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Agencia de Noticias UPB – Medellín. Un equipo multidisciplinario de la Escuela de Ingenierías de la UPB adelanta un proyecto que logra facilitar la rehabilitación de miembros inferiores a través de videojuegos y de nuevas metodologías que brindan soporte y potencian tratamientos inspirados en terapia acuática. Esto, a partir de un sistema de rehabilitación mecánico que le permite al paciente amenizar su experiencia mediante la gamificación con realidad virtual.

Para la anatomía, topográficamente, el miembro inferior se divide en seis segmentos: cadera, muslo, rodilla, pierna, tobillo y pie.

Se trata del proyecto Hynmers, una iniciativa de un grupo de investigadores de la UPB que surgió de la pregunta de cómo apoyar, con tecnología, la rehabilitación de miembros inferiores inspirados en terapia acuática. En esencia, lo que busca es facilitar procesos terapéuticos para el tratamiento de afecciones crónicas como artrosis, fibromialgia, control del peso, o también para la recuperación de lesiones y condiciones transitorias. El proyecto se basa en tres componentes: eléctrico, mecánico y de realidad virtual.

Estos tres componentes explican el funcionamiento del sistema. El mecánico consiste en las contrapesos y poleas que compensan el peso de la cadera inferior, permitiendo al paciente mover sus piernas sin hacer fuerza por resistir la gravedad, dando una sensación similar a la de caminar en el agua. El aspecto electrónico se encarga de controlar los ángulos de flexión y rodilla, mediante potenciómetros y un microcontrolador que interactúa con el sistema mecánico. Finalmente, la realidad virtual facilita que la experiencia pueda ser agradable y entretenida por medio de un videojuego: este cuenta con el control de ejercicios, series y repeticiones, junto a gráficos instructivos para el usuario.

Investigación logra facilitar la rehabilitación de miembros inferiores

Este fue un proyecto multidisciplinar en el que participaron varias escuelas: Escuela de Ingenierías, Escuela de Educación y Pedagogía, Escuela de Ciencias de la Salud, Escuela de Economía, Escuela de Ciencias Sociales y Escuela de Administración y Negocios de la Universidad Pontificia Bolivariana.

Cuando estás en Hynmers, lo que realmente estás haciendo son las actividades que un fisioterapeuta previamente te ha asociado con el videojuego: el número de series, de repeticiones y los movimientos específicos que el fisioterapeuta ha creado en tu sesión, porque sabe que son los ejercicios que tú necesitas hacer”, explicó Vera Zasulich, profesora investigadora que ha estado en cabeza de Hynmers desde su origen.

Uno de los aspectos más importantes de este proyecto es el de poder contar con los beneficios de la hidroterapia, sin las limitaciones que esta misma puede presentar. “Es una solución para personas que tengan dificultades respiratorias, complicaciones con el sistema respiratorio; personas que tengan fobia al agua o que tengan lesiones en la piel. También puede haber inconvenientes locativos, (…) regularmente en las clínicas no hay piscina para hacer este tipo de actividades”, destacó Vera Zasulich.

Investigación logra facilitar la rehabilitación de miembros inferiores
Investigación logra facilitar la rehabilitación de miembros inferiores

Hynmers realmente es un resultado del desarrollo tecnológico que se ha construido a partir de la financiación de varios proyectos que se entienden en tres fases.

El primer momento atendió un asunto netamente de ingeniería y dejó un prototipo; la segunda fase amplió la funcionalidad e interactividad con el desarrollo de un videojuego. Y en un tercer momento, los estudiantes tomaron un rol clave a través de un proyecto de Cursos Capstone, que les permite usar Hynmers como un escenario real de trabajo y propiciador de problemas. Con ello se han conseguido soluciones de diversos desafíos que aún quedaban de las fases previas del proyecto. Oscar Sánchez, coinvestigador del proyecto Capstone, resalta que, aunque ya había un prototipo funcional, todavía tenía retos ergonómicos, electrónicos, de software y de interactividad. Por ello, la vinculación del curso fue fundamental en el desarrollo de todo el sistema.

El equipo de Hynmers tiene como objetivo seguir sumando avances que les permitan mejorar en términos de accesibilidad y funcionalidad. Al mismo tiempo, se espera que el progreso de Capstone les permita continuar incorporando talentos a los proyectos de investigación, para alcanzar la retribución de conocimientos que actualmente persigue la academia bajo este modelo.

Por: César Moreno – Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticias – UPB Medellín. Si a Isaac Osorio Passos le hubiesen dicho, por allá a finales de 2020, que se destacaría como ingeniero en nanotecnología y conseguiría vivir en Canadá gracias a su talento, quizá lo tomaría con incredulidad. En plena pandemia, cursando grado 11 en el Colegio de la UPB, con el deseo claro de estudiar Medicina y con la incertidumbre del cómo hacerlo, se le presentó una oportunidad como señal ineludible del destino. Una de esas cosas de la vida.

“Había querido estar en Canadá desde que tengo consciencia de que existe”.

Con la mente inundada de incógnitas sobre el futuro cercano, apareció su profesor orientador de último año, quien le preguntó: “¿ya sabes qué vas a hacer?”. Ese fue el momento en que la Fundación UPB apareció en su camino. “La Fundación abrió la oportunidad de apoyar a personas del colegio y así fue como nos seleccionaron, basado no solamente en criterios académicos, sino también integrales”, explica Issac Osorio, recordando con gratitud ese punto de quiebre.

Mis benefactores y la Fundación me han dado toda la carrera. Siento un eterno agradecimiento, la verdad, porque yo siempre he sido muy amante del estudio. Me entusiasma estudiar”, deja claro Isaac Osorio.

