Agencia de Noticias UPB – Medellín. En enero de 2026, Medellín se convertirá en el epicentro del concierto de Bad Bunny, un ícono global del reggaetón. Su gira “DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour” es un evento que, además de atraer a sus fanáticos, también representa un motor económico y de posicionamiento de marca para la ciudad.
Carolina Patiño Cardona, docente del área de marketing de la Escuela de Economía, Administración y Negocios, explica que el público del artista se concentra en los segmentos de la Generación Z y los Millennials, quienes buscan experiencias únicas en destinos culturales. La llegada de un artista de talla mundial como Bad Bunny refuerza la imagen de Medellín como una marca turística y de negocios, pues la docente señala que la asociación de estas dos marcas, (artista y ciudad), genera impactos sociales, culturales y económicos, y posiciona a la ciudad como el centro de la música urbana a nivel mundial.

Foto tomada de https://www.elespectador.com/revista-vea/lo-ultimo/bad-bunny-confirmo-cambios-en-su-gira-por-latinoamerica-afecta-a-colombia/
El evento también representa oportunidades de marketing para marcas locales e internacionales. Según explica la docente, algunas empresas se lucran a través de patrocinios, merchandising, generación de contenido en redes y alianzas con influencers, incluso las marcas más pequeñas, aunque no sean patrocinadoras oficiales, aprovechan la afluencia del público para impulsar su consumo y visibilidad.
Carolina Patiño resalta que conciertos de la magnitud como el de Bad Bunny requieren estrategias de marketing muy precisas, basadas en relaciones interpersonales y colaboraciones con otros artistas, que permiten generar contenido emotivo y aspiracional para un público masivo y que esté conectado con redes sociales. Además, la repetición de imágenes, mensajes y símbolos, como por ejemplo la famosa silla que Bad Bunny utilizó para anunciar su gira, refuerza el reconocimiento y posicionamiento de su marca, a la vez que genera expectativa y participación del público.
Desde el enfoque económico, Juan Carlos Botero Morales, docente de la Facultad de Economía de la UPB, señala que este tipo de conciertos generan ingresos directos e indirectos en múltiples sectores: hotelería, transporte, vestuario, manufacturas, entre otros. Así pues, Botero explica que cualquier evento masivo cambia la distribución del ingreso temporalmente, porque aumenta la demanda de servicios y productos asociados al evento. Sin embargo, aclara que los empleos generados suelen ser temporales y ligados exclusivamente a la duración del espectáculo.

Foto tomada de https://www.elcolombiano.com/cultura/musica/bad-bunny-hace-sold-out-conciertos-medellin-MA27362187
Ambos académicos coinciden en que, más allá del derrame económico, eventos como este refuerzan la visibilidad internacional de Medellín y consolidan su imagen como destino aspiracional para jóvenes y adultos que buscan experiencias culturales de gran escala.
Según lo mencionado por los docentes, en cuanto a la combinación de marketing estratégico y beneficios económicos concretos, se podría analizar que el concierto de Bad Bunny promete ser más que un espectáculo musical: será una oportunidad para que Medellín continúe estableciéndose en el mapa global del entretenimiento y el turismo.
Por: Paulina Martínez Toro – Agencia de Noticias UPB – Medellín
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Universidad Pontificia Bolivariana abrió la maestría dirigida a egresados del convenio IMA-UPB, específicamente a graduados de la Licenciatura en Etnoeducación.
Esta decisión marca un hito para la institución y para las comunidades indígenas y afros que durante años han encontrado en este programa un espacio para acceder a educación superior pertinente y de calidad.
El nuevo posgrado, ofertado por la Escuela de Educación y Pedagogía, corresponde a la Maestría en Educación y fue gestionado durante todo el semestre con el propósito de brindar continuidad a la formación de los etnoeducadores del país. Según la coordinación académica, esta maestría permitirá que los profesionales amplíen y profundicen sus conocimientos en el campo educativo, fortaleciendo sus capacidades como maestros, directivos docentes y líderes comunitarios.

