Agencia de Noticias UPB – Medellín. Corre UPB 2026 no es solo una carrera. Es una iniciativa solidaria que invita a toda la comunidad universitaria y a la ciudadanía a correr con propósito y a sumar kilómetros por la educación. Este encuentro será el domingo, 24 de mayo, en la Comuna 11 de Medellín.
La Fundación Universitaria Pontificia Bolivariana busca motivar la participación de todos y el compromiso por apostar por la educación, el talento y la calidad de vida.
Una Fundación que impulsa oportunidades
La Fundación UPB trabaja de manera constante por ampliar el acceso y la permanencia a la educación en diversos niveles, por el bienestar, la salud y la innovación social. Su labor no se limita al apoyo económico, es un acompañamiento integral a los estudiantes y a las familias. En 2025, la Fundación respaldó a más de 190 estudiantes, fortaleciendo la permanencia estudiantil.
Una invitación a correr por algo más grande

En el marco de la conmemoración de los 90 años de la Universidad Pontificia Bolivariana, se realiza la primera carrera atlética y recreativa “Corre UPB”. Esta iniciativa nace como celebración de la trayectoria de la UPB, una historia construida paso a paso, aportando a la transformación de la sociedad mediante la formación de talento humanista, científico y transformador.
Corre UPB 2026 es mucho más que una carrera; es un acto colectivo de solidaridad. Cada participante, con sus pasos y su energía, aporta a que más jóvenes puedan acceder a la educación superior y así transformar su futuro. Este evento une el bienestar, el deporte y la esperanza en un mismo propósito: abrir caminos y crear oportunidades para quienes más lo necesitan”, afirma Claudia Elena Gómez Rodríguez, directora ejecutiva de la Fundación Universidad Pontificia Bolivariana.
Deporte, bienestar y valores
Corre UPB busca fomentar hábitos de vida saludable y promover valores fundamentales como la perseverancia, el compromiso, la disciplina y la solidaridad, aplicables tanto en la vida académica como profesional y personal.
“Participar en una carrera fortalece la salud mental, fomenta la constancia y mejora la confianza al cumplir metas personales. Además, incentiva hábitos de vida saludable y fortalece el sentido de comunidad”, señala Diego Mauricio Zapata Botero, coordinador de Deportes de la UPB.

¿Por qué correr?
Porque no solo se trata de llegar a la meta, sino de apoyar una causa que fortalece el acceso a la educación e impacta vidas. Tu participación suma, tu energía transforma y tu esfuerzo construye futuro.
Corre UPB está pensada para toda la familia:
2K – Ideal para niños y quienes desean disfrutar una experiencia recreativa.
5K – Perfecta para jóvenes y adultos que quieren retarse.
10K – Para quienes buscan superar sus límites y vivir la experiencia completa.
Adultos, jóvenes y niños están invitados a ser parte de esta gran jornada. ¡Te esperamos! Inscríbete ya en: https://correupb.com/
Por: Adrián Mena – Salomé Correa – Agencia de Noticias UPB – Medellín
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Estudia Licenciatura en Español e Inglés y está convencida de que la palabra, cuando se usa con responsabilidad y sensibilidad, puede transformar realidades. Con esa convicción, Valentina Barragán Mena asume el rol de representante estudiantil ante el Consejo Directivo de la Universidad, un espacio clave para la toma de decisiones institucionales, donde la escucha activa, el diálogo respetuoso y la comprensión de la diversidad son fundamentales.
Con cinco años de trayectoria en la UPB, entiende la representación como un ejercicio que va más allá de intervenir en nombre de otros: implica informarse con rigurosidad, comprender los procesos institucionales y actuar con ética, coherencia y transparencia. Su liderazgo no surge de manera improvisada; se ha construido desde su etapa escolar y se fortaleció en la Universidad, especialmente a través de su experiencia en el grupo de líderes, donde aprendió que la participación estudiantil cobra sentido cuando impacta no solo la vida universitaria, sino también la relación con la comunidad.


