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Agencia de Noticias – UPB Medellín. Las MiPyME son el motor económico de Colombia: según datos de BBVA Research y el Ministerio de Turismo, Industria y Comercio, en 2024 estas empresas generaron cerca del 80 % del empleo total en el país y un 53% de los empleos formales. Sin embargo, su competitividad depende hoy más que nunca de la digitalización.

Con el propósito de entender cómo avanzan en el entorno tecnológico actual, investigadores de la seccional Bucaramanga desarrollan un proyecto que analiza el grado de digitalización, el nivel de madurez digital y las barreras que enfrentan estas organizaciones en Colombia.

Esta investigación, liderada por los docentes Jaime Enrique Sarmiento Suárez, Elsa Beatriz Gutiérrez Navas y Julio César Ramírez Montañez, involucra a los grupos de investigación GRICANI, adscrito a la Facultad de Administración y Negocios Internacionales; y PROLOG, de la Facultad de Ingeniería Industrial. Además, el ejercicio cuenta con el apoyo de la Universidad del Atlántico, lo cual permitió ampliar la recolección de datos en la región Caribe y alcanzar una dimensión nacional.

Esta investigación fue liderada por los docentes Jaime Enrique Sarmiento Suárez y Elsa Beatriz Gutiérrez Navas.
Esta investigación fue liderada por los docentes Jaime Enrique Sarmiento Suárez y Elsa Beatriz Gutiérrez Navas.

La investigadora Gutiérrez Navas explica que “este proyecto se articuló con el Observatorio Iberoamericano de la MiPyME, el cual está liderado por varias redes de investigadores de la región, entre ellas FAEDPYME, de la cual, como universidad, hacemos parte. Lo interesante de esta red es que se une con otras redes de investigación, como Reúne, Ascún, Cladea, Motiva, entre otras. Aliados, cada uno aporta y hace evaluaciones de diferentes regiones. En este caso, gracias a la red, trabajamos conjuntamente con investigadores de diferentes universidades del país, recopilando datos de toda Colombia”.

“Lo que uno tiende a mirar y a revisar es que la mayoría de países suramericanos se comportan de la misma manera”, sostiene el investigador Jaime Sarmiento. “La recolección de la información en nuestro país se hizo a través de las bases de datos de cámaras de comercio, mediante estudiantes que tuvieran relación con empresarios y llamadas telefónicas” para invitar a los altos directivos de las organizaciones a participar en encuestas digitales que, finalmente, permitieran hacer un mapeo de su digitalización.

El estudio apunta a uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: Trabajo decente y crecimiento económico, alineando la academia con las necesidades globales.

Una radiografía de la digitalización empresarial

La tabla, elaborada por los investigadores, evidencia el porcentaje de empresas que han adoptado cada tecnología y el grado de madurez digital, por tamaño, de cada compañía.
La tabla, elaborada por los investigadores, evidencia el porcentaje de empresas que han adoptado cada tecnología y el grado de madurez digital, por tamaño, de cada compañía.

El ejercicio recopiló información de 3708 MiPyME de diferentes tamaños y sectores. Los resultados preliminares revelan que la mayoría se encuentran en un nivel básico de digitalización: utilizan redes sociales, correo electrónico, banca digital y páginas web para relacionarse con sus clientes. No obstante, la adopción de tecnologías avanzadas (como el Big Data, desarrollo de la Intranet corporativa y el uso de softwares de automatización de datos) sigue siendo baja.

“En general, vimos que el tamaño afecta la adopción de estas tecnologías”, asegura Elsa Beatriz Gutiérrez. En este sentido, la experta indica que las medianas empresas llevan la delantera en términos de madurez digital, mientras que las micro y pequeñas compañías aún enfrentan importantes desafíos para escalar sus capacidades tecnológicas.

Imagen 3. Según el Ministerio de Turismo, Industria y Comercio, las MiPyME generan cerca del 80% del empleo en el país.
Imagen 3. Según el Ministerio de Turismo, Industria y Comercio, las MiPyME generan cerca del 80% del empleo en el país.

“Encontramos que, precisamente, aquellas empresas que más han adoptado un nivel avanzado de tecnologías digitales, son las que mejor desempeño financiero y más ventaja competitiva tienen (es decir, sobresalen más frente a sus rivales) y, también, son más innovadoras. Asimismo, esa innovación termina potenciando tanto la competitividad como la transformación digital; es un mediador entre ambos”, precisa la investigadora Gutiérrez.

“El proceso de transformación digital de las empresas tiene un alto nivel de gobernabilidad, es decir, depende más de la voluntad interna del empresario que de los factores externos y las decisiones políticas, porque las compañías tienen cómo buscar recursos, capacitarse, formarse y, al final, modernizar su tecnología”, concluye la investigadora.

