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Agencia de Noticias UPB, Medellín. Rosario Barguil Rodgers asume la decanatura de la Escuela de Ciencias de la Salud con el propósito de continuar el legado de quienes la han construido a lo largo de su historia y proyectarla hacia los desafíos actuales del sector.

La nueva decanatura significa un gran compromiso y una enorme responsabilidad, porque es continuar con el legado de líderes que soñaron y trabajaron por la formación integral de los profesionales de la salud, adaptando esa visión a las necesidades actuales de la sociedad y de las nuevas generaciones”, expresó la doctora Rosario.

De igual manera, señala que su propósito será fortalecer la escuela para que combine el rigor científico con la ética, la calidez humana y el cuidado físico y mental de los estudiantes para que ellos puedan cuidar la vida de los demás; recalcando siempre los valores y principios que representan su identidad gracias a su formación bolivariana.

Rosario Barguil Rodgers

“Recibo este reto con profunda gratitud por una Universidad que ha sido protagonista en mi crecimiento profesional y personal, y con la esperanza de acompañar a las nuevas generaciones de médicos y enfermeros para que encuentren en la UPB ciencia, excelencia académica y también un hogar donde su vocación de cuidar se convierta en una realidad transformadora”.

Desde su experiencia en distintos escenarios del sistema de salud, la nueva decana considera que uno de los principales desafíos actuales en la formación de profesionales es cerrar la brecha entre el conocimiento académico y la realidad del sistema de salud colombiano. Por lo que menciona que es necesario formar profesionales que no solo sean brillantes en lo clínico, sino que comprendan el modelo de salud colombiano, la gestión del riesgo, la sostenibilidad financiera y la eficiencia del sistema, para que puedan transformarlo desde adentro.

Asimismo, destaca la importancia de proteger la vocación de quienes eligen las profesiones del cuidado, promoviendo procesos formativos que integren la excelencia académica con el bienestar de los estudiantes y la humanización de la atención.

En ese sentido, uno de los pilares de su gestión será fortalecer la formación en bioética, un sello distintivo de la Escuela de Ciencias de la Salud de la UPB, que permite articular la docencia, la investigación y la práctica clínica desde una perspectiva centrada en la dignidad humana.

La bioética es un eje articulador que nos permite traducir la evidencia científica en decisiones que protejan la vida, la dignidad humana y el futuro de la sociedad. Por lo tanto, nuestra labor es seguir consolidando este sello como un estándar de excelencia en la formación de nuestros profesionales”.

Rosario Barguil Rodgers

La doctora Rosario, médica y cirujana, especialista en Gerencia de la Economía y Finanzas de la Salud y magíster en Bioética y Bioderecho de la UPB, reconoce que su familia es un apoyo fundamental en esta etapa y que, junto a su esposo, el ingeniero Juan Esteban, y sus hijos David y Esteban, encuentra la motivación para continuar aportando a la formación de nuevas generaciones de profesionales comprometidos con el cuidado de la vida.

“Entiendo mi labor en la decanatura como un acto de servicio y acompañamiento, en el que seguiremos cultivando el conocimiento científico y la ética del cuidado para que caminen de la mano y aporten a la transformación de la salud y de la sociedad”, concluyó.

Por: Sofía Londoño Cardona, Agencia de Noticias UPB

Agencia de Noticias UPB – Medellín. Catherine García es abogada egresada de la Universidad Pontificia Bolivariana y, durante varios años, desarrolló una destacada trayectoria en cargos corporativos. Sin embargo, la maternidad transformó su manera de ver la vida y la llevó a dar un giro profesional: decidió emprender un proyecto que reuniera sus pasiones por la literatura, el derecho y, sobre todo, por el cuidado. Así nació Mombe Books Editorial, un emprendimiento que ofrece servicios editoriales con un enfoque social y humano.

La llegada de su hija y al mismo tiempo la experiencia de la pandemia del COVID-19, la condujo a tomar la decisión de unir su conocimiento como abogada, su interés por la maternidad y su amor por la literatura en un mismo proyecto, pues su propósito era crear un espacio que le permitiera ser madre y profesional a la vez, y fue así como surgió Mombe Books Editorial. Junto a su hermana, quien es diseñadora gráfica, creó sus primeros libros, estableciendo así las bases de la consolidación de la editorial. Catherine explica que su trabajo combina lo que más le apasiona: la escritura, la defensa de los derechos intelectuales y su compromiso con la maternidad y la infancia.