La beca le dio la posibilidad de escoger cualquier carrera, exceptuando medicina. Allí supo con total convicción que sería una ingeniería. Pero faltaba decidir cuál. Entre las maravillas que escuchó del programa de Ingeniería en Nanotecnología, los descartes automáticos que hizo basado en sus intereses y un análisis rápido dentro de los tres días que tuvo, decidió con acierto la carrera que le enamoraría meses después.

La ventaja de que Nano sea tan nueva es que la forma de aprendizaje es muy moderna. Es una carrera del futuro”, afirma Isaac Osorio.

Estudiante Isaac Osorio en laboratorio de la UPB

“La gente piensa que nanotecnología son robots chiquitos”, con esa frase Isaac Osorio resalta que ‘nano’ no es una carrera que la gente haya comprendido aún, incluso reconoce que él tampoco lo tenía claro antes de empezarla a estudiar. Con el correr de los semestres Issac ha encontrado un universo de campos que son fundamentales en casi cualquier producto; y encontró también una pasión por adentrarse en la investigación biomédica.

En 2022 ingresó al semillero de investigación de Dinámica Cardiovascular, impulsado por los consejos de su padre, quien le decía con insistencia que viera en los grupos de investigación un extra que le daría herramientas diferenciales. “A uno lo entrenan en diferentes campos. Ahí aprendí de anatomía, manejo del laboratorio, también a idear cómo es el proceso de la investigación. En definitiva, a reforzar esas habilidades fuera de la carrera”, cuenta Isaac en retrospectiva de su experiencia.

Estudiante Isaac Osorio en la Universidad de Concordia de Edmonton

Durante los 6 semestres que estuvo en el semillero pudo profundizar en la ingeniería biomédica, trabajando en un proyecto donde, además, vivió la experiencia de dar una ponencia en un congreso en Cali. Esa preparación le llevó a en una convocatoria del Gobierno de Canadá para hacer una pasantía de tres meses en la Universidad Concordia de Edmonton, donde trabaja en el proyecto bioensayos de próxima generación, que busca desarrollar una nueva plataforma para la detección de patógenos.

Su experiencia en Canadá comenzó el 20 de junio de 2025, se fue con la firme intención de desarrollar sus talentos y absorber la riqueza que ofrecen las vivencias y saberes de personas de todo el mundo. Se fue con el reto de abandonar su casa, la UPB de toda la vida, de vivir en la distancia de su familia, su gato Tom Alonso, se fue con la confianza de haber tenido una educación de calidad, y con la gratitud por quienes le han permitido ir edificando su vida: la Fundación, los seres queridos, la carrera… Gratitud por su presente y valentía para defender su futuro.

Por: César Moreno Torres – Agencia de Noticias UPB, Medellín.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. En el marco de la Escuela de Verano Saberes UPB, Erik Díaz Fuentes, psicólogo y consultor estratégico español, expuso cómo el aumento de la esperanza de vida y la caída de la natalidad transforman las economías y desafían a las sociedades. Su ponencia, titulada “Innovación impulsada por el desafío de la longevidad” se centró en la Economía Silver, uno de los ejes temáticos de la novena edición de la Escuela de Verano.

Dentro de su conferencia, el experto en Economía Silver advirtió que el fenómeno de la caída de la natalidad avanza con rapidez en Colombia, lo que genera retos significativos para las instituciones y diversos sectores del país.

“Este año nacieron la mitad de los niños que habían nacido el año pasado. Colombia es el único país de Latinoamérica con una caída de natalidad de doble dígito”, señaló.

Una invitación a repensar la vejez desde el cuidado

Díaz, quien además ha liderado proyectos que transforman el envejecimiento en oportunidades sostenibles, compartió su experiencia de mudarse a un pueblo de España de aproximadamente 500 habitantes con el fin de conocer de primera mano cómo funcionaba la longevidad en los territorios más alejados y qué era lo que las personas mayores necesitaban.

Luego de esta investigación, descubrió que el aprendizaje comienza escuchando: “A pesar de haberme dedicado mucho tiempo a tratar de entender el fenómeno, haber estudiado desde la academia, haberme dedicado desde el mundo de las startups y de la inversión al tema de Silver Economy, cuando me senté realmente con esas personas me di cuenta que no sabía absolutamente nada y probablemente el día de hoy sepa aún menos”.

Una invitación a repensar la vejez desde el cuidado

A lo largo del tiempo, las narrativas sociales sobre vejez han reforzado imaginarios negativos vinculados a la enfermedad, la soledad y la pobreza, evidenciando un sesgo significativo respecto a lo que realmente implica la ancianidad. “Cuando piensan en la palabra vejez, 8 de cada 10 personas la asocian con cosas negativas. Pero también puede significar plenitud, disfrute y gozo”, afirmó Erik Díaz, resaltando, además, la necesidad de transformar esos discursos que reducen a la tercera edad a una condición marginal y vulnerable, un desafío que requiere la articulación de universidades, sector público y privado, sociedad civil y medios de comunicación.

Frente al este pensamiento reduccionista, Erik presentó su modelo de innovación humanista, centrado en ecosistemas, colaboración y cuidado ético, explicándolo así: “No se trata de transacciones, se trata de relaciones profundas de compromiso, donde se resignifique el concepto de cuidado, pues suele asociarse únicamente con la dependencia o la enfermedad. La innovación debe ser coherencia entre lo que hacemos, lo que decimos y lo que somos”.

Por último, el conferencista invitó a Medellín y Antioquia a liderar procesos locales que permitan darle un nuevo sentido al cuidado y construyan nuevas narrativas en torno a la longevidad. Destacó que en Antioquia existe una forma particular de cuidar, que debería aprovecharse como base para construir desde lo propio en lugar de replicar modelos importados.