El sector servicios presenta mejores indicadores, seguido por construcción e industria. Por otra parte, sectores como el comercial aún deben fortalecer significativamente su transición digital.

Otros resultados de este ejercicio fueron conferencias, artículos científicos y trabajos de grado.
Otros resultados de este ejercicio fueron conferencias, artículos científicos y trabajos de grado.

Este proyecto, que actualmente está en etapa de evaluación y seguimiento, contribuye al fortalecimiento de la investigación en la seccional, así como a la formación de nuevo talento, gracias a publicaciones científicas de alto impacto, ponencias y trabajos de grado derivados de este ejercicio.

Por Federico Hoyos Gutiérrez. Equipo de Divulgación Científica y Comunicaciones. Agencia de Noticias UPB.

Imágenes: portada e imagen 3 fueron creadas con DALL-E.

La imagen de los investigadores es cortesía de los investigadores Elsa Beatriz Gutiérrez Navas y Jaime Enrique Sarmiento Suárez

Agencia de Noticias UPB – Medellín. Durante 48 horas ininterrumpidas, la Universidad Pontificia Bolivariana se transformó en un laboratorio creativo donde el ingenio gamer, la innovación y el trabajo colaborativo fueron protagonistas.

Por décima vez consecutiva, la UPB fue sede del Global Game Jam (GGJ), un evento de alcance mundial que reúne a miles de personas en torno a un mismo reto: crear un videojuego completo y funcional en tan solo 48 horas. En esta edición, la temática fue “máscaras”, una consigna que detonó múltiples interpretaciones creativas.

Ingenio gamer y creación sin pausa: así se vivieron las 48 horas del Global Game Jam 2026 en la UPB

En esta nueva versión, la UPB recibió a 155 Jammers (viene de la palabra gamer, pero adaptada al nombre del evento), provenientes de Medellín, sus alrededores y personas de todo Colombia. La diversidad fue una de las grandes fortalezas del encuentro, donde participaron desde menores de edad y estudiantes, hasta profesionales y empresas de la industria de los videojuegos, como Frecuencia Gamer y PIKPOK, aliados que apoyaron el desarrollo del evento y fortalecieron el vínculo entre la academia y el sector productivo.

La temática “máscaras” dio lugar a propuestas que exploraron lo simbólico, lo narrativo y lo experimental. Los equipos trabajaron de manera intensiva en conceptos visuales, mecánicas de juego y narrativas interactivas, demostrando que, más allá del resultado final, el verdadero valor del Global Game Jam está en el proceso creativo compartido.

Ingenio gamer y creación sin pausa: así se vivieron las 48 horas del Global Game Jam 2026 en la UPB
Ingenio gamer y creación sin pausa: así se vivieron las 48 horas del Global Game Jam 2026 en la UPB

Para Álvaro Enrique Ospina Sanjuan, coordinador del programa de Ingeniería de Diseño de Entretenimiento Digital de la UPB y líder del evento en Medellín, el Global Game Jam no se concibe como una competencia tradicional.

“El objetivo principal del Global Game Jam no es la competencia, sino la experiencia formativa y colaborativa. Buscamos fomentar el trabajo en equipo, el aprendizaje práctico y propiciar espacios de networking e integración”, explicó.

Esa experiencia se reflejó en los testimonios de los participantes. Jean Pierre Castro Cadena, quien participó por segunda vez en el GGJ en la UPB, resaltó el aprendizaje y las conexiones que se generan durante el evento. Con solo 15 años, Jean-Pierre asumió el rol de diseñador de videojuegos, encargándose de la creación de ideas, mecánicas, personajes e interacciones, una experiencia que, según afirma, fortalece su decisión de proyectarse profesionalmente en este campo.

Ingenio gamer y creación sin pausa: así se vivieron las 48 horas del Global Game Jam 2026 en la UPB

“Aquí uno aprende muchísimo, pone a prueba sus conocimientos y conoce a muchas personas del medio de los videojuegos. Es muy motivador ver todo lo que se puede hacer en esta ciudad y en el país”, señaló.

La intensidad del reto también marcó a quienes vivieron por primera vez la dinámica del jam. Jacobo, otro de los participantes, recordó la mezcla de presión y emoción que generan las 48 horas de trabajo continuo.

“Al principio hubo presión, pero rápidamente pasamos a organizarnos como equipo. Con la temática de máscaras pensamos primero en algo teatral, pero también quisimos salirnos de la caja y explorar ideas tipo rompecabezas”, comentó.