Catherine García y Mombe Books Editorial

Foto de Mombe Books Editorial, tomada de https://www.mombe.co/nosotros/

Catherine ha tenido un acercamiento con el Centro de Desarrollo Empresarial (CDE) de la UPB, lo que le ha permitido conectar y realizar un proceso de relacionamiento con otros egresados de la universidad y, como tal, con la comunidad académica, fortaleciendo redes de colaboración y apoyo que enriquecen su proyecto editorial.

Una propuesta que pone el cuidado en el centro

Foto de Mombe Books Editorial, tomada de https://www.mombe.co/nosotros/

Mombe Books Editorial no es solo una empresa de servicios editoriales: es también un espacio que busca dignificar y visibilizar la labor de cuidado. Publican textos de madres, padres y cuidadores que desean compartir su experiencia de vida, convirtiendo ese conocimiento en capital intelectual y en riqueza social. “La maternidad no se hace desde la mente, la maternidad se hace desde el corazón”, resalta Catherine.

Entre sus publicaciones se encuentran libros sobre maternidad consciente, crianza respetuosa, lactancia, experiencias familiares y proyectos artísticos vinculados al cuidado. Incluso, hacen parte de los Círculos de Cuidado, una iniciativa de la Alcaldía de Medellín, a través de la Secretaría de las Mujeres, que ofrece espacios de apoyo para cuidadores y sus familias, permitiéndoles dedicar tiempo al autocuidado, la formación y el desarrollo personal mientras las personas a su cargo reciben atención profesional. La editorial aporta a este proceso desde su enfoque de fortalecimiento de comunidades y redes de apoyo a través de la literatura.

La propuesta de Catherine se conecta con la llamada economía del cuidado: una idea que reconoce el valor del tiempo, el esfuerzo y el conocimiento que madres y familias invierten en la crianza. Para ella, este modelo económico permite repensar las dinámicas productivas desde la colaboración y la creación de redes, pues menciona que la mayoría de las familias, alrededor del 85 %, están encabezadas por madres solteras que deben asumir solas la crianza de sus hijos. Según explica, esto implica dedicar varias horas diarias al cuidado, especialmente cuando los niños son menores de cinco años, lo que limita su participación en la vida productiva.

En el equipo de trabajo de Mombe Books sobresale la participación de egresados de la UPB, como es el caso de su hermana Jennifer y Valentina Hoyos, quienes lideran las áreas de diseño gráfico e ilustración. A su vez, es de vital importancia reconocer que dentro de sus publicaciones se resalta el libro “El Tiple: Elementos para su Interpretación”, un método de estudio para aprender a tocar este instrumento, desarrollado por Juan Carlos Granada Gallego, exalumno del colegio de la UPB. Tras su fallecimiento a causa del cáncer, su madre decidió publicar este trabajo con el apoyo de Mombe Books. Según la página web de la editorial, este libro es un homenaje musical que permite el aprendizaje, la conservación de la memoria y la tradición.

En la edición número 19 de la Fiesta del Libro y la Cultura, realizada en Medellín, Catherine y su emprendimiento participaron con diversas actividades centradas en uno de los ejes temáticos de este evento: los saberes del cuidado.

Mombe Books va más allá de ser una editorial de productos literarios: es un proyecto con componente social y humano que invita a reconocer y valorar las labores de cuidado, fomentando reflexiones y transformaciones que impulsan el bienestar, la sostenibilidad y una vida más consciente. Asimismo, la labor Catherine García es destacable por su aporte a la sociedad y por encontrar en el cuidado, una oportunidad para transformar y crear.

Por: Paulina Martínez Toro-Agencia de Noticias UPB-Medellín

Agencia de Noticias UPB – Medellín. El padre José Camilo Arbeláez Montoya, Teólogo de la Universidad Pontificia Bolivariana, fue designado por el Santo Padre León XIV, como nuevo obispo de la Diócesis de Vélez, en el departamento de Santander. La designación, anunciada por la Santa Sede, marca el cierre del período de sede vacante que se mantenía desde abril de 2023.

Para la UPB es un gran honor que, en vísperas de celebrar sus 90 años, uno de sus antiguos alumnos haya sido elegido obispo, así lo expresa el padre Diego Uribe, docente en Teología y maestro de José Camilo Arbeláez:

“Este nombramiento recuerda cómo el Señor sigue guiando a su Iglesia a través de pastores bien formados y comprometidos con la evangelización y el servicio comunitario. Para la UPB es motivo de profunda alegría que la Santa Sede vuelva a confiar en un egresado formado en sus claustros para el ministerio episcopal”.