Por: Paulina Martínez Toro – Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencias de Noticias UPB – Medellín. Durante la jornada de la Escuela de Verano Saberes UPB 2025, El ingeniero en biotecnología y doctor en neurociencias chileno, Ismael Palacios, ofreció una conferencia llamada “El microbiota y la historia de la vida”, que conectó ciencia y cotidianidad a través de una idea central: la salud no empieza en el hospital, ni siquiera en la mente, sino en el intestino.

Palacios condujo al público por un recorrido que abarcó biología, evolución, neurociencia y hábitos diarios, con un objetivo claro: entender por qué “tu microbiota importa”.

La charla formó parte del eje “Bienestar con inteligencia artificial”, dentro de un evento que este año llevó como título “Futuro regenerativo”, un concepto que convoca a pensar el cuidado del cuerpo y del planeta como dimensiones inseparables. La propuesta de Ismael se inscribe en esta mirada, al presentar una idea que parece nueva pero que en realidad tiene raíces muy antiguas: el cuerpo humano es un ecosistema.

Cada uno de nosotros es una comunidad, donde habitan millones de microorganismos, especialmente en nuestro intestino. Y su equilibrio es esencial para mantenernos sanos”, comentó.

Con un lenguaje claro, el expositor explicó que esta red microbiana, conocida como microbiota, cumple funciones clave que van mucho más allá de la digestión. Produce vitaminas, modula el sistema inmunológico, regula neurotransmisores como la serotonina y, lo más sorprendente, se relaciona con más de 270 enfermedades distintas, entre ellas trastornos neurológicos, dermatológicos, inmunológicos e incluso emocionales. Esta interdependencia entre sistemas es una de las claves del pensamiento científico que Palacios impulsa: entender que el cuerpo no está dividido por especialidades médicas, sino conectado por redes biológicas invisibles que deben cuidarse en conjunto.

Papitas Ismael

En lugar de centrarse en la enfermedad, como tradicionalmente lo ha hecho la medicina, Palacios propuso pensar en términos de optimización de la salud. Y para eso, dijo que debemos comenzar por lo básico, por ejemplo, cómo nos alimentamos. Citando a The American Gut Project, uno de los estudios más grandes realizados sobre microbiota humana, explicó que el mejor predictor de una microbiota sana no es la cantidad de fibra ni el conteo de calorías, sino la diversidad de plantas consumidas semanalmente. “No se trata de comer más fibra, sino de comer más diverso”, afirmó.

La recomendación concreta: incluir al menos 30 tipos distintos de plantas a la semana, entre frutas, verduras, legumbres, semillas y cereales integrales. Esta diversidad alimentaria no solo enriquece el microbiota, sino que fortalece el sistema inmune, mejora la digestión, regula el ánimo y protege contra enfermedades inflamatorias.

Pero la salud intestinal no depende solo de lo que se come a diario. También se ve afectada por el entorno en el que se habita y las personas con las que se convive. Uno de los momentos más llamativos de la conferencia fue cuando el expositor relató un estudio en Finlandia, donde investigadores rociaron con microorganismos naturales extraídos del suelo de bosques los areneros de jardines infantiles. A las pocas semanas, sin que los niños o profesores supieran qué estaba ocurriendo, mejoraron los indicadores inmunológicos y dérmicos de los menores. Este experimento, demuestra que el contacto con la naturaleza es indispensable para enriquecer nuestra salud invisible.

Dibujo conferencia
IA Ismael

Aún más sorprendente fue la evidencia presentada sobre cómo se comparte el microbiota entre personas que conviven. Estudios realizados en Inglaterra han demostrado que los individuos que viven juntos madres e hijos, parejas o compañeros de vivienda desarrollan similitudes en su microbiota, a tal punto que dos personas que comparten una casa llegan a tener hasta un 8% de microbiota común. La cifra puede parecer pequeña, pero es profundamente reveladora; a medida que se comparte tiempo, espacio y contacto físico, también se comparte biología. Ismael lo ilustró con una sonrisa, afirmando que “cuando una pareja duerme abrazada, hasta las bacterias de los pies empiezan a parecerse”.

Si las bacterias influyen en quienes nos rodean, entonces cuidarse no es solo un acto individual, sino una forma de cuidar a los demás. “Desde que soy papá, duermo todas las noches con mi hijo. Sé que lo que como y cómo vivo impacta directamente en su salud. Y eso me compromete aún más”, expresó. Así, la charla derivó hacia un mensaje colectivo: optimizar la salud individual también fortalece la salud comunitaria.

La propuesta del conferencista no es solo teórica. Ismael Palacios es fundador de la Escuela de Salud Microbiana, un espacio de formación para profesionales de la salud en toda Latinoamérica, y CEO de Eternal Company, una healthtech que trabaja con datos del microbioma para diseñar hábitos personalizados. Este año también publicó el libro “Tu microbiota importa”, con el que busca democratizar estos conocimientos y llegar a audiencias no técnicas. “No quiero hablar solo a científicos, quiero que cualquier persona entienda por qué esto es importante saber sobre la microbiota”.

Libro microbiota

En el cierre de su intervención, Palacios invitó al público a mirar el futuro con una nueva perspectiva, una donde cuidar la salud no sea sinónimo de restringir o temer, sino de conectar. Encontrar una relación estable con la naturaleza, con los alimentos reales, con el cuerpo propio y con las personas que nos rodean.

El microbiota, en este sentido, se convierte no solo en una pieza olvidada de la salud humana, sino en una herramienta para reconectar con lo esencial.

Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Escuela de Verano Saberes UPB reunió en un mismo escenario miradas ancestrales y desarrollos tecnológicos para reflexionar sobre el futuro regenerativo. Entre saberes indígenas, innovaciones en salud e inteligencia artificial, las conversaciones invitaron a repensar la manera en que se construye el bienestar colectivo.

