Agencia de Noticias – Colegio de la UPB. Hay metas que se trazan con la mirada fija en el horizonte y sueños que se construyen metro a metro en cada entrenamiento. Esa es la historia de José Miguel Rodríguez Villaraga, estudiante del grado 10-3 y destacado nadador de nuestra institución que ha dado un paso gigante en su carrera deportiva al convertirse en flamante integrante de la Selección Colombia. Su talento, constancia y disciplina lo tienen hoy listo para representar al país más allá de nuestras fronteras.

El camino hacia la alta competencia exige una planificación milimétrica y un compromiso inquebrantable. Con la agenda lista para un mes de octubre inolvidable, José Miguel afrontará un doble reto internacional y departamental: del 7 al 15 de octubre nos representará en las competencias de Esturiones con la Selección Antioquia, y del 20 al 26 del mismo mes viajará a Santiago de Chile para disputar la prestigiosa Copa Pacífico luciendo los colores de la Selección Colombia.
Para un deportista de alto rendimiento, la verdadera prueba no está solo en el carril contiguo, sino en la superación personal.
Desde el momento que subo al taco, pienso en que mi oponente soy yo mismo, ya que solo bajando el tiempo y siendo el primero llegamos a la clasificación”, relata José Miguel, reflejando la mentalidad fría y enfocada que lo caracteriza al momento de lanzarse al agua.
Detrás de cada brazada hay un engranaje de apoyo fundamental. El nadador reconoce que sus mayores pilares son sus padres, quienes lo acompañan incansablemente, y sus entrenadores. Sin embargo, el deporte de élite también exige renuncias; el joven confiesa que uno de los mayores sacrificios ha sido perderse reuniones y paseos familiares, un costo emocional compensado por el orgullo de dejar el nombre del colegio y del país en lo más alto.

La carrera de un atleta se forja tanto en las victorias como en las caídas. Este año, José Miguel experimentó un momento de vulnerabilidad al buscar la medalla de oro y colgarse la de bronce. Lejos de frustrarse, entendió una valiosa lección:
“Aprendí que el tercer lugar también es importante, y salí a flote con el consejo y abrazo de mis padres”.
Esa fortaleza mental es, según él, tan vital como el trabajo físico. Con la responsabilidad adquirida a través de su disciplina y la confianza depositada por sus entrenadores, el nadador resume su evolución con una frase que marca su día a día: “Lo que empezó como un juego, hoy por hoy me apasiona y cada día quiero ser el mejor”.
Con la vista puesta en los Juegos Olímpicos como máxima meta a largo plazo, y con el deseo de inspirar a las nuevas generaciones a través del deporte y el estudio, José Miguel Rodríguez demuestra que cuando se mantiene la mente ocupada entre el cronómetro y los cuadernos, ningún sueño está fuera del alcance de la brazada.
Por: Alejandra Hernández Zapata – Agencia de Noticias del Colegio UPB.
Agencia de Noticias – Colegio de la UPB. La emoción y el trabajo en equipo volvieron a resonar con fuerza en el Coliseo del Polideportivo Sur de Envigado, escenario que presenció una nueva conquista para nuestra institución. Las talentosas Natalia Oliveros, Sofía Marín y Stephanie Sánchez se consagraron campeonas del Volleyball Fest, firmando una actuación memorable que dejó en evidencia el alto nivel de preparación y el carácter competitivo de nuestras deportistas.
El camino hacia la gloria no fue sencillo, pero el equipo supo gestionar los momentos de mayor presión.
Sentimos una felicidad inmensa porque el partido estuvo apretado, pero todas supimos superar los desafíos del torneo”, relata Stephanie Sánchez, integrante del equipo..
Según la deportista, la clave del éxito radicó en la evolución constante: “Empezamos de menos a más y fuimos ganando confianza en cada partido hasta llegar a la final”

