Agencia de noticias – UPB Medellín. El proyecto SERES (Sostenibilidad y Ecología para la Restauración de Ecosistemas Sociales) nace con el propósito de aportar soluciones a problemáticas de sostenibilidad y fortalecer la seguridad alimentaria, tomando como punto de partida el contexto territorial del sur del Valle de Aburrá.
La iniciativa surge a partir de una invitación que hace la univerdad Pontificia Bolivariana al municipio de La Estrella a través del proyecto de investigación, lo que motivó a un grupo de profesores de la Facultad de Arquitectura y Diseño entre ellos la profesora Catalina Montoya y la directora Lina Escobar a formular un proyecto de investigación en alianza con la ONG EPIC y con el acompañamiento de ICLEI.
Como señala Luis Guillermo Sañudo Vélez, profesor de Arquitectura, señala que “el proyecto nace con el deseo de aportar soluciones a una problemática de sostenibilidad y de fortalecer el soporte de la seguridad alimentaria, tomando como referencia el municipio de La Estrella”.
El contexto que dio origen a SERES está marcado por los efectos del cambio climático, que han transformado las dinámicas de los territorios y han impactado directamente la disponibilidad de alimentos.
En la actualidad, la sociedad atraviesa transformaciones significativas en sus formas de vida, impulsadas por los efectos del cambio climático, una situación que impacta directamente las dinámicas de los territorios, afectando su sostenibilidad en cuanto la disponibilidad de los alimentos, su disponibilidad, acceso y consumo.

En este escenario, el proyecto se articula con políticas públicas como las promovidas por el Consejo Nacional de Política Económica y Social (COMPES), que desde 2008 busca garantizar el acceso continuo a los alimentos, en línea con los objetivos de desarrollo Sotenible (ODS) de las Naciones Unidas.
Seres sugiere una perspectiva más amplia sobre la sostenibilidad al incluir lo social y lo comunitario como elementos clave para proteger los ecosistemas. En esta visión, la sostenibilidad va más allá de lo ambiental y también se ve desde la creación de una conciencia colectiva y el respeto hacia los lugares de donde vienen los alimentos, entendiendo que es precisamente mediante esa conciencia social que se puede asegurar la sostenibilidad de la naturaleza.
El proyecto ha encontrado en las instituciones educativas un escenario clave para generar impacto. A través de talleres de participación ciudadana en colegios del municipio, estudiantes y docentes han trabajado en la identificación de problemáticas y soluciones relacionadas con la seguridad alimentaria.
Según Luis Sañudo, profesor de Arquitectura:
El trabajo con los colegios ha sido fundamental, porque permite crear conciencia pedagógica en las nuevas generaciones sobre el cuidado de los ecosistemas”.
Además, la iniciativa se articula con procesos académicos dentro de la universidad, vinculando a estudiantes en espacios de formación donde se abordan las prácticas sociales en los territorios.
El trabajo realizado en el campo ha permitido valorar el conocimiento local y resaltar la relevancia de establecer procesos de aprendizaje en igualdad entre las universidades y las comunidades. Mediante la interacción con los residentes del municipio, el proyecto ha mostrado que los conocimientos locales enriquecen la investigación y ofrecen soluciones más adecuadas a los desafíos vinculados a la sostenibilidad y la seguridad alimentaria. Este intercambio de saberes ha fortalecido la comunicación entre la experiencia técnica y las prácticas diarias de las comunidades, creando procesos de colaboración y participación.
Con SERES, la Universidad Pontificia Bolivariana reafirma su dedicación hacia la sostenibilidad y el progreso social, evidenciando que la transformación de los territorios se logra mediante la colaboración, la educación y el intercambio de conocimientos entre academia, gobierno y comunidad.
Por: Daniela Lora Osorio – Agencia de Noticias UPB
Agencia de Noticias – Colegio de la UPB. Tras una intensa jornada de reflexión, dominio escénico y argumentos sólidos, el Festival de Oratoria 2026 ha cerrado su etapa semifinal. Durante las últimas dos semanas, el Aula Magna, Marinilla y el auditorio Juan Pablo II se transformaron en el epicentro del pensamiento crítico, escenario donde estudiantes desde cuarto hasta undécimo grado demostraron que la voz es, sin duda, la herramienta más poderosa para transformar la realidad.
La competencia, que cerró el 14 de mayo, destacó por un nivel discursivo excepcional. Cada participante asumió el desafío con preparación y valentía, planteando al jurado la compleja tarea de seleccionar a quienes representarán la excelencia comunicativa de nuestra institución en la gran final.
Más allá de la competencia, este proceso es una escuela de vida. Santiago Salazar Álvarez, finalista del grado 10°5 y representante destacado de la Sede Medellín, compartió su experiencia tras conocer los resultados:
La oratoria me ha permitido descubrir que mi voz tiene el poder de conectar con los demás y defender mis ideales con respeto. Mi clave es simple: A+D=E (Actitud + Disciplina = Excelencia). Este proceso no se trata solo de hablar bien, sino de lograr que la audiencia sienta la misma pasión que yo tengo por el mensaje que quiero transmitir. Estoy muy motivado para enfrentar el desafío de la gran final”.