Ancestralidad y tradición

Sabiduría Ancestral

Uno de los espacios más significativos estuvo a cargo del Taita José Narciso Jamuioy, líder del pueblo Kamëntsá del Valle de Sibundoy, quien en su ponencia “Cómo afecta la inteligencia artificial a los saberes ancestrales” resaltó la tensión entre el avance tecnológico y la permanencia de las tradiciones culturales. Señaló que la inteligencia artificial no debe ser vista como un sustituto de la memoria ancestral, sino como una herramienta que, bien utilizada, puede fortalecer el aprendizaje humano.

La IA puede replicar datos, pero no puede sustituir la voz de los abuelos ni la esencia de la oralidad”, afirmó el Taita.

Jamuioy recalcó que los valores indígenas, centrados en el respeto por la naturaleza y la vida comunitaria, pueden servir como brújula ética para orientar el uso de la inteligencia artificial. En este sentido, la sabiduría ancestral no solo preserva el pasado, sino que también ofrece claves para enfrentar los dilemas del futuro tecnológico, insistiendo en que la IA debe entenderse como un medio al servicio del bienestar colectivo.

En esa misma línea, Carlos Castaño, antropólogo e investigador del Chiribiquete, compartió una mirada antropológica y arqueológica sobre el Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete. A partir de su libro “Un viaje literario por Chiribiquete”, la Maloca cósmica del jaguar (2019), explicó cómo este territorio representa un espacio colectivo y ritual donde convergen mitos de origen, astronomía ancestral y espiritualidad.

“El jaguar simboliza el vínculo entre lo humano y lo espiritual, para los indígenas es el chamán transformado”, aseguró Carlos Castaño, destacando el papel de este animal como guardián de la vida y figura central en la cosmovisión indígena.

Ecosistema del bienestar

El encuentro también dio lugar a reflexiones sobre el ecosistema del bienestar. Jorge Ramírez, docente investigador de la Universidad CES, explicó que la tecnología tiene el potencial de transformar los hogares en entornos más seguros para personas mayores, mediante evaluaciones geriátricas integrales que permiten la instalación de sensores, barras de apoyo, tapetes antideslizantes o sistemas de monitoreo de salud. Subrayó que estos desarrollos deben ir acompañados de políticas públicas y marcos regu latorios efectivos para garantizar que las innovaciones tecnológicas lleguen a toda la población y no a sectores aislados.

En la misma dirección, Sergio Marín, ingeniero eléctrico de la UPB y cofundador de Netux, Ubidots y Nx3 Startup Factory, mostró cómo los sensores combinados con inteligencia artificial están revolucionando la manera de anticipar y gestionar el bienestar humano. Sus proyectos han permitido implementar soluciones de monitorización preventiva de la salud que reducen costos médicos, detectan anomalías de forma temprana y mejoran la calidad de vida en diversas comunidades.

Escuela de Verano
Conferencia IA

El cierre de la jornada estuvo a cargo de Felipe A. S. de Almeida, director médico del Hospital Albert Einstein de Brasil, quien presentó la ponencia Inteligencia artificial y aplicaciones en la salud – Caso del Hospital Albert Einstein. Explicó que la implementación de estas herramientas se desarrolla en fases que incluyen la identificación de necesidades, la estructuración de esquemas y los procesos de transformación digital, con la participación de pacientes, médicos, estudiantes y líderes institucionales.

Aunque la IA nunca reemplazará la labor de un médico, sí representa una herramienta invaluable para fortalecer la calidad y seguridad de la atención, además de coordinar de manera más eficaz los movimientos dentro de los hospitales”, concluyó Felipe A.S.

De esta manera, la segunda jornada de la Escuela de Verano Saberes UPB dejó en evidencia cómo el diálogo entre la tradición, la innovación tecnológica y la salud abre caminos hacia un futuro regenerativo, donde el conocimiento ancestral y las herramientas modernas convergen para generar bienestar colectivo.

La jornada dejó claro que los desafíos del futuro no pueden abordarse desde una sola perspectiva. La integración entre tradición, ciencia y tecnología se convierte en el camino para construir sociedades más longevas, resilientes y humanas, propósito que la Escuela de Verano Saberes UPB sigue impulsando como espacio de reflexión académica y ciudadana.

Por: Agencia de Noticias UPB – Medellín

Agencias de Noticias UPB – Medellín. La Universidad Pontificia Bolivariana inauguró la novena edición de la Escuela de Verano Saberes UPB, cuyo eje central es el Futuro Regenerativo. En la primera jornada se llevaron a cabo diversas conferencias que abordaron la Sabiduría Ancestral, el Bienestar con Inteligencia Artificial y la Economía Silver.

Estos tres conceptos temáticos buscan aportar reflexiones y soluciones orientadas a la construcción de un futuro más sostenible, que responda tanto a las necesidades de bienestar de los habitantes como a los retos de en los procesos económicos y del medio ambiente.

Durante la apertura del evento se realizó un diálogo con la participación del Rector de la UPB, padre Diego Marulanda Díaz; el vicepresidente de Competitividad y Desarrollo Empresarial de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, John Fredy Pulgarín; y la secretaria de Desarrollo Económico del Distrito de Ciencia, Tecnología e Innovación de Medellín, María Fernanda Galeano.

El Rector de la UPB, padre Diego Marulanda Díaz, destacó el propósito de la Universidad al poner en discusión estos temas que, desde la academia, se convierten en punto de partida para el cambio: “la UPB propone estos temas para comprender en qué consiste el Futuro Regenerativo. Entendemos que hay una tesis detrás de todo esto que queremos plantear en este espacio académico: hemos dejado de aprender a vivir bien para dedicarnos a vivir mejor”, señaló.