La apertura del programa responde a la necesidad de que los egresados puedan avanzar en su formación posgradual y mejorar sus oportunidades laborales. “Esta formación favorece no solo el desempeño como maestros y líderes, sino también la posibilidad de mejorar su escala salarial”, señala la coordinadora del convenio, la profesora Olga Arbeláez.
La profundización que ofrece la maestría abre caminos para el perfeccionamiento de la práctica pedagógica, la investigación educativa y la especialización en diversos campos de enseñanza.
Con esta iniciativa, la UPB reafirma su compromiso con la educación intercultural y con la consolidación de procesos que impactan directamente la calidad educativa del país. La maestría se convierte así en una oportunidad extraordinaria para que los egresados del convenio continúen su trayectoria formativa y contribuyan al desarrollo de sus territorios desde una perspectiva crítica, especializada y transformadora.
Por: Verónica Giraldo – Agencia de noticias UPB -Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La natilla burbujeando en la olla, los buñuelos dorándose al ritmo de las risas, las hojuelas recién hechas y la ensalada de manzana que espera en la nevera… Cada plato tiene su momento, y la música acompaña todos esos instantes. En muchos hogares, mientras se cocina, suenan clásicos como Año Viejo, Faltan cinco pa’ las doce, El burrito sabanero, La Víspera de Año Nuevo o los villancicos tradicionales.

Estas prácticas, como lo recuerda el padre Diego Uribe, docente en teología de la UPB. “Se conectan con un gesto humano muy antiguo: Toda la vida ha existido la tradición de reunirse para compartir lo que ofrece la tierra y disfrutarlo en comunidad”. Explica, además, que este intercambio de alimentos tiene raíces profundas en las celebraciones del final del año, cuando “las familias llevaban comida de un hogar a otro para prepararla y vivir la alegría de reunirse”. Con el tiempo, esta costumbre se transformó en tradición familiar, especialmente en diciembre, cuando la mesa se convierte en escenario de memorias y afectos.
Algunas preparaciones tienen incluso una raíz simbólica. El padre Diego Uribe señala que “el pan navideño alude a la figura de Jesucristo”, y que la rosca de Navidad, llena de frutas y dulces, “evoca antiguas celebraciones del pueblo judío, donde se compartían tortas en comunidad como signo de alegría y retorno”.
La música transforma todo el proceso. Mientras se pelan frutas, se mezclan ingredientes y se organizan los platos, las melodías crean un ambiente que invita a conversar y disfrutar. Y al sentarse a la mesa, las canciones se convierten en el fondo perfecto para compartir la comida, recordar historias familiares y agradecer por el año.
El origen de los villancicos también habla del pueblo y su creatividad. Sobre esto, el padre Diego Uribe explica que “los villancicos nacieron como cantos sencillos de la gente de las villas que imitaban los cantos solemnes en latín”. Con el tiempo, “cada región fue creando los suyos, incorporando poética y expresiones propias hasta convertirlos en parte esencial del espíritu navideño”.
Comer escuchando música navideña es, para muchos, una experiencia que despierta nostalgia, alegría y unión; no solo acompaña la celebración, sino que también, como señala el sacerdote, “ayuda a expresar la fe, anunciar esperanza y acompañar la alegría y la danza propias de la Navidad”.
Con sabores que evocan recuerdos y canciones que llenan de vida cada rincón, las comidas navideñas hacen que la casa se convierta en un hogar aún más acogedor. Diciembre recuerda que, entre recetas heredadas, melodías tradicionales y una mesa llena de afecto, cocinar y compartir sigue siendo una de las formas más bonitas de celebrar juntos.
Por: Vanessa Álvarez Grisales – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Denys Zuleta Calle, gerente y fundadora de Zule Coffee, ha consolidado un proyecto que nació, como ella lo narra, de “dos sueños y una cómplice”: el de su padre, quien fue un apasionado por el café; el de ella, amante de la literatura; y el de su madre, que se convirtió en la pieza clave para financiar la idea. Lo que comenzó como un sueño en plena pandemia del COVID 19, con un café móvil llamado “La Manzana”, hoy se consolida como una empresa reconocida, destacando por su innovación, responsabilidad social y compromiso con su equipo de trabajo.
Recientemente, Interactuar le otorgó el reconocimiento en la categoría “Desempeño Empresarial Destacado”, una distinción entregada entre más de 55.000 empresarios. Según cuenta Denys, Interactuar reconoció la capacidad de Zule Coffee para crecer de manera integral: desde la optimización de sus procesos productivos y la ampliación de su repostería propia, hasta la implementación de prácticas sostenibles alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la garantía de empleos dignos para su equipo.