Ingenio gamer y creación sin pausa: así se vivieron las 48 horas del Global Game Jam 2026 en la UPB
Ingenio gamer y creación sin pausa: así se vivieron las 48 horas del Global Game Jam 2026 en la UPB

Cabe resalatar que Global Game Jam es una iniciativa internacional que se desarrolla de manera simultánea en decenas de ciudades alrededor del mundo. En todas las sedes, los participantes reciben un mismo tema y deben crear un videojuego desde cero en un tiempo limitado. No hay premios ni ganadores oficiales; el énfasis está puesto en el aprendizaje práctico, el trabajo interdisciplinario y la colaboración.

Ingenio gamer y creación sin pausa: así se vivieron las 48 horas del Global Game Jam 2026 en la UPB

Con esta décima edición, la UPB reafirma su compromiso con la formación en entretenimiento digital y con el fortalecimiento del ecosistema creativo de la ciudad, consolidándose como un escenario clave para la innovación, el talento joven y el desarrollo de videojuegos en Medellín.

Por: Katherin Manjarres Miranda – Agencia de Noticias – UPB Medellín

Agencia de Noticias UPB- Medellín. La Universidad Pontificia Bolivariana presentó su nueva Clínica de Simulación, un espacio académico diseñado para fortalecer la formación de los profesionales de Medicina, Enfermería y otras áreas, a través del aprendizaje experiencial, la innovación educativa y el cuidado centrado en la vida.

Hoy, la nueva Clínica de Simulación se articula entre la teoría, la práctica y la toma de decisiones clínicas, al ofrecer un entorno integral que incluye áreas de urgencias, quirófano y laparoscopia. “La simulación nos permite formar profesionales que aprenden desde la experiencia, que se equivocan de manera segura y reflexionan para mejorar, siempre con la vida y la dignidad humana en el centro del proceso formativo”, destacó el doctor Marco Antonio González Agudelo, decano de la Escuela de Ciencias de la Salud de la UPB.

Nueva Clínica de Simulación UPB

La Clínica de Simulación UPB representa una apuesta pedagógica y humana donde los programas de Medicina, Enfermería, Piscología, Trabajo Social, entre otros, enfrentan escenarios clínicos que recrean la realidad, fortaleciendo no solo las habilidades técnicas, sino también el criterio clínico, el trabajo en equipo, la comunicación y la atención centrada en las personas.

Este espacio es un verdadero puente entre el aula y la vida real; cada sala ha sido pensada para que el estudiante se forme en contextos éticos, controlados y seguros, antes de enfrentarse a pacientes reales. Estos escenarios permiten que el estudiante evalúe, decida, actúe y reflexione, acortando la brecha histórica entre el saber y el saber hacer”, señaló el doctor Mateo Zuluaga, docente de la Facultad de Medicina de la UPB.

La Clínica de Simulación cuenta con un amplio portafolio de simuladores de alta fidelidad para todas las etapas del ciclo vital, enfocados en la seguridad del paciente y el desarrollo de competencias clínicas y humanas, que integran soluciones tecnológicas avanzadas como cámaras PTZ (Pan–Tilt–Zoom) y el protocolo NDI (Network Device Interface), que permiten la captura de imágenes de alta definición desde múltiples ángulos, en tiempo real y sin interferir en el desarrollo de las prácticas.

Estos registros facilitan la observación, la evaluación objetiva del desempeño clínico, el análisis del trabajo en equipo y el fortalecimiento del aprendizaje colaborativo.

Ecógrafo Clínica Simulada
RCP Simulado

Alineada con los estándares internacionales de simulación clínica, este espacio consolida a la UPB como un referente académico e innovador. “Con la apertura de la Clínica de Simulación no solo inauguramos un espacio físico, sino una nueva etapa para la investigación educativa y clínica, la simulación virtual e inmersiva y la formación de profesionales críticos, competentes y profundamente humanos”, añadió el doctor Mateo Zuluaga.

Con este proyecto, la Universidad Pontificia Bolivariana reafirma su compromiso histórico con una formación integral que articula ciencia, tecnología, ética y humanidad, entendiendo la educación en salud como un acto de responsabilidad social y una apuesta por el cuidado de la vida.

Por: Sofía Londoño Cardona

Agencia de noticias – Medellín. Como muestra de su excelencia académica e impacto social, el Ministerio de Educación Nacional renovó la Acreditación en Alta Calidad por 8 años al programa de Trabajo Social de la UPB.

La decisión se fundamenta en el concepto favorable emitido por el Consejo Nacional de Acreditación (CNA), luego de evaluar el informe de autoevaluación presentado por el programa y la visita de pares académicos realizada en julio de 2025. El CNA destacó el cumplimiento de las condiciones de calidad, así como la organización, funcionamiento y el impacto social del programa.

Acreditación al programa de Trabajo Social UPB

La solidez académica, la organización institucional, el adecuado funcionamiento del programa y el cumplimiento de su función social, fueron algunos de criterios por los cuales se el Ministerio de Educación Nacional (MEN) tomó la decisión.