Al igual que Santiago, cada uno de los finalistas ha demostrado que el liderazgo institucional se forja a través de la capacidad de comunicar ideas con claridad, convicción y propósito.
Tras una rigurosa evaluación de habilidades como la dicción, la estructura argumentativa y el manejo del público, presentamos a los estudiantes que han asegurado su lugar en la etapa definitiva del certamen:
Sede Medellín
4°2: Juan Sebastián Quintero Palacios
5°2: Juliana María Muñoz Cardona
6°3: Juan Sebastián Arango Vásquez
7°3: Selene Gaviria Prieto
8°5: Susana Ortiz Lopera
9°9: Manuela Vélez Bravo
10°5: Santiago Salazar Álvarez
11°6: Andrea Orozco Vergara

Sede Marinilla
6°1: María Celeste Valencia Sierra
7°2: Luciana Henao Jiménez
10°1: Luis Mateo García Hernández

El Festival de Oratoria trasciende la premiación; es una apuesta pedagógica por fomentar el respeto a la pluralidad de opiniones. Felicitamos a todos los semifinalistas por su impecable desempeño y enviamos un reconocimiento especial a quienes continúan en este camino hacia el título.
El escenario ya está preparado para la palabra final; un cierre que promete ser un despliegue de intelecto y elocuencia que reafirma nuestro orgullo institucional.
Por: Alejandra Hernández Zapata – Agencia de Noticias del Colegio UPB.
Agencia de Noticias – Medellín. La iniciativa nació como una serie de cursos de extensión académica que despertaron un alto interés entre los participantes. A partir de esa experiencia, la Universidad estructuró una ruta de formación más completa que hoy se proyecta como un espacio académico para profesionales y apasionados por la historia, la arqueología y las civilizaciones antiguas.
Con el paso de las cohortes, el programa ha ido evolucionando. Uno de los cambios más importantes fue la reorganización de la ruta formativa en un año académico. Antes se desarrollaba durante tres semestres; hoy los contenidos están organizados en módulos temáticos que permiten recorrer de manera más clara y dinámica los principales aspectos de la civilización egipcia, desde su historia y cosmovisión hasta su arquitectura, su arte y sus relatos míticos.


