a César a participar. Los docentes orientaron este ejercicio académico que busca incorporar el análisis del paisaje costero y el empleo de soluciones basadas en la naturaleza en contextos generalmente poco explorados por las facultades de arquitectura.
Los estudiantes se acercaron al manejo de herramientas y aplicativos desarrollados por expertos, lo que les permitió iniciar el camino hacia la comprensión de contextos cambiantes como lo son las zonas costeras”, explicó César Augusto Salazar, docente de la Facultad.
Las investigaciones se centraron en tres territorios afectados por la erosión costera: San Juan de Urabá (corregimientos de Uveros y Damaquiel), Necoclí y La Martina, una playa ubicada al norte del municipio de Turbo. En estos lugares los estudiantes no solo realizaron trabajo de campo, sino que también interactuaron con las comunidades locales, gracias al acompañamiento del profesor Vladimir Toro, quien lideró la compilación de resultados en el libro, junto a su equipo de colaboradores de la UdeA, con quienes también avanza en la configuración del laboratorio de investigación costera ubicado en Arboletes.
“La participación de la Facultad de Arquitectura en el libro PIMECLA representa un paso importante hacia la formación de profesionales conscientes de las restricciones y potencialidades ambientales del litoral”, explicó César Augusto Salazar, docente de la Facultad.

A través del estudio y análisis de estos contextos, los futuros arquitectos incorporan variables que tradicionalmente no han sido abordadas en su formación, involucradas en el impacto del cambio climático, como lo son: el incremento del nivel del mar, la ocupación inadecuada del territorio, entre otras.
Los estudiantes autores de los trabajos seleccionados son: Ana Isabel Restrepo Martínez, Isabella Marín Gil, Juliana Vélez Amaya, Ana María Osorio Serna, Marcela Echeverri Palacio, Pablo Arango Echeverri y Melany Contreras Chavarría. La mayoría de ellos ya obtuvieron su título profesional de arquitectura.
Este capítulo no solo evidencia el compromiso de la UPB con el conocimiento interdisciplinar, sino que también plantea una metodología clara para desarrollar investigaciones aplicadas que contribuyan a la mitigación de problemáticas urgentes en las áreas con riesgo del litoral antioqueño.
Por: Natalia Quintero Pabón – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias – UPB Medellín. La trigésima edición del Verano de la Investigación Científica y Tecnológica del Pacífico, en el marco del Programa DELFÍN 2025, significó un avance estratégico para la Universidad Pontificia Bolivariana en materia de internacionalización, formación investigativa y cooperación académica.
Este programa de intercambios académicos, que reúne a estudiantes de pregrado y postgrado de América Latina con vocación científica, permitió que nueve estudiantes de la UPB realizaran estancias académicas en otras universidades de Colombia y del exterior. Adicionalmente, la institución recibió a 20 estudiantes internacionales en sus sedes de Medellín, Bucaramanga y Montería, quienes se vincularon a proyectos de investigación en diversas áreas del conocimiento.
Una experiencia con impacto institucional
Ana Cecilia Escudero Atehortúa, vicerrectora de Investigación Multicampus, resaltó el alcance de esta edición del programa: “Esta es una estancia de siete semanas en la que tenemos la oportunidad de que estudiantes de la UPB visiten otras universidades, tanto en Colombia como en otros países, al igual que nosotros recibimos estudiantes extranjeros. Estamos muy interesados en seguir trabajando en nuevas versiones de este programa, para potenciar la colaboración académica, científica y la internacionalización”.