La directora de la Facultad de Trabajo Social, Silvia Castañeda, aseguró que esto es fruto de un trabajo colectivo, del compromiso de estudiantes y docentes, de los administrativos y centros de prácticas, donde todas estas sinergias han contribuido a seguir sosteniendo el nivel de calidad por el que son reconocidos.

Acreditación al programa de Trabajo Social

“La Facultad de Trabajo Social UPB fue el primer programa acreditado de esta universidad en el año 2000, llevamos 26 años sosteniendo la alta calidad en la formación de trabajadores sociales para Colombia. Seguiremos con este compromiso de la formación integral”, indicó Castañeda.

Esta facultad ,perteneciente a la Escuela de Ciencias Sociales, cumplió 80 años formando trabajadores sociales proactivos preparados para impactar en el contexto social; hoy, esta acreditación en Alta Calidad se suma a la celebración de sus ocho décadas, dejando claro que en la UPB la excelencia académica va de la mano con el compromiso por una sociedad basada en la dignidad humana y el respeto por el otro.

Con la decisión del Ministerio, el programa deberá garantizar la sostenibilidad y mejora permanente de las condiciones que dieron origen a la acreditación, así como mantener los estándares de calidad evaluados por el Consejo Nacional de Acreditación durante los ocho años de vigencia del acto administrativo.

Acreditación programa de Trabajo Social

Por: Valentina Lindo Samudio – Agencia de Noticias UPB – Medellín

Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Universidad Pontificia Bolivariana viene consolidándose como un escenario clave para la realización de eventos, reuniones y encuentros en el país y la región, gracias a una combinación de capacidad académica e infraestructura que hoy la proyectan más allá del ámbito local.

En el marco de este relacionamiento, Alma Nury López, coordinadora de Espacios UPB, fue elegida como vicepresidenta de la Academia de la Confederación de Organizadores de Congresos y Afines de América Latina (COCAL), un espacio que articula a universidades, profesionales independientes, académicos, organizadores y destinos de toda la región.

Nuestro papel en la COCAL será doble propósito, principalmente la academia y así mismo tener un centro de recintos como nuestro Fórum Monseñor Tulio Botero Salazar”, menciona Alma.

Su participación en este organismo permitirá ampliar la visibilidad internacional de la Universidad, fortalecer el intercambio de experiencias y acercar a la UPB a las mejores prácticas en la organización de eventos, reuniones y encuentros científicos en América Latina.

Congresos, simposios y encuentros de alto nivel académico han encontrado en la UPB un aliado que entiende los eventos no solo desde lo logístico, sino como espacios para compartir el conocimiento, el impulso a la investigación y el diálogo académico, un claro ejemplo es su Escuela de Verano Saberes UPB y próximamente será sede del Congreso Internacional de Americanistas (ICA) 2027.

La presencia activa de la UPB en escenarios como la COCAL abre nuevas oportunidades para atraer eventos académicos y científicos de alcance internacional, posicionando al Distrito de Medellín y a la Universidad como puntos de encuentro estratégicos para la investigación, la innovación y el pensamiento académico.

Con este reconocimiento y su trayectoria en la gestión de eventos, la UPB continúa ampliando su impacto y reafirmando su papel como un referente en la organización de encuentros que conectan saberes, personas y territorios.

Por: Juan Pablo Marulanda Roldán – Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. Creado por ProAntioquia y respaldado por entidades públicas, privadas y sociales, Liderario se ha consolidado como un programa destinado a fortalecer los liderazgos públicos en la región y el país. Su enfoque promueve la articulación entre sectores, la ética, la democracia y la construcción de valor público.

Desde 2021 se ha consolidado como un espacio de encuentro, formación y construcción conjunta entre líderes del sector privado, público, social, cultural y académico, con el propósito de crear una red de líderes que aporten a la solución de los problemas públicos del territorio.

Liderario un espacio para el encuentro

Silvia Castañeda, directora de la Facultad de Trabajo Social, fue elegida y se suma a la quinta cohorte, donde compartirá con profesionales de diversos sectores en la formación de líderes comprometidos con el desarrollo democrático y el bienestar colectivo.

Es una gran oportunidad porque es una plataforma que nos permite un relacionamiento con diversas organizaciones; nos permite entrar en el diálogo público y permite llevar también la propuesta de una educación que permita realmente ser transformadora: una universidad privada que está aportando realmente al valor público no sólo en esta región de Colombia, sino en todo el país”, aseguró Silvia Castañeda.

Con una duración de ocho meses, este programa ofrece una experiencia formativa integral y transformadora que reúne a líderes de diversos sectores para fortalecer sus capacidades en liderazgo público.