El padre Arbeláez Montoya fue ordenado sacerdote el 25 de noviembre de 1995 e incorporado en la Arquidiócesis de Medellín. Con casi treinta años de vida sacerdotal ha desarrollado labores de formación, gobierno pastoral y acompañamiento comunitario.

Sus pasos estuvieron guiados por la fe que mueve la misión de la Universidad, así lo explicó:

Soy bolivariano desde primero de primaria, y allí mismo cursé todo mi bachillerato. En esa época, el capellán del colegio, el padre Ernesto Estrada, solía ir a la capilla durante el descanso para distribuir la comunión. Yo asistía todos los días: comulgaba, hacía mi oración y al finalizar, nos quedábamos conversando. En una de esas charlas, él me invitó a un movimiento llamado Al Encuentro de Cristo, fue en ese espacio donde di mis primeros pasos al servicio de la iglesia”.

Fue Vicerrector del Seminario Menor de Medellín (1996) y Rector del Seminario para Profesionales “Juan Pablo II” (2011-2014). Capellán de la UPB y asesor arquidiocesano y nacional de la Renovación Carismática Católica durante una década. Se desempeñó como Vicecanciller de la Arquidiócesis de Medellín (2011-2014) y formó parte del Consejo Presbiteral (2016-2019). Ha sido párroco en diversas comunidades, como San Andrés Apóstol, Nuestra Señora de Lourdes, La Niña María y, en los últimos años, La Visitación (2021-2025).

Mientras cursaba estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana (1998-2000), fue director de la Casa de Estudios de la Arquidiócesis de Medellín en Roma. Además, desde 2001 preside la Fundación “Pan y Paraíso”, dedicada a brindar apoyo alimentario y acompañamiento espiritual a niños de comunidades vulnerables.

Para Monseñor Ricardo Tobón Restrepo, arzobispo de Medellín, el nombramiento representa el fruto del esfuerzo, la fe y la dedicación que el padre Arbeláez ha puesto al servicio de la Iglesia, sembrando esperanza en las comunidades:

Recibamos esta noticia con alegría y gratitud; recibámosla, sobre todo, conscientes de que Dios llama a un miembro de nuestro presbiterio, alguien que ha compartido con nosotros desde distintos encargos la siembra del Evangelio a ser sucesor de los Apóstoles y a presidir una Iglesia particular”, expresó.

El nombramiento del padre José Camilo Arbeláez Montoya representa un motivo de orgullo para la Universidad Pontificia Bolivariana, de la que es egresado. Su designación como obispo es una afirmación de la responsabilidad formativa de la UPB y el impacto de sus profesionales en la vida pastoral, social y académica.

Por: Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de noticias UPB – Medellín. Diana Milena Casallas Colorado es filósofa, teóloga y desde ahora también magíster y doctora en Teología de la Universidad Pontificia Bolivariana. En la ceremonia de grados, recibió cuatro títulos: Doctorado Canónico en Teología, Licenciatura Canónica en Teología, Doctorado en Teología y Maestría en Teología, un logro que resume años de dedicación, fe y constancia. Su mayor inspiración ha sido demostrar que en la Iglesia también existen mujeres formadas y comprometidas con el conocimiento.

¡Cuando mandan las mujeres, las cosas funcionan! Papa Francisco

Desde el inicio de su camino académico, Diana se propuso alcanzar las competencias necesarias para comprender y servir a la Iglesia desde sus fundamentos. “Me inspiró ayudar a la gente y demostrar que los sueños, aun en un mundo competitivo, sí se pueden cumplir”, expresó.

Apasionada por la educación ha entendido el camino de Dios a través del aprendizaje y la enseñanza, promoviendo una visión crítica desde la academia. Por eso en su rol como docente invita a sus estudiantes a descubrir un Dios cercano y presente en lo cotidiano: “Dios está más dentro de nosotros mismos de lo que creemos”, afirma.

El proceso para alcanzar estos cuatro títulos no fue sencillo. Diana enfrentó múltiples retos: ejercer como docente, ser madre de una bebé y sobrellevar las largas jornadas entre el trabajo, el estudio y la familia. Pese a ello, asegura que cada esfuerzo valió la pena.