Desde la subdirección de Formación Continua Multicampus también se proyectan nuevas posibilidades de innovación para el programa. Según explica Marly Ester Dede Mena, subdirectora de Formación Continua Multicampus, se contemplan ajustes académicos que permitan ampliar su alcance y fortalecer su articulación institucional.
Con el componente académico visualizamos dos oportunidades: la configuración de Minors anclados a la estrategia institucional UPB Patch, que podrían presentarse a la Escuela de Teología, Filosofía y Humanidades para su valoración, y la organización del programa por módulos, de manera intencionada según los potenciales públicos de interés.
“Es una forma de estudio que resulta especialmente eficaz para el aprendizaje adulto, porque ofrece flexibilidad en la elección de los contenidos y en el proceso de matrícula”, explica la subdirectora de Formación Continua Multicampus.
Otro de los avances significativos ha sido la transición hacia un formato telepresencial. Aunque la primera cohorte se desarrolló de manera presencial, el interés de estudiantes de otros países llevó a adaptar el programa a clases sincrónicas que hoy permiten la participación de personas de Argentina, Ecuador, España, Italia y Portugal.
“El programa ha crecido de manera muy orgánica. Muchas personas llegan porque siempre tuvieron el interés de estudiar egiptología, pero en su momento no encontraron un espacio académico para hacerlo”, explica la docente Elizabeth Noreña, coordinadora del programa.


También, se ha fortalecido su equipo docente con la participación de profesores internacionales especializados en lengua egipcia, arqueología, literatura y arte del Antiguo Egipto, lo que aporta nuevas perspectivas al proceso de aprendizaje y enriquece el diálogo académico dentro del aula.
Uno de los momentos más significativos de la experiencia formativa es la expedición académica a Egipto, donde los estudiantes tienen la oportunidad de recorrer enclaves arqueológicos y relacionar lo aprendido en clase con los espacios donde se desarrolló esta civilización milenaria.
La trayectoria de su coordinadora también ha contribuido a consolidar la proyección del programa. Noreña dirige la plataforma Egiptología Medellín, dedicada a la divulgación académica y científica de esta disciplina en el mundo hispanohablante, y recientemente participó en un documental sobre el Antiguo Egipto disponible en Amazon Prime Video, una experiencia que amplía las posibilidades de acercar este conocimiento histórico a nuevos públicos.
Con el inicio de su cuarta cohorte, el Programa Internacional de Egiptología continúa fortaleciendo una comunidad académica que crece dentro y fuera del país. Entre investigación, divulgación y formación, esta iniciativa abre nuevas puertas para que estudiantes y profesionales exploren el legado del Antiguo Egipto desde América Latina y encuentren en las humanidades un espacio para comprender mejor la historia y el presente.
Por: Liz Dey Monsalve – Agencia de Noticias UPB
Agencia de noticias – Colegio de la UPB. La excelencia volvió a ser protagonista en el Colegio de la UPB con la entrega de las Becas de Honor 2026, un reconocimiento que exalta no solo el rendimiento académico, sino la disciplina, la coherencia y la calidad humana de quienes encarnan el sello formativo de la institución. En esta edición, diez estudiantes recibieron una beca del 100 % para el año en curso, gracias a su sobresaliente promedio y a su compromiso integral.
El acto se convirtió en un encuentro profundamente significativo para toda la comunidad educativa. Directivos, docentes y familias compartieron un espacio cargado de emoción, gratitud y orgullo, en el que se celebró el esfuerzo constante y el propósito claro de hacer las cosas bien.