Futuro Regenerativos

En este espacio se planteó la necesidad de encontrar soluciones desde el presente para construir un Futuro Regenerativo, a través del conocimiento transversal que responda a los retos de las ciudades globalizadas y en rápido proceso de envejecimiento. Se destacó la importancia de sensibilizar a las poblaciones actuales en torno a la adopción de hábitos de vida saludables, el fortalecimiento de herramientas tecnológicas aplicadas a la salud, el bienestar y la economía, sin dejar de lado el valor de las raíces y el cuidado de la tierra.

María Fernanda Galeano, secretaria de Desarrollo Económico del Distrito de Ciencia, Tecnología e Innovación de Medellín, destacó la importancia de la articulación entre los diferentes sectores para el desarrollo de la sociedad.

Estos espacios son importantes porque nos permiten seguir construyendo de manera articulada los diferentes procesos, generando conversaciones y permitiendo que cada uno aporte desde su rol: la academia con su conocimiento, la empresa con la ejecución y, sobre todo, con los proyectos que generan empleo y desarrollo, y el Estado con la creación de condiciones para que los dos anteriores puedan funcionar de mejor manera”, comentó Galeano.

Durante el primer día de la Escuela de Verano se realizó la conferencia Blue Zones: Secrets of a Long Life, a cargo de Nick Buettner, quien resaltó que la manera en que se construyen y organizan las ciudades tiene un impacto directo en la calidad y duración de la vida, puesto que la longevidad no se basa solo en la genética, sino también en el entorno, los hábitos diarios y la comunidad.

El conferencista subrayó que la longevidad no es producto del azar, sino el resultado de cómo se estructuran las rutinas y las comunidades. En sus palabras, “si diseñamos nuestras ciudades y nuestros hábitos de manera consciente, podemos añadir no solo más años a nuestra vida, sino más vida a nuestros años”, afirmó.

Futuro Regenerativo

En el coloquio Regenerar el futuro: sabiduría contemplativa y cultura del fuego, se resaltó la diferencia entre dos formas de habitar el mundo. La llamada “cultura del fuego” se caracteriza por la transformación constante y la búsqueda de cambio permanente, mientras que la “cultura contemplativa”, propia de los pueblos indígenas, se fundamenta en la calma, el respeto por el entorno y la reflexión profunda. Los conferencistas coincidieron en que, lejos de excluirse, ambas visiones pueden coexistir y complementarse para construir un futuro regenerativo y más equilibrado.

Durante el encuentro de saberes, titulado La enseñanza viva de los pueblos originarios, se destacó la importancia de integrar los saberes ancestrales y la medicina occidental para el bienestar integral del paciente. Un ejemplo claro de esta sinergia es el trabajo conjunto entre un Jaiman (médico tradicional indígena) y un médico occidental. “El conocimiento ancestral no solo se complementa con la medicina occidental, sino que se nutre de ella”, comentó José Mauricio Hernández Sarmiento, docente de la Escuela de Ciencias de la Salud de la UPB. Esta colaboración resalta el respeto mutuo y permite un enfoque de salud más holístico, especialmente en las comunidades indígenas.

También se discutió la salud desde una perspectiva más amplia que la del cuerpo físico, en la que la armonía con el territorio y la comunidad son fundamentales. Para los pueblos originarios, la salud depende de un equilibrio entre el individuo, su entorno y su comunidad. “La salud no se mide solo por el cuerpo; es el reflejo de un equilibrio profundo entre el individuo y su territorio,” expresó Hernán Darío Gil, moderador del encuentro. Este enfoque, que integra lo físico y lo espiritual, está siendo cada vez más reconocido por la medicina occidental, invitando a repensar la salud más allá de lo biológico.

Escuela de Verano

El economista Diego Raza, director de Posgrados de la Universidad Andina Simón Bolívar, presentó los resultados de una investigación que analiza cómo el Sumak Kawsay (Buen Vivir) y las prácticas económicas ancestrales influyen en la gestión de las cooperativas indígenas de ahorro y crédito en Ecuador.

Las cooperativas de ahorro y crédito han surgido como respuesta a la exclusión histórica de las comunidades indígenas del sistema financiero tradicional, logrando convertirse en un modelo viable de inclusión y autogestión. Según explicó el economista, estas cooperativas cubren zonas rurales olvidadas por el sector financiero tradicional y en los cuales hay presencia de población indígena.

Estas experiencias evidencian que es posible articular saberes ancestrales con prácticas modernas de gestión financiera. Representan un camino hacia un sistema económico más justo, intercultural y comunitario, con aprendizajes aplicables a toda América Latina. En palabras del ponente Diego Raza, “la rentabilidad no es el único indicador que deberíamos tener en cuenta. Estas formas ancestrales no son solo una bonita historia o no son solo un bonito mito, sino que, llevados a la práctica y a la gestión de organizaciones modernas, también generan resultados diferentes y resultados positivos para la población”.

El conversatorio La tecnología como herramienta para el bienestar – Caso Longevo Grupo Sura juntó las voces de Andrés Moreno, fundador de Longevo; Roberto Carlos Hincapié, decano de la Escuela de Ingenierías UPB y Juan Andrés Jaramillo, director de Bienestar Longevo, Sura. Allí abordaron tres temas centrales: la importancia del bienestar, la escalabilidad de la tecnología y la Inteligencia Artificial como aliada del cuidado.

Esta ponencia estaba orientada hacia el caso de Longevo, una plataforma que utiliza la IA para recopilar datos y ayudar tanto a la prevención de enfermedades crónicas, como a la mejoría de los hábitos alimenticios. Por ende, se dio paso a una conversación que evocaba la utilidad que tienen los datos y, sobre todo, la posibilidad de llegar a la gente a través de la tecnología.

Donde hay predictibilidad y hay datos, es posible entrenar ‘algo’ para que nos haga ciertas recomendaciones generales, entendiendo que de todas maneras la decisión final siempre será del usuario y del médico tratante, si tiene alguna condición crónica”, concluyó Roberto Carlos Hincapié.