Diana Casallas

Durante su trayectoria académica, expresa un agradecimiento especial al profesor Iván Darío Toro, de la Facultad de Teología, quien la acompañó con paciencia y amor a lo largo de este camino, y a la UPB, por abrir espacios donde las mujeres pueden formarse, enseñar y compartir la experiencia de Dios.

“Todos somos responsables de ser líderes en nuestras comunidades y con nosotros mismos, de tener una vida con sentido”, comenta Diana. Para ella, formarse ha sido un acto de revolución: una manera de darle identidad a su profesión y de inspirar a otros desde las leyes espirituales, llevándolas al plano cotidiano, donde la religión no pertenece solo a unos pocos, sino que atraviesa la vida de todos.

Cuando se le pregunta qué la inspira, responde desde una mirada universal: ayudar a los demás a través del conocimiento y de las acciones, mostrar a Dios desde las experiencias diarias y fomentar una educación crítica basada en la reflexión más que en certezas absolutas.

Su mensaje es una invitación a la autenticidad: “En la vida uno debe ser lo que es, ser abiertamente nosotros en todo para dejar huella”.

Con su ejemplo, Diana demuestra que la fe y el conocimiento no se oponen, sino que se complementan; que la educación es también un acto de amor, y que el liderazgo femenino en la Iglesia hace parte del que hacer de la vocación. Su historia inspira a creer que los sueños, cuando se viven con propósito, pueden convertirse en caminos que iluminan a otros.

Por: Catherin Ramírez López – Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticia UPB- Medellín. Con más de 25 años de trayectoria en la Universidad Pontificia Bolivariana, la profesora Lina Maria Cano Vasquez asume el reto de liderar la Escuela de Educación y Pedagogía con una mirada puesta en la innovación educativa, el fortalecimiento académico y el trabajo en equipo.

Su recorrido inició como docente en el colegio de la Universidad, en el área de tecnología e informática en primaria, luego pasó a ser profesora de tiempo completo de la Escuela, desde donde ha acompañado procesos de formación en pregrado y postgrado, investigación y extensión relacionados con el uso y apropiación de las tecnologías de la información y la comunicación, la educación STEM, la gestión de proyectos y la innovación educativa.

Ha sido investigadora del Grupo Educación en Ambientes Virtuales y Educación, actualmente Educaciones, Lenguajes y Ambientes de Aprendizaje. Además, ha liderado la unidad de extensión y transferencia de la Escuela, coordinado procesos de investigación y participado en estrategias institucionales como FOCO TIC.

Perfil decana

Entre sus prioridades como decana, destaca alinear la Escuela con la estrategia institucional de los próximos diez años, fortalecer la oferta académica en pregrado y posgrado, impulsar la innovación en los procesos de aprendizaje y promover el relacionamiento con diversos sectores.

Me motiva el sentido de pertenencia que tengo por la Universidad, el compromiso con esta comunidad académica que he habitado por más de dos décadas y la posibilidad de aportar desde mi conocimiento y experiencia”, expresó la decana.

Para ella, la mayor fortaleza de la Escuela es su equipo de trabajo, profesores con amplia experiencia en formación e investigación. Entre los retos identifica el ritmo acelerado de los cambios tecnológicos y sociales, sin embargo, confía en la capacidad institucional para responder de manera oportuna.

La mediación tecnológica no es una opción es una realidad. Es fundamental parra los procesos formativos en la presencialidad y la virtualidad”, aseguró al referirse a la importancia de integrar la innovación educativa en los aprendizajes.

Finalmente, envió un mensaje a la comunidad académica, expresó su compromiso con un liderazgo cercano y colaborativo:

“Toda mi disposición está puesta al servicio de acompañar, responder y trabajar de manera colaborativa. Sigo siendo profe, compañera de mis colegas y mi apuesta es construir juntos”.

Por: Veronica Vanesa Giraldo Marin – Agencia de Noticias UPB- Medellín

Agencia de Noticias UPB – Medellín. Susana Valencia Upegui, egresada en 2015 de la Facultad de Diseño de Vestuario, ha trazado un camino profesional que la llevó más allá de las pasarelas. Su inclinación por el mundo escénico y audiovisual la ha consolidado como una figura clave para el cine en la ciudad.