Nacida en Bogotá, criada en Antioquia y con raíces familiares en Quibdó, se reconoce como una mujer atravesada por múltiples culturas. Esa diversidad ha nutrido su sensibilidad y su interés por la educación emocional, la inclusión y el valor de las diferencias. Para ella, liderar es cuidar, escuchar y acompañar.
Fuera del ámbito académico, su vida también está marcada por el servicio y la creatividad. Es scout, una faceta que define como una formación complementaria que le ha dejado enseñanzas profundas para la vida. Ama leer y escribir literatura infantil.


Ya he escrito cuatro cuentos y sueño con ilustrarlos, encuentro en el arte, el baile, la música y la actuación espacios que fortalecen mi seguridad y mi capacidad de estar presente”, menciona Valentina.
Barragán admira profundamente los cuentos y fábulas de Rafael Pombo, en los que reconoce la literatura como uno de los instrumentos más bellos para educar en valores.
En lo cotidiano, encuentra felicidad en los planes sencillos: compartir una comida con su familia, amigos o compañeros, conversar sin prisa, jugar juegos de mesa o participar en trivias. Para ella, esos espacios de encuentro representan comunidad, cercanía y cuidado mutuo.
Como representante estudiantil, sus decisiones estarán guiadas por la empatía, la transparencia y el compromiso. Sueña con una Universidad donde la pedagogía del amor sea el eje central de la formación. Si directivos y docentes son el corazón y la mente de la institución, considera que los estudiantes son el alma: el motivo y la conciencia viva de cada proceso.

Con una mirada que integra rigor académico, sensibilidad humana y profundo sentido comunitario, Valentina asume este reto con la intención de fortalecer los canales de comunicación, promover una participación más consciente y aportar a una UPB donde cada voz encuentre un lugar y cada palabra construya.
Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias UPB – Medellín
Agencia de noticias – Colegio de la UPB. La excelencia volvió a ser protagonista en el Colegio de la UPB con la entrega de las Becas de Honor 2026, un reconocimiento que exalta no solo el rendimiento académico, sino la disciplina, la coherencia y la calidad humana de quienes encarnan el sello formativo de la institución. En esta edición, diez estudiantes recibieron una beca del 100 % para el año en curso, gracias a su sobresaliente promedio y a su compromiso integral.
El acto se convirtió en un encuentro profundamente significativo para toda la comunidad educativa. Directivos, docentes y familias compartieron un espacio cargado de emoción, gratitud y orgullo, en el que se celebró el esfuerzo constante y el propósito claro de hacer las cosas bien.

La ceremonia contó con la presencia del Rector General de la UPB, el padre Diego Marulanda, quien destacó que la excelencia académica debe estar siempre acompañada de una formación en valores. En su intervención, hizo referencia a la “IA”, no solo entendida como inteligencia artificial, sino como Inteligencia del Amor, esa capacidad de formar profesionales competentes, pero ante todo seres humanos íntegros, empáticos y comprometidos con la transformación de la sociedad.
Los estudiantes becados en 2026 fueron:
· Maximiliano Hurtado Cano
· Celeste Gaviria Rodríguez
· Juan Sebastián Quintero Palacios
· Violeta Puerta Valencia
· Matías Henao Rivera
· Juan Santiago Fierro López
· Sofía Calad Agudelo
· Ana Sofía Madrid Diez
· Santiago Salazar Álvarez
· Sebastián Restrepo Ramos
Cada uno de ellos representa el resultado de un trabajo silencioso y disciplinado, acompañado por sus familias y respaldado por una institución que cree firmemente en el poder de la educación para transformar vidas.
Ana Sofía Madrid Diez expresó con emoción lo que significa este logro:
Para mí esta beca es muy importante ya que simboliza todos los esfuerzos y todos los sacrificios que hay detrás de ella. También sentí mucha emoción porque nos están reconociendo como los mejores estudiantes, no solo en lo académico, sino también en lo disciplinario y como personas, entonces me siento muy orgullosa de eso. Ver a mi familia tan feliz por ello es algo que no puedo explicar”.
En voz de los padres de familia, el reconocimiento fue también un motivo de profundo agradecimiento hacia la UPB. Destacaron que este tipo de estímulos no solo valoran el esfuerzo presente, sino que proyectan a los estudiantes hacia el futuro, reafirmando que la institución no solo forma buenos alumnos, sino grandes seres humanos. Para ellos, la Beca de Honor es una confirmación de que el trabajo conjunto entre hogar y colegio da frutos y deja huella.