Conectado a esto, la charla Vivir más y mejor: El rol de la inteligencia artificial en el envejecimiento saludable, liderada por Henry Hermel Andrade, del Grupo de Investigaciones en Bioingeniería y Microelectrónica de la UPB, abrió un espacio para dialogar acerca de una iniciativa que contempla el uso de sensores en una ecovilla, la cual registra variables biomédicas y ambientales como presión arterial, frecuencia cardiaca, temperatura o niveles de ruido, con el fin de anticipar riesgos y favorecer un envejecimiento saludable. Andrade recalcó que se trata de un trabajo integral que incorpora dimensiones físicas, sociales, psicológicas y espirituales, una visión que proyecta a la Universidad como un actor clave en la búsqueda de soluciones frente a los retos del envejecimiento poblacional.

La Escuela de Verano Saberes UPB se reafirma como un escenario académico que no solo busca ofrecer respuestas, sino también generar nuevas preguntas y abrir caminos de diálogo frente a los desafíos contemporáneos.

Por: Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de noticias UPB – Medellín. La lactancia materna es el primer vínculo de amor y salud, es una forma de suministrar nutrientes esenciales que todo recién nacido necesita, ayuda a prevenir múltiples enfermedades respiratorias, digestivas, entre otras propias de la infancia y proporciona beneficios emocionales y psicológicos tanto al bebé como a la madre.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la lactancia materna es “una de las formas más eficaces de garantizar la salud y la supervivencia de los niños, gracias a esto son menos propensos al sobrepeso o la obesidad y, más tarde en la vida, a padecer diabetes”. De igual forma, UNICEF afirma que “los bebés alimentados con leche materna tienen un menor riesgo de mortalidad durante el primer año de vida y, para la madre, el acto de amamantar contribuye a una mejor recuperación posparto y ayuda a prevenir el cáncer de mama y de ovario.

“En la lactancia se establece un importante vínculo entre la madre y el bebé. Lactar es un acto de amor que cumple con todo lo que el bebé necesita para obtener buenas defensas y aportar al buen desarrollo neurológico de sus órganos. Es un aspecto fundamental para una alimentación óptima en los bebés”, mencionó Claudia Garzón Sánchez, auxiliar de Enfermería y asesora en lactancia materna de la Clínica Universitaria Bolivariana.

Aspectos clave para una lactancia exitosa

1. Comodidad física y emocional: la madre debe estar en una posición cómoda, tranquila y haber tomado la decisión consciente de amamantar.

2. Conocimiento sobre la producción de leche: durante los primeros días del posparto la leche es escasa, pero, altamente concentrada (calostro). Comprender esto evita frustraciones y ayuda a mantener la confianza en el proceso.

3. Libre demanda: el bebé debe ser alimentado cuando lo solicite, sin horarios estrictos, además, no se debe forzar la lactancia cuando el bebé no tenga hambre, esto puede generar rechazo y ansiedad en ambos.

4. Estimulación y succión efectiva: estimularlo y evitar que se duerma mientras succiona, mejora la alimentación y fortalece su desarrollo.

Capacitación y acompañamiento: claves para una lactancia exitosa

La lactancia materna no es solo responsabilidad de la madre, también lo es de las familias, profesionales de la salud, instituciones educativas y la sociedad en general, quienes deben garantizar un entorno de apoyo, respeto y acompañamiento.

En busca de estos espacios, cada año del 1 al 7 de agosto, se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, impulsada por la OMS, UNICEF, los Ministerios de Salud y organizaciones de la sociedad civil. Esta fecha busca concientizar sobre la importancia de proteger, promover y apoyar la lactancia como base de un desarrollo saludable, equitativo y sostenible para todos.

graduación Milagros de Vida de Plan Camino a Casa

“Una de las acciones del Plan Camino a Casa busca capacitar y apoyar a las mamás para que puedan mantener la producción de leche, incluso cuando sus bebés enfrentan dificultades de salud, y que una vez regresen al hogar, la madre esté preparada para continuar con la lactancia de manera segura y efectiva”, comentó Claudia Garzón, quien además acompaña esta estrategia con el equipo de Fundación UPB.

Por: Karolyn González Salgado – Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. Los estudiantes de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana, sede Medellín, fueron protagonistas en la edición 35 de los Premios CIPA a la Excelencia Periodística, entregados por el Círculo de Periodistas de Antioquia (CIPA ) en una ceremonia que se efectuó el 14 de agosto en el auditorio del Instituto para el Desarrollo de Antioquia (IDEA), en Medellín.

Fotografía tomada por: Alejandro Zapata Peña
Fotografía tomada por: Alejandro Zapata Peña

En la categoría Periodismo Universitario, el primer lugar fue para Karen Bueno Estrada y Susana Katich Restrepo con el trabajo “Reír para pensar: un recorrido a las distintas posturas del humor”. En esta misma categoría, el jurado otorgó menciones honoríficas a Manuela Rendón Uribe por “Cuando comprar también es sanar” y a Mariana Montaño Acevedo por “Tono ocupado. Salud mental en los call centers”.

La participación de estudiantes de la UPB también se hizo notar en otras áreas del concurso. En Periodismo Ecológico, Juan José Yath Granados, del programa de Estudios Literarios y miembro de Contexto, Laboratorio de Periodismo de la UPB en Medellín, recibió mención honorífica por el reportaje “Esto pasa con los suelos afectados por incendios”.

En Periodismo con Enfoque de Género, Valeria Hernández Martínez obtuvo mención honorífica por el artículo “Frente a las violencias basadas en género, lecciones aprendidas desde la UPB”. En este caso, el jurado destacó la independencia y equilibrio con que se trató un tema de interés para la comunidad universitaria y el público en general.