Su más reciente logro: la participación como codiseñadora de vestuario en la película Un poeta, producción colombiana que fue galardonada con el Premio Especial del Jurado en la sección Una Cierta Mirada del Festival de Cine de Cannes este año. Una historia poética grabada en la ciudad de Medellín, que narra la vida de Óscar Restrepo, un hombre apasionado por la poesía que influye profundamente en una joven adolescente. Sin embargo, el camino que ella transita junto a él tiene giros inesperados.

El proyecto llegó a Susana gracias a Juliana Giraldo, una docente que trabajó en la Facultad y colega con quien decidió formar una dupla creativa para asumir este reto cinematográfico.

Me aventuré con Juliana en este proceso. Tuvimos apoyos de otras personas para hacer los acabados de las prendas, en la preproducción y durante el rodaje en momentos particulares”, expresó Susana Valencia.

Su método fue tan meticuloso como creativo: leyeron el guion, comprendieron la historia y articularon su propuesta con la visión del director y otras áreas de la producción. La idea era que el vestuario se viera natural y auténtico.

“Visitaron el clóset de cada actor para encontrar prendas que ayudaran a construir los personajes. A partir de estas piezas, desarrollamos una propuesta estética donde cada uno tuviera una característica especial”, explicó Susana Valencia.

Egresada diseñó para un poeta, película premiada en Cannes
Egresada diseñó para un poeta, película premiada en Cannes

La propuesta conceptual que diseñaron tenía un eje poético: cada personaje estaba representado por un poema, reflejando en sus atuendos una gama de colores, texturas y sensaciones que completaban el universo visual del filme. Un trabajo artesanal que implicó transformar prendas nuevas en vestuarios con apariencia de uso o desgaste.

Susana recuerda con gratitud sus años de formación en la Facultad, donde las materias de puesta en escena le abrieron el panorama hacia áreas más narrativas y visuales del diseño. Durante la carrera fue descubriendo qué era lo que realmente le apasionaba y, con las herramientas que le brindaron, pudo encontrar su pasión.

Es muy lindo poder hacer lo que a uno le gusta. Qué bueno es arriesgarse a soñar y poder volver hoy a la Universidad, a recordar dónde comenzó este sueño y ver cómo empieza a materializarse, afirmó Susana Valencia.

Un Poeta no solo es una película sobre poesía y sensibilidad, sino también una metáfora del mismo recorrido profesional de Susana: con obstáculos, decisiones valientes y creatividad constante. Un camino que demuestra que el cine colombiano se fortalece gracias al talento de profesionales que, como ella, siguen apostando por narrar historias a través del vestuario.

Por: Natalia Quintero Pabón – Agencia de Noticias UPB – Medellín.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. Desde los primeros años en el colegio de la UPB, Sergio Zapata Velásquez encontró en la robótica algo más que una de esas aficiones propias de la infancia. Cuenta que, con 7 años, diseñaba y armaba robots; recuerda a las épocas en las que sus pasiones le llevaban a visitar las muestras de ingeniería en la Universidad.

Siendo apenas un niño ya había tenido la oportunidad de conocer a una persona que le marcaría el camino. En unas olimpiadas de robótica en la UPB conoció a Iván Mora, docente de la Facultad de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, quien, en un intento por direccionar el futuro académico de Sergio, le encaminó a estudiar electrónica en la Universidad Pontificia Bolivariana.

Una vez se convirtió en profesional, continuó su camino con una especialización en Robótica y Mecatrónica y una maestría en Ingeniería, también en la UPB. A partir de allí, Sergio ha logrado llevar su sueño de infancia un paso más allá, desarrollando innovaciones robóticas que buscan lograr impacto global. Actualmente, lidera el equipo de diseño mecánico de Clutterbot, una startup internacional enfocada en la creación de robots domésticos orientados a mejorar la calidad de vida en el hogar.

Estudiar electrónica en la UPB

“Podríamos decir que la electrónica hace posible la existencia de todas las tecnologías o de la mayoría de tecnologías”. Con esta frase Sergio destaca la importancia de su carrera y, de la universidad, el valor humano que trasciende lo estrictamente académico. Añade que la integralidad del ingeniero electrónico de la UPB es un valor agregado, entendiendo el contexto y el futuro tecnológico hacia el que camina el mundo, sobre todo por el avance de las inteligencias artificiales. Para él, que vio en la robótica su futuro y su sueño, la carrera significaba entonces el complemento ideal para dominar el componente electrónico que le da vida a cada uno de sus diseños.