Así, las Becas de Honor 2026 no son únicamente un incentivo académico; son una declaración de principios: en el Colegio de la UPB la excelencia se vive con disciplina, se sostiene con valores y se proyecta con amor.
Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La Escuela de Ingenierías de la Universidad Pontificia Bolivariana inicia una nueva etapa. No se trata solo de un relevo administrativo, sino de una declaración de principios. Idi Amin Isaac Millán asume la decanatura con una visión clara: llevar la escuela a “la escuela siguiente”, una ingeniería más humana, más resiliente y profundamente trascendente.

Con una trayectoria de más de dos décadas en investigación aplicada, innovación tecnológica y relacionamiento con el sector eléctrico nacional e internacional, Isaac llega como Ingeniero electricista, Magíster en Ingeniería y doctor en Ingeniería (2011, mención cum laude) en la UPB, en convenio con la Universidad de Ciencias Aplicadas de Kempten (Alemania), y como un protagonista en la construcción de soluciones reales para los desafíos energéticos del país.

Desde 1999 hace parte del Grupo de Investigación en Transmisión y Distribución de Energía Eléctrica y ha liderado o participado en más de 20 proyectos estratégicos con actores como EPM, ISA, XM, ISAGEN, el Ministerio de Ciencia, ICETEX y el Banco Mundial. Su trabajo no se ha quedado en los laboratorios, ha trabajado en el registro de cuatro patentes nacionales e internacionales, más de 29 artículos científicos de alto impacto, dos libros, múltiples desarrollos tecnológicos, 18 programas computacionales registrados y 10 prototipos lo respaldan.
Pero quizá uno de sus mayores hitos ha sido la consolidación del UPB Smart Energy Center (SEC), centro que dirige actualmente y que se ha convertido en un referente en transición energética, microrredes, energías renovables no convencionales y territorios inteligentes. Desde allí, ha articulado investigación, desarrollo tecnológico y transferencia de conocimiento para responder a uno de los retos más críticos del siglo XXI; ¿cómo producir, gestionar y democratizar la energía de manera sostenible e inteligente?
Entiendo la ingeniería como un reto permanente: innovar, sostenerse en el tiempo y adaptarse a nuevos rumbos como la transformación digital”, afirma el nuevo decano. Para él, la ingeniería no puede limitarse a resolver problemas técnicos; debe anticiparlos, comprender su impacto social y actuar con rigor científico y ética.
Isaac propone una escuela centrada en la persona. Más humana para estudiantes, docentes y colaboradores. Más ética. Más consciente del impacto de sus decisiones.
La formación integral es nuestro mayor diferenciador. El ingeniero UPB no solo domina el cálculo y la técnica; entiende el contexto, escucha al sector, comprende sus dolores y responde con soluciones pertinentes”, señala. Esa combinación entre sello humanista y rigor técnico es, en su visión, la verdadera ventaja competitiva de la Escuela.
Su decanatura, asegura, será de puertas abiertas. El diálogo y la participación serán parte del nuevo modelo de liderazgo. “No desperdiciaré ni un solo kilovatio hora de mi energía en hacer que nuestra escuela trascienda”, afirma con convicción.
Actualmente la Escuela enfrenta desafíos complejos, incertidumbre macroeconómica, transformación digital acelerada, exigencias regulatorias y una industria que evoluciona a una velocidad sin precedentes. Frente a ello, el nuevo decano plantea una respuesta clara: flexibilidad.