Denys explica que Interactuar los acompañó desde el crédito para invertir en equipos, personal y capacidad instalada. Además, este año iniciaron el proceso del MBA para empresarios, lo que les permitió fortalecer la empresa y ganar mayor visibilidad. “Empecé a ver cosas que ni yo veía, (…) gracias a que otros pusieron los ojos en nosotros”, comenta.
El MBA, o “Método Base de Aceleración”, es un programa de tres años en el que Interactuar y diversas empresas aliadas financiaron una beca del 100% a Denys, para que pudiera identificar oportunidades de mejora y evidenciar las prácticas responsables que ya existían en su empresa.
Desde su inicio en 2021, Zule Coffee se ha destacado por su enfoque innovador y por un modelo que integra sostenibilidad, calidad y cercanía con la comunidad. La empresa comenzó con “La Manzana”, un café móvil que recorría ciclovías y eventos, y posteriormente estableció su primera sede física en la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB). Hoy, además de mantener presencia en ferias y eventos, busca expandirse con una nueva sede que le permita ampliar su cocina y continuar su crecimiento en 2026.

El reconocimiento, además de validar el trabajo que han realizado, representa para Zule Coffee un impulso para seguir creciendo y generando impacto. Denys destaca que es una empresa “con corazón” y con el propósito de brindar a cada integrante del equipo estabilidad, oportunidades de desarrollo y un espacio donde también puedan construir sus propios sueños.
El camino de Zule Coffee también resalta la importancia del Centro de Desarrollo Empresarial de la UPB, donde Denys encontró acompañamiento, retroalimentación y conexión con otros emprendedores, elementos clave para consolidar su proyecto.
Nosotros tenemos esta sede hoy dentro de la universidad porque fuimos una empresa incubada en el CDE (…) y esa fue la conexión, ese fue el match necesario para nosotros llegar a la Corporación interuniversitaria de Servicios y que finalmente estuviéramos acá”, expresa la Denys, quien además es egresada del programa de Comunicación Social y Periodismo de la UPB.

Denys reconoce que gran parte del crecimiento y las oportunidades que ha tenido Zule Coffee se deben a los espacios de apoyo y acompañamiento que encontró en su alma máter.
Yo creo que nunca he tenido el espacio para agradecer realmente a la universidad. (…) Tener la posibilidad de estar acá, sentirme en casa, estar rodada de personas que incluso conocía cuando era estudiante ha sido de gran importancia para que nosotros podamos seguir creciendo”, afirma.
Para la emprendedora, estas sinergias no solo fortalecen su empresa, sino que también demuestran cómo la combinación de formación, acompañamiento institucional y pasión puede transformar un sueño en un proyecto tangible y con impacto social.
Por: Paulina Martínez Toro-Agencia de Noticias UPB-Medellín
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La profesora Lina María Escobar Ocampo, directora de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Pontificia Bolivariana, fue elegida por votación como codirectora del componente de Posgrados de la Red Americana de Escuelas de Paisaje durante la reunión anual de la Red realizada en Santiago de Chile. El nombramiento reconoce su trayectoria y el trabajo académico que la UPB ha consolidado en el estudio y proyección del paisaje en Colombia y Latinoamérica.
Este nombramiento representa un voto de confianza de mis colegas y un reconocimiento a la trayectoria del programa y a mi labor en el campo del paisaje en la región. Es un rol que asumo con entusiasmo porque abre oportunidades para fortalecer alianzas y proyectar nuevas iniciativas para la Universidad”, afirmó Lina María Escobar
La elección tuvo lugar en el marco de las sesiones del Consejo y la Asamblea de la Red, que integran instituciones de Brasil, Chile, Argentina, México y otros países latinoamericanos. La nueva codirección permitirá articular estrategias conjuntas entre los posgrados de la región, avanzar en cooperación académica y consolidar proyectos de internacionalización.
En esta agenda, Escobar también participó en el Coloquio Internacional El Porvenir del Paisaje, un encuentro de trayectoria continental que en esta edición abordó el tema Paisajes de sacrificio, centrado en los impactos ambientales y sociales de territorios afectados por dinámicas extractivas e intervenciones intensivas.
Durante su visita, la UPB presentó la postulación de Medellín como sede del 8.º Coloquio Internacional en 2027, una candidatura que busca articular este evento académico con la reunión anual de la Red, ofreciendo una semana de intercambio investigativo y profesional de alto impacto para la región.
Queremos que en 2027 Medellín sea un punto de encuentro para expertos, investigadores y profesionales del paisaje. Esperamos que este evento impulse nuevas conversaciones y, ojalá, nuevas cohortes y colaboraciones para el programa”, agregó Escobar.
La Universidad extiende un agradecimiento especial a la Oficina de Relaciones Internacionales y a ICETEX, cuyo apoyo institucional y financiero permitió la participación en esta agenda internacional, requisito fundamental en el proceso de movilidad académica.
Este logro refuerza el posicionamiento de la UPB en los escenarios latinoamericanos dedicados al paisaje y su integración en redes académicas de cooperación
Por: Xiomara Marín Montoya- Agencia de noticias UPB – Medellín
Agencia de Noticia UPB- Medellín. El Semillero de Investigación en Pedagogía y Didáctica de las Humanidades de la Universidad Pontificia Bolivariana fue invitado a las XXIII Jornadas de Reflexión Filosófica “Voces de la Academia y del Exilio” de la Universidad Católica Luis Amigó. Aunque no es un semillero dedicado exclusivamente a estudios filosóficos, su presencia reafirma la importancia de la pedagogía dentro de todas las humanidades.
Esta es la tercera vez que el Semillero participa en encuentros de corte filosófico, algo que podría parecer particular si se tiene en cuenta que sus líneas de trabajo no se centran directamente en la filosofía. Sin embargo, el docente Jorge Iván Jiménez García, líder del semillero, explica que su presencia es totalmente coherente:
Nos dedicamos a escudriñar la presencia de la pedagogía en cada una de las humanidades, y la filosofía es una de ellas. Por eso nuestras investigaciones dialogan naturalmente con estos escenarios”, afirma.