En las instancias definitivas, la tensión aumentó y los nervios hicieron su aparición en la cancha. Lejos de ser un obstáculo, esta situación fortaleció lazos. Stephanie destaca que el apoyo mutuo, la calma y los consejos oportunos fueron determinantes: “Cuando alguna se frustraba o tenía miedo, la otra estaba para hablar, hacerla sentir mejor y liberar el estrés”
Este rendimiento es el reflejo de una rutina exigente. Lejos de entrenar únicamente por una competencia específica, las jugadoras mantienen una constancia diaria para elevar su nivel, equilibrando con disciplina sus deberes académicos mediante una óptima gestión del tiempo en sus espacios libres previos a las prácticas.
Dejar el nombre de la institución en lo más alto del podio genera una satisfacción profunda. Para Stephanie, este título representa “algo de lo que nos sentimos orgullosas, que demuestra que el colegio tiene excelentes jugadoras en los diferentes deportes, y en este caso, del voleibol”.
Con el trofeo en casa, la mirada ya está puesta en el futuro. Lejos de conformarse, el equipo tiene clara su meta: seguir esforzándose y trabajando duro para que los próximos torneos sigan trayendo victorias. Una premisa que Stephanie resume con convicción: “Las cosas no llegan de la vida de un momento a otro; hay que tener constancia y trabajar duro, porque ningún deporte es fácil y, si te propones algo con todas tus fuerzas, jamás será imposible”.
Por: Alejandra Hernández Zapata – Agencia de Noticias del Colegio UPB.
Agencia de Noticias – Colegio de la UPB. En el coliseo La Floresta, la disciplina y el orgullo deportivo se tradujeron en gloria. Nuestro equipo de fútbol sala, categoría Sub-12 (2014), se alzó con la medalla de oro en la Copa Estudiantes, cerrando una actuación impecable que reafirma el talento y la formación integral de nuestros deportistas.
La final, más que un partido, fue una lección de carácter. Tras un inicio adverso, el equipo logró sobreponerse a la presión y remontar el marcador, demostrando que el orden táctico y la confianza en sus capacidades son los cimientos de su éxito.
Para el entrenador Camilo Andrés Pachón Botero, este título es el fruto de dos años de trabajo constante.
“Lo que más satisfacción me genera es la evolución partido tras partido”, señala el estratega. Según el profesor Pachón, la clave del éxito radicó en tres pilares fundamentales: trabajo en equipo, comunicación asertiva e inteligencia emocional.

Esta visión es compartida por Samuel Villada, integrante del equipo, para quien el trofeo tiene un significado especial: “Siempre lo había luchado y esta vez se dio; traer el título al colegio es una felicidad inmensa”. Para Samuel, el camino hacia la victoria no fue sencillo, pues tuvo que aprender a gestionar la frustración en momentos críticos:
El profe fue clave para calmarme cuando estaba estresado. Aprendí a no desesperarme y a mantener la calma, lo cual fue fundamental para lograr el pase gol que nos permitió remontar”.
El éxito de este grupo trasciende lo deportivo. La capacidad de los estudiantes para equilibrar las exigencias académicas con la práctica de alto rendimiento es un modelo de vida. Samuel, por ejemplo, encuentra en las matemáticas una herramienta para su desempeño bajo los tres palos, aplicando cálculos precisos al momento de atajar, una muestra de cómo el pensamiento lógico se integra en su pasión.
El profesor Pachón enfatiza que este logro es un triunfo colectivo: “La relación entre familia, colegio, deportista y entrenador es el eje que permite estos resultados”. Un agradecimiento especial a los padres de familia, cuyo respaldo ha sido incondicional en cada entrenamiento, bajo el sol o la lluvia.
Con el oro en sus manos, el equipo no baja el ritmo. Los desafíos para el segundo semestre ya están en el radar: la participación en la Liga de Fútbol Sala y los Juegos Intercolegiados. Con la misma entrega y sentido de pertenencia que los define, nuestros campeones se preparan para seguir dejando en alto el nombre de nuestra institución.
¡Felicitaciones a nuestros deportistas por este merecido campeonato!
Por: Alejandra Hernández Zapata – Agencia de Noticias del Colegio UPB.
Agencia de Noticias – Colegio de la UPB. En el mundo del deporte, la verdadera victoria no siempre reside en la medalla, sino en la disciplina inquebrantable de quien la persigue. Pablo Jaramillo Escobar, estudiante del grado 5°1, es la viva encarnación de este espíritu. Con tan solo diez años, este joven atleta no solo ha demostrado ser una promesa del triatlón, sino un ejemplo de constancia que trasciende las aulas de clase.
El camino de Pablo en esta disciplina, que combina natación, ciclismo y atletismo; no fue una decisión planeada, sino el resultado de un desafío fortuito: una invitación casual de un amigo para participar en una sesión de prueba, un primer contacto técnico donde descubrió su vocación y potencial. “En ese momento, apenas practicaba deporte”, recuerda. Hoy, aquella experiencia inicial se ha consolidado como una rutina rigurosa que comienza a las 5:30 a. m., donde equilibra con éxito sus deberes académicos con entrenamientos de alto rendimiento que exigen compromiso absoluto de lunes a sábado.