Currículos más adaptativos, micro certificaciones, minors estratégicos y programas capaces de responder con mayor rapidez a las necesidades del entorno. “Nuestros contenidos deben llegar a tiempo y ser pertinentes. Nuestro usuario final es el estudiante, y debemos ofrecerle herramientas ágiles y de alto impacto para insertarse en el mercado laboral con precisión”, sostiene.
La inteligencia artificial, en este contexto, no es una amenaza sino un catalizador. Isaac la concibe como una herramienta que potencia la creatividad y el análisis, pero que jamás reemplaza el juicio humano. La apuesta será integrarla con ética, rigor metodológico y respeto por la propiedad intelectual.
Uno de los mensajes más contundentes del nuevo decano es la necesidad de proyectar la Escuela más allá de sus fronteras. Internacionalizar servicios, fortalecer la transferencia tecnológica y consolidar hubs de innovación que posicionen a la UPB como referente regional en ingeniería.
“Tenemos capacidades internas en investigación, desarrollo e innovación que nos permiten pensar en grande”, afirma. Su experiencia como consultor experto en energías renovables y su liderazgo en la estrategia energética multicampus son prueba de esa vocación expansiva.

En el fondo, la visión de Isaac es profundamente filosófica, la ingeniería debe estar al servicio de la vida. No puede ser lesiva ni indiferente. Debe potenciar al ser humano,mejorar su calidad de vida y contribuir a resolver desafíos globales como la transición energética, el acceso a la electricidad y el cambio climático.
Con una mirada integradora técnica, social, económica y regulatoria plantea que la transición energética debe ser inteligente, gradual y centrada en las comunidades. No se trata de reemplazar una fuente por otra, sino de construir sistemas sostenibles que amplíen el acceso y reduzcan brechas.
Por lo cual, la Escuela de Ingenierías entra así en una etapa de redefinición estratégica bajo el liderazgo de Idi Amin Isaac, la apuesta es clara. Una ingeniería que no solo calcule, sino que comprenda; que no solo innove, sino que transforme; que no solo forme profesionales, sino ciudadanos capaces de trascender.

La “escuela siguiente” ya comenzó. Y su desafío es estar a la altura de un mundo que exige ingenieros con ciencia, conciencia y visión global.
Por: Katherin Manjarres Miranda – Agencia de Noticias UPB – Medellín
Agencia de Noticias UPB – Medellín. El Smart Energy Center de la Universidad Pontificia Bolivariana se ha consolidado desde hace 13 años como uno de los espacios de innovación tecnológica más estratégicos del campus. Desde este centro, la UPB monitorea en tiempo real el comportamiento energético de sus edificios, analiza datos de consumo, proyecta escenarios de generación solar y gestiona la eficiencia de los sistemas que sostienen su infraestructura física y ambiental.

El SEC controla el comportamiento energético de todos los edificios de la UPB, desde el consumo por bloques hasta el rendimiento de los sistemas solares fotovoltaicos, el estado de los medidores inteligentes y el funcionamiento de las estaciones meteorológicas distribuidas en el campus. Gracias a este seguimiento permanente, el centro puede identificar pérdidas, anticipar fallas, proyectar la generación solar futura según el clima y diseñar planes de eficiencia energética basados en datos.

“El SEC son los ojos de la Universidad. Aquí vemos, entendemos y anticipamos lo que ocurre con la energía en el campus, y desde ese análisis diseñamos soluciones que integran tecnología, conocimiento y sostenibilidad para tomar mejores decisiones”, expresa Idi Amin Isaac Millán, decano de la Escuela de Ingenierías de la UPB.
Organizado en tres ejes estratégicos, energía flexible, energía inteligente y energía humana, de los cuales se desarrollan investigaciones, formación especializada y proyectos aplicados en energías renovables, eficiencia energética, automatización y analítica. Estos ejes, además, conectan al SEC con grupos de investigación, empresas, instituciones aliadas y programas académicos que fortalecen un ecosistema interdisciplinario único en la región.
Su propósito es claro, optimizar el uso de la energía y aportar al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente el ODS 7 (energía asequible y no contaminante)
El profesor Idi Isaac Millán destaca que el SEC también articula diversos proyectos estratégicos que la Universidad viene desarrollando en temas de transición energética, sostenibilidad y gestión inteligente del territorio. Aunque cada iniciativa tiene enfoques distintos, su articulación dentro del centro convierte al SEC en un nodo integrador de conocimiento.