Los Premios CIPA reconocen cada año la excelencia en distintas áreas del periodismo en la celebración más notoria del periodismo en la región. En esta edición, un selecto grupo de jurados evaluó más de un centenar de trabajos con base en criterios como originalidad, calidad investigativa, claridad expositiva y calidad técnica.

La máxima nota en periodismo cultural

Además de los logros estudiantiles, la UPB celebró el reconocimiento a Ciudad de Música, programa emitido por la emisora cultural Radio Bolivariana y dirigido por José Gabriel Macías Toro, “Maxíaz”, que obtuvo el galardón en la categoría Periodismo Cultural por la emisión “Fruko y su sabrosura”; un reconocimiento que reafirma la calidad y diversidad del periodismo promovido desde la Universidad.

Zoila Isabel Carvajal, directora ejecutiva del CIPA, resaltó el lugar notable del medio Contexto en el periodismo universitario. Joaquín Gómez Meneses, docente coordinador de este proyecto periodístico, ponderó el trabajo de “una nueva camada de periodistas cuyo trabajo nos permite proyectar cuál es el papel del periodismo en el perfil de los profesionales que se forman en nuestra institución”, afirmó el docente.

Por: Agencia de Noticias UPB – Medellín

Cuando usted abre su celular, busca una dirección en el GPS, registra los pasos en su reloj inteligente y observa cómo un láser va leyendo los productos que compra en el supermercado, lo último que imagina es que está siendo testigo de una tecnología cuántica. Pero sí: esa palabra que parece sacada de un documental futurista está presente en su vida cotidiana.

“La ciencia cuántica explica cómo funciona el mundo a escala microscópica, a nivel de los electrones y de las partículas subatómicas. Es lo que sustenta el comportamiento de lo que nosotros vemos”, afirma Wilber Silva López, Ph.D. en Ciencias Químicas y miembro del Grupo de Investigación Óptica y Espectroscopía, adscrito a los pregrados y postgrados de ingeniería de la UPB.

La mecánica cuántica nació para comprender lo que ocurre en el mundo de lo más pequeño, pero no sólo se queda allí, también sirve para construir cosas útiles. “Lo más sonado ahora es la computación cuántica, pero también se aplica en sensores ultra precisos (lo que se conoce como metrología cuántica) y en nuevos tipos de detectores (sensórica cuántica)”, afirma Silva.

¿Qué es la computación cuántica?

Imagine una moneda girando en el aire: mientras gira, esta no es ni cara ni sello, sino ambas a la vez. Así funciona un cúbit, la unidad básica de información de la computación cuántica. Mientras que los computadores actuales usan bits (representados por ceros y unos que se consiguen por pulsos eléctricos), los computadores cuánticos usan cúbits, los cuales aprovechan que algunas partículas tienen la capacidad de estar en superposición, es decir, en varios estados simultáneamente.

“El cúbit puede ser una única partícula, un electrón, por ejemplo. Este utiliza una propiedad cuántica como el espin, un estado magnético que apunta a una dirección o a la dirección contraria (pensemos en apuntar arriba o apuntar abajo), para representar el cero y el uno”. Pero aquí acontece algo curioso: “El cúbit puede estar en superposición. Es decir, puede ser cero y uno a la vez mientras procesa información, y eso le permite explorar muchísimas posibilidades, todas en paralelo, masivamente” y, de esa manera, procesar enormes cantidades de datos, aclara el profesor Silva.

La UNESCO conmemora en 2025 el Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuántica, con el objetivo de acercar esta disciplina a la sociedad.

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El fundamento de la era digital

Para entender cómo la mecánica cuántica se conecta con el día a día, hay que empezar por un pequeño pero poderoso componente: el transistor. Usted, estimado lector, imagínelo como un interruptor diminuto que puede encender o apagar el paso de electricidad, como si fuera una compuerta que controla una corriente.

Estos interruptores están presentes por millones dentro de su celular, su computador y su reloj inteligente. Son la base de todos los aparatos electrónicos modernos. Dicho de otra manera: para que un transistor funcione, se necesita controlar el comportamiento de los electrones.

“Un transistor es un arreglo electrónico muy pequeño, que puede estar compuesto por miles o millones de átomos”, explica Silva. Y justamente por eso, para entender cómo funciona, necesitamos la mecánica cuántica.

Sin ese conocimiento del mundo subatómico, no se podrían fabricar transistores ni construir chips. Y sin chips, no tendríamos tecnología digital. En otras palabras, sin la mecánica cuántica, tampoco existirían los computadores ni los celulares como los conocemos hoy.

Presente y futuro de esta tecnología

En un futuro cercano, cuenta el investigador, los computadores cuánticos podrían simular moléculas y contribuir al diseño de medicamentos de una manera rápida y eficaz. En el campo energético, permitirían crear nuevos materiales para baterías y optimizar el almacenamiento del hidrógeno. Con respecto a la seguridad informática, se revolucionaría el cifrado de datos con técnicas de encriptación cuántica. Y, en el ámbito de la salud, podrían detectarse enfermedades en etapas más tempranas gracias a sensores ultra precisos.

“Sin mecánica cuántica, no tendríamos transistores. Sin transistores, no existirían los celulares, relojes inteligentes, láseres, pantallas LED, ni GPS. Estaríamos como hace 100 años”. Wilber Silva López.

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Los desafíos

Acceder a estas tecnologías no es tarea sencilla. Por ejemplo, los computadores cuánticos requieren de sitios en condiciones extremas para funcionar óptimamente (deben estar a una temperatura de -270°C) y, adicionalmente, sus costos sobrepasan los millones de dólares. Sin embargo, empresas como IBM, Google y Amazon ya tienen modelos funcionales. “Lo más increíble es que algunos, como los de IBM, son accesibles por Internet”, cuenta el profesor Silva.