Ya en el camino académico, Sergio gozó de las virtudes de la educación de la UPB. En sexto semestre ingresó al semillero de electrónica A + D, de nuevo con el profesor Iván Mora. Y destaca que pertenecer a estos grupos brinda unas ventajas importantes.

“Uno aprende a consultar artículos, a entender el estado del arte y el marco teórico de un proyecto, y eso aporta no solo a la parte ingenieril, sino también a una visión más analítica y estructurada del conocimiento. En mi caso, esas herramientas marcaron la diferencia frente a otros ingenieros”, aseguró Sergio Zapata.

Si la robótica es el futuro, la electrónica es el camino

Sergio acabó un pregrado exitoso, inició una maestría en la que trabajó en el grupo de investigación con la docente Vera Sasulich Pérez, y una vez enfrentado al campo laboral, asumió la tarea de encontrar un trabajo que respondiera a sus sueños de niño. Lo encontró en Clutterbot, desempeñando una labor valiosa, en gran medida, por su formación académica en robótica y mecatrónica durante la maestría.

Para él, el mundo está guiado por las tendencias, las inteligencias artificiales y los robots se llevan la atención. Pero aclara que nada de ello sería posible sin la ingeniería electrónica. “(El componente electrónico) es el habilitador de muchas tecnologías, pues sin electrónica no puede haber computadoras, robots, ni todos los dispositivos que actualmente uno utiliza”, enfatizó el ingeniero.

Y es precisamente la capacidad del ingeniero electrónico de la UPB la que le brinda la posibilidad de desempeñarse en cualquiera de esas áreas sin ningún problema.

“La formación en la UPB es muy integral, comprende no solamente la parte de ingeniería, sino también la parte humana. Y una de las fortalezas del ingeniero electrónico es que es muy multidisciplinar, uno tiene la opción de escoger el camino que más le interese”, comentó Sergio Zapata.

Sergio Zapata y grupo de investigación

Sergio Zapata hizo un camino bolivariano, desde que diseñaba por curiosidad y pasión, hasta convertirse en un referente para quienes anhelan, como él, adentrarse en las tecnologías del futuro. Su historia refleja el camino del estudiante UPB que nunca deja de soñar.

Por: César Moreno Torres y Pablo Robledo Franco- Agencia de Noticias UPB.

La alegría se desbordó en el auditorio de los Premios Lápiz de Acero cuando el presentador pronunció el nombre de la UPB Bucaramanga como ganadora de la categoría Mejor Diseño Editorial Nuevo Talento. El proyecto reconocido titulado “Pop up y tradición, un viaje ilustrado por los carnavales de Colombia“ fue desarrollado por las recién egresadas Gina Bayona y Briyit Lizeth Jiménez, bajo la mentoría del profesor Juan Carlos Gómez.

Desde su primera edición en 1998, los Premios Lápiz de Acero se han consolidado como el máximo reconocimiento al diseño colombiano: una convocatoria anual que reúne más de 30 categorías de producto y mobiliario a editorial e interacción y que funciona como auténtico “termómetro” de la creatividad nacional, ganar posiciona al proyecto y a sus autores en el radar de estudios, marcas y medios especializados, además de inscribirlos en un archivo histórico que documenta la evolución y las tendencias del sector. No en vano se les llama “los Óscar del diseño en Colombia”

Esta victoria representa mucho más que una distinción nacional. Es el resultado de un proceso académico riguroso que inició en el aula, concretamente en el núcleo “Pragmática” del quinto semestre de Diseño Gráfico, donde se reta a los estudiantes a reflexionar, investigar y transformar la teoría en objetos de diseño útiles para la sociedad. “El diseño sin investigación y sin teoría se queda corto”, señala el profesor Juan Carlos Gómez, quien acompañó a las estudiantes en cada fase del proyecto.

Lo que empezó como una tarea de aula se transformó en un proyecto de grado sobresaliente, evaluado con distinción por su enfoque crítico y su valor investigativo. Pero la apuesta no quedó allí: junto a su docente, las estudiantes crearon un semillero de investigación desde el cual participaron en concursos nacionales e internacionales.

Entre ellos, obtuvieron el primer lugar en el concurso internacional de semilleros de FUNCIEDES, la cual es una fundación sin ánimo de lucro dedicada a impulsar la investigación aplicada, el emprendimiento responsable y el desarrollo social en América Latina, allí destacaron entre más de 167 propuestas provenientes de México y Colombia en diversas áreas del diseño.