“La clave es la integración. Los proyectos que trabajamos con la Universidad, sin importar su alcance o naturaleza, convergen aquí para generar soluciones reales y aplicables al territorio. Ese es el verdadero valor del SEC”, afirma el decano.
Además de operar como centro de control energético, el SEC funciona como un espacio de apropiación del conocimiento. Cada semana recibe instituciones, delegaciones académicas, empresas y estudiantes nacionales e internacionales que buscan comprender cómo la UPB está implementando modelos de campus inteligente, generación distribuida y monitoreo avanzado.
Con más de 40 investigadores vinculados y 13 grupos de investigación aliados, el SEC es hoy un referente nacional en tecnologías para la transición energética y un componente clave en la estrategia institucional hacia el cumplimiento del ODS 7.


El desafío del centro es seguir fortaleciendo su visibilidad interna y externa, y continuar integrando tecnologías que hagan del campus un modelo vivo de sostenibilidad. Como lo resume su director, el SEC es, ante todo, un lugar donde la integración es la clave para crear soluciones que impacten la Universidad y el país.
Por: Katherin Manjarres Miranda – Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Café Solidario es una iniciativa de la Escuela de Ciencias Sociales de la UPB que busca recaudar fondos para ayudar a estudiantes a continuar sus estudios ya la vez, promover el consumo de café de alta calidad, cultivado por familias caficultoras de Antioquia y Colombia.

Colombia es reconocida a nivel mundial por producir uno de los cafés más suaves y de mayor calidad. Sin embargo, paradójicamente, muchos colombianos consumen café comercial que no refleja ese estándar, conocido comúnmente como pasilla. Esto plantea el siguiente interrogante: si en el país se produce y exporta uno de los mejores cafés del mundo, ¿por qué los colombianos siguen tomando café de baja calidad?
Realmente no hemos tenido una cultura de apreciar, valorar nuestro propio café”, aseguró Omar Muñoz, decano de la Escuela de Ciencias Sociales.
Según la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), en Colombia hay aproximadamente 548 mil familias dedicadas a la producción de café distribuidas en 23 departamentos, posicionando al país como el tercer productor mundial de café.
¿Qué pasa si creamos una estrategia que nos ayude a tomar buen café en la escuela, pero que tenga una causa?, fue la pregunta que se planteó el decano y la que materializó la idea de Café Solidario.
La iniciativa tiene como objetivo recaudar fondos para apoyar económicamente a estudiantes de la Escuela que necesiten suplir alguna necesidad como alimentación, transporte o matrícula.
Cada mañana, en la Escuela se prepara café especial de origen para que profesores y colaboradores se sirvan libremente, la taza de café no tiene precio, cada persona deja el aporte que desee depositando el dinero en una alcancía que está justo al lado de la cafetera. Este café se compra a familias caficultoras de todo el país lo que representa también un apoyo a los pequeños productores.