El semillero ha desarrollado estudios sobre la enseñanza de la filosofía, la enseñanza filosófica, la historia de la educación en Colombia, así como el análisis del recinto pedagógico en la historia misionera de Santa Laura Montoya, esta última indagación, reconocida como la primera investigación grupal del Semillero como equipo.
Para el profesor Jiménez, la participación en las Jornadas no solo es un reconocimiento, sino una oportunidad estratégica:
Este espacio nos permite visibilizar nuestra misión, divulgar nuestros avances y seguir fortaleciendo redes de investigación interinstitucionales. También es fundamental para que nuestros semilleristas sean reconocidos y adquieran experiencia enfrentando diferentes contextos académicos”.
Durante la jornada de Socialización de Experiencias Significativas, los integrantes del semillero compartieron sus reflexiones y líneas de estudio con la comunidad académica, docentes invitados y otros grupos de investigación del país y del exterior.
La presencia del semillero en un evento tradicionalmente filosófico reafirma el diálogo constante entre pedagogía, humanidades y pensamiento crítico. Su participación evidencia que enseñar, aprender y comprender los procesos educativos también es una forma de pensar filosóficamente el mundo.
Por: Veronica Vanesa Giraldo Marin – Agencia de Noticias UPB- Medellín
Agencia de Noticias UPB – Medellín. En un mundo donde las exigencias laborales, el ritmo acelerado y la búsqueda de resultados inmediatos parecen imponerse sobre el bienestar, cada vez más personas se preguntan cómo alcanzar una vida plena sin perder el sentido y la motivación. En respuesta a esta necesidad, la Universidad Pontificia Bolivariana, en alianza con Contacto Humano Organizacional, ofrece el Diplomado “Liderazgo desde la felicidad: el arte de ser feliz”, un programa que invita a comprender la felicidad como una forma de liderazgo y una herramienta de transformación personal y colectiva.
Basado en el modelo SPIRE, del Dr. Tal Ben-Shahar, reconocido por sus aportes en la ciencia de la felicidad, este Diplomado propone un recorrido que integra las dimensiones espiritual, física, intelectual, relacional y emocional del ser humano. Su propósito es que los participantes aprendan a liderar desde el equilibrio interior, reconociendo que la verdadera productividad y el bienestar surgen cuando se actúa desde la conciencia y el propósito.
Claudia Lucia Salazar Hoyos, líder de la Casa de la Felicidad de la UPB, explica que esta propuesta se ha consolidado como una experiencia formativa de alto impacto:
“Hemos tenido participantes de diferentes regiones del país y de otros lugares del mundo, como Ecuador, Estados Unidos, Chile y México. Cada uno llega buscando respuestas distintas, pero todos encuentran un espacio para reconectarse con su propósito y transformar su forma de relacionarse con los demás”.
A lo largo de sus módulos, el Diplomado explora temas como el bienestar integral y espiritual, el manejo de las emociones, la conexión entre mente y cuerpo, la importancia de las relaciones auténticas y la reflexión intelectual como fuente de crecimiento. Cada encuentro se convierte en una oportunidad para repensar lo que significa vivir bien, sentir, equivocarse y comenzar de nuevo, reconociendo que la felicidad no es un destino, sino un camino que se construye día a día.
La docente y coordinadora del programa, Dana Benarroch Vélez, explica que el modelo SPIRE permite ejercitar la felicidad desde una mirada integral del ser:

“En la dimensión espiritual, los participantes entrenan la atención plena o mindfulness, descubren sus pasiones, propósito de vida y clarifican sus valores y talentos.
En el bienestar físico, aprenden a cuidar su cuerpo mediante hábitos saludables, descanso, ejercicio y conexión cuerpo-mente. En el bienestar intelectual, se reenciende el amor por el aprendizaje, activando la curiosidad y la apertura a nuevas experiencias.
En la dimensión relacional, se cultivan vínculos significativos a través del tiempo, la presencia y la coherencia entre lo que se piensa, dice y hace. Finalmente, en el bienestar emocional, se aprende a reconocer y gestionar todas las emociones, multiplicando los momentos de gratitud y felicidad cotidiana”.
Benarroch destaca, además, que las transformaciones personales de los participantes son evidentes:
“Ellos mismos reportan sentirse más tranquilos, con menor nivel de estrés y con una mayor capacidad para enfrentar los retos y dificultades de la vida desde la serenidad y la gratitud”.
Los testimonios de los egresados reflejan el valor de este proceso. Diana Suárez Rodríguez, una de las estudiantes del Diplomado, cuenta que su motivación surgió de una búsqueda personal por entender la felicidad desde una mirada más consciente:
“Antes pensaba que la felicidad era consecuencia del éxito; sin embargo, el Diplomado me permitió comprender que ocurre al revés: la felicidad es la base del verdadero éxito. A través del modelo SPIRE entendí que el bienestar integral depende del equilibrio entre lo espiritual, físico, intelectual, relacional y emocional”.
Diana afirma que uno de los aprendizajes que más la marcaron fue una frase de la filósofa francesa Simone Weil: “La atención es la forma más escasa y pura de generosidad.”
“Esa frase me transformó. Hoy procuro estar realmente presente con las personas, escuchar de verdad. Ser consciente de ese acto tan simple ha cambiado mi manera de liderar y de relacionarme con los demás”, explica.
Suárez también destaca cómo ha llevado lo aprendido a su vida cotidiana:
“He asumido el compromiso de ser multiplicadora de emociones positivas, resignificando las situaciones difíciles y encontrando siempre el aprendizaje detrás de cada experiencia. Esto ha generado mayor armonía en mi entorno y mejores relaciones laborales y familiares”.