Para Pablo, su disciplina predilecta es el ciclismo. “Siento que el deporte es vida”, afirma con la madurez de un atleta de alto rendimiento. Esta visión es la que lo ha llevado a destacar en competiciones infantiles, como el reciente torneo en el Juan Pablo II, donde dejó claro que su talento en la ruta es indiscutible.
Incluso los campeones enfrentan desafíos. Pablo recuerda con humor un episodio en el que una falla en su plantilla durante una competencia el año pasado casi lo deja fuera del podio. La solución fue tan extrema como heroica: “Me tocó correr con ampollas”, relata con una sonrisa. Ese es el temple que lo define: la capacidad de sobreponerse a la adversidad para llegar a la meta.
El apoyo de su familia y la promoción del deporte por parte de nuestro colegio son, según él, pilares fundamentales en su proceso. Con la mirada puesta en el futuro, su ambición es clara: completar la exigente prueba Ironman 70.3, catalogada como una de las más desafiantes y largas del mundo.
Cuando se le pide definir lo que significa el triatlón para su vida, Pablo no duda un segundo: “Es mi vida”.
Desde la institución, celebramos los logros de Pablo Jaramillo. Su historia no solo inspira a sus compañeros a romper sus propios límites, sino que nos recuerda que, con pasión y una hoja de ruta clara, no hay distancia que no pueda ser superada.
Por: Alejandra Hernández Zapata – Agencia de Noticias del Colegio UPB.
Agencia de Noticias – Colegio de la UPB. El voleibol de alto rendimiento exige no solo capacidad física, sino una mentalidad inquebrantable. Así lo demostró Sofía Marín Gutiérrez, quien, tras tres meses de intensa preparación, logró junto a su equipo el subcampeonato en la Categoría Oro del torneo nacional realizado recientemente en Circasia. Para la joven deportista, este logro es el reflejo de un proceso colectivo donde la entrega y la disciplina fueron las protagonistas durante los cuatro días de competencia.