Café Solidario también ofrece a la comunidad bolsas de café molido o en grano donde no hay precios fijados sino una donación voluntaria que permitirá que un joven siga cumpliendo sus sueños, “Solo consumimos cafés especiales. Lo que tomamos es café de alguna finca caficultora. No compramos café de supermercado, ni de tienda”, precisó.
El dinero recaudado se entrega cada mes a la Fundación UPB, quienes se encargan de identificar y apoyar a esos estudiantes y proporcionarles el alivio económico para que puedan continuar su proceso educativo.
El promotor de esta iniciativa, el decano Omar Muñoz, asegura que este tipo de estrategias genera un impacto significativo y debe continuar fortaleciéndose, ya que ayuda a disminuir la deserción escolar. Asimismo, hace un llamado a la comunidad para que se acerque al piso 3 del bloque 7 y se sume a esta iniciativa con propósito.
Café Solidario ha dado sus frutos, ya que convirtió una taza de café en apoyo real para estudiantes. En los 3 años que tiene, ha recaudado cerca de 12 millones de pesos, que han beneficiado aproximadamente a 15 estudiantes.
Por: Valentina Lindo Samudio – Agencia de Noticias UPB – Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La profesora investigadora Luz Dary Botero, de la facultad de Negocios Internacionales de la UPB, ofreció una lectura desde la politología y el Derecho Internacional sobre el conflicto y sus posibles repercusiones regionales.
Botero explica desde la politología en el Derecho internacional lo que ocurrió en Venezuela, analizando en términos desde la política que fue una invasión a la soberanía del país, sin embargo, desde la mirada del Derecho Internacional Humanitario la conversación se vuelve compleja al analizar la falta de cumplimiento a la democracia del país, la ausencia de pruebas, la represión y el silenciamiento de otros partidos políticos en el país.
Según Botero, la justificación estadounidense —centrada en seguridad y estabilidad— ha generado críticas y desconfianza en varios países latinoamericanos por su posible vínculo con intereses energéticos.
Desde esta perspectiva, Colombia se ve directamente impactada en su relacionamiento diplomático tanto con Venezuela como con Estados Unidos. Esta tensión se refleja en el manejo político, las decisiones estratégicas del Estado y la necesidad de equilibrar sus alianzas internacionales.
Tras la reunión presidencial entre Gustavo Petro y Donald Trump, Botero consideró que, aunque existan tensiones más personales que comerciales, el diálogo abrió la posibilidad de un mejor relacionamiento entre ambos países. Esto podría traducirse en una mayor estabilidad diplomática y comercial, así como en la posibilidad de negociación entre Colombia, Estados Unidos y Venezuela.
El análisis se trasladó al sector privado y durante la conversación se planteó a la investigadora el interrogante sobre la postura de los comerciantes y empresarios que deseen iniciar o mantener relaciones comerciales con Venezuela. Botero señaló que, aunque existe un libre albedrío empresarial y no hay restricciones directas del país para invertir en la nación vecina, invertir en Venezuela actualmente implica un alto riesgo de capital, por lo que cada empresario debe de evaluar la efectividad de esta inversión.
Históricamente ambos países tenían un intercambio comercial significativo, que se ha visto afectado por interrupciones diplomáticas y políticas, y que una reanudación de acuerdos podría tener importancia económica para ambos lados, sin afirmar que necesariamente sucederá.
En este contexto, Botero concluye que la intervención de Estados Unidos genera percepciones encontradas: para algunos representa un enigma y para otros una amenaza directa al equilibrio regional. Más allá de estar a favor o en contra de dicha intervención, el foco se centra en cómo esta situación impacta a Colombia desde lo político, lo económico y lo estratégico.
Por: Alba Martínez. Agencia de Noticias UPB. Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. En la primera reunión del presente año 2026, el Banco de la República fijó la tasa de interés en 10,25 %, con un alza de 100 puntos. Para comprender las razones de esta decisión y sus efectos en la economía, se conversó con el profesor e investigador Iván Montoya Gómez y así tener un panorama de cómo actuar ante esta medida.
De acuerdo al informe de Política Monetaria – enero 2026 la tasa se fija acorde a la meta de inflación; en Colombia, la meta está entre el 2 % y 4 %, el año pasado cerró en 5,1 % y se espera que quede alrededor de 6,43 %, sin embargo, el Banco de la República está tratando de controlar este aumento de inflación en una planeación llamada “estrategia de inflación objetivo”, afirma Montoya.
En este proceso tiene como intermediarias unas variables que el docente denomina “variables de coyuntura”, que le permiten anticipar el comportamiento de la inflación.
Entre ellas se encuentran el crecimiento del crédito de consumo, el uso de tarjetas de crédito, el nivel de endeudamiento de los hogares, las expectativas de inflación de expertos y consumidores, el comportamiento del consumo, la inversión y el tipo de cambio.
Montoya expresa que, ante este panorama, la entidad observó que la demanda está subiendo más de lo planeado y con ello se decidió subir la tasa de interés para moderar el crecimiento de la demanda. Él explicó que el impacto inmediato de esta medida se ve reflejado en las tarjetas de crédito, créditos de consumo, libre inversión, compra de cartera.
Aunque el incremento de 100 puntos básicos en una sola decisión es inusual y no se veía desde 2022, Colombia ya ha experimentado tasas de interés incluso más altas en años recientes, alcanzando niveles superiores al 13 %.
“Cuando aumenta el salario mínimo, muchas empresas deben ajustar precios. Varios productos y servicios —como peajes, tarifas notariales y transporte— están atados a ese incremento, lo que genera una dinámica que puede presionar la inflación”, explicó.
Para Montoya, el aumento del salario mínimo pudo ser uno de los factores dentro de las variables de coyuntura para que el aumento en la tasa se concretara, ya que desde la demanda los usuarios tienen mayores ingresos que permiten un mayor consumo y generan presión inflacionaria.
Por otro lado, las empresas pequeñas o de servicios tercerizados sufren el aumento de los costos que se trasladan a los precios de los productos y generan una doble presión inflacionaria.
En este contexto, se cuestiona si estas altas tasas pueden sostenerse durante todo el año o si hay posibilidad de que bajen, según el docente Montoya, esta decisión dependerá del comportamiento del mercado tras el reciente incremento.
Aunque no todas las personas cuentan con tarjetas de crédito —uno de los primeros productos en verse afectados—, el aumento de la tasa de interés tiene efectos directos e indirectos sobre toda la economía.
Con esta decisión, el Banco de la República inicia el año con una política monetaria restrictiva, mientras monitorea el comportamiento de la inflación y de las principales variables económicas.
mientras monitorea el comportamiento de la inflación y de las principales variables económicas.
Por: Alba Martínez. Agencia de Noticias UPB. Medellín.
Agencia de Noticias UPB – Medellín. La facultad de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Pontificia Bolivariana trabaja de la mano con la empresa privada en función de fortalecer una matriz energética más limpia y sostenible, con el fin de desarrollar una propuesta innovadora para resolver los desafíos de integración de energías renovables a la red eléctrica nacional.
Este trabajo se realiza con la Hidroeléctrica Chilsa, ubicada en el Oriente antioqueño, sobre el río Piedras, en jurisdicción del municipio de la Unión (Antioquia). Esta central está registrada por Central Energy S.A.S. ante el SiB Colombia,