Liderario proporciona lo que se llama unos laboratorios vivos, unos laboratorios territoriales, entonces nos va a permitir también llegar a diferentes regiones de Colombia para reconocer problemas públicos y generar propuestas e iniciativas en unos proyectos integradores que nos permitan proponer soluciones”, añadió Castañeda.

Con su participación en Liderario, Silvia Castañeda aporta la visión de la academia al diálogo público y reafirma el compromiso de la UPB con la construcción de soluciones que fortalezcan el desarrollo social y territorial.

Directora de Trabajo Social en Liderario

Por: Valentina Lindo Samudio – Agencia de Noticias UPB – Medellín

Agencia de noticias – Medellín. La extensión universitaria es una de las funciones sustantivas de la educación superior y cumple un papel central en la manera en que la universidad se relaciona con la sociedad. Junto a la docencia y la investigación, la extensión permite que el conocimiento, la experiencia y las capacidades institucionales se proyecten hacia los distintos grupos de interés, con un enfoque en la solución de problemas reales.

ECNO

Desde la Universidad Pontificia Bolivariana, la extensión se concibe como un proceso que proyecta el conocimiento y las capacidades institucionales hacia empresas, organizaciones y comunidades, con el propósito de aportar a la solución de problemáticas reales.

La extensión universitaria lleva las capacidades de la universidad a sus grupos de interés, enfocadas en la solución de problemas reales a través de la formación”, explica Jorge Alberto Calle D’Alleman, director de Extensión Multicampus.

Uno de los principales aportes de la extensión es el fortalecimiento del talento humano. En un entorno marcado por la transformación digital y la aceleración tecnológica, la Universidad acompaña procesos de actualización permanente a través del reentrenamiento y el desarrollo de nuevas competencias. Este enfoque busca responder tanto a las necesidades de productividad y competitidad de las organizaciones como al bienestar y desarrollo personal de las personas.

La extensión también ha evolucionado hacia un modelo basado en la identificación de brechas de conocimiento. En lugar de limitarse a ofertar programas desde las unidades académicas, la Universidad analiza las necesidades reales de sus públicos para diseñar rutas formativas pertinentes. “Hoy buscamos reconocer las brechas de conocimiento de nuestros stakeholders para acompañar de manera más efectiva el desarrollo del talento humano”, señala Calle D’Alleman.

Bajo este enfoque se estructuran programas como lo son Construcción de Paz, Bienestar – familia y vida, Hábitat y Sostenibilidad y Organizaciones Innovadoras e Inteligentes; estos procesos permiten que la universidad ofrezca soluciones prácticas y acompañamientos integrales, desde niveles básicos de formación hasta programas especializados.

Otro de los retos clave de la extensión universitaria es fortalecer el trabajo conjunto con las organizaciones. Abrir espacios de diálogo permite identificar con mayor precisión las necesidades del entorno y construir planes de formación alineados con los objetivos institucionales y sociales. “El desafío está en ubicar las brechas reales y medir cómo la formación impacta la productividad, la competitividad y el bienestar de las personas”, afirma el director.

Sabios
Grupo1

En la vida universitaria, la extensión cumple un rol estratégico: conecta el conocimiento con la realidad, enriquece los procesos formativos y reafirma el compromiso social de la universidad. Es el espacio donde el saber se convierte en acción y donde la universidad fortalece su vínculo con el desarrollo humano, social y productivo del entorno.

Por: Maria Juliana Sierra Casas – Agencia de noticias – Medellin.

Agencia de noticias – Colegio de la UPB. Fortalecer la identidad, el sentido de pertenencia y el bienestar de los estudiantes es el corazón de la renovación del uniforme del Colegio de la UPB, una apuesta que trasciende lo estético e integra diseño, comodidad y los valores que definen a su comunidad educativa.

El nuevo uniforme refleja una identidad moderna y coherente con el proyecto educativo del Colegio, pensada para acompañar a los estudiantes en su vida académica y formativa. Desde las aulas hasta los espacios deportivos y culturales, la propuesta busca responder a las necesidades del día a día, sin perder el sello institucional que distingue a la UPB.

Niños felices
Niños jugando

En el centro de esta transformación están los estudiantes, quienes viven el cambio de manera directa en su cotidianidad escolar. Para ellos, el nuevo uniforme representa una experiencia renovada en la que la comodidad, el diseño y la identificación con su colegio se convierten en elementos clave del orgullo de pertenecer a la comunidad UPB.

Así lo expresa Tomás Munera, estudiante del Colegio, quien afirma que “el uniforme es muy cómodo, me siento fresco y moderno; los colores son interesantes y van con mi estilo. Ver a todo el Colegio adaptándose a él es muy interesante”.