La edición 23 de los Lápiz de Acero enfrentó a la UPB con universidades de reconocido prestigio, como Los Andes y la Jorge Tadeo Lozano. Además de la categoría ganadora, el proyecto estuvo nominado en Mejor Ilustración Nuevo Talento y Mejor Universidad, lo que subraya su versatilidad y alcance.“Saber que nuestro trabajo fue considerado el mejor entre instituciones con tanta trayectoria nos llena de orgullo y reafirma el potencial creativo de Bucaramanga”, comenta Gina Bayona.

Para la Facultad de Diseño Gráfico, el premio marca un hito: es la primera vez que compite en los Lápiz de Acero y, de inmediato, obtiene el máximo galardón en su categoría. El logro posiciona a la región como semillero de innovación y refuerza la confianza en el talento UPB.

Mientras tanto, las creadoras ya dan el siguiente paso con su agencia de diseño “Cúbica”, un emprendimiento que nació como muchas grandes ideas de la amistad forjada en la universidad. “Los compañeros son clave”, recuerda el profesor Gómez, citando al cineasta Guillermo del Toro: “En la universidad uno encuentra a la gente con la que hará cosas increíbles”.

En la imagen estan las estudiantes ganadoras y el profesor con ellos

Pragmática” es un libro-objeto de diseño editorial que nació como ejercicio académico en quinto semestre y terminó convertido en un proyecto de grado galardonado. Su propósito central es volver “usables” la teoría y la investigación sobre semiótica y diseño, mostrando con casos, pictogramas, infografías y layouts interactivos cómo los signos y los objetos visuales impactan la vida cotidiana.

Este premio no solo reconoce el diseño como disciplina, sino que pone en el mapa nacional a la UPB Bucaramanga como una institución comprometida con la formación crítica, creativa y transformadora. “Lo más valioso es ver cómo un proyecto que nació en clase terminó siendo el mejor producto editorial del país en 2025. Y eso nos deja una certeza: el diseño santandereano tiene mucho que decir y la UPB es una voz potente en ese diálogo”.

Agencia de Noticias UPB – Medellín. María Antonia Orrego, egresada del programa de Arquitectura de la UPB, culminó su Maestría en desarrollo Urbano en la Universidad de Arquitectura y Construcción de San Petersburgo. Su estancia en Rusia no solo enriqueció su formación académica, sino que también le permitió explorar nuevas culturas, perspectivas y enfoques innovadores en el campo de la arquitectura, llevando su talento y visión más allá de las fronteras de Colombia.

Con el objetivo de enriquecer su conocimiento sobre urbanismo y paisajismo, dicha experiencia dio como resultado la profundización en temas sobre desarrollo urbano, planeación territorial y planificación urbana, con la intención de abordarlos y aplicarlos en Colombia. La importancia que tiene el asunto de la sostenibilidad y la ecología urbana a nivel de planificación y estética marca una diferencia significativa en la evolución de la educación y en la ciudad de San Petersburgo.

Una de las cosas que más me ayudó para enfrentar este contexto académico fue la formación que tuve en la UPB en cuanto a la capacidad de sustentar y argumentar algún proyecto desde distintas perspectivas y materializarlo con diferentes softwares, esto hizo más ameno el paso por la maestría en San Petersburgo”, afirmó María Antonia Urrego.

Egresada de arquitectura

Por otro lado, las diferentes metodologías que utiliza la universidad como abordar proyectos desde diferentes miradas en las etapas creativas y la educación rigurosa que se requiere en la educación de los estudiantes, permite que se desempeñen con profesionalismo, ya que se enfrentan a proyectos reales, desarrollar una visión crítica y una capacidad de resolución de problemas complejos. Gracias a esto, los egresados están preparados para enfrentar desafíos contemporáneos, integrando la sostenibilidad y las nuevas tecnologías en sus diseños para destacarse en el mercado laboral y en diversos proyectos.

Es importante destacar que la UPB cuenta con una oficina de internacionalización donde se establecen vínculos y alianzas entre los estudiantes y las instituciones de diferentes partes del mundo, impulsando el intercambio académico y cultural para estudiantes, profesores y egresados.

Estudiar en el exterior nos abre las puertas a otro mundo, nos ayuda ampliar el conocimiento y descubrir habilidades que no sabíamos que teníamos. Es muy importante salir y enfrentarnos a nuevos contextos, enriqueciendo la vida profesional y personal”, expuso María Antonia Orrego.