La ceremonia contó con la presencia del Rector General de la UPB, el padre Diego Marulanda, quien destacó que la excelencia académica debe estar siempre acompañada de una formación en valores. En su intervención, hizo referencia a la “IA”, no solo entendida como inteligencia artificial, sino como Inteligencia del Amor, esa capacidad de formar profesionales competentes, pero ante todo seres humanos íntegros, empáticos y comprometidos con la transformación de la sociedad.
Los estudiantes becados en 2026 fueron:
· Maximiliano Hurtado Cano
· Celeste Gaviria Rodríguez
· Juan Sebastián Quintero Palacios
· Violeta Puerta Valencia
· Matías Henao Rivera
· Juan Santiago Fierro López
· Sofía Calad Agudelo
· Ana Sofía Madrid Diez
· Santiago Salazar Álvarez
· Sebastián Restrepo Ramos
Cada uno de ellos representa el resultado de un trabajo silencioso y disciplinado, acompañado por sus familias y respaldado por una institución que cree firmemente en el poder de la educación para transformar vidas.
Ana Sofía Madrid Diez expresó con emoción lo que significa este logro:
Para mí esta beca es muy importante ya que simboliza todos los esfuerzos y todos los sacrificios que hay detrás de ella. También sentí mucha emoción porque nos están reconociendo como los mejores estudiantes, no solo en lo académico, sino también en lo disciplinario y como personas, entonces me siento muy orgullosa de eso. Ver a mi familia tan feliz por ello es algo que no puedo explicar”.
En voz de los padres de familia, el reconocimiento fue también un motivo de profundo agradecimiento hacia la UPB. Destacaron que este tipo de estímulos no solo valoran el esfuerzo presente, sino que proyectan a los estudiantes hacia el futuro, reafirmando que la institución no solo forma buenos alumnos, sino grandes seres humanos. Para ellos, la Beca de Honor es una confirmación de que el trabajo conjunto entre hogar y colegio da frutos y deja huella.


Así, las Becas de Honor 2026 no son únicamente un incentivo académico; son una declaración de principios: en el Colegio de la UPB la excelencia se vive con disciplina, se sostiene con valores y se proyecta con amor.
Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB.
Agencia de noticias – Colegio de la UPB. Fortalecer la identidad, el sentido de pertenencia y el bienestar de los estudiantes es el corazón de la renovación del uniforme del Colegio de la UPB, una apuesta que trasciende lo estético e integra diseño, comodidad y los valores que definen a su comunidad educativa.
El nuevo uniforme refleja una identidad moderna y coherente con el proyecto educativo del Colegio, pensada para acompañar a los estudiantes en su vida académica y formativa. Desde las aulas hasta los espacios deportivos y culturales, la propuesta busca responder a las necesidades del día a día, sin perder el sello institucional que distingue a la UPB.


En el centro de esta transformación están los estudiantes, quienes viven el cambio de manera directa en su cotidianidad escolar. Para ellos, el nuevo uniforme representa una experiencia renovada en la que la comodidad, el diseño y la identificación con su colegio se convierten en elementos clave del orgullo de pertenecer a la comunidad UPB.
Así lo expresa Tomás Munera, estudiante del Colegio, quien afirma que “el uniforme es muy cómodo, me siento fresco y moderno; los colores son interesantes y van con mi estilo. Ver a todo el Colegio adaptándose a él es muy interesante”.
Este sentir también se refleja en las familias, que reconocen en el nuevo uniforme una prenda pensada para el bienestar integral de los niños y jóvenes. Más allá de la estética, los padres valoran que el diseño permita libertad de movimiento y comodidad durante la jornada escolar. Catalina Giraldo, madre de un estudiante, resalta que el uniforme fue pensado en el bienestar de los estudiantes para su desarrollo en el Colegio y le permite ver a su hijo desenvolverse con mayor tranquilidad en su día a día.


Desde el ámbito pedagógico e institucional, el uniforme continúa siendo un elemento formativo fundamental. En este sentido, Carlos Escobar, coordinador del Colegio de la UPB Marinilla, señala que el nuevo uniforme responde a las necesidades de los estudiantes actuales y que más del 80 % de la comunidad estudiantil ya se ha adaptado a esta renovación, teniendo en cuenta que el Colegio vive un año de transición para el cambio.
Además, resalta que el uniforme mantiene una relación estrecha con el desarrollo de los estudiantes, ya que fortalece su identificación con la institución y garantiza aspectos fundamentales como la higiene y la presentación personal, en coherencia con lo establecido por el Ministerio de Educación Nacional, aportando así a la formación de niños y jóvenes en el contexto escolar.
Con esta renovación, el Colegio de la UPB reafirma su compromiso con una educación que camina al ritmo de su tiempo, que escucha con atención a su comunidad y que mira al futuro con esperanza. Los nuevos uniformes se convierten en un símbolo vivo de una institución que avanza, se transforma y cuida, acompañando a cada estudiante en su crecimiento sin renunciar a la esencia que la ha definido a lo largo de su historia.
Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB.
Agencia de noticias – Colegio de la UPB. Emmanuel Borrero, estudiante de grado 11° del Colegio de la UPB, fue elegido como representante en el Consejo Distrital de Juventudes 2025, instancia de participación ciudadana que busca fortalecer la voz de los jóvenes en los procesos sociales, educativos y culturales de Medellín.