Este sentir también se refleja en las familias, que reconocen en el nuevo uniforme una prenda pensada para el bienestar integral de los niños y jóvenes. Más allá de la estética, los padres valoran que el diseño permita libertad de movimiento y comodidad durante la jornada escolar. Catalina Giraldo, madre de un estudiante, resalta que el uniforme fue pensado en el bienestar de los estudiantes para su desarrollo en el Colegio y le permite ver a su hijo desenvolverse con mayor tranquilidad en su día a día.

Uniforme completo
Uniforme ed.fisica

Desde el ámbito pedagógico e institucional, el uniforme continúa siendo un elemento formativo fundamental. En este sentido, Carlos Escobar, coordinador del Colegio de la UPB Marinilla, señala que el nuevo uniforme responde a las necesidades de los estudiantes actuales y que más del 80 % de la comunidad estudiantil ya se ha adaptado a esta renovación, teniendo en cuenta que el Colegio vive un año de transición para el cambio.

Además, resalta que el uniforme mantiene una relación estrecha con el desarrollo de los estudiantes, ya que fortalece su identificación con la institución y garantiza aspectos fundamentales como la higiene y la presentación personal, en coherencia con lo establecido por el Ministerio de Educación Nacional, aportando así a la formación de niños y jóvenes en el contexto escolar.

Con esta renovación, el Colegio de la UPB reafirma su compromiso con una educación que camina al ritmo de su tiempo, que escucha con atención a su comunidad y que mira al futuro con esperanza. Los nuevos uniformes se convierten en un símbolo vivo de una institución que avanza, se transforma y cuida, acompañando a cada estudiante en su crecimiento sin renunciar a la esencia que la ha definido a lo largo de su historia.

Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB.

Agencia de Noticias – UPB Medellín. La Universidad Pontificia Bolivariana realizó una visita exploratoria a Mocoa con el propósito de fortalecer el diálogo con actores comunitarios y avanzar en una relación institucional que lleva décadas construyéndose en el sur del país.

Las investigadoras Mariluz Betancur Vélez, líder del Foco Estratégico Agua, Alimentación y Territorio, y Viviana Alonso Marroquín, integrante del Grupo de Investigación Territorio, Dinámicas Socioculturales y Familias, de la Facultad de Trabajo Social, viajaron a la capital del departamento de Putumayo para identificar oportunidades de colaboración y comprender los procesos locales que podrían convertirse en semilla de futuras iniciativas académicas y científicas.

El punto de partida fue escuchar, observar y reconocer los saberes que hoy sostienen iniciativas comunitarias en torno a la producción de bienes artesanales y la gestión sostenible del municipio. La Universidad, desde su experiencia interdisciplinaria, se interesa en acompañar estos esfuerzos con un enfoque respetuoso del conocimiento ancestral y orientado al desarrollo social.

“La visita fue muy positiva, hicimos un buen match, hay apertura por parte del Centro Etnoeducativo Rural Bilingüe Catmëns̈a, y de la Asociación de Mujeres Indígenas (ASOMI), de Mocoa”, contó Mariluz Betancur Vélez.

Durante la visita de la UPB al centro educativo, se hizo un taller de vocaciones científicas con estudiantes de tercer grado, donde se exploraron imaginarios sobre la ciencia mediante mandalas, lectura de cuentos y ejercicios de dibujo.
Durante la visita de la UPB al centro educativo, se hizo un taller de vocaciones científicas con estudiantes de tercer grado, donde se exploraron imaginarios sobre la ciencia mediante mandalas, lectura de cuentos y ejercicios de dibujo.
Mediante su experiencia interdisciplinaria, la UPB busca acompañar e impulsar cadenas productivas con un enfoque respetuoso del conocimiento ancestral y orientado al desarrollo social de las comunidades.
Mediante su experiencia interdisciplinaria, la UPB busca acompañar e impulsar cadenas productivas con un enfoque respetuoso del conocimiento ancestral y orientado al desarrollo social de las comunidades.

Una relación construida durante décadas

La presencia de la Universidad en esta región no es nueva. Desde hace 50 años existe un convenio con el Instituto Misionero de Antropología (IMA) para la formación de personas provenientes de zonas vulnerables, indígenas, afrodescendientes y campesinos.

Además, desde 2013, explica Viviana Alonso, la Facultad de Trabajo Social ha formado profesionales en el municipio de Sibundoy. Tres cohortes de egresados y 80 estudiantes en formación continúan su proceso, representando cerca de 16 etnias en los departamentos de Putumayo, Cauca, Nariño, Amazonas, Caquetá y Tumaco. Esta trayectoria ha permitido que las comunidades identifiquen a la UPB como una aliada en sus procesos educativos y organizativos.

Los estudiantes del  Centro Etnoeducativo Rural Bilingüe Catmëns̈a aprenden a cultivar la chagra, con la orientación de sus maestros, para identificar plantas medicinales y transformarlas en productos bio orgánicos.
Los estudiantes del Centro Etnoeducativo Rural Bilingüe Catmëns̈a aprenden a cultivar la chagra, con la orientación de sus maestros, para identificar plantas medicinales y transformarlas en productos bio orgánicos.