Egresada de arquitectura, estudia su maestría en Rusia

Este logro no solo resalta la calidad educativa, el talento y la dedicación de sus egresados, quienes continúan destacándose en el ámbito internacional, sino que también la experiencia adquirida en Rusia fortalecerá su carrera y contribuirá al desarrollo de proyectos innovadores y con impacto global en el campo de la arquitectura. Con su formación internacional y el respaldo de una educación integral, esta arquitecta promete seguir siendo un referente en el sector tanto a nivel nacional como internacional.

La experiencia de estudiar en otro país es enriquecedora y de mucho valor para los estudiantes, contribuyendo a que puedan sumergirse en nuevas culturas, formas de pensar y enfoques educativos, con la posibilidad de adquirir una visión global que les ayude a resolver desafíos desde una perspectiva más amplia. Así mismo, proyectos que pueden contribuir con el desarrollo de su sector o la solución de problemas locales, lo que puede ser crucial para impulsar la innovación y el progreso en diversas áreas.

Por: Natalia Quintero Pabón – Agencia de Noticias UPB – Medellin.

Agencia de Noticias UPB – Medellin. José Fernando Montoya Ortega, egresado de la Universidad Pontificia Bolivariana, tiene un vínculo que no solo refleja una trayectoria profesional y académica con la UPB, sino también un legado de valores y compromiso con la comunidad. Su historia se teje con la universidad desde sus primeros pasos en la formación académica hasta su rol como embajador de los principios de la universidad a través del programa Honor al Mérito.

José Fernando comenzó su recorrido en la UPB desde la primaria, continuando su educación en el Colegio hasta el segundo año de bachillerato, luego dio un giro en su vida al estudiar en un seminario, pero regresó para culminar su bachillerato en el Colegio Salazar Herrera. Más tarde, como estudiante de Sociología, se vinculó nuevamente con la universidad, donde encontró su vocación como académico y líder.

Con el paso de los años, su carrera se fue consolidando y escalando en la UPB, inició como monitor de quien sería rector en ese entonces, Monseñor Luis Alfonso Londoño Bernal, y luego asumió un rol como profesor en diversas facultades durante más de 45 años. Desde el inicio de su carrera como docente en áreas como arquitectura, administración e ingeniería, hasta su rol como vicerrector académico, la universidad fue su hogar y su campo de crecimiento profesional.

La bondad de la providencia ha sido muy generosa conmigo”, expresa José Fernando, reconociendo las oportunidades que la vida le ha ofrecido dentro de la institución.

vicejose
Equipo directivo UPB mientras José fernando Montoya era vicerrector académico de la UPB.

José desempeñó roles claves en la planeación y gestión de la universidad como director de planeación y decano de la Facultad de Sociología, sin embargo, su historia también abarca su trabajo fuera de la universidad como gerente de una cooperativa de caficultores y, posteriormente, como secretario de Educación de Antioquia, no obstante, a José Fernando se le presentó la oportunidad de regresar a la universidad para asumir la dirección de la Oficina de Egresados.

Fue en este espacio donde encontró una nueva misión: liderar el programa radial “Honor al Mérito”, este programa, que lleva 20 años desde su primera emisión, se dedica a compartir las historias de vida de los graduados de la universidad, resaltando los valores que han aprendido y vivido en su paso por la UPB.

A través de este programa, José Fernando ha logrado captar lo que verdaderamente une a todos los miembros de la UPB. “Lo importante es que, independiente de los apellidos, las experiencias y los caminos que cada uno siga, nos identifica algo muy especial, que es ser parte de la Universidad Pontificia Bolivariana”, dijo José.

José Fernando no solo es un testimonio de lo que significa ser parte de la UPB, sino que, con su ejemplo y dedicación, sigue siendo un faro para todos aquellos que han pasado por las aulas de la universidad.

Con 12 años de retiro de su cargo académico, José Fernando continúa aportando su experiencia y pasión por la UPB. Es un hombre que ve el valor del honor y del mérito no solo en los logros personales, sino también en la oportunidad de servir y conectar a las generaciones que pasan por la universidad, dejando un legado que va más allá de las aulas y de la enseñanza académica: un legado de principios, valores y una vocación de servicio que perdura a lo largo del tiempo.

Por: María Fernanda Bohórquez Taboada – Agencia de Noticias UPB – Medellin.

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