Su propósito, según expresó, es renovar la educación, el emprendimiento y el empleo, y representar con responsabilidad a aquellos que temen alzar su voz. Su trabajo, afirma, no se limita a quienes depositaron su confianza en él, sino que se orienta a los más de 630.000 jóvenes de Medellín, con la convicción de que todos merecen ser escuchados, acompañados y reconocidos.
Mi motivación principal ha sido el conocimiento de las realidades juveniles en diferentes zonas de Medellín, tanto en la centralidad como en las laderas. Cada encuentro me permitió comprender que la presencia, el apoyo y la coherencia son más poderosos que cualquier discurso”, comentó Emmanuel.
Desde su nuevo rol, proyecta ser “un soñador de la educación”, comprometido con promover una formación de calidad que fomente becas, oportunidades y proyectos de vida lejos de la violencia, y próximos a la innovación tecnológica, agraria y técnica. Para él, una sociedad educada es una sociedad libre.

Emmanuel considera que espacios como el Consejo Distrital de Juventudes permiten a los jóvenes articularse con el sector público, el privado y las organizaciones sociales que apoyan el desarrollo juvenil. Al conectar estos sectores, afirma, se pueden lograr transformaciones reales, ordenadas y sostenibles, con metas claras a corto, mediano y largo plazo, orientadas a un mismo propósito: hacer el bien a la juventud y construir un futuro compartido.
Entre los retos que identifica en su labor se encuentran la discriminación y la falta de conexión entre los jóvenes y las oportunidades educativas, laborales, culturales y deportivas. En sus palabras:
“Cada joven merece disfrutar su edad, vivir con alegría y participar en actividades que impulsen su desarrollo físico, mental, social y motriz. La juventud no debe ser un tiempo perdido, sino el inicio de una vida plena”.
Asimismo, reconoce que la educación cumple un papel decisivo en el fortalecimiento de los liderazgos juveniles. Desde su experiencia, el Colegio ha sido el espacio donde se forman las primeras habilidades para liderar con coherencia, empatía y eficacia.
“Un liderazgo real no se mide por popularidad, sino por resultados honestos y transformaciones visibles”, afirma.
Su camino de liderazgo se ha forjado a través de diversos proyectos institucionales y sociales, entre ellos la Feria de Innovación, Emprendimiento y Nueva Sociedad (InnvEm – NS) 2024, en la cual participó activamente. También se ha desempeñado como representante estudiantil y promotor de proyectos benéficos dentro del Colegio.
Para Emmanuel, cada estudiante, más allá de considerarse o no un líder natural, posee un potencial significativo para transformar realidades.
El estudiante destacó, además, el acompañamiento de sus compañeros durante el proceso, El estudiante destacó, además, el acompañamiento de sus compañeros durante el proceso; entre ellos, Raquel Velásquez Mazo, de 10°8; Daniel Ramírez, de 9°6; Jerónimo Gallego, de 9°6, y Juan Pablo Castrillón, de 10°8, quienes integraron su equipo de campaña al Consejo Distrital de Juventudes 2025. Expresó también su gratitud hacia los docentes que le brindaron comprensión y apoyo, permitiéndole equilibrar sus responsabilidades académicas con sus compromisos como líder juvenil.