El camino hacia la final tuvo retos adicionales para la jugadora de la UPB. Aunque habitualmente se desempeña en la posición de punta, una lesión abdominal la obligó a adaptarse y asumir el rol de líbero para este certamen. Lejos de desanimarse, Marín aportó desde su nueva función con la alegría y el entusiasmo que la caracterizan, elementos que ella considera fundamentales para mantener la cohesión y el ánimo de sus compañeras en los momentos de presión.
Llegar a la última instancia en la categoría más competitiva no es cuestión de azar. La clave, según explica la voleibolista, estuvo en la ejecución fiel de lo entrenado y en entender que en el deporte no existen rivales pequeños.
Entendimos que los errores son normales y que lo importante es buscar la manera más rápida de salir de ellos”, comenta al reflexionar sobre la madurez grupal necesaria para afrontar un torneo de esta magnitud, donde aprendieron la valiosa lección de dar el máximo esfuerzo hasta el último silbato.
Cursar décimo grado en el Colegio de la UPB implica una alta exigencia académica que Sofía logra equilibrar con sus entrenamientos diarios. Para ella, encontrar ese punto medio es vital para cumplir con ambas facetas con excelencia, motivada constantemente por el reconocimiento de sus docentes y compañeros.
“Cuando los profesores me dicen que soy una niña responsable y juiciosa, me doy cuenta de que todo el esfuerzo vale la pena”, afirma con orgullo.
La temporada apenas comienza y los retos para la subcampeona nacional ya están trazados. Su próximo gran objetivo es la Copa Color Voley, una competición de largo aliento que se extenderá durante el próximo semestre y donde buscará, junto a su equipo, conquistar el título. Con un mensaje de persistencia para las futuras promesas del colegio, la atleta bolivariana invita a nunca desistir: “Aunque parezca muy duro, todo ese esfuerzo se verá reflejado en los frutos que recogemos”.
Por: Alejandra Hernández Zapata – Agencia de Noticias del Colegio UPB.
Agencia de Noticias – Colegio de la UPB. La estudiante del grado 7-2 se coronó campeona en la Primera Parada Nacional Interclubes, demostrando que la disciplina deportiva y la excelencia académica avanzan a la misma velocidad.
El sonido de los patines contra el suelo y el impacto preciso del bastón contra la pelota han formado parte de la vida de María Fernanda Ardila desde los cinco años. Hoy, esa dedicación ha rendido sus frutos más dorados. Representando al Real Hockey Club, la joven alcanzó el primer lugar del podio en la Primera Parada Nacional celebrada en Buga, Valle del Cauca, consolidándose como una de las promesas más brillantes de este deporte en la región.

Para la patinadora, el triunfo no es solo una medalla, sino la culminación de un esfuerzo colectivo. Al recordar el cierre del torneo, describe una explosión de felicidad: “Todos corrimos a la cancha a celebrar al darnos cuenta de que tanto esfuerzo había dado fruto”. La competencia no fue sencilla; el equipo tuvo que mantener la cabeza en alto, especialmente en los encuentros más reñidos donde, a pesar de los goles en contra, el apoyo mutuo fue la clave para revertir el marcador y alcanzar el oro.
Ser una deportista de alto rendimiento y estudiante del Colegio de la UPB requiere una organización milimétrica. Para Ardila, el colegio y el deporte son dos responsabilidades que asume con la misma seriedad. “Si decidí ser deportista, es otra responsabilidad que tengo que medir; soy capaz porque me propuse una meta”, afirma con la madurez que caracteriza a los campeones.
En la cancha, la jugadora aplica valores fundamentales sembrados en su formación escolar: liderazgo, trabajo en equipo y, sobre todo, el respeto ante el rival. Para ella, representar a la institución desde un club externo es un motivo de orgullo que impulsa su rendimiento y mejora su bienestar integral.
Tras conquistar este título nacional, las aspiraciones de María Fernanda no se detienen. Su mirada está puesta ahora en integrar la Selección Antioquia y, eventualmente, vestir los colores de la Selección Colombia de Hockey para representar al país en arenas internacionales.
Finalmente, envía un mensaje de persistencia a sus compañeros del Colegio UPB
Si se proponen algo, son capaces de lograrlo. Si mejoran en el estudio, también mejoran en el deporte”. Con esta mentalidad, la campeona sigue rodando hacia su próximo objetivo, demostrando que en la UPB se forman líderes que brillan dentro y fuera de las aulas.
Por: Alejandra Hernández Zapata – Agencia de Noticias del Colegio UPB.
Agencia de Noticias – Colegio de la UPB. La estudiante del grado 5-4 brilló en el Torneo Nacional Grado 4, demostrando que la disciplina y la pasión por el deporte blanco son el motor de su formación integral.
El tenis de campo es una disciplina que exige una fortaleza mental excepcional y una técnica depurada desde temprana edad. Isabella Guarín, representante del grado 5-4 del Colegio de la UPB, ha comenzado a escribir su propia historia de éxito en este deporte. Recientemente, la joven tenista participó en el Torneo Nacional Grado 4, llevado a cabo en el Club Campestre de Medellín, donde puso a prueba su talento frente a competidoras de alto nivel.
Para la deportista, cada partido es una oportunidad de aprendizaje y crecimiento personal. Durante el certamen, Isabella se enfrentó a situaciones de alta presión, especialmente en encuentros cerrados donde la concentración fue su mejor aliada.