“Allí hay una relación que se ha tejido con cuidado y respeto junto a estos pueblos indígenas a través de los estudiantes que hacen parte de la UPB. La Universidad es reconocida como la educación pública a la que han podido acceder, expresan los estudiantes de Etnoeducación y Trabajo Social en este departamento (Putumayo)”, manifiesta Viviana Alonso.

La Facultad de Ingeniería en Nanotecnología, en articulación con la de Trabajo Social, también ha fortalecido este vínculo. Desde hace un año, acompaña en Sibundoy un proyecto adscrito al Programa de Bioeconomía, centrado en el aprovechamiento de subproductos del maíz, experiencia que demuestra el potencial de un trabajo conjunto basado en el diálogo de saberes, uno de los pilares de la metodología de Apropiación Social del Conocimiento.

Reconocer el contexto

Durante la visita, las profesoras conocieron dos apuestas comunitarias que hoy concentran buena parte del liderazgo territorial en Mocoa: el Centro Etnoeducativo Rural Bilingüe Catmëns̈a y la Asociación de Mujeres Indígenas (ASOMI).

En la institución educativa, los niños aprenden desde pequeños a cultivar la chagra, (un espacio sagrado de cultivo sin químicos y amigable con el medioambiente), donde, con la orientación de sus docentes, identifican plantas medicinales y las transforman en productos bio orgánicos como velas, esencias, aceites, cremas y jabones. Aunque la producción es artesanal, tiene un sentido profundo para la comunidad y está integrada al currículo escolar. En palabras de Viviana Alonso, esta iniciativa “tiene mucho sentido y está conectada a los saberes académicos; es formal, tiene un horario todos los días, donde los maestros con los niños trabajan en estos temas”.

“Desde preescolar hasta quinto de primaria, los chicos van avanzando en la elaboración de los productos, inclusive fabrican velas en latas de atún. Es muy curioso porque cada niño sabe cuál es la vela que elaboró”, cuenta Mariluz Betancur.

Los estudiantes han llegado incluso a comercializar algunos de sus productos con la Secretaría de Educación de Putumayo, que hizo una compra masiva de velas para la celebración del Día del Profesor.

“Nuestro interés es conectar esas iniciativas y esos saberes tan interesantes que ellos tienen en la transformación de esos productos con las vocaciones científicas, las competencias y las capacidades que tiene la Universidad en diferentes líneas de trabajo”, manifestó Viviana Alonso Marroquín.

ASOMI, por su parte, agrupa mujeres de cinco pueblos indígenas: Inga, Siona, Kofán, Koreguaje y Kamentsá, y es reconocida por su experiencia organizativa, su liderazgo femenino y su capacidad para gestionar proyectos territoriales. Administran una reserva natural y un ecohotel en el Putumayo, han recibido formación técnica del SENA y cuentan con reconocimiento internacional.

De acuerdo con las investigadoras, ambos actores expresaron apertura para trabajar conjuntamente con la Universidad. Las docentes describieron los encuentros como una puerta para pensar en posibilidades de investigación.

Maria Rosario Chicunque, líder Cofundadora ASOMI, Comisión de Territorio, en Mocoa, Putumayo.
Maria Rosario Chicunque, líder Cofundadora ASOMI, Comisión de Territorio, en Mocoa, Putumayo.

Semilla para nuevas iniciativas

De acuerdo con Mariluz Betancur, la UPB identificó diversas oportunidades para construir, junto a las comunidades, procesos de investigación que articulen conocimiento ancestral y capacidades científicas. El Foco Agua, Alimentación y Territorio puede aportar desde varias dimensiones: sostenibilidad social, ambiental y económica: por su parte, la Facultad de Trabajo Social puede contribuir desde sus líneas de investigación en territorio, familia, conflicto y saberes ancestrales.

La visita también permitió realizar un taller de vocaciones científicas con estudiantes de tercer grado, donde se exploraron imaginarios sobre la ciencia mediante mandalas, lectura de cuentos y ejercicios de dibujo. Según las expertas, los niños asociaron la investigación con herramientas de descubrimiento y su propio entorno: la chagra, las plantas y el conocimiento transmitido por sus mayores. Para Mariluz Betancur, esa curiosidad temprana refuerza la importancia de fomentar procesos educativos con sentido territorial.

Desafíos

Al mismo tiempo, las docentes identificaron desafíos que deberán considerarse en cualquier propuesta futura. Las comunidades necesitan fortalecer la estandarización, tecnificación y calidad de sus productos, mejorar su infraestructura (especialmente los laboratorios) y ampliar sus capacidades de formulación y gestión de proyectos.