El proyecto Chilsa ya representa una innovación en Colombia al incorporar un generador de imán permanente acoplado directamente a la turbina en una configuración compacta. Esta integración reduce significativamente la complejidad mecánica y eléctrica del sistema, disminuye pérdidas asociadas a elementos de transmisión intermedios y optimiza el aprovechamiento del recurso hídrico disponible.
Además, al simplificar la infraestructura requerida, se reducen costos de instalación y mantenimiento, mejorando la viabilidad económica de pequeñas centrales hidroeléctricas y abriendo nuevas oportunidades para el desarrollo de proyectos a filo de agua en el país.
Esta problemática se origina en el hecho de que no todas las fuentes renovables generan energía de manera estable y continua. En el caso de las pequeñas centrales hidroeléctricas, la cantidad de agua del río cambia con el clima y las temporadas, lo que hace que la energía que se genera suba y baje. Estas variaciones dificultan que la electricidad se conecte de forma estable a la red nacional, provocando pérdidas de energía, interrupciones en el servicio o la necesidad de apagar la central en ciertos momentos. Esto significa que, aunque el recurso natural está disponible, no siempre se puede aprovechar al máximo de manera segura y continua.

Frente a este desafío, el proyecto, liderado por el docente Andrés Emiro Díez Restrepo, busca optimizar la conexión de una central hidroeléctrica a filo de agua, cuyo caudal variable genera dificultades técnicas para mantener el suministro estable de energía. La propuesta, ya validada, plantea una configuración novedosa que permitirá mejorar la eficiencia y estabilidad del sistema eléctrico.


Esta colaboración es una muestra de cómo la academia aporta al país desde el conocimiento. La UPB siempre ha estado cercana al desarrollo hidroeléctrico de Colombia, desde los primeros proyectos de Empresas Públicas de Medellín, gracias a sus egresados que han contribuido al crecimiento de una matriz energética limpia y sostenible”, añadió Díez Restrepo.
Durante el proceso, el equipo académico analizó inicialmente soluciones convencionales basadas en convertidores de gran capacidad, como los empleados en centrales eólicas o máquinas de imanes permanentes. Según explica Díez Restrepo, la primera alternativa contemplaba un convertidor europeo de más de dos metros de altura y alrededor de 1.5 MVA.
Además del alto valor, este tipo de convertidores genera dependencia tecnológica, cualquier falla pondría la central fuera de servicio hasta recibir piezas importadas altamente especializadas.
Ante ese escenario, los investigadores decidieron desarrollar una alternativa más robusta, adaptable y viable para el contexto colombiano. La solución elegida combina un sistema de transformadores tridevanados, similar al que se usa en los trenes urbanos para minimizar armónicos, con una etapa rectificadora pasiva de alta eficiencia.