Hubo momentos difíciles donde sentí que debía sacar toda mi fuerza para no rendirme”, expresa la tenista, quien destaca su revés como su principal herramienta técnica para dominar los puntos desde el fondo de la cancha.
A su corta edad, Guarín tiene claro que la excelencia deportiva debe caminar de la mano con el compromiso académico. Lograr este balance requiere de una organización ejemplar para cumplir con sus entrenamientos diarios sin descuidar sus deberes escolares en la UPB. Para ella, la formación institucional ha sido clave para desarrollar la integridad y el respeto, valores que considera esenciales en el “deporte blanco”. El apoyo de sus docentes y compañeros se convierte en un motor adicional que la impulsa a dar lo mejor de sí en cada set.
Con la mirada puesta en el futuro, la joven atleta encuentra inspiración en figuras internacionales como Aryna Sabalenka, de quien admira la potencia y determinación. Actualmente, Isabella se prepara con rigor para sus próximos desafíos en el calendario nacional, con el firme propósito de seguir ascendiendo en el ranking y dejar en alto el nombre de su institución.
Finalmente, envía un mensaje de aliento a la comunidad estudiantil, invitando a otros niños a descubrir la magia del tenis: “Les diría que se animen a practicarlo, es un deporte que te enseña mucha disciplina y te llena de alegría”. Con esta mentalidad ganadora, Isabella Guarín se consolida como un ejemplo de perseverancia para las nuevas generaciones bolivarianas.
Por: Alejandra Hernández Zapata – Agencia de Noticias del Colegio UPB.
Agencia de noticias – Colegio de la UPB. Los equipos de Fútbol Juvenil Masculino y Fútbol Sala Prejuvenil Masculino del Colegio de la UPB participaron en los Juegos Intercolegiados del INDER en Bello. Allí alcanzaron el campeonato en la fase municipal, por lo que clasificaron a la fase departamental.
Por un lado, el equipo de Fútbol Juvenil se enfrentó a Copacabana y el de Fútbol Sala Prejuvenil jugó contra Itagüí. Ambos empataron en tiempo reglamentario y definieron su clasificación desde el punto penal.