Finalmente, dirigió un mensaje a los jóvenes, invitándolos a actuar con valentía, claridad y humildad, y a los docentes, a ser aliados en los procesos estudiantiles, reconociendo las diversas habilidades que contribuyen a la construcción de una sociedad más allá del ámbito académico.
“Sí es posible ser buen estudiante, buen líder, buen amigo, buen hijo y buena persona a la vez. Ser líder no es mandar, es conectar, servir y resolver con honestidad y amor”.
Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB
Agencia de noticias – Colegio de la UPB. Durante nueve días, Camilo Puerta, estudiante de 11° del Colegio de la UPB, participó en el Mundial de Debate realizado en Chile, un encuentro internacional que reunió jóvenes de distintos países para compartir su visión sobre temas actuales, desarrollar habilidades argumentativas y fortalecer la expresión oral.
“Era la primera vez que salía del país y todo fue nuevo: los horarios, los acentos, la comida. En las mañanas juzgaba debates y en las tardes competía en discursos. Fueron jornadas muy largas, pero llenas de aprendizajes”, cuenta.
Su historia no comenzó en Chile, sino en los salones del Colegio, donde descubrió su gusto por la palabra y la argumentación. Gracias a las oratorias escolares y los torneos regionales, Camilo fue construyendo un camino constante que lo llevó a ganar ligas de debate y competencias de oratoria. En mayo de 2025 recibió la invitación al Mundial, una oportunidad que asumió con disciplina y entusiasmo para dar lo mejor de sí en él.
Yo no lo veía posible, era algo lejano. Pero con el tiempo, con el apoyo del Colegio, de la Universidad y de mi familia, se fue volviendo realidad. Hubo muchos meses de preparación, de pedir permisos, de estudiar nuevos formatos y adaptarme”, recuerda Camilo Puerta.
Durante su participación, Camilo fue juez en varias rondas y también concursó en la categoría de discursos, donde ocupó el puesto 19 entre casi 70 competidores de diferentes países.

El Mundial fue, además, una oportunidad para conocer otras culturas y formas de pensar. “Uno se da cuenta de que el humor, las palabras y hasta los gestos cambian según el país. Es un choque cultural bonito, te abre la mente. Aprendí mucho sobre cómo escuchar, analizar y construir argumentos más allá de lo emocional”.
La preparación no fue sencilla, el Consejo Académico del Colegio le permitió aprovechar parte de su horario escolar para entrenar de forma constante. Cuenta que, durante tres meses, todos los días de 2 a 3 de la tarde dedicaba este tiempo para estudiar. Fue un trabajo fuerte, pero necesario para rendir al nivel internacional.
También destaca el acompañamiento de los docentes y directivos que creyeron en su proyecto.
“Desde el principio me sentí respaldado, el apoyo académico, emocional y económico fue clave. Sin ese acompañamiento, no hubiera podido llegar tan lejos”, comenta Camilo.


Entre los recuerdos que se trae del Mundial está la “Noche de Países”, una jornada en la que cada delegación compartía sus tradiciones y sabores, “ese día sentí que, aunque estaba lejos, también estaba en casa. Todos compartíamos con alegría lo que somos y de donde veníamos”.
Llevar la bandera de la universidad y del Colegio de la UPB en el hombro fue, para Camilo, un símbolo de todo lo que ha aprendido desde sus primeros años en la institución.
“Representar al Colegio fue muy especial, saber que detrás de mí hay una comunidad entera que ha hecho parte de mi proceso me llena de orgullo. Es como llevar una parte del colegio en la espalda y otra en el corazón”.
Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB
Agencia de noticias – Colegio de la UPB. El libro LEA (Lectura, Escritura y Aprendizaje) nació en las aulas de Primaria como respuesta a una necesidad concreta: acompañar a los niños en su proceso de lectoescritura con un material que integrara todas las dimensiones del aprendizaje.