El programa, que ya suma varias cohortes, ha impactado tanto a personas como a organizaciones que buscan fortalecer su cultura interna y promover ambientes laborales más humanos. Empresas como la Compañía de Galletas Noel, Bancolombia, Grupo Éxito y AXA Colpatria han encontrado en esta experiencia un aliado para desarrollar el potencial de sus equipos desde la empatía y la gestión emocional.
De esta manera, el Diplomado “Liderazgo desde la felicidad: el arte de ser feliz” se consolida como una propuesta educativa que une la ciencia, la espiritualidad y la experiencia humana. Su enfoque interdisciplinar invita a mirar el liderazgo no solo como una competencia profesional, sino como una actitud vital que parte del autoconocimiento y se proyecta hacia la construcción de entornos más plenos, solidarios y sostenibles.
Porque, en esencia, liderar desde la felicidad es aprender a transformar la vida desde adentro para que ese bienestar se irradie hacia los demás.
Por: María Juliana Sierra Casas – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. En el marco de la celebración de los 10 años de ASOEVENTOS, la Universidad Pontificia Bolivariana y su centro de eventos FORUM fueron protagonistas en la primera edición de los Premios ASOEVENTOS, un espacio que reconoce a los aliados estratégicos y a los recintos que fortalecen la industria en Medellín y Antioquia.
Como miembro activo de ASOEVENTOS y del Bureau de Convenciones, el centro de eventos FORUM de la UPB ha contribuido a posicionar a Medellín y al departamento como destinos ideales para atraer visitantes, impulsar la realización de eventos y dinamizar el turismo corporativo. Esta labor conjunta ha permitido destacar el rol de la academia como un aliado natural del sector.
FÓRUM recibió el galardón al Mejor Venue de la Ciudad. Este reconocimiento es especialmente significativo, ya que es el único recinto de eventos dentro de una universidad en Colombia y Latinoamérica, con características únicas que lo diferencian de teatros u otros espacios académicos tradicionales.
El espacio Inaugurado en 2019 cuenta con áreas modernas, eficientes y sostenibles, diseñadas para resolver las necesidades actuales del mercado con tecnología de última generación, asesoría personalizada, acompañamiento permanente y un modelo de servicio integral. Además, ofrece tarifas completas que incluyen soluciones dinámicas adaptadas a las necesidades de los organizadores.
La propuesta de valor del venue se complementa con una ubicación estratégica y central, rodeada de un ecosistema de aliados que incluye hotelería, transporte y oferta gastronómica, factores clave para el éxito de eventos corporativos y académicos.

Además, ofrece un modelo de cotización basado en análisis de diferenciadores reales: capacidad, flexibilidad de espacios, conectividad, gastronomía, parqueaderos y valor agregado para los clientes. No se trata solo de entregar precios, sino de comprender el evento para ofrecer soluciones precisas. En sostenibilidad, la Universidad y FORUM cuentan con el sello Carbono Neutro y Basura Cero, categoría Oro, reafirmando su compromiso con prácticas responsables que aportan a un futuro más sostenible.
Este reconocimiento exalta el trabajo en equipo, la dedicación y el compromiso con un espacio pensado para creer, imaginar y crear. Así lo afirma Alma Nury López, directora del centro de eventos FÓRUM UPB: “Este reconocimiento es muy meritorio y gratificante, porque la Universidad ha entendido que debemos apoyar a los distintos sectores en sus diversas formas de hacer país”.
La ubicación del espacio dentro de un campus universitario sostenible lo convierte en un caso único en la región. Esta integración permite:
- Vincular la academia con la ciudad y la empresa.
- Fortalecer sectores estratégicos como el médico-científico, donde la UPB tiene una presencia relevante.
- Generar nuevas oportunidades de relacionamiento e impulsar la diversificación de ingresos para la Universidad.
Esta distinción confirma que el modelo de un espacio nacido desde la academia puede transformar la manera de hacer eventos en la ciudad. Más que un premio, este hito evidencia que Medellín cuenta con un espacio capaz de unir conocimiento, tecnología y sostenibilidad para crear experiencias que trascienden el calendario y se convierten en oportunidades reales para el territorio.
Por: Catherin Ramírez López – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias – UPB Medellín. El café, uno de los productos más emblemáticos de Colombia, esa bebida oscura que despierta la mente e invita a la conversación, enfrenta hoy un reto crucial: motivar a las nuevas generaciones de caficultores para que continúen vinculados al sector.
Con ese propósito, la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad Pontificia Bolivariana, bajo el liderazgo de su decano, el investigador Omar Muñoz Sánchez, desarrolló un proyecto en alianza con la Federación Nacional de Cafeteros y la Fundación Universitaria Católica del Norte, titulado Caficultura. Una propuesta de intervención social mediada por el eatertainment como estrategia pedagógica para el fortalecimiento.
El decano Muñoz explica que el punto de partida para este ejercicio fue una paradoja: mientras el país exporta café de alta calidad, todavía no existe realmente una cultura de consumo en torno a esta bebida. “Nos sentimos muy orgullosos y el mundo nos reconoce por el buen café, pero la pregunta es por qué nosotros no sabemos tomar ni apreciar el buen café, y esto ocurre porque desde pequeños nos acostumbraron a tomar pasilla, es decir, de baja calidad”.
Adicionalmente, el equipo investigador encontró otro desafío: “En muchas regiones del país, las fincas cafeteras se están vendiendo para turismo, no para producción. Entonces ahí hay un reto importante que vale la pena seguir apoyando, para que, entre las nuevas generaciones, no se pierda esa ancestralidad…”, advierte Muñoz Sánchez.
Investigar en los territorios
La primera fase del proyecto se llevó a cabo en el municipio de Betania, en el suroeste antioqueño, una zona reconocida por la fertilidad de sus suelos. Allí se aplicaron alrededor de 78 encuestas semiestructuradas para identificar en qué temas querían capacitarse los caficultores.
Posteriormente se realizaron cinco talleres con 16 familias cafeteras, en su mayoría, compuestas por pequeños productores con años de tradición en el cultivo del grano, quienes soñaban con darle identidad propia a su café.
En los espacios formativos ofrecidos por docentes de la UPB y de la Fundación Universitaria Católica del Norte, los caficultores recibieron orientación en temas de contabilidad, gestión de marca, innovación, fotografía de producto y manejo de redes sociales; aprendieron a usar las cámaras de sus celulares para darle identidad visual a sus emprendimientos. “Gracias a este proyecto me convertí en un defensor del café”, sostiene Omar Muñoz Sánchez.