No obstante, el mayor reto no es técnico sino humano: hace falta talento capacitado. “El desafío principal es el conocimiento, formar a la gente, que entiendan cómo plantear los problemas a las máquinas”, insiste el docente.

Para lograrlo, se necesita de una base sólida en matemáticas y física. “Hay que sensibilizar a los jóvenes de que las matemáticas tienen aplicación. Sobre todo, el álgebra lineal es muy importante para esto, y aprender cómo funciona el mundo, motivarse, preguntarse cómo funcionan las cosas”, puntualiza Silva.

La UPB, con la mirada puesta en el mundo cuántico

En consonancia con la invitación de la UNESCO para conmemorar este 2025 como el Año Internacional de las Ciencias y Tecnologías Cuánticas, la Escuela de Ingenierías de la UPB celebró en junio un seminario sobre esta temática. Este espacio no solo reunió docentes expertos, sino que buscó hacer comprensibles estos temas a toda la comunidad.

Pero el compromiso de la Universidad va más allá. “Pretendemos diseñar cursos de tecnologías cuánticas que los pueda tomar cualquier persona”. Adicionalmente, agrega Silva, la UPB planea invertir en equipos de instrumentación óptica, para que el aprendizaje no se limite a la teoría y se extienda al ámbito experimental. “Eso lo estamos haciendo gracias al apoyo de la Escuela de Ingenierías y de la Vicerrectoría de Investigación”.

En definitiva, la UPB apuesta por promover el “conocimiento cuántico”, haciéndolo accesible no solo para expertos en temas de física, química o matemáticas, sino también para cualquier curioso que quiera comprender el futuro.

Lo invisible mueve lo visible. Y si la mecánica cuántica rige el mundo de las partículas, entonces rige buena parte de nuestro mundo moderno. “Tenemos que aprender a ver el mundo con el cerebro antes que con los ojos”, concluye Silva. Comprender lo cuántico es comprender el tejido mismo de la realidad.

Así que la próxima vez que use su teléfono para chatear por WhatsApp o realizar una videollamada, recuerde que parte de esa magia se la debemos a esa rama de la ciencia que, aunque parezca lejana, ya vive con nosotros.

Por: Federico Hoyos Gutiérrez. Equipo de Divulgación Científica y Comunicaciones. Agencia de Noticias UPB.

Imágenes 1 y 2: ilustraciones digitales creadas con DALL-E.

Imagen 3: tomada de Q is for Quantum. An Encyclopedia of particle physics, de John Gribbin.

Agencia de noticias – Colegio de la UPB. Los equipos de Fútbol Juvenil Masculino y Fútbol Sala Prejuvenil Masculino del Colegio de la UPB participaron en los Juegos Intercolegiados del INDER en Bello. Allí alcanzaron el campeonato en la fase municipal, por lo que clasificaron a la fase departamental.

Por un lado, el equipo de Fútbol Juvenil se enfrentó a Copacabana y el de Fútbol Sala Prejuvenil jugó contra Itagüí. Ambos empataron en tiempo reglamentario y definieron su clasificación desde el punto penal.

Equipo Prejuvenil Fútbol Sala
Equipo Prejuvenil Fútbol Sala

Ahora, los dos equipos se preparan para la fase departamental en representación del Valle de Aburrá. Las competencias de la categoría prejuvenil se disputarán del 18 al 24 de agosto en La Ceja, mientras que la juvenil será del 26 al 31 de agosto en Rionegro

En el caso del equipo Prejuvenil, el entrenador Camilo Pachón destaca que “la unión de equipo, el liderazgo y la comunicación asertiva fueron claves para superar momentos adversos”. Este grupo, conformado en su mayoría por estudiantes que llevan tres años jugando juntos, inició su proceso en 2022 y ha sabido aprovechar cada oportunidad para crecer.

Precisamente, los jóvenes de este equipo recuerdan que se enfrentaron a una situación inesperada: originalmente quedaron subcampeones en el torneo clasificatorio, pero recibieron una segunda oportunidad cuando el equipo ganador no se registró. Ahora van a la final.

Sus integrantes son: Simón Molina, Jerónimo Luna, Miguel Ángel Gómez, Sebastián Cárdenas, Ángel Josué Osorio, Simón Zapata, Martin García, Juan José Martínez, Emiliano López, Alejandro Echeverri y Santiago Baena.

El entrenador de la categoría Juvenil, Faber Zuluaga, explica que la concentración y la mentalidad fueron determinantes para enfrentar rivales con mayor experiencia en competencias nacionales:

Este equipo se ha formado como una familia; nos apoyamos en todo momento y hemos tomado como motivación que muchos jugadores están en su último año escolar y se conocen desde pequeños”, dijo.

Sus integrantes son: Tomas Álvarez, Emmanuel Montoya, Emmanuel Sánchez, Felipe Botero, Matías Alarca, Luis Felipe Suarez, Juan José Gallego, Matías Pérez, Juan Sebastián Guerra, Samuel Molina, Samuel González, Jerónimo Sánchez, Jerónimo Cortes, José David Salazar, Sebastián Correa y Juan Manuel Yate.

Para los jugadores, el proceso también ha significado un reto físico y mental. Matías Alarca, integrante del equipo Juvenil, señala que: “Los partidos fueron muy seguidos y eso hizo que tuviéramos mucho cansancio, pero siempre nos apoyamos mutuamente y buscamos espacios para el descanso y el fortalecimiento antes de cada encuentro”.

Matías resalta que representar al Colegio, llevar con orgullo el nombre de la UPB y enfrentar cada desafío con responsabilidad, es algo que quedará en su formación para siempre.

El Colegio de la UPB felicita a estudiantes, entrenadores y familias por su compromiso en este proceso, con el cual reafirman que el deporte es un medio para la formación integral y el desarrollo de habilidades que impactan positivamente en la vida de los estudiantes.

Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB

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