Ahora, los dos equipos se preparan para la fase departamental en representación del Valle de Aburrá. Las competencias de la categoría prejuvenil se disputarán del 18 al 24 de agosto en La Ceja, mientras que la juvenil será del 26 al 31 de agosto en Rionegro
En el caso del equipo Prejuvenil, el entrenador Camilo Pachón destaca que “la unión de equipo, el liderazgo y la comunicación asertiva fueron claves para superar momentos adversos”. Este grupo, conformado en su mayoría por estudiantes que llevan tres años jugando juntos, inició su proceso en 2022 y ha sabido aprovechar cada oportunidad para crecer.
Precisamente, los jóvenes de este equipo recuerdan que se enfrentaron a una situación inesperada: originalmente quedaron subcampeones en el torneo clasificatorio, pero recibieron una segunda oportunidad cuando el equipo ganador no se registró. Ahora van a la final.
Sus integrantes son: Simón Molina, Jerónimo Luna, Miguel Ángel Gómez, Sebastián Cárdenas, Ángel Josué Osorio, Simón Zapata, Martin García, Juan José Martínez, Emiliano López, Alejandro Echeverri y Santiago Baena.
El entrenador de la categoría Juvenil, Faber Zuluaga, explica que la concentración y la mentalidad fueron determinantes para enfrentar rivales con mayor experiencia en competencias nacionales:
Este equipo se ha formado como una familia; nos apoyamos en todo momento y hemos tomado como motivación que muchos jugadores están en su último año escolar y se conocen desde pequeños”, dijo.
Sus integrantes son: Tomas Álvarez, Emmanuel Montoya, Emmanuel Sánchez, Felipe Botero, Matías Alarca, Luis Felipe Suarez, Juan José Gallego, Matías Pérez, Juan Sebastián Guerra, Samuel Molina, Samuel González, Jerónimo Sánchez, Jerónimo Cortes, José David Salazar, Sebastián Correa y Juan Manuel Yate.
Para los jugadores, el proceso también ha significado un reto físico y mental. Matías Alarca, integrante del equipo Juvenil, señala que: “Los partidos fueron muy seguidos y eso hizo que tuviéramos mucho cansancio, pero siempre nos apoyamos mutuamente y buscamos espacios para el descanso y el fortalecimiento antes de cada encuentro”.
Matías resalta que representar al Colegio, llevar con orgullo el nombre de la UPB y enfrentar cada desafío con responsabilidad, es algo que quedará en su formación para siempre.
El Colegio de la UPB felicita a estudiantes, entrenadores y familias por su compromiso en este proceso, con el cual reafirman que el deporte es un medio para la formación integral y el desarrollo de habilidades que impactan positivamente en la vida de los estudiantes.
Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB
Agencia de noticias – Colegio de la UPB. El Colegio de la UPB realizó la Inauguración de los Juegos Interclases 2025, bajo el lema: “Un encuentro con la diversión”. El evento reunió a estudiantes, padres de familia, docentes y directivos para dar inicio a las competencias deportivas que se llevarán a cabo en el trascurso del 2025.
En Medellín, la celebración comenzó con un desfile de cada grupo hacia el Polideportivo UPB. Allí, el Vicerrector Pastoral Carlos Alberto Monsalve, ofreció un mensaje de bienvenida que resaltó el valor formativo del deporte:
Esta celebración es una oportunidad para encontrarnos como una sola familia a través del ejercicio del deporte y la sana competencia. Marcada por la dignidad de la persona humana, espacio no solo para desarrollar habilidades desde lo físico sino también como humanos. Como equipos soñemos por un trofeo”, expresó.
Por su parte, Juan Gonzalo Arboleda, rector del Colegio, destacó que estos Juegos representan la esencia de la comunidad educativa: “Esto es el Colegio: energía, juego y diversión”, comentó, invitando a vivir plenamente el lema de estas competencias.
Una de las intervenciones que más llamó la atención de los asistentes fue la presencia del campeón mundial de Freestyle Sebastián Ortiz, más conocido como “Boyka”, el cual dio un espectáculo con el balón y ofreció unas palabras a los presentes: “este es un momento para inspirar a los chicos, que puedan disfrutar y hacer lo que más les guste, que la determinación y la disciplina en el día a día los va llevar a alcanzar ese objetivo, sueño o anhelo que cada noche están pensando”, comentó.


Por otra parte, para dar el inicio oficial a los Juegos Interclases 2025 se encendió la Llama Olímpica, que estuvo a cargo de estudiantes del Colegio que se destacan como deportistas de alto rendimiento tales como: Camila Buitrago Mazuera, integrante de la Selección Colombia de BMX y, actualmente, tercera a nivel mundial en su disciplina; Thomas Garro Úsuga, capitán del equipo representativo de baloncesto y quien fue becado en Estados Unidos en este deporte; Emmanuel Sánchez Jiménez, capitán de la selección de fútbol categoría sub 17; Jimena Madrid Rodríguez, quien se ha destacado en el deporte del patinaje; y Miguel Ángel Restrepo Bucheli, subcampeón panamericano 2023 e integrante de la Selección Antioquia de Waterpolo en las categorías sub 17 y sub 19.


Por su parte, en Marinilla, la jornada inaugural también estuvo llena de momentos significativos. El acto comenzó con el ingreso de los deportistas al Coliseo del municipio. Uno de los puntos destacados fue la presentación de Emmanuel López, tricampeón en Karate, quien ofreció una demostración que capturó la atención del público. Luego, los estudiantes de transición a grado décimo llevaron a cabo muestras artísticas.