Gracias al trabajo articulado con docentes investigadores, los estudiantes visitantes participaron en proyectos relacionados con diferentes líneas de investigación: neurociencia, comunicación y ciudadanía, Derechos Humanos, migraciones y literatura latinoamericana, entre otras temáticas.
Comunicación de saberes
Para Juan Esteban Villegas Restrepo, docente de la Facultad de Estudios Literarios, esta fue su primera participación como asesor del Programa DELFÍN. Acompañó a un estudiante de Licenciatura en Historia del Arte de la Universidad de Guadalajara, interesado en la literatura latinoamericana.
“Eso propició unos diálogos interartísticos supremamente interesantes. Esta experiencia nos obligó a buscar puentes entre disciplinas para que la asesoría se llevara a cabo de la mejor manera posible”, expresó el docente.
“Mi proyecto académico en el Verano DELFÍN consistió en una investigación comparativa entre México y Colombia, durante los años 40 y 60, con el objetivo de encontrar razones sobre por qué existen las protestas sociales estudiantiles. Hice un trabajo de categorización bibliográfica y una búsqueda de referentes para tener una base sólida dentro de mi investigación”, manifestó Jahir Josué Estuvier Rangel, alumno de intercambio en la UPB.
Asimismo, Juan Felipe Mejía Giraldo, profesor de Publicidad y Marketing Digital, destacó el aporte del alumno foráneo que asesoró: “En mi caso también ha sido la primera oportunidad de acompañar esta experiencia, ha sido muy gratificante ver cómo los estudiantes, en este caso un estudiante mexicano, puede aportar a los proyectos de investigación sobre consumo que trabajamos en la Facultad, y también en el plano personal, poder acompañar estos procesos”.
Por su parte, Maria Antonia Montoya Trespalacios, estudiante de Ciencias Políticas en UPB, quien realizó su estancia de investigación en la Universidad Autónoma de Baja California, expresó que “el Programa DELFÍN ha tenido un gran impacto en mi vida personal y académica porque me permitió descubrir habilidades que no sabía que tenía, reforzar mis capacidades en materia de investigación”.
“La experiencia en UPB Medellín ha sido increíble. El tema de investigación en el que estuve trabajando es la trata de personas. Considero que es un asunto al que se le debe seguir dando mucha visibilidad”, manifestó Daniela Durán Franco, estudiante de intercambio en UPB – Programa DELFÍN.
Este intercambio académico no solo enriquece las trayectorias estudiantiles y docentes, sino que también amplía las redes internacionales de la Universidad. El reto consiste en seguir fomentando la participación institucional en futuras versiones del programa, con el ánimo de que más investigadores y alumnos, inquietos por el conocimiento, se sumen a esta experiencia transformadora.
“El Programa, además de brindarme habilidades investigativas, también me ayudó a acercarme un poco más a mi proyección a futuro y a mi deseo de dedicarme al estudio científico del cerebro”, manifestó Melany Valero Zuleta, estudiante de Psicología en la UPB, quien realizó su pasantía de investigación en la Universidad Veracruzana, en México.


Una apuesta Multicampus
El desarrollo del programa de intercambio estudiantil contó con la orientación cercana de docentes que acompañaron y asesoraron a los estudiantes durante su experiencia académica en las distintas seccionales de la UPB. En Medellín, los profesores Carolina María Horta Gaviria, Claudia Patricia Sánchez Aguiar, Juan Carlos Ceballos Sepúlveda, Juan Esteban Villegas Restrepo, Juan Felipe Mejía Giraldo y Mónica María Velásquez Franco estuvieron a cargo del acompañamiento académico de los estudiantes de intercambio.
En la seccional Montería, esta labor fue asumida por Emily Andrea Lugo Hernández, Joan Leandro Reyes Ramos y Juan Pablo Medrano Barboza. Por su parte, en Bucaramanga, los encargados de orientar a los estudiantes fueron Edward Leonel Prada Sarmiento, Gladys Elena Rueda Barrios, Maryory Patricia Villamizar León, Silvia Botelho de Oliveira Conde y Tatiana Milena Muñoz Rondón.
Para conocer más acerca de esta experiencia educativa, haga click aquí.
Por: Federico Hoyos Gutiérrez. Equipo de Divulgación Científica y Comunicaciones. Agencia de Noticias – UPB Medellín.
Fotografías: cortesía, Oficina de Relaciones Internacionales e Interinstitucionales – UPB.