Hallazgos
En Betania, la caficultura atraviesa un dilema generacional. Muchos jóvenes entre los 18 y 25 años no se ven a futuro en el oficio de sus padres: la baja rentabilidad del grano, el alto costo de los insumos y la precariedad de las vías para transportar la cosecha los empujan a buscar otros horizontes en las ciudades, donde encuentran estudios y empleos más atractivos.
No obstante, la investigación también reveló que el 67 % de los encuestados aseguró que le gustaría iniciar un negocio propio ligado al café. Más que vender el grano en bruto, sueñan con tostarlo, crear marcas familiares o diseñar experiencias turísticas que les permitan contar la historia de sus fincas y de su territorio. Esta intención significa un giro: pasar de la dependencia de los precios internacionales hacia la búsqueda de valor agregado en productos y vivencias que conectan con visitantes y consumidores.
El proyecto incorporó el concepto del eatertainment, que significa unir la gastronomía y el entretenimiento para crear experiencias sensoriales y lúdicas alrededor de los alimentos, con el fin de transformar el simple acto de consumir en un momento de disfrute y aprendizaje.
El eatertainment se convirtió en una herramienta clave para atraer a los jóvenes hacia la caficultura y abrir posibilidades de relevo generacional. A partir de este proyecto se derivan tesis de grado, conferencias y un artículo aprobado para pronta publicación en revista de cuartil.
Impacto en el currículo universitario
Los aprendizajes recogidos en los cafetales pasaron a las aulas. Evidencia de ello es que, a partir de esta iniciativa, en el pregrado de Publicidad y Marketing Digital, la asignatura Diseño de Experiencias transformó su dinámica: los estudiantes viajaron a fincas cafeteras para dialogar con los caficultores y, a partir de esas historias, diseñaron estrategias de comunicación y marca.