Durante tres años, las profesoras Gloria Yepes, Leidy Álvarez y Nancy Gallego recopilaron experiencias de trabajo con grado primero y observaron que los libros disponibles en el mercado se concentraban únicamente en la comprensión lectora. Esta limitación llevó a diseñar una propuesta que incluyera la escritura, el desarrollo de la motricidad fina, el pensamiento lógico, la creatividad y el trabajo en equipo. “El proceso de lectoescritura siempre ha sido motivante, porque permite descubrir cómo cada niño, desde su contexto, llega a leer y escribir”, explica Leidy Álvarez.
LEA no solo reúne actividades de lectura y escritura; también plantea dinámicas de juego y acción que fortalecen la formación integral.
Para Gloria Yepes, una de sus creadoras, la clave fue ofrecer un recurso que estuviera realmente conectado con las etapas del aprendizaje: “La mayoría de libros suponían que todos los estudiantes ya leían, y eso no reflejaba la realidad del aula. Por eso nos propusimos construir un material integral, motivador y diversificado”.

El trabajo colectivo fue determinante para consolidar este proyecto. La experiencia editorial, la creatividad, el manejo tecnológico y el criterio pedagógico de cada una de las docentes se sumaron en un proceso que permitió dar forma al libro. Cada docente aportó desde sus fortalezas, logrando un resultado que refleja las prácticas y el modo en que se entiende la enseñanza de la lectura y la escritura.


La acogida de LEA ha sido significativa, pues se ha visto reflejada en que los directivos y compañeros reconocen el texto como un recurso coherente y claro, mientras que las familias acompañan el proceso con orgullo. Los niños, por su parte, viven con entusiasmo la sorpresa de descubrir que sus profesoras son autoras de un libro.
Una de las reacciones más bonitas es verlos emocionados al saber que las personas que les enseñan día a día en el aula escribieron el texto que usan en clase”, afirma Yepes.
Además, el libro fue distinguido en el evento Autores Bolivarianos de la Universidad Pontificia Bolivariana, donde fue seleccionado como una de las obras más destacadas del año. Para sus autoras, el reconocimiento representó un impulso para seguir compartiendo sus experiencias pedagógicas. “No siempre se reconoce el valor de un texto escolar, pero creemos que es necesario dar existencia a lo que vivimos en el aula y mostrar cómo estas prácticas contribuyen a la formación integral de los estudiantes”, concluye Álvarez.
Más allá de ser un texto escolar, LEA se ha convertido en un puente entre la experiencia docente y el aprendizaje de los niños. Su protagonista, Isabela la mariposa viajera, acompaña a los estudiantes a lo largo de las páginas y, como premio por el buen desarrollo de las actividades, visita sus hogares para seguir fortaleciendo el vínculo entre escuela y familia.

Con Isabela como guía, el proceso de lectura y escritura deja de ser un simple ejercicio académico y se convierte en una travesía compartida. De esta manera, las autoras recuerdan que enseñar a leer y escribir es abrir caminos hacia el conocimiento, la imaginación y la vida en comunidad. Al transformar prácticas de aula en páginas impresas, muestran que la educación también se escribe, se vive y se comparte.
Este logro representa un orgullo para la comunidad educativa del Colegio de la UPB, ya que visibiliza el compromiso de sus maestros con la innovación pedagógica y el fortalecimiento de la cultura lectora.
Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB
Agencia de Noticias UPB – Medellín La Universidad Pontificia Bolivariana fue escenario de la conferencia internacional El Realismo Político de Hans Kelsen, a cargo del politólogo e internacionalista austriaco Robert Schuett, Ph.D., presidente de la Asociación Austriaca de Ciencia Política.
El encuentro reunió a docentes, investigadores y estudiantes de Derecho y Ciencias Políticas en un espacio que reafirma la importancia de Kelsen para el debate contemporáneo sobre derecho, democracia y relaciones internacionales.