Durante la visita también se dialogó con las secretarías de Agricultura y Educación del Putumayo, para asegurar que cualquier iniciativa se articule con las prioridades departamentales. Este relacionamiento institucional es clave para avanzar hacia procesos más robustos y sostenibles.

Por Federico Hoyos Gutiérrez. Equipo de Divulgación Científica y Comunicaciones. Agencia de Noticias UPB.

Imágenes: cortesía, Mariluz Betancur Vélez y Viviana Alonso Marroquín.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. Crecer hace parte de la vida; no es solo un acto necesario, sino inevitable. En ese proceso, una de las etapas más significativas es enfrentarse a la pregunta: ¿qué quiero ser ahora que soy “grande”? Se trata de una decisión importante y compleja, que no puede tomarse a la ligera, pues define en gran medida la forma en que nos proyectamos hacia el futuro.

Conscientes de este reto, la Universidad Pontificia Bolivariana dio la bienvenida a los nuevos estudiantes de pregrado, UPB TEC y UPB Academy a través de su jornada de inducción, un espacio pensado para acompañarlos en sus primeros pasos durante la vida universitaria.

Inducciones 2026

La apertura del evento estuvo a cargo del Rector de la Universidad, el padre Diego Marulanda Díaz, quien planteó una reflexión en torno al cuidado, destacando que la Universidad es un espacio para manifestarse con y desde el amor. “En nombre de esta gran Universidad, que ya cumple 90 años, les damos la bienvenida. Cuando humanamente podemos experimentar miedo, la Universidad está ahí para eliminar ese temor. Estamos aquí para cuidar del otro; cada uno de ustedes es un regalo para esta Universidad”, expresó.

Además, aprovechó su intervención para hacer una invitación a “poner la alegría en el menú del día”, recalcando la importancia de ser faros y guías de luz en el camino del servicio al otro. “En la UPB, el profesional es, sobre todo, una buena persona. Esta es una Universidad humanista que pone al ser humano en el centro de las relaciones; somos una gran familia”, afirmó.

“Creer, imaginar y crear” es la esencia de la UPB: un entorno que impulsa el pensamiento crítico, el desarrollo de soluciones creativas y el aprendizaje a través de la experiencia bajo el enfoque del aprender haciendo. Se trata de una formación integral que trasciende lo académico, orientada a romper límites y a ofrecer una educación para la vida.

Sofía Jerez, nueva estudiante del programa de Derecho, decidió estudiar en la Universidad porque ve en ella la posibilidad de crecer académicamente mientras disfruta de los espacios y construye nuevas amistades. “Estoy segura de que con este nuevo comienzo se me abrirán las puertas a muchas oportunidades. En la Universidad no solo encontré un EcoCampus bonito, sino también una comunidad muy sana”, mencionó entre risas.

Inducciones 2026
Inducciones 2026

El propósito de la Universidad es formar no solo profesionales con competencias óptimas para el ejercicio de su profesión, sino también seres humanos íntegros, con vocación de servicio, capacidad para el trabajo en equipo y un claro sentido de pertenencia. Valores como la solidaridad, la justicia, la honradez y la lealtad comienzan a marcar el camino de los nuevos bolivarianos que hoy recorren por primera vez los pasillos de la institución.

Por su parte, el nuevo estudiante del programa de Ingeniería Industrial, Juan Fernando Palacios, entiende este nuevo comienzo como una oportunidad para demostrarle a su mamá que sí se pueden lograr grandes cosas. “De la Universidad me gusta todo: sus espacios, su modelo de formación y su propuesta académica. Tengo muchas expectativas; me sueño sacando la carrera adelante para demostrarle a mi mamá que sí se puede”, comentó.

Cada aula guarda una historia por contar; cada almuerzo, examen, salida pedagógica y amistad hará parte de los recuerdos que construirán la experiencia de su paso por la Universidad.

Inducciones 2026

Andrea Navarro eligió estudiar Ingeniería en Ciencia de Datos, pues visualiza en su carrera una forma diferente de explorar y analizar el mundo. “Esta profesión me abre la posibilidad de hacer predicciones. Además, la UPB es una gran referencia no solo de conocimiento, sino también de crecimiento personal y espiritual. Me gustaría explorar la Universidad y que esta se convierta en un puente hacia mi vida laboral”, afirmó.

Durante la inducción, los nuevos estudiantes encontraron un espacio para conocerse, hacer sus primeras conexiones y entender que la vida universitaria va mucho más allá de las clases. La UPB se presenta como un lugar para equivocarse, aprender, explorar nuevas ideas y construir su propio camino: un espacio donde cada paso cuenta y cada historia comienza a escribirse desde el primer día.

Por: Catherin Ramírez López – Agencia de Noticias UPB – Medellín.

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