Esta configuración permite elevar el voltaje, reducir armónicos peligrosos y estabilizar la forma de onda antes de acoplarla a la red eléctrica.
Para suplir las variaciones del caudal, el diseño utiliza pequeños ramales de corriente directa que simulan el comportamiento de strings solares. Esto permite que el sistema mantenga operación continua y que el control de potencia reactiva sea asumido por los inversores, eliminando la necesidad de bancos de condensadores y evitando los transitorios eléctricos asociados.
La propuesta permite operar de forma segura incluso ante rechazos súbitos de carga, trabajando en un rango del 40 % al 15 % del caudal sin comprometer el generador. Entre el 40% y el 100% del caudal, la central operará de manera sincrónica. Para futuros proyectos, como la central San Alberto, este modelo podría escalarse hacia sistemas de 24 pulsos para maximizar la eficiencia.


Actualmente, Colombia cuenta con una de las matrices energéticas más limpias del mundo, con más del 80 % de su producción proveniente de fuentes hidroeléctricas, una meta que muchos países desarrollados esperan alcanzar para 2050.
Es por eso que se destaca además el papel de la ingeniería eléctrica y electrónica como ejes fundamentales para la integración de energías renovables, desarrollando sistemas de control y sincronismo que hacen posible conectar estas fuentes con la red nacional.
Por: Katherin Manjarres Miranda – Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias UPB – Medellín. Desde pequeño, Nicolás Gutiérrez tuvo un gusto especial por experimentar cosas nuevas. El mismo deseo que lo llevó a seguir creando a través de la Arquitectura, un programa que le ha permitido potenciar su talento.
Aunque cada semestre ha traído consigo un reto distinto, esos mismos desafíos lo han llevado a adquirir nuevos conocimientos. “Cada semestre es un reto diferente, pero eso me ha permitido aprender mucho. Siempre asumo de la mejor manera cada cambio, sin tenerle miedo a las cosas nuevas y con el apoyo de las personas que me rodean”, expresó.
Para Nicolás, cada proyecto es un reflejo de su esfuerzo. Ver los resultados de cada evaluación lo llena de satisfacción y se convierte en la motivación para seguir creyendo en su proceso e inspirar a otros a crear. Sin embargo, no ha caminado solo, su recorrido ha sido acompañado por su familia, quienes desde el principio lo alentaron a convertirse en arquitecto y creyeron en sus capacidades. Asimismo, ha encontrado manos amigas, como la Fundación UPB y Microempresas de Colombia, que además de entregarle una beca, lo han apoyado en su proceso y lo han impulsado a continuar persiguiendo sus sueños.
Recibir la beca significó, ante todo, una oportunidad y un voto de confianza. Fue un respaldo importante para continuar mi proceso de formación y una motivación para asumir mis estudios con mayor compromiso y responsabilidad. Más allá del apoyo económico, representó un impulso para seguir construyendo mi camino profesional con disciplina y convicción”, afirmó Nicolás.
Hoy, este futuro profesional sueña con ejercer la arquitectura con sentido y responsabilidad. Aspira a responder a las necesidades reales de las personas y a los nuevos desafíos, aprendiendo cada día más, conociendo nuevos lugares y atreviéndose constantemente para alcanzar lo que en el futuro se presente.
A otros jóvenes les dice que: “confíen en sus procesos. Cada camino se construye con constancia, disciplina y paciencia. Los sueños no se cumplen de un día para otro, pero el trabajo consciente y el compromiso con lo que uno hace terminan dando sentido al recorrido”.
Por: Karolyn González Salgado – Agencia de noticias UPB Medellín.