A partir de esto, planteó que Kelsen no fue un idealista ingenuo como suele interpretarse, sino un jurista y teórico preocupado por las causas de la guerra y por los medios realistas para alcanzar la paz.
Si creemos que la naturaleza humana es maleable, existe la posibilidad de organizarse colectivamente. En ese caso, la variable que puede transformarse es cómo manejar la anarquía internacional”, afirmó Schuett, al señalar que la visión kelseniana abre la puerta a pensar en mecanismos para contener los conflictos globales.
El conferencista también presentó las tres grandes propuestas que históricamente han buscado asegurar la paz mundial que son: la democracia, el comercio internacional y el balance de poder. Sin embargo, advirtió que ninguna resulta suficiente por sí sola y resaltó la necesidad de fortalecer el derecho internacional como un sistema coactivo capaz de prevenir la guerra.

“Kelsen fue un realista político progresista, en contraposición a un idealista. Para él, el derecho internacional, aunque aún primitivo, es indispensable para garantizar estabilidad y evitar el desastre bélico”, concluyó.
La presencia de Schuett en Medellín hizo parte de una gira académica por Colombia que lo llevó también a universidades de Bogotá, contando con el respaldo de la Embajada de Austria, el Fondo para el Futuro de la República de Austria y la Asociación Austriaca de Ciencia Política (ÖGPW).
Por: Nataly Arroyo Ramos. Agencia de Noticias UPB.
Agencia de noticias – Colegio de la UPB. Para 2026, el Colegio de la UPB inaugurará las nuevas instalaciones de su Preescolar. Más que una infraestructura física, es un ecosistema pedagógico vivo, diseñado para convertirse en un tercer maestro, el cual está sustentado en un modelo educativo que promueve la indagación, el asombro y el desarrollo de habilidades socioemocionales de sus estudiantes.
Con este nuevo espacio se busca formar niños curiosos, con pensamiento científico, tecnológico y lógico. Además, educa ciudadanos globales: estudiantes que aprenden inglés como llave de oportunidades y fortalecen competencias que les permiten interactuar en distintos contextos.
Para el rector del Colegio, Juan Gonzalo Arboleda Arboleda, la nueva infraestructura es una arquitectura moderna para el aprendizaje, lo cual demuestra la responsabilidad que tiene el Colegio para dar respuesta a lo que hoy el mundo necesita en cuanto a la formación de los nuevos talentos. “Es un espacio educativo de acuerdo con las necesidades de los niños y sus familias”, subrayó.

La infraestructura tendrá en su corazón un jardín central abierto al cielo, que actúa como centro de vida y de aprendizaje. A su alrededor, habrá pequeñas casas con bibliotecas, zonas de juego, cocinas, rincones de arte y espacios de descanso, con el fin de fomentar la exploración multisensorial y la creatividad.
Inspirado en el enfoque Reggio Emilia (pedagogía participativa) y respaldado por evidencias de la neurociencia, se reconoce que los ambientes bien diseñados son claves para facilitar el aprendizaje, estimular la autonomía, promover conexiones humanas significativas y garantizar el bienestar emocional.
Por su parte, la coordinadora de Preescolar y Primaria de la institución, Clara Ochoa, señala que esta es una oportunidad para que los docentes continúen innovando en cuanto a metodologías de enseñanza y que utilicen nuevos recursos que ayudarán a la calidad educativa.
En definitiva, los estudiantes de Jardín y Transición contarán con un ambiente que favorezca su aprendizaje activo y la interacción con sus pares. Será su casa común, donde el espacio educa, inspira y abraza.
El Colegio ya tiene abiertas las inscripciones para las familias que deseen ser parte de este nuevo capítulo. Ingresar al Preescolar marca el inicio de un camino educativo para toda la vida, ya que el acompañamiento se extiende desde la primera infancia hasta la educación superior.
Agencia de Noticias del Colegio de la UPB