El encendido de la Llama Olímpica estuvo a cargo de: Mariangel Vélez, María Luciana Montoya y Paulina Hincapié Martínez, integrantes del equipo de fútbol sala; Emiliano Valencia Chaverra, representante de natación; Luciana Escobar Cometa, campeona en patinaje; y por último, George Emiliano y Dylan Leandro Herrera, hermanos y deportistas de alto rendimiento en BMX. Acto que marcó oficialmente el inicio de esta fiesta deportiva en Marinilla, y recordó que el esfuerzo, la pasión y el trabajo en equipo son el verdadero motor de estas competencias.


Tanto en Marinilla como en Medellín, los estudiantes de 11° ofrecieron una coreografía que dio cierre a esta inauguración, en la cual representaron la cultura de países como: Brasil, Argentina, Colombia y Estados Unidos.
Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB
Agencia de noticias – Colegio de la UPB. En el Colegio de la UPB constantemente se destacan estudiantes no solo por su compromiso académico, sino por sus destrezas en distintas disciplinas deportivas. Ejemplo de ello es el estudiante Simón Pérez Tangarife, del grado 10°6, quien se distingue por su pasión y talento en el ajedrez.
El constante juego con su padre y el rendimiento relevante en muchas de las partidas hicieron que mostrara interés en practicar profesionalmente este deporte. 5 años de práctica lo ha llevado a obtener logros como: medalla de oro en el Campeonato Centroamericano y del Caribe 2023; medallas de plata en las modalidades clásico y blitz; campeón departamental en modalidad activa en 2024, medalla de oro en Prejuegos Nacionales en 2024; cuarto puesto en ITT Feria de Cali; el título FIDE Master y Maestro FIDE, siendo estos los reconocimientos más recientes.
“El estar participando constantemente y abriéndose cancha en los campeonatos de ajedrez, le ha permitido adquirir beneficios y responsabilidades no solo en esta disciplina si no en su vida en general, mi hijo demuestra día a día su compromiso en sus prácticas, competencias y en sus tareas del Colegio. Me llena de orgullo ver como disfruta Simón estas dos pasiones y a su vez admiro la responsabilidad que tiene al cumplir las jornadas tan extensas que requiere practicar ajedrez”, comentó, Milena Tangarife, mamá del estudiante.

Simón también ha mostrado su compromiso con su formación académica, encontrando el balance adecuado entre dos de sus pasiones. Ha logrado mantener un buen rendimiento en sus estudios, equilibrando el tiempo entre entrenamientos, competencias y el cumplimiento de sus responsabilidades académicas.
Uno de las valores que más me ha reforzado y ayudado para mi desempeño en el Colegio desde que practico ajedrez es la responsabilidad, porque cuando estaba más pequeño no era consciente de lo importante que era ser responsable tanto en mi estudio como en el ajedrez, pues este proceso está cargado de muchos sacrificios, pero siento que desde que uno quiera lograr algún sueño está dispuesto a cumplir con los retos que se presenten dentro de él”, indicó el estudiante.
Simón con 15 años ya tiene metas claras. En el deporte su sueño es ser el mejor jugador de ajedrez de la historia de Colombia y representar el país en competencias internacionales. En lo académico, su objetivo principal es graduarse del Colegio.

Esta pasión por el ajedrez no es única de Simón. Juan Gonzalo Arboleda, rector del Colegio de la UPB, también es ajedrecista. Él destacó la influencia positiva que este deporte puede tener en los jóvenes tanto dentro como fuera del aula. “El ajedrez de alguna manera obliga a estructurar el pensamiento en orden, a tener capacidad de extracción y a reforzar valores como la tolerancia y el fracaso”, comentó.
Un detalle que resalta el estudiante es la importancia del trabajo en equipo, pues el ajedrez es un deporte en el que no se practica o se compite solo, siempre hay una persona al frente y aunque es en competencia, debe primar el juego limpio y el compañerismo. También cuenta que en ocasiones hay campeonatos en grupo y es ahí donde más se debe pensar en equipo y no de manera individual.
Por: María Camila Serna Cardona – Agencia de Noticias del Colegio de la UPB