De esta manera, los publicistas desarrollaron competencias profesionales mientras se conectaban con la realidad rural y se convirtieron en promotores de cafés de especialidad. En estas salidas, cuenta Muñoz Sánchez, también participaron otros docentes de la Escuela de Ciencias Sociales y tres estudiantes del Grupo de Estudio Imagen y Fotografía, adscrito a la Facultad de Publicidad.
El café de especialidad (o café gourmet) es aquel que posee una calidad excelsa debido a la cuidadosa selección de los granos. Es sometido a un proceso de calificación llamado “catación” y debe recibir un puntaje igual o superior a 80 puntos, según los criterios de la Specialty Coffe Association (SCA).
Café Solidario: un círculo de confianza
El proyecto también dio origen a la estrategia de Café Solidario en la Escuela de Ciencias Sociales. Allí, profesores y estudiantes pueden servirse una taza de café de especialidad, a cambio de un aporte voluntario. Los recursos recolectados se destinan a diferentes fines, como, por ejemplo, becas de matrícula para los alumnos con dificultades económicas.
Esta estrategia, en palabras del decano, funciona como un café de la confianza. “Cada quien aporta lo que desee, y con eso ayudamos a que otros jóvenes sigan estudiando, al mismo tiempo que apoyamos a los pequeños productores”.
Si bien el proyecto ya finalizó, deja un resultado de doble impacto: fortaleció a las familias productoras y transformó currículos académicos. Además, sembró una nueva cultura de consumo de café en la universidad, donde cada taza se convierte en un puente entre el campo y la ciudad.
Según la Federación Nacional de Cafeteros, aproximadamente 80 mil familias dependen económicamente del cultivo de café en Antioquia.
Por Federico Hoyos Gutiérrez. Equipo de Divulgación Científica y Comunicaciones.
Imágenes: cortesía, Omar Muñoz Sánchez.
Agencia de Noticia UPB- Medellín. La Navidad es una fecha para vivir en familia, en amor y en esos buenos momentos que solo nacen cuando hay unión. El espíritu navideño lo sabe muy bien. En los libros de navidad nos encontramos historias llenas de tradición, alegría y aprendizajes que nos recuerdan algo esencial: la vida es una sola. Por eso, no debemos dejar pasar el tiempo, los momentos, los afectos… y mucho menos, las Navidades.
Para acompañar esta temporada, compartimos 10 libros recomendados que te llevarán por la aventura, la magia y la imaginación que solo los buenos libros pueden despertar.
1. Preparemos la Navidad, Jacqueline Janvier

Un libro festivo que invita a preparar la Navidad desde la creatividad. Contiene actividades, manualidades, recetas y reflexiones que unen a las familias alrededor del espíritu navideño.
2. Canción de Navidad, Charles Dickens

Un clásico navideño. La historia de Ebenezer Scrooge —un hombre avaro y solitario— cobra vida cuando tres espíritus lo enfrentan a su pasado, presente y futuro. Un relato eterno sobre la compasión, la generosidad y la esperanza.
3. La extraña Navidad de Jonas, François Sautereau

Jonas espera cada año la Navidad con ilusión, pero esta vez todo parece distinto. Misterio, ternura y descubrimiento se mezclan en este relato que explora el sentido profundo de la celebración.
4. Lo más cruel del invierno, Chris Priestley

Michael Vyner, recién huérfano, debe pasar la Navidad en la enigmática Hawton Mere. Una casa desolada, una mujer misteriosa en el pantano y un secreto oscuro dan forma a esta inquietante historia llena de suspenso.
5. La princesa maga, Alfredo Cardona Tobón

Una recopilación de cuentos y crónicas inspirados en recuerdos personales, viajes y épocas del año, incluida la Navidad. Entre lo imaginado y lo vivido, el autor construye relatos llenos de encanto y significado.
6. Cuentos de Navidad, Irene Vasco
Dos relatos que retratan la magia de la Navidad y los sentimientos que despierta en niños y adultos. Una lectura cálida y cercana.
7. Mis primeras navidades, Lois Rock

Una guía ilustrada que introduce a los más pequeños en las tradiciones navideñas: decorar el árbol, preparar regalos y vivir la espera con ilusión. Sencillo, tierno y perfecto para compartir en familia.
8. Olivia y la carta a los Reyes Magos, Elvira Lindo y Emilio Arberuaga

Olivia se prepara para escribir su carta a los Reyes Magos, pero decidir qué pedir no será tan fácil. Entre dudas, travesuras y risas, la historia refleja la magia y la inocencia de la infancia.
9. Viaje de poesía y color por la Navidad, Aquiles Nazoa y Carmen Sánchez

Un recorrido poético y visual donde versos e ilustraciones celebran villancicos, pesebres, escenas familiares y la alegría popular de estas fechas.
10. Noches blancas, Maureen Johnson, John Green y Lauren Myracle

Tres historias entrelazadas por un romance que nace en medio de una tormenta de nieve en Nochebuena. Un libro ligero, emotivo y perfecto para leer en esta temporada.
La Navidad es una oportunidad para reconectar con lo esencial: la familia, los afectos y la magia de los momentos compartidos. Estos diez libros son una invitación a vivir esa experiencia, a través de historias que despiertan aventura, reflexión y asombro. Porque la verdadera riqueza de la vida está en lo que sentimos, no en lo que poseemos.
Por: Estefanía Yepes – Agencia de Noticias UPB – Medellín